Turbinas de Vargas
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domingo, 14 de septiembre de 2008

El Artificio de Juanelo

Hubo un tiempo en que Toledo poseyó el honor de contar con una de las mejores obras de ingeniería hidráulica de la historia de la humanidad. El Artificio de Juanelo o, simplemente, El Ingenio fue construído en 1568 por Juanelo Turriano, ingeniero lombardo, por encargo del Ayuntamiento de la que por entonces era Capital del Imperio y del propio Emperador. Mediante un todavía no igualado (ni del todo comprendido) mecanismo de ingeniería, este artificio era capaz de elevar desde el río hasta el Alcázar, salvando unos 100 metros de desnivel y utilizando la sola fuerza del agua, unos 17.000 litros diarios de agua. El éxito del invento (y el impago de la parte que correspondía al ayuntamiento por quedarse todo el agua en el Alcázar imperial) hizo que Juanelo construyera uno nuevo en 1581 adosado al anterior para suministrar agua a la población. Básicamente, estaba compuesto por una presa y dos ruedas motrices a nivel del río, seis estaciones intermedias (balsa del acueducto, puerta de la Fragua, pasadizo del Carmen, llano de Santiago, corral de Pavones y explanada del Alcázar), y un total de 192 cangilones dispuestos en armaduras basculantes y agrupados en 24 unidades intermedias o torrecillas. La fuerza motriz se transmitía por medio de bielas de movimiento alternado. En su instalación se emplearon doscientos carros de maderas y más de quinientos quintales de metal y estuvo en funcionamiento hasta 1639, cuando su estado de mantenimiento era tan precario y las reparaciones tan costosas para la ya decrépita España, que fue desmantelado, saqueado y sus materiales reutilizados.
Desgraciadamente, y pese a haber sido relojero de Carlos V e inventor de otros muchos prodigios, Turriano muere en Toledo en 1585, arruinado y sin haber cobrado ni un ducado por su maravilla hidráulica. Fue enterrado unos metros por encima del lugar donde se levantaba el Artificio, en el desaparecido Convento del Carmen.
Casi 300 años después de su construcción, el Artificio conservaba visibles sus restos y llegó a tiempo de ser fotografiado antes de su penosa demolición en 1868.
Artificio de Juanelo y Alcázar en 1856. Fotografía de Joseph Carpentier
Artificio de Juanelo y Alcázar en 1857. Fotografía de Eugène Sevaistre. Real Biblioteca del Patrimonio Nacional de España.
Artificio de Juanelo hacia 1857. Fotografía de Ferrier & Soulier
Restos del Artificio de Juanelo hacia 1860. Fotografía de Soulier
Restos del Artificio de Juanelo antes de 1868
Fotografía estereoscópica del Artificio de Juanelo antes de 1868 por Luis León Masson
Artificio de Juanelo y Castillo de San Servando antes de 1868. Fotografía de Luis León Masson
Puente de Alcántara y restos del Artificio de Juanelo en 1858. Fotografía de Charles Clifford
Restos del Artificio de Juanelo en Toledo. Foto Clifford, 1858
Artificio de Juanelo, Toledo, antes de su demolición
Artificio de Juanelo hacia 1865. Fotografía de Jean Laurent
Restos del Artificio de Juanelo. Foto Jean Laurent, 1858
Puente de Alcántara y Restos del Artificio de Juanelo en 1858. Foto Charles Clifford
Restos del Artificio de Juanelo
Artificio de Juanelo y Puente de Alcántara hacia 1858. Foto de Louis Léon Masson
Fotografía estereoscópica de Toledo. Artificio de Juanelo
Puente de Alcántara y Restos del Artificio de Juanelo
Río Tajo y restos del Artificio de Juanelo hacia 1865.Fotografía de Jean Laurent
Artificio de Juanelo hacia 1864. Fotografía estereoscópica de Alfonso Begue

En esta imagen de Jean Andrieu tomada entre 1868 y 1870 puede verse ya el Artificio demolido:
Restos demolidos del Artificio de Juanelo. Fotografía tomada entre 1868 y 1870 por Jean Andrieu (detalle)

En 1870 se construyeron en el mismo lugar las Turbinas de Vargas, que utilizaban la fuerza del río para generar electricidad. Fueron polémicamente demolidas en 1999.
Turbinas de Vargas, Hospital de Santiago y Alcázar de Toledo hacia 1884. Fotografía de Jean Laurent
Turbinas de Vargas y Puente de Alcántara
Turbinas de Vargas y Puente de Alcántara
Turbinas de Vargas y Alcázar de Toledo hacia 1895

Sirva esta entrada del blog como pequeño homenaje a esta figura histórica de la ingeniería mundial, inventor del "Hombre de Palo", autor del impresionante “Veintiún Libros de los Ingenios y Máquinas” y otros muchos tratados. Toledo le debe, desde hace siglos, su merecido homenaje en forma de monumento que desde aquí públicamente reclamo.
© TOLEDO OLVIDADO
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