"Basmala. Hizo levantar esta mezquita Ahmad Ibn Hadidi, de su peculio, solicitando la recompensa ultraterrena de Allah por ello y se terminó, con el auxilio de Allah, bajo la dirección de Musa Ibn ´Ali, el arquitecto, y de Sa´ada, concluyéndose en muharram del año trescientos noventa (13 de diciembre de 999/11 enero de 1000)"
El descubrimiento lo realizó Manuel González Simancas, y la primera lectura de la inscripción cúfica la hizo Rodrigo Amador de los Ríos. En mayo de 1899 González Simancas dio traslado a la Academia de la Historia del hallazgo en este documento:
Tras el descubrimiento, su inscripción fundacional fue fotografiada por diversos autores.
Se trata, pues, del edificio en pie más antiguo de Toledo que, además, se asienta sobre una calzada romana. El 30 de junio de 1182 fue consagrada como templo cristiano tras la Reconquista de la ciudad, añadiéndose entonces el ábside mudéjar y tomando el nombre de "Cristo de la Cruz". La tradición cuenta que el caballo de Alfonso VI se arrodilló en una piedra bajo la cual se encontró una imagen con un farol encendido antes de la conquista musulmana de 711. Sea realidad o leyenda, lo cierto es que en la mezquita existen varios capiteles visigóticos reaprovechados. Hoy en día existe un adoquín blanco donde supuestamente se arrodilló el corcel del rey cristiano. Así se la seguía llamando a finales del XVI y principios del XVII (el crucifijo se conserva en el Museo de Santa Cruz). Junto a este crucifijo se veneraba también una imagen dedicada a la “Virgen de la Luz” (supuestamente llamada así por el farol hallado junto a la imagen gracias al caballo regio) y no se sabe por qué, ni en que momento exacto, el Cristo de la Cruz empezó a ser llamado Cristo de la Luz, igual que la imagen de la Virgen.
Como os decía, antes de 1899 la portada de la mezquita estaba adosada a la vivienda del santero que tapaba su fachada. Incluso después, hasta aproximadamente 1908, pese a conocerse ya la inscripción, la fachada siguió estando oculta a la vista tras el muro de la citada vivienda. Con posterioridad a 1908 y hasta los años 20, aún estaba presente la parte inferior del muro que tapaba la mezquita, pues la casa del santero fue demolida solo parcialmente.
Aquí otras antiguas imágenes del edificio, tanto interiores como exteriores, desde el siglo XIX en adelante:
Pero fue tras la restauración acometida en 1909 cuando fue objetivo de más cámaras fotográficas. En primer lugar antes de que se cerrara su perímetro con una magnífica reja de forja de Julio Pascual.
Años más tarde fue colocada la excepcional verja de Julio Pascual:
Debido al efecto del agua subterránea en su base, el 18 de febrero de 1964 se derrumbó la esquina suroeste de la mezquita:
La verja fue sustituida tras este suceso por otra muy baja y de mucha menor calidad:
En 1986 la verja volvió a ser sustituida por una réplica de la primitiva de Pascual, obra de Antonio Balmaseda, siendo la que actualmente está colocada. La original de Julio Pascual adorna el jardín del Museo Sefardí en la Sinagoga del Tránsito.
Hacia el año 2000 la cubierta de teja fue sustituida no sin polémica por una de ladrillo plano que al parecer hubo de ser la original.
Finalmente, desear que las obras de restauración finalicen pronto, permitan disfrutar del monumento y admirar los restos de la calzada romana descubierta bajo la mezquita, tarea de integración nada sencilla, pero que es obligada en este lugar tan ecléctico, comenzando por su propio nombre, Mezquita del Cristo de la Luz, que sorprende a muchos por su "ecumenismo".
Enlaces de interés para saber más:
La Ilustración Española y Americana, de 8 de abril de 1899. Páginas 207 y siguientes, donde Rodrigo Amador de los Ríos narra el hallazgo al raspar la pared así como sus intentos para aventurar las primeras y dificultosas traducciones.