Gracias al impagable trabajo de Rafael del Cerro Malagón conocemos bastantes datos de su biografía. Su figura permite un acercamiento a la intensa vida cultural y científica que desarrolló Toledo en las primeras décadas del siglo XX en torno a sus instituciones militares.
Nació en Almería el 7 de julio de 1873. En 1891 se encontraba ya en Toledo, donde preparaba su ingreso en la Academia General Militar. Al año siguiente ingresó en el Arma de Infantería y, entre 1895 y 1898, estuvo destinado en Cuba. Tras pasar por diversos destinos, regresó a Toledo en 1901, incorporándose a la Caja de Recluta. Entre 1906 y 1913 ejerció como profesor de la Academia de Infantería y, posteriormente, sirvió en las Cajas de Toledo y Talavera hasta 1918, alcanzando el rango de comandante.
García Selva mostró especial interés por las innovaciones tecnológicas que estaban transformando la actividad militar. Conoció las prácticas de aerostación realizadas en Toledo desde 1900 y las primeras evoluciones de aeroplanos civiles y militares a partir de 1912. Asimismo, estuvo al frente de la Sección de Telegrafía durante las prácticas de los cadetes en el campamento de Los Alijares. Sus conocimientos quedaron reflejados en diversas publicaciones didácticas sobre los nuevos medios de transporte y comunicación en la guerra, los automóviles, las granadas de mano, los teléfonos de campaña, los globos, los dirigibles y la aviación. En 1912 publicó unos Apuntes para las clases de tercer año, cuyos contenidos actualizaría en 1921.Junto a su carrera militar, cultivó diversas inquietudes artísticas. Destacó por su habilidad para el dibujo, colaboró en ilustraciones impresas y diseñó una medalla conmemorativa. También participó en la vida cultural toledana: en 1912 fue nombrado vicesecretario de la junta organizadora de los actos del III Centenario del Greco y contribuyó a iniciativas festivas y culturales de la ciudad.
Su faceta más sobresaliente fuera del ámbito militar fue, sin embargo, la fotografía. Entre 1906 y 1910 dirigió el Gabinete Fotográfico de la Academia de Infantería, responsable de una actividad documental que incluía la producción de álbumes de postales sobre los cursos académicos. Aunque no se conoce con certeza la autoría de todas las imágenes realizadas durante su dirección, su vinculación con este gabinete constituye un testimonio relevante de la historia de la fotografía en Toledo.
Como fotógrafo aficionado, participó en algunos concursos donde obtuvo varios premios y en 1906 la revista madrileña Graphos Ilustrado publicó algunas de sus fotografías premiadas. En ocasiones, firmaba sus trabajos con el pseudónimo de Empuzo.Parte fundamental del legado de García Selva se conserva actualmente en el Archivo Municipal de Toledo, procedente del legado de Luis Alba. Destaca su Álbum de recuerdos, iniciado el 27 de octubre de 1894 y concluido hacia 1916. El volumen reúne escritos y dibujos propios y de sus compañeros, además de cerca de un centenar de fotografías de Toledo y otros lugares, retratos individuales y fotografías de grupo. Este conjunto constituye una valiosa fuente para conocer tanto su trayectoria personal como la vida militar y urbana de la época.
Fermín García Selva falleció en Madrid el 13 de noviembre de 1945, con el rango de coronel. Su trayectoria reúne la vocación militar, la curiosidad por los adelantos técnicos y el interés por las artes, y deja como principal legado documental un conjunto de fotografías y recuerdos de especial interés para la historia de Toledo.
En esta entrada os ofreceré una selección de sus fotografías incluidas en el mencionado álbum, obtenidas en la ciudad de Toledo en los primeros años del siglo XX, que suponen un verdadero viaje en el tiempo y dan fe del talento fotográfico de García Selva.Comenzaremos por ver las excelentes vistas panorámicas desde diferentes puntos de la ciudad, algunas de ellas realmente originales por el lugar desde el que las obtuvo:
Un lugar destacado de su colección se relaciona con el río Tajo, sus molinos y azudes, sus riberas, sus norias en las vegas, sus barcas y, en definitiva, el pequeño universo que se generaba en torno al Tajo por aquel entonces en Toledo.
Hay bastantes imágenes de rincones de la ciudad que son una verdadera delicia, no solo por el tiempo transcurrido desde que fueron tomadas, sino por las composiciones y perspectivas que este genial fotógrafo consiguió, demostrando ser un virtuoso de este arte:
Estas vistas de la confluencia de la calle Núñez de Arce con la subida al Miradero nos recuerdan que ese punto puede y debe ser reforestado no solo para sombrear y embellecer el lugar, sino para rehabilitar una estampa que solo a partir de la guerra civil pasó a ser yerma y desoladora como lo es hoy:
Varias fotografías nos muestran los hornos y alfares que aún seguían activos en el barrio de la Antequeruela, con sus columnas de humo oscuro bien visibles desde la distancia:
La Catedral fue varias veces fotografiada por García Selva:
La Plaza del Ayuntamiento:
La Puerta del Cambrón:
Mirad qué espectacular vista de la iglesia de San Sebastián y los rodaderos cercanos:
El Paseo de Merchán y sus inmediaciones:
El abrevadero que existía donde hoy se ubica la Hacienda del Cardenal:
La Puerta de Bisagra y sus aledaños:
El Paseo de Recaredo:
Las escalerillas del Miradero y la calle Gerardo Lobo:
Una preciosa vista de un dirigible en la Vega Baja:
La puerta de Valmardón, con una escena que deja vislumbrar el aspecto de la Mezquita del Cristo de la Luz antes de ser demolida la casa del santero que ocultaba su fachada con inscripción cúfica:
El Castillo de San Servando:
Los puentes de Alcántara y San Martín:
Una espectacular vista de la puerta de Doce Cantos, cuando la bajada desde la calle Cervantes aún conservaba las bolas de piedra que jalonaban el acceso:
No podía faltar la Puerta del Sol:
El Hospital de Santa Cruz:
La Iglesia de San Ildefonso o de los Jesuitas:
Esperando que estas fotos conservadas en el Archivo Municipal de Toledo os hayan resultado interesantes y agradeciendo a Rafael del Cerro y José Luis Isabel sus esfuerzos en recuperar la figura de Fermin García Selva, me despido por hoy.