Si bien las primeras citas como parroquia corresponden al siglo XII, parece probable que el edificio actual corresponda al siglo XIII, siendo mandado construir por el rey Sancho II de Portugal. También parece muy probable que esta iglesia se levante sobre una antigua mezquita, cuyo alminar se correspondería con la actual torre exenta (separada del edificio), que habría sido recrecida en ladrillo para colocar el campanario.
Se trata de la iglesia mudéjar toledana menos modificada, pues conserva su estructura original. Las obras ejecutadas durante su larga historia se pueden resumir así: en 1564 se elevó el ábside principal para alojar el nuevo retablo de Francisco de Espinosa; en 1612 los pilares de ladrillo fueron forrados con pilastras de yeso; en 1704 se construyó un pórtico adosado al flanco sur del crucero; en 1790 se ocultó el artesonado colocándose bóvedas encamonadas.
Y con ese aspecto -con el ábside recrecido, con el pórtico adosado, con el artesonado oculto y con los pilares forrados de yeso- la iglesia llegó a la era fotográfica, siendo inmortalizada con profusión debido a su enorme belleza.
Las primeras imágenes, tomadas en el siglo XIX, muestran además cómo la iglesia estaba rodeada prácticamente por todos sus flancos por viviendas de ínfima calidad y por puestos de venta de frutas y otros enseres en el ábside. Sin duda, esta situación restaba mucha belleza al edificio, pues no podía apenas ser admirado en su exterior:
Los comienzos del siglo XX trajeron los primeros cambios: en 1917 se redescubre el artesonado de la iglesia así como diferentes decoraciones mudéjares que habían quedado ocultas:
http://www.flickr.com/photos/65595512@N00/8618087045/in/photostream
En 1923 el gran luchador toledanista Santiago Camarasa denunciaba en su revista Toledo la existencia de los puestos de venta adosados al ábside que daban un aspecto de gran descuido a los turistas que comenzaban a visitar Toledo:
Estos puestos fueron los primeros adosados de la iglesia en ser derribados:
En estos inicios del siglo XX se tomaron preciosas fotografías de la iglesia, aunque seguían en pie la mayoría de las viviendas que la ocultaban:
La primera reforma del exterior en el siglo XX consistió en retirar la parte superior del ábside añadido en 1564 así como el pórtico de 1704. Esta foto de la Revista Life demuestra que ello se hizo antes de demoler las viviendas adosadas:
Hubo que esperar hasta 1958 para poder contemplar la iglesia libre de esas viviendas adosadas. La actuación completa finalizó en 1973. En estas imágenes podemos ver las tareas de demolición de las viviendas adosadas.
Estas fotografías tomadas después de 1958 nos muestran ya la iglesia sin adosados, sin el cuerpo superior del ábside y sin el pórtico. En el lugar del pórtico se plantaron cipreses (hoy enormes) y algunas de las puertas mudéjares fueron reconstruidas a partir de algunos vestigios.
Mi abuelo Eduardo Butragueño Bueno tomó algunas estupendas fotografías de la Iglesia en estos años:
La Iglesia de Santiago del Arrabal también es famosa por haber sido el lugar donde predicara, allá por 1411, San Vicente Ferrer. Desde el siglo XIX fue muy fotografiado el púlpito desde donde este famoso santo se dirigiera a sus fieles:
Como véis, se trata de una iglesia cuyo aspecto ha mejorado mucho en los últimos ciento cincuenta años, despojada de muchos de sus postizos. Se trata también, como ya indiqué en otras entradas, de un caso más en el que una iglesia edificada en los cálidos años del Óptimo Climático Medieval (siglos del X al XIV) sufrió añadidos en los siglos de la Pequeña Edad del Hielo (siglos XVII, XVIII y XIX) que más allá de un cambio estético, buscaban una mayor facilidad de calentamiento del interior de las naves mediante el rebajamiento de la altura de los techos y la construcción de pórticos, zaguanes y adosados que evitaran un contacto directo entre la puerta de entrada y el exterior.
La Iglesia de Santiago del Arrabal en Google Street View:
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