Los autocromos que gracias a la generosidad de Photoarte os ofrezco fueron tomados antes de 1914, y muestran por primera vez (que tengamos constancia) los colores reales de varios monumentos toledanos que hasta esa fecha sólo habían sido fotografiados en blanco y negro.
Se trata por tanto de verdaderos documentos históricos de gran valor para los amantes de la fotografía en Toledo:
Hay un autocromo probablemente tomado en Toledo pero cuya ubicación está por resolver. Os pido ayuda para solucionar el enigma: si creeis identificar la calle no dudéis en ponerlo como comentario a esta entrada.
En cuanto a la autoría de las imágenes, parece ser que pudieran estar hechas por miembros de la Real Sociedad Fotográfica de Madrid. Se conserva un autocromo del que tal vez sea un miembro de esta Sociedad ataviado como un personaje de un cuadro El Greco, que bien pudiera haber sido tomado en Toledo y que es posible que retrate al autor de las fotografías:
Actualización: es probable que anteriores a estos autocromos sean los tomados por Jules Gervais Courtellemont. Datan de aproximadamente 1910 y son estos:
Otros autocromos de comienzos de siglo son estos:
Agradeciendo de nuevo a Photoarte la aportación de estos increíbles autocromos, me despido con algunas curiosidades más. La primera de ellas muestra el urinario que existía a finales del siglo XIX junto al Arco de la Sangre y que gracias a la fotografía del genial Rafael Garzón ha pasado a la historia:
La segunda curiosidad muestra el busto que se situaba justo enfrente del arco, en el edificio de la Posada de la Sangre, y que desde 1872 representaba la figura de Miguel de Cervantes (ya sabéis que erróneamente se pensó que era el Mesón del Sevillano donde Cervantes escribiera La Ilustre Fregona, hasta que Rafael Ramírez de Arellano demostró que ese mesón se ubicaba unos metros más abajo):
Muy cerca de allí, en la restauración de Zocodover tras la Guerra Civil, apareció la muralla árabe que cerraba el Alficén y que es la misma que recientemente ha aparecido en las magníficas obras de reforma del bar El Trébol. Desgraciadamente fue derribado un tramo de unos 100 metros pese al informe negativo que Don Pedro Román Martínez emitiera como miembro de la Real Academia en 1944, con fotografías tomadas por él mismo: