
Buñuel retrata como pocos el ambiente costumbrista y provinciano en su adaptación de la novela de Galdós, y nos muestra un Toledo precioso, con unos exteriores meticulosamente escogidos en base a su profundo conocimiento de la ciudad, que se mantenía muy vivo en su recuerdo desde la época en que pertenecía a la célebre "Orden de Toledo". Los lugares que seleccionó habían permanecido tan inalterados que apenas necesitó ambientarlos, siendo tan sólo necesarios algunos vehículos y carruajes amén del consabido vestuario.
La película comienza con los clásicos títulos tras los que se puede ver una foto fija de la ciudad desde el Valle con ruido de campanas de fondo. Fijáos en las orillas del río y barrios aledaños, con las calles aún terrizas.
Las primeras escenas recrean un partido de fútbol en el Paseo de Recaredo, justo donde ahora comienzan las escaleras mecánicas.
La casa del protagonista, Don Lope (Fernando Rey) estaba enfrente del Pasadizo de Balaguer en la Calle de la Ciudad.
Muy cerca de ahí, al inicio del Callejón de Santa Úrsula Don Lope ayuda a escapar a un ladrón que había robado a un señor diciéndole a éste que el ladrón había huido por una calle distinta ("...la gente como yo siempre defiende a los débiles...").
Muy cerca también de ese lugar se graban escenas de cargas policiales. Se trata de la irreconocible Plaza de El Salvador junto a San Marcos.
Las escenas más famosas de la película se rodaron en el Hospital Tavera, junto al sepulcro del Cardenal, obra de Alonso Berruguete en 1554. En las míticas secuencias Catherine Deneuve (Tristana) se aproxima sensualmente al rostro de piedra.
Otras bellas escenas se rodaron en el patio del Hospital, y es allí donde Tristana le dice a Don Lope que "nunca hay dos columnas iguales" y se dispone a escoger su preferida.
En el entonces ruinoso Claustro de San Pedro Mártir es donde Tristana se enamora de Horacio (Franco Nero).
Juntos viven momentos románticos (¿dónde si no?) en la zona de Los Cobertizos.
Y allí son increpados por unos puritanos que les ven besándose en público.
Otras escenas excelentes tuvieron como escenario el antiguo Café Español en un Zocodover muy bien recreado.
Del mismo modo, la Calle de Santo Tomé (desde la que mi abuelo como ya visteis, observaba) está muy bien representada.
Otra calle que Buñuel explota a la perfección es la Calle de San Clemente.
Pero tal vez donde mejor retrata la vida costumbrista es en las escenas rodadas en el Paseo del Tránsito, donde todo parece un retrato perfecto de aquella España.
Del mismo modo, Buñuel aprovecha muy bien la Plaza de las Capuchinas, ofreciéndonosla en un paisaje nevado.
Franco Nero (Horacio) vivía en la Plaza de Alfonso VI, entre la calle de Las Airosas la Puerta de Alfonso VI, y allí tiene una pelea con Don Lope.
Otras escenas para la historia del Cine son las grabadas en la Catedral, tanto en sus terrazas de la portada como en el habitáculo de las Campanas dentro de la torre, donde se rodó la famosa escena del "badajo-cabeza" de Don Lope.
También son interesantes, por este orden, las escenas de la Calle del Ángel, la Plaza de Abdón De Paz, la Calle Santa Justa y el entorno de San Juan de la Penitencia.
Y para finalizar, os dejo el vídeo del trailer original de la película. Buñuel tenía muy buen gusto eligiendo lugares para rodar, ¿no créeis? Espero os guste.
Actualización (8-06-08): Añado a la lista de imágenes esta captura de un cigarral que no tenía identificado pero que gracias a sus actuales propietarios (a quien se lo agradezco infinitamente) he podido averiguar. Se trata del "Cigarral de Pintores" actual "Cigarral Loreto" donde se grabaron escenas de la película, tales como el "destape" de Catherine Deneuve o esta otra escena menos escabrosa: