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viernes, 17 de febrero de 2023

Rudolf Timmermans en Toledo en las primeras horas tras el final del asedio al Alcázar

Pese al tiempo transcurrido y a la ingente cantidad de publicaciones y escritos acerca de lo sucedido en Toledo durante el asedio al Alcázar en 1936, aún existen datos e interesantes biografías de personajes involucrados en aquellos días que todavía no han visto la luz.
Uno de esos personajes, de trayectoria vital corta pero intensa, es el belga Rudolf Timmermans.
Rudolf (también citado como Rodolphe) Timmermans vino al mundo en Amberes el 19 de mayo 1912. Se doctoró en Bonn en 1936 con una tesis de ciencias políticas y jurídicas sobre el tema de la democracia y el Führerstaat (la teoría del estado totalitario nacionalsocialista de Carl Schmitt), que se publicó con el título Studien über Begriffe und Formen des Volksstaates.
Rudolf Timmermans en Toledo en el Paseo del Miradero en las primeras horas tras el final del asedio al Alcázar Interesado por la realidad española, donde llegó a residir durante un tiempo antes de la guerra, Timmermans llegó a Toledo en las primeras horas tras la liberación del Alcázar por parte de las tropas del ejército sublevado. Claramente alineado ideológicamente con el bando liderado por Francisco Franco, en su estancia en Toledo recabó testimonios de los supervivientes del asedio, de los soldados que los liberaron y de los militares que estaban al mando, en especial de José Moscardó, con quien mantenía muy buena relación.
Con ese material, Timmermans publicó a finales de 1936 el libro Die Helden des Alcázar. Ein Tatsachenbericht aus Toledo (Los Héroes del Alcázar). Se trata de un texto que fue publicitado en el diario católico Luxemburger Wort como la “novela más cautivadora del año”.
Publicidad del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans en el diario Luxemburger Wort, 11 de febrero de 1937 Tuvo también reseñas en la prensa española afín al bando insurgente:
Reseña del libro de Rudolf Timmermans "Los Héroes del Alcázar" publicada en el Diario falangista "Proa" (León), 16 de diciembre de 1936 En el libro se incluye un pasaje (pág. 244) en el que el autor explica lo que le movió a viajar a Toledo y escribir la obra:
«No es que me haya ido a España "rápidamente" porque allí "pasa algo" sobre lo que escribir un libro. Conozco y amo España y viví allí durante un tiempo hasta que las condiciones en Barcelona me obligaron a marcharme repentinamente en agosto de este año [1936]. Este libro no es, pues, producto de la casualidad, sino que ya estaba previsto por mis ocupaciones e inclinaciones anteriores, y lo escribí con tanto más gusto por cuanto me dio la oportunidad de retratar la gran humanidad y españolidad que tanto se expresó en los defensores del Alcázar.»
En dicho libro, que adquirí hace un tiempo, se incluye una serie de fotografías de gran valor documental por retratar en primera persona aquellas primeras horas tras la liberación. En varias de ellas aparece el propio Rudolf Timmermans y en otras no, por lo que es difícil saber si el belga se encontraba solo o tenía compañía. Es posible que él tomara algunas de las fotografías y cediera la cámara a otras personas para que apretaran el disparador en aquellas en las que él deseaba aparecer. Nuestro protagonista, que por entonces contaba solo con 24 años, lució en Toledo una larga gabardina y un brillante pelo engominado. Su identificación es posible e inequívoca por la mención expresa que aparece en el pie de foto de la imagen: "Der Verfasser im Gespräch mit Oberstleutnant Tella, dem Oberst- kommandierenden des Frontabschnitts von Toledo, nach der Befreiung des Alcázar", que se traduce como "El autor en conversación con el teniente coronel Tella, coronel al mando del frente de Toledo, tras la liberación del Alcázar". En efecto, Timmermans aparece en el Paseo del Miradero conversando con Heli Rolando de Tella y Cantos, militar franquista que participó en las operaciones de ocupación de Toledo y que fue nombrado gobernador militar de la capital desde la liberación del baluarte hasta el día 22 de octubre.
Heli Rolando de Tella y Cantos (izq) en el Paseo del Miradero conversa con Rudolf Timmermans. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de E. Sánchez Butragueño El libro de Timmermans incluye una buena serie de imágenes tomadas en el Paseo del Miradero, donde vemos al general que dirigió el asalto final para liberar a los sitiados, José Enrique Varela, así como a tropas sublevadas y a un joven soldado llamado Pablo:
El general Varela (centro) en el Paseo del Miradero. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Soldados sublevados en el Paseo del Miradero tras la liberación del Alcázar. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Un jovencísimo soldado sublevado, llamado Pablo, en el Paseo del Miradero tras la liberación del Alcázar. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de ESB. Se incluyen también varias fotografías tomadas en el Alcázar. En algunas de ellas volvemos a ver a Rudolf Timmermans con su larga gabardina junto a soldados:
Rudolf Timmermans entre los escombros del Alcázar tras la liberación del baluarte. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Rudolf Timmermans con gabardina conversa con soldados del bando sublevado en el Alcázar. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Hay en el libro de Timmermans una imagen sobrecogedora en la que vemos, a la izquierda, a un niño entre los escombros de la plaza de Zocodover, absolutamente devastada tras los largos meses del asedio:
Un niño entre los escombros de Zocodover tras el asedio del Alcázar en 1936. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Se insertan en el libro varias fotografías de soldados del bando sublevado entre los escombros y los hierros del desolado edificio:
Soldados sublevados se calientan con hogueras en el Alcázar tras la liberación del baluarte. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueñ Hierros y escombros del Alcázar tras el asedio. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Soldados sublevados entre los hierros y escombros del Alcázar tras el asedio. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Hierros y escombros del Alcázar tras el asedio. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Escultura del furor de Carlos V junto a hierros y escombros del Alcázar tras el asedio. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Hierros y escombros del Alcázar tras el asedio. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Patio con hierros y escombros del Alcázar tras el asedio. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Patio del Alcázar tras el asedio de 1936. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Hierros y escombros del Alcázar tras el asedio. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Hierros y escombros del Alcázar tras el asedio. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Esta es una vista del Alcázar desde el este de la ciudad, en la que se aprecia su ruinoso estado:
Vista del Alcázar destruido tras el asedio de 1936. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Es interesante esta imagen en la que aparecen soldados con visores oteando el horizonte del valle del Tajo:
Soldados del bando sublevado observan el valle del Tajo desde Toledo. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Esta es una imagen del Castillo de San Servando, que debió ser algo editada a mano pues el aspecto del edificio no era exactamente ese:
Castillo de San Servando (foto retocada). Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. En el libro se encuentran tambien varias imágenes que aparecen en otras obras. Me refiero a la arenga de Franco en el patio del Alcázar tras entrar en la fortaleza el 29 de septiembre de 1936 así como una fotografía del compresor que utilizaron los republicanos para alimentar los percutores que excavaron las minas con las que volaron la fortaleza en su intento de lograr la rendición de los sitiados. Lo tuvieron situado en la plaza Mayor junto a la Catedral:
Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Compresor neumático que accionaba las perforadoras de las 2 minas cavadas para volar el Alcázar en la Plaza Mayor. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de ESB Entre las páginas del libro de Timmermans encontramos también esta fotografía de Moscardó:
José Moscardó en una azotea de Toledo tras la liberación del Alcázar. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Como complemento a las imágenes tomadas en aquellos días tras el asedio, el libro incluye varias vistas de Toledo antes de la contienda para que el lector apreciara el grado de devastación que ocasionó el conflicto:
Zocodover antes del asedio al Alcázar en 1936. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Puente de Alcántara antes de 1936. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Patio del Alcázar antes de 1936. Del libro "Die Helden des Alcázar" de Rudolf Timmermans. Editado en 1937 por Otto Walter Limited en Olten (Suiza). Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. La producción literaria de Timmermans relacionada con España no se limitó a este libro sobre el Alcázar, pues algo antes publicó en 1936 la obra Die spanische Revolution. Wie sie ist, warum sie kam, que podría traducirse como "La revolución española. Qué es, por qué vino", en la que viene a explicar o justificar los motivos del alzamiento contra la República, así como el libro titulado General Franco en 1937. Trabajó como editor y traductor, tradujo del francés el libro Portugal: ayer y hoy de Gonzague de Reynold (1938) y publicó también el cuento Aufzeichnungen, Flug und Tod des Geo Chavez ("Notas, vuelo y muerte de Geo Chávez") en 1940, que narra la historia del aviador peruano Jorge Chávez (1887-1910), quien fue la primera persona en sobrevolar los Alpes y murió en un accidente al aterrizar.
La vida de Rudolf Timmermans fue, sin embargo, muy corta. Durante la Segunda Guerra Mundial se encontraba en Italia, donde murió asesinado en los sucesos acaecidos en el asalto al Monte Pantano, cerca de Isernia, el 16 de diciembre de 1943. Contaba con solo 31 años de edad y perdió la vida en uno de los episodios menos conocidos del conflicto mundial en el que las unidades magrebíes del Cuerpo Expedicionario Francés (conocidos como Les Goumiers), en el que el ejército “colonial” y el de la “Francia Libre” aunaban sus esfuerzos, consiguieron derrotar a las tropas nazis para sorpresa de los americanos, que llevaban dos semanas intentando hacerse con el control de la posición. Timmermans debía encontrarse con las tropas alemanas, conociendo su trayectoria literaria y su ideología.
Tras su fallecimiento, su cuento Die Tänzerin y sus relatos Heimkehr. Drei Erzählungen se publicaron póstumamente en 1946.
Hasta aquí esta entrada dedicada a una de las figuras más desconocidas de los sucesos que tuvieron lugar en Toledo en 1936, cuyo rastro no ha sido sencillo seguir, y que pienso que sirve para ir completando el puzzle de nuestra historia a través de la fotografía.

viernes, 30 de septiembre de 2022

Las imágenes tomadas tras el final del asedio al Alcázar por Miguel Marín Chivite en 1936

El fotógrafo riojano Miguel Marín Chivite nació en Calahorra en 1898 y falleció en Zaragoza en 1978. Aunque no nació en Aragón, se puede decir que desarrolló la mayor parte de su carrera profesional en territorio aragonés. Como fotógrafo, estamos ante un auténtico todoterreno que se caracterizó por desempeñar su actividad en muy variadas disciplinas fotográficas, desde el reporterismo o fotoperiodismo hasta la fotografía industrial, pasando por la fotografía deportiva, la taurina o la de guerra. Es una figura muy relevante en territorio aragónés, siendo el autor de algunas de las imágenes consideradas como más icónicas tanto en Zaragoza como en el resto de aquella comunidad autónoma.
Una buena parte de su carrera se desarrolló tomando fotografías para el Heraldo de Aragón donde llegó a publicar más de 10.000 imágenes desde el año 1925 hasta su jubilación en 1972, aunque también fueron publicadas imágenes de su autoría en diarios y revistas generalistas de tirada nacional, pues a través de su estudio poseía buenas relaciones con muchos colegas y medios.
No es desdeñable tampoco su labor como fotógrafo institucional, pues Miguel Marín Chivite estuvo presente con su cámara en numerosas inauguraciones y visitas oficiales logrando muy buenas fotografías, como por ejemplo demostró en la cobertura realizada durante la visita de Eva Duarte de Perón a la Basílica del Pilar de la capital aragonesa en 1947.
Sello del estudio de Miguel Marín Chivite Pero no todo el trabajo de Marín Chivite tuvo lugar en Aragón, y ese es el motivo por el que hoy le dedico esta entrada. Este fenomenal fotógrafo fue uno de los reporteros que entraron en Toledo acompañando a las tropas del ejército sublevado durante la guerra civil en el momento de la liberación del Alcázar a finales de septiembre de 1936. Por ello, en esta semana en que se ha cumplido el 86º aniversario de estos hechos, he decidido compartir con todos vosotros las fotografías publicadas en un libro bastante raro editado en 1937 que hace unos años me regalaron mis buenos amigos Laura Valeriano y Paco de la Torre (¡Gracias!), titulado "El Sitio del Alcázar" y escrito por Joaquín Arrarás y Luis Jordana de Pozas, ilustrado con multitud de fotografías de Miguel Marín Chivite:
Portada del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937) Se trata de un libro de marcada tendencia ideológica pro-franquista publicado en plena guerra civil, probablemente uno de los primeros libros de cierta extensión dedicados al asedio del Alcázar. Más allá del contenido de los textos, me centraré en su enorme interés gráfico debido en gran medida a la calidad de las fotografías tomadas por Miguel Marín Chivite que se incluyen en él. Comenzaré por una imagen que tal vez os suene a aquellos seguidores del blog que me seguís desde 2008, pues dicha fotografía protagonizó una de las entradas más antiguas con motivo de uno de los primeros fotomontajes o manipulaciones gráficas de los que se tiene constancia en España. Me refiero a la imagen en la que aparece Franco con Moscardó en el día en que el futuro caudillo entró en la fortaleza recién liberada (29 de septiembre de 1936). Entre ellos estaba el escritor portugués Artur Portela. Sin embargo, tanto en este libro como en multitud de publicaciones de la época, dicha imagen apareció manipulada con maestría, ocultando la presencia del portugués. Sobre las razones de la ocultación de este rostro os recomiendo releer la entrada que publiqué en 2009. La principal novedad que puedo hoy ofreceros es conocer al autor de la imagen, y quién sabe si también de la manipulación: sí, es nuestro protagonista Miguel Marín Chivite.
Franco y Moscardó. Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Esta es la foto original con el rostro de Portela sin ocultar:
Moscardó y Franco junto a Artur Portela tras la conquista de Toledo. Pero sigamos repasando las interesantes fotos de Marín Chivite incluidas en este libro. Son muy impactantes las que retratan a los resistentes del asedio, con sus rostros aún marcados por aquellos dos meses de encierro en condiciones realmente duras:
Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937) Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937) Otro gran grupo de las fotografías incluidas en este libro y tomadas por Marín Chivite son las que nos muestran el ruinoso estado en que quedó tanto el baluarte como sus alrededores:
Plaza de Zocodover en ruinas en 1936. Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Vista de Toledo en 1936 tras el asedio del Alcázar. Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Casas en ruinas tras el asedio al Alcázar. Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Fachada sur del Alcázar en 1936. Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Casa en ruinas tras los bombardeos al Alcázar. Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Plaza de Zocodover en ruinas en 1936. Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Soldados franquistas colocan la bandera en el Alcázar. Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite Algunos soldados franquistas aún estaban pendientes en esos días de los últimos focos de resistencia republicana en la ciudad, centrados en edificios como el Seminario, el Palacio Arzobispal o el colegio de los Maristas. Es probable que estos de la imagen vigilaran especialmente el seminario:
Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Marín Chivite El libro incluye algunas otras fotografías de diferentes autores como por ejemplo el genial Horace Abrahams (que por sí solo merece otra entrada del blog, pero tiempo al tiempo) y diferentes agencias internacionales. Una buena parte de ellas se corresponde con las tomas que muestran a los militares Franco, Varela, Moscardó o Milans del Bosch recorriendo las ruinas del Alcázar entre la multitud, conscientes de la importancia estratégica y moral de aquella victoria, que a la postre se demostró como determinante en el curso de la guerra por su repercusión internacional:
Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937) Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937) Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937) Milans del Bosch y su padre en el Alcázar de Toledo. Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937). Foto de Horace Abrahams Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937) Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937) Del libro "El sitio del Alcázar" de Joaquín Arrarás y L. Jordana (1937) Como os decía, el libro fue publicado en plena contienda. Al año siguiente de su publicación, Miguel Marín Chivite fue detenido por el bando republicano en 1938 —probablemente por sus tendencias políticas— y fue liberado un año después, al finalizar la guerra. Tras ello, dejó su frenética actividad fotográfica para dedicarse a dirigir la sección gráfica del Heraldo de Aragón, en tareas más administrativas y de coordinación. Ello no significó ni mucho menos que dejara de fotografiar, pues lo siguió haciendo hasta su jubilación al frente del estudio, en el año 1972. Falleció seis años después en la capital maña, en el año 1978, pasando a la historia como una de las obligadas referencias en la fotografía de aquella ciudad.
© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall