Este blog intentará mostrar a los que piensan que Toledo ha cambiado poco, que están equivocados.
También pretenderá sacar de su error a aquellos que creen que Toledo ha cambiado mucho.
Pero por encima de todo, será una manera de aprender a conocer, a amar y a respetar Toledo desde la fotografía.
De cuando en cuando aparecen fotografías muy antiguas de lo más curioso. A veces es por un detalle arquitectónico, o por la presencia de una persona célebre, o por la originalidad de la toma. Pero lo que es más infrecuente es que el atractivo de una fotografía antigua se centre en la descripción de la misma, es decir, en el título que el propio autor le puso en su día. Benjamin West Kilburn fue un peculiar fotógrafo y montañero de aspecto algo extravagante que nació el 10 de diciembre de 1827 en Littleton (EE.UU.). Es aún famoso en su país por haber sido uno de los fotógrafos pioneros en retratar el nacimiento de la nación americana, así como por haber inmortalizado momentos históricos como las grandes migraciones allí acaecidas en la segunda mitad del siglo XIX o lugares emblemáticos como los grandes y famosos parques nacionales estadounidenses. Se especializó en la fotografía estereoscópica y, tras comenzar a tomar este tipo de imágenes en 1865, fundó junto a su hermano Edward la compañía denominada Kilburn Brothers, que pasó más tarde a denominarse B. W. Kilburn Co cuando se independizó de su hermano. Se convirtió en la mayor compañía especializada en fotografías estereoscópicas del mundo, tomando vistas a lo largo y ancho del planeta. Benjamin W. Kilburn falleció el 15 de enero de 1909. El propio Kilburn, o algún fotógrafo contratado, visitaron Toledo hacia 1895 y tomaron vistas estereoscópicas de la ciudad. Y es en este punto donde retomo el asunto de la curiosa descripción de una fotografía. Resulta que una de estas vistas toledanas de la casa Kilburn retrata una preciosa vista del Convento de Santa Fe desde la calle que lleva el mismo nombre, pero lejos de titular la imagen como "Convento de Santa Fe" o "una calle de Toledo", decidieron titularla "Antigua Casa de Maquis Carballo" ("Old House of Maquis Carballo"):
Por más que he indagado no he podido averiguar nada sobre este tal señor Maquis Carballo, por lo que vuelvo a pedir vuestra ayuda para localizar cualquier pista de interés. Obviamente aun quedaban cuarenta años para que se acuñara el término de "maquis" como los miembros de la lucha armada contra el gobierno franquista tras la Guerra Civil, por lo que esta relación queda descartada. Ya os advierto de todos modos que tampoco sería de exrañar que fuese una descripción errónea, pues en otra imagen toledana de la Casa Kilburn tomada en la Puerta de Bisagra se puede leer "Bridge" (puente) lo que demuestra que cometían errores de bulto al identificar imágenes...
Esperando que al menos por curiosidad podamos entre todos sacar algo en claro sobre la identidad de Maquis Carballo, aprovecho para anunciar cambios en la periodicidad de Toledo Olvidado, que pasa de ser semanal a no tener una periodicidad definida. Espero vuestra comprensión.
Yahya ibn Ismail al-Ma´mun fue el rey de la Taifa de Toledo entre el año 1043 y el año 1075 en que murió envenenado en Córdoba. Durante su reinado, marcado por las alianzas -a veces incumplidas- con los reyes cristianos como Fernando I o con el que llegaría a ser su amigo, el rey Alfonso VI, mandó construir sus suntuosos palacios reales en el lugar que hoy ocupa el Convento de Santa Fe. Al parecer, estos palacios contaban con preciosos jardines, pequeñas lagunas y lujosos pabellones independientes. Así se describe en documentos de la época que narran la gran fiesta organizada allí con motivo de la circuncisión del nieto de al-Ma´mun, al-Qádir, que le sucedería en el trono a su muerte y hasta 1085, fecha en que Alfonso, el amigo del abuelo, tomase pacíficamente la ciudad.
De estos palacios árabes ha llegado a nuestros días un pequeño edificio denominado qubba que es hoy conocido como Capilla de Belén y que sería el oratorio personal de al-Ma´mun. Estas qubbas no eran sino edificios coronados con una especie de cúpula típicamente islámica.
Tras la conquista cristiana se hicieron múltiples reformas en el conjunto, acogiendo a diversas órdenes religiosas como las benedictinas de San Pedro en Alficén, los Caballeros de la Orden de Calatrava, los franciscanos, las concepcionistas o las comendadoras de Santiago.
Esta sucesión de ocupaciones ha dado como resultado un edificio muy complejo de extraordinaria riqueza y cuya descripción pormenorizada sería demasiado extensa para un blog como este dedicado a la fotografía.
Las fotografías del Convento de Santa Fe dan comienzo en el siglo XIX cuando Casiano Alguacil retratara el ábside mudéjar construido por los caballeros calatravos:
También del siglo XIX son estas imágenes en las que se ve el Convento antes de la ampliación del Paseo del Miradero de 1888 que mutiló algunas de sus estancias en la cara norte para generar espacio en el paseo:
Estas otras imágenes del ábside son de comienzos del siglo XX:
En esas mismas fechas de inicios del siglo XX fueron obtenidas distintas imágenes de diversas partes del conjunto, como la Capilla de Belén -antigua qubba-, el interior de la iglesia denominada de Santiago -obra de Antón Egas-, el alfarje colocado por las concepcionistas, la escalera de Jorge Manuel Theotocópuli, o el claustro construido por las comendadoras de Santiago:
La vista más conocida del Convento de Santa Fe es la puerta del callejón que lleva el mismo nombre y que es uno de los dos accesos de la iglesia de Santiago. La portada con el relieve del santiago matamoros que la preside fue muy fotografiada desde finales del XIX e inicios del siglo XX:
Esa misma perspectiva es la que figura en algunas e impactantes fotografías tomadas durante los asaltos republicanos al Alcázar durante la Guerra Civil. Personalmente me sigue impresionando ver esas imágenes en un lugar por el que paso tan a menudo:
Durante la Guerra Civil fueron también tomadas estas fotografías de Vincent Doherty que muestran a milicianos en el interior del Convento de Santa Fe donde se habían acuartelado:
Actualmente, ese rincón toledano con la preciosa portada puede ser contemplado en todo su esplendor tras la estupenda restauración de sus trampantojos y pinturas, sin olvidarnos de tomar una buena pulga en el Bar el Trébol (perdón por la publicidad pero tengo debilidad por este bar). Aquí tenéis este lugar excelentemente fotografiado por Francisco Javier Martín:
La otra entrada a la iglesia de Santiago se efectuaba por la Cuesta de las Armas, desde donde fue trasladada la portada que anteriormente hemos visto. La figura de Santiago que puede hoy verse aquí procede del derribo del Hospital de Santiago, que se levantaba junto al Alcázar y que fue demolido en 1884. En estas imágenes podéis ver la portada con el relieve ya colocado así como el desaparecido Hospital del cual procede:
En 1935 se desató una gran polémica en la ciudad pues el Convento de Santa Fe fue adquirido por el Banco de España para construir allí su nueva sede. El proyecto eliminaba la iglesia de Santiago, la escalera de Jorge Manuel Theotocópuli y todo el flanco que asoma al Paseo del Miradero. Con tal motivo, el retablo fue desmontado y enviado a Los Navalmorales, el órgano fue colocado en Navahermosa y las campanas fueron trasladadas a Menasalbas. Afortunadamente, el proyecto fue desechado al estallar la Guerra Civil (una de las pocas cosas en que el conflicto armado ayudó al patrimonio toledano).
En estas fotos podemos ver la firma de la venta del Convento. El notario don Diego Soldevilla da lectura a la escritura de compra, estando presentes el director de la sucursal del Banco, el provisor de la Diócesis, el alcalde y el asesor jurídico de la Mitra y del Banco, señor Van den-Brule:
Este hubiera sido el aspecto del edificio de haberse llevado a cabo:
Tras la guerra, la destrucción de Zocodover dejó curiosas perspectivas de este callejón hoy imposibles de ver. Aparecieron también los restos de la muralla árabe que tienen continuidad con los aparecidos recientemente en el Trébol:
En este estupendo video podéis ver la restauración del alfarje mudéjar colocado durante la estancia de las concepcionistas en el edificio hacia 1490:
Estas son fotografías de las últimas monjas que habitaron el Convento:
No quisiera terminar la entrada sin un toque reivindicativo. El edificio ha estado cerrado desde 1973 hasta este año que ha acogido la excelente exposición de "El Greco 1900". Finalizada la misma ya llevamos varios meses con el edificio cerrado a cal y canto y sólo espero que no vuelvan a pasar otros 36 años hasta que podamos volver a verlo abierto.
[Actualización]: en 2019 el edificio ha sido felizmente restaurado y abierto para acoger la Colección Roberto Polo.