El caso es que la travesura tuvo sus consecuencias: las niñas fueron directas a un internado y la madre, muy avergonzada en aquella clasista sociedad victoriana, puso pies en polvorosa y comenzó un periplo viajero que le alejara lo más posible de la Pérfida Albión. De este modo nació la carrera de quien, con el tiempo, llegó a convertirse en una de las más afamadas escritoras de viajes de la época. Empezó por un viaje por Oriente, en 1846, recorriendo Jerusalén, Damasco, Petra, Beirut, Nazaret, Estambul y El Cairo, cuyas impresiones dieron como fruto su primer libro: Scketches in the East, Dickinson and Son, Londres, 1846.
Aquella forzada huida derivada de la travesura de sus hijas, le hizo descubrir su fascinación por el mundo oriental, y en busca de sus huellas llegó a España en 1851 acompañada por su marido, Edward King Tenison, que era un aficionado al incipiente arte de la fotografía. De este modo, en busca de ciudades con un pasado islámico, llegaron a Toledo en 1852. Y así fue como fueron tomadas las imágenes exteriores más antiguas de las que se tiene constancia en Toledo, pues mientras Lady Tenison se centraba en escribir sus experiencias y realizar dibujos (que fueron publicadas en su segundo libro, Castile and Andalucia en 1853), Edward King pasaba el tiempo tomando algunas fotografías.
Las técnicas fotográficas estaban muy poco desarrolladas, y por ello cada imagen requería un tiempo de exposición muy prolongado, por lo que el número de fotografías tomadas era reducido. En Toledo, Tenison tomó al menos cuatro mediante el método del calotipo, de las cuales a día de hoy puedo ofreceros tres, que fueron publicadas en otro libro titulado Recuerdos de España.
La más llamativa y famosa de todas es la fotografía de San Juan de Los Reyes en la que aún puede verse la Capilla de la Beata Mariana de Jesús, edificada en 1732 y que fue demolida en 1864.
Muy destacada es también esta imagen del Puente de Alcántara y del Alcázar donde puede aún verse el efecto del ataque napoleónico sobre la fortaleza, el Hospital de Santiago antes de ser dinamitado en 1884 y los últimos muros de lo que fue el Convento del Carmen Calzado, por los que descendiera San Juan de la Cruz en su huida de la celda en la que fue encerrado en este convento.
Esta fotografía fue usada por su esposa para a partir de ella dibujar un grabado que ilustró su libro Castile and Andalucia:
La tercera imagen que de momento puedo reproduciros es esta de la Puerta del Sol, que la verdad es que ha cambiado poco desde entonces:
Para finalizar esta curiosa y bonita historia del origen de las fotografías, os dejo con unas palabras de la propia Lady Loo Tenison: "Toledo es quizá, la ciudad más interesante de España por su bella situación y por su pasado histórico".