Se puede apreciar cómo, milagrosamente, la Iglesia de San Miguel, la Catedral y el museo de Santa Cruz se libraron de las bombas.
No así Zocodover, que quedó destrozado.
Aún hoy parece increíble que alguien sobreviviera en el Alcázar, y lo único que se le viene a la mente a uno es rogar que jamás se repita nada parecido.
Pongo también alguna foto del Alcázar en época de la República, justo antes de la guerra para poder ver cómo era y cómo quedó.
En algunas fotos Toledo parece una maqueta, ¿verdad?...si no fuera porque en una maqueta nadie pone nada destrozado.