1900
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sábado, 8 de julio de 2017

Toledo hacia 1900 fotografiado por Antonio Cánovas del Castillo (Kaulak)

Antonio Cánovas del Castillo y Vallejo, conocido artísticamente como Dalton Kaulak o simplemente Kaulak, nació en Madrid en 1862 y falleció en la misma ciudad el 13 de septiembre de 1933. Sobrino del famoso político del mismo nombre, fue abogado de profesión y ocupó varios cargos públicos antes de dedicarse a la fotografía, entre ellos altos puestos en los ministerios de Gobernación y de Gracia y Justicia de España, además de diputado en Cortes por Cieza y gobernador civil de Málaga. Dirigió La correspondencia de la España Ilustrada y fue también pintor bajo las enseñanzas de Carlos de Haes, firmando sus obras como Vascano.
Antonio Cánovas del Castillo Vallejo, Dalton Kaulak
Como fotógrafo, cultivó un retrato pulcro, profesional y en ocasiones purista, al servicio de la burguesía, opuesto a la corriente pictorialista reinante en aquella época, llegando a ser denominado «el Nadar español». Retrató a la familia real española y a los más importantes políticos de su época como Antonio Maura, así como a escritores de la talla de José de Echegaray. Del mismo modo, ante su cámara pasaron compañeros de la Real Sociedad Fotográfica como Guirao Girada. También fotografió a toreros como Manuel Granero. En 1901 creó la revista La Fotografía, que fue el órgano de difusión de la Real Sociedad Fotográfica, y colaboró en diversas revistas como Blanco y Negro.
Algunas de sus fotografías fueron publicadas en 1901 como tarjetas postales por los célebres Oskar Hauser y Adolf Menet en una serie denominada “Colección Cánovas” en su casa de postales Hauser y Menet. En esta serie se incluyeron imágenes de Toledo de gran belleza. En 1902 ganó un premio para ilustrar las Doloras de Ramón de Campoamor –patrocinado por la revista Blanco y Negro– que fueron reproducidas en un álbum de diecisiete postales del que se llegaron a vender 180.000 ejemplares. En 1904 abrió el estudio Kaulak en Madrid en el número 4 de la calle Alcalá.
Publicidad de Fotografía Kâulak
En 1912 publicó un libro técnico: La fotografía moderna. Manual compendiado de los conocimientos indispensables del fotógrafo.
Tras su fallecimiento en 1933, su estudio fue regentado por parte de su familia después de la Guerra Civil Española, hasta que cerró definitivamente en 1989. En el año 2004, parte de sus fondos pasaron al Estado al ejercer éste el derecho de tanteo en una subasta, por un valor de 9500 €.
Me centraré hoy en ofreceros su obra toledana, a través de las citadas postales editadas por la casa Hauser y Menet en la "Colección Cánovas". Como nos cuenta Jaime Moraleda en su buen artículo "Colección Cánovas: una serie de postales sobre Toledo" (publicado en la revista Archivo Secreto), la colección se organizó en torno a un conjunto de series identificadas con las letras del alfabeto: T (la gran mayoría), una de la serie D y la última de la serie E, todas ellas impresas por la fototipia suiza Hauser y Menet antes de 1905. Se trata de imágenes de bastante belleza, que paso a ofreceros ordenadas según su publicación en la serie de la letra T:
1. Toledo : El Tajo
Torno del Tajo junto al Puente de Alcántara  hacia 1900. Fotografía de Antonio Cánovas del Castillo, Dalton Kaulak.

2. Toledo : En San Juan de los Reyes
Claustro de San Juan de los Reyes hacia 1900. Fotografía de Antonio Cánovas del Castillo, Dalton Kaulak.

3. Toledo : Claustro alto de la Catedral
Claustro de la Catedral  hacia 1900. Fotografía de Antonio Cánovas del Castillo, Dalton Kaulak.

4. Toledo : Portada del ex-hospital de Santa Cruz
Hospital de Santa Cruz  hacia 1900. Fotografía de Antonio Cánovas del Castillo, Dalton Kaulak.

5. Toledo : Mesón del Sevillano (Posada de la Sangre). Donde Cervantes escribió “La Ilustre Fregona”.

Posada de la Sangre  hacia 1900. Fotografía de Antonio Cánovas del Castillo, Dalton Kaulak.

6. Toledo : La Posada de la Hermandad

Posada de la Hermandad  hacia 1900. Fotografía de Antonio Cánovas del Castillo, Dalton Kaulak.

7. Toledo : El Ayuntamiento y el Palacio Arzobispal

Plaza del Ayuntamiento  hacia 1900. Fotografía de Antonio Cánovas del Castillo, Dalton Kaulak.

8. Toledo : En los cigarrales

En los cigarrales, foto hacia 1900. Fotografía de Antonio Cánovas del Castillo, Dalton Kaulak.

9. Toledo : Los gigantes, los enanos y la tarasca
(una de las primeras imágenes de la Tarasca y los gigantones)
Los gigantones y la tarasca del Corpus de Toledo guardados en su cuarto de la catedral hacia 1900. Fotografía de Antonio Cánovas del Castillo, conocido como Dalton Kaulak

10. Toledo : Una procesión de Viernes Santo
Iglesia de la Magdalena. Foto Cánovas (Kaulak) hacia 1900.

A continuación, la aparecida en la Serie D: 10. Santa María la Blanca
Sinagoga de Santa María la Blanca hacia 1900. Foto de Antonio Cánovas del Castillo, Kaulak, hacia 1900

Y tal vez la más bella, tomada en el patio del Hospital Tavera e incluida en la Serie E: 2. Un mendigo en Toledo
Mendigo en el Patio del Hospital Tavera por Antonio Cánovas del Castillo (Dalton Kaulak) hacia 1900. Colección Luis Alba

Fuera de estas series, en la misma fototipia de Hauser y Menet, fueron publicadas otras imágenes de Kaulak. Por ejemplo, estas vistas del Tajo:
Torno del Tajo hacia 1900. Foto Cánovas (Kaulak) para Hauser y Menet
Baño de la Cava hacia 1900. Foto Cánovas (Kaulak) para Hauser y Menet

También apareció esta vista del Hospital Tavera:
Hospital Tavera, colección Cánovas (KAulak)

De hecho, es probable que muchas de las fotos toledanas editadas por Hauser y Menet a partir de 1900 sean obra de Cánovas del Castillo. Por ejemplo, esta toma del Puente de San Martín fue publicada tanto firmada por "A. Cánovas Fot." como sin firmar, tal como aquí la vemos:
Puente de San Martín hacia 1900. Tomada por Antonio Cánovas, Kaulak

Es suya también esta soberbia vista de la Catedral y la Plaza del Ayuntamiento:
Catedral deToledo hacia 1900 por Antonio Cánovas del Castillo, Dalton Kaulak

Para finalizar, un dibujo hecho a partir de una de sus fotografías, tal vez tomada en el cementerio de Toledo:
Cementerio de ¿Toledo? hacia 1900. Fotografía de Antonio Cánovas del Castillo (Káulak)

Sirva esta entrada de humilde homenaje a este verdadero personaje de la historia de la fotografía española, a menudo olvidado en las grandes recopilaciones pero que alcanzó una excelencia técnica y artística que muy pocos lograron igualar.

viernes, 17 de junio de 2016

Toledo hacia 1900 fotografiado por el genial arquitecto Henri Deneux

Toledo ha atraído históricamente a multitud de personas con motivaciones muy diversas, desde las religiosas a las paisajísticas pasando por las culturales, gastronómicas o lúdicas. Ese enorme potencial de la ciudad de ser capaz de llamar a muy diferentes grupos de personas es sin duda uno de los grandes tesoros de Toledo y una de nuestras grandes oportunidades para el futuro. En el pasado, uno de los colectivos que más sintieron la necesidad de conocer la ciudad fue el de los arquitectos, historiadores y amantes de los monumentos. Por Toledo pasaron algunos de los más afamados arquitectos de la historia para conocer in situ los monumentos que aquí se conservan, pues en ninguna otra ciudad de España es posible disfrutar de notables restos prehistóricos, prerromanos, romanos, visigóticos o medievales en toda su variedad de estilos, como el islámico, mudéjar, frescos románicos, joyas góticas...y por supuesto los sucesivos estilos como el renacentista, el barroco, el neoclasicismo, el modernismo y todo el resto de tendencias arquitectónicas hasta nuestros días.
Por ello resulta indignante, absurdo e inconcebible que la facultad de Historia del Arte no se ubicara en Toledo sino en otra ciudad de la comunidad autónoma sin apenas patrimonio conservado, obligando a los alumnos (muchos de ellos toledanos) a conocer, por ejemplo, la Catedral de Toledo en diapositivas o la Mezquita del Cristo de la Luz en fotocopias y transparencias. Algo similar sucede con Geografía e Historia (¿puede haber un mejor lugar para aprender Historia que Toledo?) o Bellas Artes (al menos esa se ubicó en la bellísima Cuenca). Solo en fecha reciente se enmendó parcialmente este agravio incomprensible al crear la facultad de Arquitectura.
A comienzos del siglo XX, hacia 1900, visitó Toledo uno de los mejores arquitectos franceses de la Historia: el gran Henri Deneux.
Henri Deneux
Henri-Louis Deneux, nacido el 16 de octubre de 1874 en Reims, acudió a una escuela situada cerca de una iglesia. De niño le marcó la pintura que un cura realizó representando una casa, hasta tal punto que aquel simple detalle desencadenó su vocación como arquitecto. Pronto desarrolló una gran pasión por el dibujo y la acuarela, y sus padres descubrieron que para castigarle en su infancia no había nada más eficaz que confiscarle sus lápices de colores. Sus progenitores intentaron que estudiara diseño e ingeniería de oficinas, pero con 17 años se unió al taller de los arquitectos Thierot y Margotin, especialistas en edificios religiosos. Edward Thierot, arquitecto diocesano encargado de la catedral de Reims y profesor de la Escuela Regional de Artes Industriales abierta desde 1889, hace de Deneux su discípulo predilecto. En 1894, tras un año en la escuela, a propuesta de su maestro, fue nombrado Profesor Adjunto, cargo que compaginará con su empleo en el estudio de Thierot y Margotin hasta 1898. Entre sus clientes, se encontró con Denis Darcy, arquitecto gran conocedor de la catedral. Bajo su dirección y orientación, comenzó a conocer a fondo el templo, estudiando el trabajo de los diferentes arquitectos encargados de la catedral en el siglo XIX. Henri Deneux estaba dotado de un gran talento, que le llevó a dibujar preciosas acuarelas de la catedral. Tras ganar experiencia y reconocimiento en trabajos desarrollados en Toulouse y París, en 1912, construyó su propia casa en el 85 de la rue Belliard en París, utilizando hormigón armado y una fachada decorada con azulejos azules y verdes y empleando una innovadora cubierta plana. El edificio fue considerado de inmediato un modelo de la arquitectura de futuro y fue alabado por Anatole de Baudot, el fundador de la Unión de Arquitectos Franceses, estando hoy incluido en la bibliografía de arquitectura moderna como una obra clave.
En 1915 sucede a Paul Gout como jefe de arquitectura de la catedral de Reims. Dirige la dificilísima tarea de restaurarla tras los gravísimos daños sufridos en la Primera Guerra Mundial al ser bombardeada por los alemanes, que vieron en ella un símbolo nacional de Francia que convenía destruir.
Bombardeo de la Catedral de Reims en septiembre de 1914 por aviones alemanes (I Guerra Mundial)
Para colmo de desgracias, un andamio ubicado en la torre norte se incendió, permitiendo que el fuego se propagase por todo el armazón del edificio. Las llamas fundieron todo el plomo de la techumbre que se vertió por las gárgolas, siendo recogido por los vecinos, quienes lo restituyeron después del conflicto.
La restauración comenzó en 1919 bajo la dirección de Deneux, abriéndose al culto en 1938, gracias en parte al apoyo financiero de los Rockefeller. Los trabajos se prolongaron unos 40 años.
Deneux decidió de manera absolutamente genial e innovadora que el armazón de madera destruido fuese sustituido por una estructura más ligera no inflamable, constituida por pequeños elementos de hormigón armado, unidos por chavetas de roble para garantizar la flexibilidad del conjunto.
Henri Deneux
Deneux se encargó también de la restauración de la basílica de Saint-Remi y la iglesia de Saint-Jacques. Todos estos méritos le hicieron ser condecorado en 1927 con el título de caballero de la Legión de Honor de la República Francesa.
Cuando cumplió 65 años se retiró a su casa de París de una manera absolutamente discreta, viviendo el resto de su vida de un modo tremendamente austero, rozando la miseria, y en completa soledad desde el fallecimiento de su esposa Yvonne en 1955.
Henri Deneux falleció el 15 de abril de 1969 en medio de un completo e injusto olvido, siendo enterrado junto a los restos de su esposa tras una ceremonia en la catedral de Reims a la que solo acudieron cuarenta personas.
Deneux realizó hacia 1900 un viaje a Toledo en el que tomó casi una decena de fotografías custodiadas por el Ministerio Francés de Cultura que hoy tengo el placer de ofreceros.
En ellas demuestra ya un gran interés por la arquitectura, centrando las capturas en los diferentes estilos arquitectónicos presentes en Toledo. Comenzaremos por ver esta bella estampa del Palacio de los Duques de Maqueda con San Juan de los Reyes al fondo:
Palacio de los Duques de Maqueda y Monasterio de San Juan de los Reyes en Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía de Henri Deneux © Ministère de la Culture (France), Médiathèque de l'architecture et du patrimoine, Diffusion RMN-GP

Es preciosa esta vista de la Plaza del Ayuntamiento. La presencia de las grandes y viejas acacias ayuda a datar la imagen, pues fueron sustituidas en 1904. Por tanto, la visita de Deneux a Toledo se produjo antes de ese año, probablemente hacia 1900:
Plaza del Ayuntamiento y Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía de Henri Deneux © Ministère de la Culture (France), Médiathèque de l'architecture et du patrimoine, Diffusion RMN-GP

Deneux se adentró en el interior de nuestra Catedral. ¿Qué impresión le causaría? ¿Le gustaría más que su amada catedral de Reims?
Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía de Henri Deneux © Ministère de la Culture (France), Médiathèque de l'architecture et du patrimoine, Diffusion RMN-GP
Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía de Henri Deneux © Ministère de la Culture (France), Médiathèque de l'architecture et du patrimoine, Diffusion RMN-GP

Henri Deneux se interesó también por un templo judaico como es la Sinagoga de Santa María la Blanca. Allí obtuvo esta preciosa vista:
Sinagoga de Santa María la Blanca en Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía de Henri Deneux © Ministère de la Culture (France), Médiathèque de l'architecture et du patrimoine, Diffusion RMN-GP

Volviendo al gótico, Deneux nos dejó esta toma del claustro del Monasterio de San Juan de los Reyes:
Claustro de San Juan de los Reyes en Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía de Henri Deneux © Ministère de la Culture (France), Médiathèque de l'architecture et du patrimoine, Diffusion RMN-GP

Interesado también por lo renacentista, Deneux tomó estas dos fotografías del Hospital de Santa Cruz:
Hospital de Santa Cruz en Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía de Henri Deneux © Ministère de la Culture (France), Médiathèque de l'architecture et du patrimoine, Diffusion RMN-GP
Hosìtal de Santa Cruz en Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía de Henri Deneux © Ministère de la Culture (France), Médiathèque de l'architecture et du patrimoine, Diffusion RMN-GP

Sirva esta entrada como pequeño homenaje a este genio de la arquitectura que permitió recuperar una de las joyas góticas de Europa. Estoy seguro de que su estancia en Toledo, mucho antes de aquella maldita guerra, influyó en él y perduró en su recuerdo y, ¿quien sabe?, tal vez en su titánica obra.

sábado, 4 de julio de 2015

Toledo hacia 1900 fotografiado por Salvador Azpiazu Imbert

Salvador Ramón Azpiazu Imbert nació en Vitoria el 9 de agosto 1867 y falleció en Madrid el 5 de enero 1927. Fue un notable dibujante, ilustrador e ingeniero. De familia con inquietudes culturales, era nieto del escultor Carlos Imbert.
Trasladó su residencia siendo muy joven a Barcelona y posteriormente se asentó en Madrid. Más tarde marchó a París donde colaboró como dibujante gráfico en 1894 y 1895 en la célebre revista L´Univers Illustré con dibujos de la actualidad española.
Al mismo tiempo, Azpiazu Imbert enviaba ilustraciones sobre sucesos y escenas de París que publicaban revistas españolas como por ejemplo La Ilustración Artística y La Esquella de la Torratxa.
Salvador Azpiazu Imbert compaginó su labor de dibujante con la de ingeniero agrónomo, siendo en 1901 oficial quinto del servicio agronómico estatal y posteriormente ayudante mayor. Entre otros interesantes trabajos, fue el encargado de erradicar la filoxera en varios campos de viñedos de Tarragona.
Salvador Azpiazu Imbert, retratado por Serafín Álvarez Quintero. jpg

En su vida personal fue un viajero incansable, recorriendo toda España y buena parte de Europa, como Francia e Italia. Su sensibilidad le llevaba a familiarizarse con los diferentes paisajes y costumbres de las regiones que visitaba, plasmando sobre el lugar acertadas visiones del natural. Siempre llevaba consigo cuadernos de dibujo donde dibujaba con el lápiz y a veces con la acuarela las estampas que más llamaban su atención.
Dibujo de Salvador Azpiazu en 1905

Predominaban en sus trabajos las representaciones arquitectónicas, como iglesias, conventos, castillos, rincones de grandes urbes y de pequeñas aldeas. Según explica Santiago Arcediano en el artículo de la Fundación Euskomendia a él dedicado, "su maestría y su virtuosismo como dibujante, su fina sensibilidad observadora, no se agotaban únicamente en las recreaciones de monumentos, sino que sabía además profundizar en la idiosincrasia de los moradores que habitaban estos escenarios. Así, las gentes de diferente extracción social, desde los personajes de la alta sociedad hasta los lugareños más humildes y anónimos, enriquecían su amplio repertorio visual."

Uno de sus últimos trabajos fue el ambicioso proyecto de ilustrar con 121 de sus mejores dibujos el libro La bendita tierra de sus amigos los escritores hermanos Álvarez Quintero. La obra finalmente tuvo un carácter de homenaje póstumo, pues fue publicada en Barcelona muy poco después de la muerte de Azpiazu.

Salvador Azpiazu visitó Toledo hacia 1900 y tomó una decena de interesantes fotografías -que tal vez usó para luego hacer dibujos- conservadas hoy en el Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz, institución a quien hay que agradecer su difusión. Se trata de valiosas imágenes por su antigüedad, no exentas de calidad artística.
Las más destacables son las que muestran el paso de la procesión del Corpus por la Plaza de San Vicente. Se trata probablemente de las fotografías más antiguas conocidas de nuestra fiesta mayor -anteriores en unos años a las de Santiago Relanzón y las de Pedro Román-. Sorprende ver no solo los atuendos de época del público, sino también el aspecto de la Iglesia de San Vicente, con una vivienda adosada a ella y con una curiosa cruz tumularia en el piso superior:
Toledo hacia 1900 fotografiado por Salvador Ramón Azpiazu Imbert ©Archivo Municipal del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz
Toledo hacia 1900 fotografiado por Salvador Ramón Azpiazu Imbert ©Archivo Municipal del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz
Toledo hacia 1900 fotografiado por Salvador Ramón Azpiazu Imbert ©Archivo Municipal del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

Azpiazu tomó algunas bellas vistas de la torre de la Catedral, desde la Calle Ancha o desde Santa Isabel, por ejemplo:
Toledo hacia 1900 fotografiado por Salvador Ramón Azpiazu Imbert ©Archivo Municipal del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz
Toledo hacia 1900 fotografiado por Salvador Ramón Azpiazu Imbert ©Archivo Municipal del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz
Toledo hacia 1900 fotografiado por Salvador Ramón Azpiazu Imbert ©Archivo Municipal del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

Es bellísima esta vista desde la calle del Ave María:
Toledo hacia 1900 fotografiado por Salvador Ramón Azpiazu Imbert ©Archivo Municipal del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

Aquí vemos el callejón de Santa Isabel:
Toledo hacia 1900 fotografiado por Salvador Ramón Azpiazu Imbert ©Archivo Municipal del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

Y por último aquí tenemos una vista de la Posada de la Hermandad:
Toledo hacia 1900 fotografiado por Salvador Ramón Azpiazu Imbert ©Archivo Municipal del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz

Agradeciendo a Manuel Gómez haberme puesto sobre la pista de estas fotos y al Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz por su labor recuperadora y divulgadora de este legado, me despido esperando que esta serie de fotos os haya gustado tanto como a mi.

domingo, 24 de mayo de 2015

Hallazgo de más fotografías de Toledo hacia 1900 tomadas por Alois Beer

Hace unos meses recordaréis que dediqué una entrada al fantástico fotógrafo austrohúngaro Alois Beer, con imágenes suyas tomadas hacia 1900 y conservadas en varios archivos públicos austriacos.
Pues bien, hoy tengo el placer y la alegría de poder completar aquella entrada con más fotografías que obtuve hace un tiempo, pero de las que hasta ahora desconocía su autor. De ellas tan solo sabía su editor: Elie Xavier Mazo (1861-1936).
Sello de Mazo, Fabrique d´Appareils por la photographie et la Projection
Elie Xavier Mazo
Este empresario francés fue tal vez el mejor ejemplo en aquel país de cómo saber rentabilizar las nuevas tecnologías que a comienzos del siglo XX llegaron a las reproducciones fotográficas. De este modo, Mazo creó un emporio fundado en 1892 y que vivió sus mejores años a partir de 1909 cuando centró sus esfuerzos en la explotación del invento de la denominada "linterna mágica". La linterna mágica era un aparato óptico, considerado el precursor del cinematógrafo, basado en el diseño de la cámara oscura. El aparato recibía imágenes del exterior haciéndolas visibles en el interior de la cámara, invirtiendo el proceso y proyectando las imágenes hacia el exterior.
Las primeras menciones de aparatos de este tipo arrancan hacia 1650, ligadas a dos nombres: Christiaan Huygens y Athanasius Kircher. El artefacto primitivamente constaba de una cámara oscura con un juego de lentes y un soporte corredizo en el que se colocaban transparencias sobre placas de vidrio. Las imágenes se iluminaban con una lámpara de aceite —aún faltaba mucho para el invento de la luz eléctrica—, y para que el humo pudiera tener salida se dotaba al conjunto de una vistosa chimenea.
El italiano Cagliostro mejoró el dispositivo con un juego de ruedas que permitía aumentar o disminuir el tamaño de la imagen proyectada. Más tarde Nollet y Charles la introducen en la Universidad de la Sorbona para apoyar sus enseñanzas de modo visual, y el famoso mentalista Mesmer la emplea en sus cátedras de «magnetismo animal» y en sesiones de hipnotismo. El profesor Jean-Martin Charcot la usó como método curativo de ciertos casos de epilepsia e histeria.
El cambio fundamental en su diseño se produjo con la invención de la lámpara incandescente y del arco voltaico, que mejoraban inmensamente la iluminación por lámpara de aceite. Al surgir poco después la fotografía las transparencias, en un principio pintadas, son sustituidas por diapositivas de modo que la linterna mágica se convirtió virtualmente una ampliadora fotográfica. De aquí al proyector cinematográfico, tan solo restaban unos pocos pasos.
Linterna Mágica de E. Mazo
Anuncio de Mazo, Fabrique d´Appareils por la photographie et la Projection
Como indicaba, Mazo supo rentabilizar el uso de la linterna mágica para las élites burguesas francesas a través de la proyección de fotografías que adquiría a fotógrafos y editores.
Fue así como debió obtener las imágenes de Alois Beer tomadas en Toledo y que hoy os ofrezco.
Anuncio de Mazo, Fabrique d´Appareils por la photographie et la Projection
Anuncio de Mazo, Fabrique d´Appareils por la photographie et la Projection

¿Y cómo descubrí que estas fotografías son de Alois Beer? -os preguntaréis-. Pues lo cierto es que fue por casualidad, como casi siempre. Como os decía, yo contaba hace tiempo con estas copias y las tenía simplemente catalogadas como de "linterna mágica" y editadas por E. Mazo. Una noche, a altas horas, repasando casi sin querer esta carpeta en busca de otra fotografía, me topé con una vista que me resultaba familiar. Acababa de publicar la entrada de Alois Beer y tenía fresco en la memoria el recuerdo de sus imágenes. Al ver esta foto, en una toma poco habitual, se me encendió la bombilla: era una de las fotografías de Beer conservadas en la Biblioteca Nacional de Austria en formato estereoscópico pero que se presentaba ante mí ahora en formato de linterna mágica. Aquí os pongo ambas (es una preciosa vista de San Juan de los Reyes, muy identificable y distinta a las habituales por las casas que se ven en primer término):
San Juan de los Reyes hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026510_P
San Juan de los Reyes hacia 1900. Fotografía de Alois Beer © Österreichische Nationalbibliothek

Al repasar la colección comprobé otras coincidencias, y cotejando todo el archivo tanto por la época de las imágenes como por el estilo y calidad de las mismas, no me quedó ninguna duda de que se trataba de una colección 100% atribuible a Alois Beer, cosa por otro lado lógica pues ya expliqué que Beer se hizo de oro vendiendo sus colecciones para diversos editores en diferentes formatos.
Pasemos pues a disfrutar con esta preciosa ampliación del trabajo de Alois Beer hacia 1900 en Toledo. Siguiendo con San Juan de los Reyes, mirad qué maravilla de vista del monasterio:
San Juan de los Reyes hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD027813_P

Este es el interior del edificio:
San Juan de los Reyes hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026495_P

Probablemente la mejor fotografía de la serie es esta imagen de Zocodover, con sus niños y los cántaros de agua esperando ser llenados en la fuente:
Plaza de Zocodover hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026496_P

Otra imagen deliciosa es esta en la que un grupo de niños posa junto a la Puerta de los Leones de la Catedral:
Puerta de los Leones hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026491_P

Muy bonita es también esta fotografía de la Puerta del Reloj:
Puerta del Reloj hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026492_P

Aquí tenemos una preciosa vista del Claustro de la Catedral:
Claustro de la Catedral hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026500_P

Esta es una vista del Alcázar desde el este:
Alcázar hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica. MTFFD027812_P

Aquí vemos el Torno del Tajo desde el Puente de Alcántara, mucho antes de construir el Puente Nuevo:
Torno del Tajo hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD027811_P

Aquí tenemos al Puente de San Martín:
Puente de San Martín hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026541_P

Esta es una muy buena toma del Puente de Alcántara y el Castillo de San Servando:
Puente de Alcántara y Castillo de San Servando hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026498_P

Esta es una preciosa vista del Barrio del Arrabal:
Santiago del Arrabal hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD027808_P

En la colección de Beer editada por Mazo para linterna mágica hay varias preciosas vistas interiores de la Catedral:
Catedral hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026488_P
Catedral hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026486_P
Catedral hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026501_P
Catedral hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026493_P
Catdral hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026490_P
Catedral hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026502_P
Catedral hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026487_P
Catedral hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD027809_P

Estas son dos soberbias tomas del Hospital Tavera:
Hospital Tavera hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD027814_P
Hospital Tavera hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026497_P

La Puerta del Cambrón aparece así de bella en la colección:
Puerta del Cambrón hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026494_P

El Ayuntamiento puede ser admirado en todo su esplendor:
Ayuntamiento hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026484_P mazo

La fachada de la Catedral no podía faltar en esta serie:
Catedral hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026489_P

El Hospital de Santa Cruz con su preciosa portada plateresca:
Hospital de Santa Cruz hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026483_P

Esta es la fachada norte del Alcázar:
Alcázar de Toledo hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026540_P

No podía faltar una vista del Tajo. Un río por entonces vivo y limpio, que aquí podemos admirar en el tramo cercano a la Fábrica de Armas y el Cristo de la Vega:
Río Tajo y Fábrica de Armas hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD027810_P

Por último, esta genial vista del caserío de la ciudad, con la torre de la Iglesia de la Magdalena en primer término:
Torre de la Magdalena hacia 1905 fotografiado por Alois Beer. Fotografía editada y publicada por E. Mazo para linterna mágica MTFFD026485_P

Como habréis podido comprobar, se trata de una serie formidable de fotografías, hasta ahora sin autor conocido pero que desde este momento podemos agradecer ya al talento de Alois Beer. Es emocionante pensar que estas fotografías trasladaron por un momento a Toledo a cientos de personas de la Francia más adinerada gracias al curioso invento de la linterna mágica.

Para saber más: Historia de la empresa Mazo, por Patrice Guerin (en francés).
© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall