Así, en septiembre de 1936, el cuadro fue protegido por el Comité de Defensa del Patrimonio del Frente Popular bajo las indicaciones del Director General de Bellas Artes, Josep Renau Berenguer, y del escultor Emiliano Barral. Renau ordenó que el cuadro fuese tumbado en el suelo sobre cuatro montones de mantas colocando algunas otras en el bastidor a modo de relleno. Sobre él, debían situarse a modo de sandwich capas de tablones gruesos y más mantas.
Y así fue como encontraron el cuadro, sano y salvo, las tropas nacionales al tomar la ciudad. Sin embargo, en 1937, una nueva amenaza de bombardeos republicanos hizo que el cuadro tuviera que ser de nuevo protegido. En esta ocasión el encargado de dirigir las tareas fue el destacado arquitecto vasco Pedro Muguruza, ayudado por los carpinteros Jaime García Gamero y Meneses. Colocaron el cuadro bajo el coro de la iglesia y utilizaron colchones de lana, maderas y sacos terreros.
Las fotografías del archivo Rodríguez que os voy a mostrar han sido atribuidas a ambas protecciones, tanto a la que efectuaron las autoridades republicanas en 1936 como la que realizaron las nacionales en 1937.
En mi opinión, se trata de las tareas dirigidas en 1937 por Pedro Muguruza, si bien no estoy seguro completamente de que la persona que aparece con corbata sea él (si alguien lo puede confirmar, se lo agradecería infinitamente):
Con el deseo de que nunca jamás tenga que protegerse esta joya de la pintura por una causa tan lamentable, os dejo algunas postales antiguas de la colección del Archivo Municipal del Ayuntamiento de Toledo:
Para saber más:
- Artículo de Rafael del Cerro Malagón: “El Comité de Defensa del Patrimonio en Toledo durante la Guerra Civil” publicado en el número 1 de Archivo Secreto del Ayuntamiento de Toledo (2002).