Lógicamente, ni los vehículos ni los caminos estaban aún adaptados a las peores condiciones climatológicas y el barro jugaba malas pasadas:
Pero poco a poco, los coches fueron ganando terreno en las ciudades y casi sin darse cuenta la gente comenzó a acostumbrarse a verlos. Y llegaron las primeras aglomeraciones y los primeros problemas de aparcamiento, como demuestran estas fotos de Zocodover:
En 1915 ya se aparcaba en línea junto a la Puerta del Niño Perdido en la Catedral:
En aquella época se pusieron de moda en actos oficiales las comitivas de coches descapotables, como en la visita de la delegación de Toledo de Ohio con motivo del hermanamiento de ambos toledos en los años 30:
Pasó el tiempo y la invasión iba avanzando, con los Seat 600 como punta de lanza en los años 60:
Los primeros autobuses hicieron aparición en Zocodover a mediados de los 60:
Y se llegó al culmen (en mi opinión) en los años 80, década en la que se dejaba aparcar y circular por cualquier zona del centro histórico sin el menor control ni regulación. Por ello os digo que desde entonces algo hemos mejorado: se han recuperado espacios públicos para los peatones aunque es evidente que debe hacerse aún mucho más. Pero hay que ser objetivos y reconocer que, tambián en esto, hubo tiempos peores. Prueba de ello son estas imágenes en las que incluso podréis ver que en Zocodover se circulaba en ambos sentidos en dirección a la Calle Ancha.