Fue un destacado arquitecto cuya obra más famosa es precisamente la Estación de Ferrocarril de Toledo, una de las joyas de la arquitectura historicista de comienzos del siglo XX y actualmente considerada una de las estaciones de ferrocarril más bellas de España.
Fue probablemente con motivo de la construcción de este edificio entre 1916 y 1919 cuando Narciso Clavería debió entablar amistad con Santiago Camarasa, toledanista de pro y editor de la maravillosa Revista Toledo -entre otras- en la cual Clavería pudo publicar decenas de fotografías que como simple aficionado había tomado en Toledo durante esos años.
Si como arquitecto demostró sobradamente su valía y talento, la faceta fotográfica del Conde de Manila nos descubre también a un gran fotógrafo especialmente a la hora de retratar monumentos y espacios urbanos.
No sin esfuerzo, pues la obra fotográfica de Clavería está dispersa y no es muy conocida, he logrado recopilar bastantes fotografías toledanas suyas, sobre todo publicadas en la mencionada Revista Toledo, pero también en La Esfera y en Gran Vida, publicaciones ambas madrileñas.
El número 145 de la Revista Toledo fue un homenaje que Camarasa quiso hacer a su amigo y estuvo dedicado íntegramente a la inauguración de la Estación de Ferrocarril con la publicación de multitud de fotografías de la obra realizadas por el propio arquitecto. Dichas fotografías espero ofrecéroslas en una futura entrada dedicada a la Estación, por lo que en esta ocasión me centraré en el resto de fotos que Narciso Clavería tomó en Toledo. En ellas descubriremos que supo captar a la perfección la esencia de la ciudad.
Comencemos por ejemplo por esta del Colegio de Infantes:
El Instituto:
La Bajada del Barco:
La Iglesia de Santiago del Arrabal:
La Posada de la Hermandad:
Una calle del entorno del Alcázar (premio para el que la identifique exactamente):
La Calle de Santa Úrsula:
La Calle de Santa Isabel:
La Calle de la Granja:
La Cuesta de Los Pascuales:
La Iglesia de La Magdalena:
La Catedral:
El Callejón de la Soledad:
El Cobertizo del Pozo Amargo:
El Cobertizo de Santa Ana:
Las Torres de la Reina:
El Hospital Tavera:
El final de la Calle del Ángel:
La Calle de la Plata:
El Convento de Santa Isabel:
La Plaza de la Cruz:
La Iglesia de San Andrés:
El Corral de Don Diego:
Narciso Clavería falleció en Madrid el 14 de enero de 1935.
Sirva esta entrada como humilde homenaje a este gran arquitecto que nos dejó una estación de ferrocarril singularísima -todo un monumento- y que demostró a través de la fotografía que Toledo caló bien dentro en lo más profundo de su alma.