sábado, 9 de noviembre de 2019

Las fotografías de Toledo en los años 30 en la colección Rellev de José Codina Torrás

Hace cerca de 10 años publiqué en este blog una entrada dedicada a George Lewis, considerado el último gran maestro internacional de la fotografía estereoscópica, que visitó Toledo en agosto de 1931 obteniendo preciosas fotografías. Siendo cierto que Lewis fue el último representante de fama mundial de esta maravillosa técnica fotográfica, sería injusto olvidar que aquí en España tuvimos un excepcional fotógrafo y editor que prolongó su actividad hasta 1941, varios años más tarde que Lewis. Su nombre era José Codina Torrás, nacido en Barcelona hacia 1900 y creador de la colección Rellev de fotografías estereoscópicas. Además, en lo que afecta a nuestra pasión por la fotografía toledana, las imágenes incluidas en esta colección son posteriores a las de Lewis en varios años (yo las dataría entre 1933 y 1936) por lo que presentan el valor añadido de constituir un completo reportaje del Toledo inmediatamente anterior al maldito verano de 1936 que desfiguró por décadas el aspecto de la vieja ciudad castellana.
Las recientes y magníficas investigaciones de Juan Antonio Fernández Rivero y Mª Teresa García Ballesteros han completado la semblanza de Codina, tarea nada sencilla. Gracias a ellos sabemos que José Codina aprovechó el vacío existente en España en lo relativo a vistas estereoscópicas desde la desaparición en los años 20 de la serie titulada "El Turismo Práctico" editada por Alberto Martín. Así, Codina realiza su primera tirada como fotógrafo-editor de vistas estereoscópicas de las Exposiciones de Sevilla y Barcelona en 1929 utilizando el formato Verascope del galo Jules Richard (vidrios positivos de 45×110 mm.).
Animado por el éxito de estas series, se lanzó entonces a generar una colección de vistas españolas incluidas inicialmente en sobres con el título de “Estereoscopia RELLEV”, marca que permanece al menos hasta 1936. Según nos cuentan los mencionados Juan Antonio y Teresa, la intención de Codina en un primer momento fue denominarlas comercialmente “Relleu” (palabra que significa “relieve” en catalán) pero debieron decidir que en aquella convulsa década de los años 30 dicho nombre podría originarles problemas políticos o comerciales, por lo que optaron finalmente por “Rellev”, de gran semejanza con la palabra “relleu” (si bien, curiosamente, en 1942 cambió la marca, utilizando entonces sí la palabra “Relleu”).
Las placas de vidrio fueron desechadas muy pronto por Codina, decantándose por el soporte en papel+gelatina de plata. Codina fue creando un creciente catálogo en el que aparecían la mayor parte de las ciudades de España, con una presencia destacada de localidades catalanas, especialmente en los primeros años. La colección, muy completa, incluía ciudades, parajes naturales, castillos o monasterios.
Publicidad de Estereoscopia Rellev el 24 de diciembre de 1935 en el periódico "Ahora".
La autoría de las fotografías no era exclusiva de Codina, pues contó también con fotógrafos cuyos nombres aparecen en algunas de sus primeras series como Joan Nonell (profesional) o J. M. Deulofeu y el Dr. Sambola (aficionados). Codina firmó personalmente como fotógrafo varias de las primeras series, entre las que se encontraba Toledo.
A nuestra ciudad dedicó tres series de quince fotografías cada una, arrojando un total de 45 vistas estereoscópicas de Toledo. Es muy probable que las 45 fotografías fuesen tomadas por el propio Codina en una única visita, a juzgar por la unidad de estilo y por la coincidencia de luces en las tomas exteriores, que siempre muestran un día soleado de finales de primavera o de verano a juzgar por las hojas de los árboles.
Tengo el placer de ofreceros hoy todas ellas, pertenecientes a los fondos de la colección "Museu del Cinema-Tomàs Mallol" conservada por el archivo municipal de Gerona. Comenzaremos por ver las vistas generales, que dan detalles que ayudan a datar las tomas. Por ejemplo, en esta imagen se aprecia ya finalizado el Puente Nuevo de Alcántara, que fue inaugurado en octubre de 1933. Ello permite situar las fotografías entre 1933 y 1936, fecha en la que estalló la guerra civil.
Vista de Toledo y el río Tajo desde el Valle. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Vista general de Toledo. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

Son numerosas las vistas de la Catedral:
Plaza del Ayuntamiento. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Detalles decorativos de una de las puertas de la Catedral. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Nave lateral de la Catedral. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Reja del Altar Mayor de la Catedral. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Decoración de una Puerta de la Catedral. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Trascoro de la Catedral. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Capilla del Condestable. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Claustro de la Catedral. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Decoración de una de las Puertas de la fachada de la Catedral. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Puerta de los Leones. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

En esta vista obtenida desde la torre del templo primado vemos el edificio de la Audiencia Provincial en obras tras la preciosa cúpula de la capilla mozárabe:
Vista desde la Torre de la Catedral, primer plano de la cúpula de la capilla mozárabe. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

El Alcázar visto desde la Catedral:
Vista del Alcázar desde la Catedral. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

El Puente de San Martín aparece precioso:
Puente de San Martín. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Puente de San Martín. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Puerta y Puente de San Martín. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

Aquí vemos tanto el Castillo de San Servando como el Puente de Alcántara:
Puente de Alcántara y Castillo de San Servando. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

¿Quién le iba a decir al Alcázar que muy poco después iba a quedar reducido a escombros?
Fachada norte del Alcázar. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Patio del Alcázar. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Puente de Alcántara y Alcázar. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

Aquí vemos la Puerta del Cambrón:
Puerta del Cambrón. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Puerta del Cambrón. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

La Puerta del Sol no podía faltar en la colección:
Puerta del Sol. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

La Puerta de Bisagra es visible aquí con una curiosa compañía tanto de burros como de un vehículo de época:
Puerta de Bisagra. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

Esta es la Puerta Vieja de Bisagra:
Puerta Vieja de Bisagra. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

El Monasterio de San Juan de los Reyes tuvo protagonismo en todas las series editadas por Codina:
San Juan de los Reyes, fachada principal. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs MallolClaustro de San Juan de los Reyes. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Claustro de San Juan de los Reyes. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Claustro de San Juan de los Reyes. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Claustro de San Juan de los Reyes. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

Muy bella fue captada por Codina la Mezquita del Cristo de la Luz:
Mezquita del Cristo de la Luz. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

El Cristo de la Vega fue también incluido en la serie de Rellev:
Cristo de la Vega en la Basílica de Santa Leocadia. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

El Hospital de Santa Cruz:
Hospital de Santa Cruz. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Hospital de Santa Cruz. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

La Sinagoga de Santa María la Blanca fue fotografiada en su interior:
Sinagoga de Santa María la Blanca. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Sinagoga de Santa María la Blanca. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Detalle de un capitel de la sinagoga de Santa María la Blanca. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

La otra sinagoga, la del Tránsito, aún conservaba la sillería de madera de su uso como templo cristiano:
Sinagoga del Tránsito. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Sillería de la Sinagoga del Tránsito. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

El, por entonces, precioso y suntuoso Palacio de Benacazón:
Palacio de Benacazón. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Palacio de Benacazón. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

El Museo del Greco es visible en un par de escenas:
Museo del Greco. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol
Museo del Greco. Colección de fotografía estereoscópica Rellev © Ajuntament de Girona / Col·lecció Museu del Cinema - Tomàs Mallol

Codina fue incrementando a lo largo de toda la década de 1930 la producción hasta componer un total de 150 colecciones, que amplió tras la guerra hasta las 175 colecciones en 1941. El total de la colección española consta de 2.625 imágenes. Sabemos que José Codina falleció en su Barcelona natal en los años 60, conservándose esta fotografía suya tomada en 1957 en una fiesta del barrio de Gracia.
Retrato anónimo de José Codina Torrás en una fiesta del barrio de Gracia en Barcelona. 1957. Arxiu del distrito de Gracia.

Para saber más: "José Codina y la Colección Rellev", por J.A. Fernández Rivero y Teresa García

sábado, 26 de octubre de 2019

Toledo hacia 1950 fotografiado por unos turistas franceses

Muy a menudo, no nos paramos a valorar la inmensa cantidad de aportaciones positivas que el turismo cultural ha generado para España en general y para Toledo en particular. Es evidente que la conservación de multitud de monumentos españoles se activó gracias a que personas foráneas vinieron a valorarlos (frecuentemente más que la población local), generando una corriente de interés por el patrimonio cuyas consecuencias favorables hoy disfrutamos especialmente en las ciudades monumentales, con una actividad cultural y económica que crea riqueza y dinamismo haciendo nuestro día a día mucho más próspero.
Sumado a ello, existe otro legado directamente ligado al turismo que es más intangible pero tanto o más valioso que el anterior: me refiero a la generación de arte, literatura y fotografía por parte de los que en el pasado nos visitaron. Se nos olvida a veces que Rilke fue un turista que se enamoró de nuestra ciudad, que a Diego Rivera le pasó otro tanto o que Inge Morath vino a Toledo atraída por su fama mundial. Son solo tres ejemplos, en la literatura, la pintura y la fotografía, que demuestran el tremendo enriquecimiento creativo, cultural e intelectual que el turismo ligado a Toledo ha generado en el último siglo.
No en vano, el turista (el visitante u observador foráneo en general) aprecia nuestra realidad desde una perspectiva diferente, la de sus respectivos bagajes personales e influencias culturales asimiladas en su país de origen, generando una enriquecedora interacción con la visión exclusivamente local.
Las personas que vienen de fuera se fijan en detalles de nuestro día a día que a nosotros nos pasan a menudo desapercibidos y valoran, en ocasiones más que nosotros mismos, las joyas artísticas y paisajísticas aquí presentes que probablemente escaseen en su ciudad de origen.
El turismo cultural es, por tanto, un tesoro que quiero poner hoy en valor por todo lo que nos ha aportado y por todo lo que nos aportará en el futuro si sabemos cuidarlo y priorizar este tipo de visitantes por encima de otras opciones -digamos, menos enriquecedoras-, como ciertas despedidas de soltero, por poner un ejemplo.
Y, ¿qué mejor manera de homenajear al turismo cultural que trayendo fotografías antiguas que demuestren lo expuesto? Por ello hoy vamos a ver una colección de imágenes tomadas por unos turistas franceses hacia 1950 que, en su periplo hacia Marruecos, recalaron en Toledo dejándonos impagables fotografías que retratan muy bien la vida del Toledo de mediados del siglo XX.
Comenzaremos por ver una de las más bellas, tomada en el Arrabal, donde se aprecia a la perfección la realidad cotidiana de aquella calle en esa época:
Puerta de Bisagra y Real del Arrabal en Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos

Al otro lado, la Puerta de Bisagra aparece flamante, tras su reconstrucción parcial derivada del hundimiento que sufrió su torreón derecho en 1946:
Puerta de Bisagra de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos

Su precioso vehículo de época aparece en bastantes fotografías, como por ejemplo esta tomada junto a San Juan de los Reyes con una preciosa vista del Palacio de los Duques de Maqueda al fondo:
Palacio de los Condes de Maqueda en Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos

Las famosas cadenas que cuelgan en la fachada del monasterio presentaban este aspecto:
Cadenas de San Juan de los Reyes en Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos

La desaparecida Puerta de San Martín fue retratada por nuestros amigos franceses, logrando otra imagen de gran belleza:
Puerta de San Martín en Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos

Decía al principio que los turistas, como observadores foráneos, en ocasiones se fijan en detalles que les resultan sorprendentes. Eso debió sucederles a estos turistas franceses al ver autobuses cruzando por un puente medieval como el de San Martín. Era algo que los toledanos por entonces veían con la normalidad que confiere la visión constante de un hecho, pero que despertó la curiosidad del fotógrafo hasta tal punto de obtener varias tomas de la escena:
Un autobús cruza el Puente de San Martín de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos
Un autobús cruza el Puente de San Martín de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos

También obtuvieron una imagen del puente sin el autobús:
Puente de San Martín de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos

El Puente de Alcántara no podía faltar en el reportaje, destacando al fondo la presencia de la Puerta de Alcántara aún sin restaurar, tal como se descubrió en 1911 al derribar unas casas que la ocultaban:
Puente de Alcántara de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos
Puente de Alcántara de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos

El Castillo de San Servando sí aparece ya restaurado:
Castillo de San Servando de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos

La Catedral fue también visitada por el grupo de viajeros, que obtuvieron esta vista del claustro del templo:
Claustro de la Catedral de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos

La Puerta del Cambrón aparece bellísima en esta toma:
Puerta del Cambrón de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos

La vista de Toledo desde el Valle ofrecía un aspecto bellísimo aunque en algunos puntos aún marcado por las heridas de la Guerra Civil:
Vista general de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos
Toledo hacia 1950
Vista de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos

En las inmediaciones de la ciudad pararon a tomar una comida campestre. No he logrado aún identificar con certeza el lugar exacto, por lo que agradezco vuestras aportaciones:
Afueras de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos
Afueras de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos

Una de las carreteras de acceso a la ciudad (creo que es la que se dirigía al sur en la zona de Las Nieves) estaba siendo reparada por los peones camineros, con sus rudimentarios medios, en una estampa que debe hacernos valorar las carreteras que hoy disfrutamos:
Carretera de acceso a Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos

En su viaje hacia Marruecos también hicieron parada en la localidad de Mora, la que para muchos es la primera localidad que puede considerarse manchega al sureste de Toledo, a unos 40 kilómetros de la nuestra ciudad. Aunque no suelo incluir fotos en el blog de localidades de la provincia, hoy haré una excepción por la belleza de las fotografías y por los muchos amigos que poseo en este precioso pueblo. Me encantan especialmente las imágenes tomadas en la churrería Fortu, donde se pueden tomar los que probablemente son los mejores churros de la provincia:
Mora de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos
Mora de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos. Casa Fortu, churrería.
Mora de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos. Casa Fortu, churrería.
Trillando en Mora de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos
Noria con burro en Mora de Toledo hacia 1950 en una foto de unos viajeros franceses en su periplo hacia Marruecos

Con el deseo de que os hayan gustado estas fotografías, me despido reivindicando una vez más el turismo como uno de nuestros mayores tesoros, pero no cualquier turismo, sino el turismo cultural y de calidad realizado por miles de personas respetuosas con nuestra ciudad que tanto nos aportan. Lejos de los extremismos (los que defienden cualquier tipo de "turismo" irrespetuoso o descontrolado, o los también absurdos movimientos turismófobos), creo que es de justicia reconocer cuántas cosas buenas ha traído el turismo a Toledo desde que visionarios como el Marqués de la Vega Inclán iniciaron aquel despegue.
© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall