Al igual que sucedió en multitud de ciudades españolas, esta proclamación fue celebrada por miles de personas en las calles y plazas de la ciudad. Las crónicas hablan de una jornada festiva, carente de incidentes y en un ambiente de gran cordialidad. Es destacable por ejemplo que en nuestra ciudad el discurso del primer alcalde republicano, José Ballester Gozalvo, fuese acompañado también por un breve discurso del último alcalde monárquico, Alfredo Van den Brule, con elogios del primero hacia el segundo por su lucha a favor de Toledo durante su mandato. Por su parte, un agradecido Van den Brule, hizo hincapié en que colaboraría con el nuevo régimen y seguiría trabajando por la ciudad, pese a mantener sus convicciones monárquicas. Las intervenciones de Ballester se centraron en la importancia del día para la historia de España, de la defensa de la justicia, de la compatibilidad de la República con la religión y de la necesidad de contar con todos para su afianzamiento.
Así lo refleja por ejemplo la crónica del diario católico El Castellano:

Las fotografías que he localizado dan fe de lo multitudinario de la celebración, en la que se contó con la banda de música de la Academia de Infantería interpretando La Marsellesa y el Himno de Riego. En Zocodover fue aclamada la aparición del capitán Salvador Sediles, uno de los cabecillas de levantamiento de Jaca el 12 de diciembre de 1930. La multitud también acudió en masa al domicilio del teniente coronel Miguel López Bravo sobre el que pesaba una orden de traslado a Canarias por haber acudido a un mitin republicano. Es difícil saber si las fotografías son del día 14 o del 15 pues ambos días hubo concentraciones masivas. Me inclino a pensar que las fotos de la Plaza del Ayuntamiento son del día 14, mientras que las del Alcázar y Zocodover parecen ser de la mañana del día 15 por la posición del sol:





Se trata sin duda imágenes históricas bastante poco conocidas que espero os hayan gustado. Espero que cualquier transición política que haya de venir en el futuro del tipo que sea en Toledo se produzca de un modo tan pacífico y festivo como aquella jornada de abril de 1931.