años 20
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sábado, 17 de enero de 2026

Toledo en los años 20 fotografiado por Modesto Montoto

La figura de Modesto Montoto Álvarez (1875–1950) ocupa un lugar singular en la historia de la fotografía asturiana. A caballo entre el amateur ilustrado y el profesional por circunstancias, su obra constituye hoy uno de los testimonios visuales más valiosos sobre la Asturias rural y urbana de comienzos del siglo XX.
Nacido en la localidad de Infiesto y profundamente vinculado a Villamayor, Montoto desarrolló su vida profesional principalmente en el ámbito comercial, una actividad que le permitió recorrer buena parte de la región asturiana y conocer de primera mano sus paisajes, gentes y modos de vida. De ese contacto directo con el territorio surgiría una mirada fotográfica atenta, empática y extraordinariamente fértil, centrada en la vida cotidiana, el trabajo tradicional, las fiestas, los mercados y el paisaje humano de Asturias.
Autorretrato de Modesto Montoto hacia 1914 Su formación fotográfica se gestó en un entorno local dinámico y se vio decisivamente impulsada por su amistad con el aficionado Saturio Azcoitia, con quien experimentó nuevas técnicas y tendencias estéticas, y, sobre todo, por su relación con el fotógrafo Julio Peinado, a quien siempre consideró su maestro. A través de Peinado, Montoto amplió su horizonte técnico y artístico, e incluso se acercó al naciente mundo del cine.
El gran punto de inflexión en su trayectoria llegó con su colaboración con la revista Asturias, publicada en La Habana (Cuba) entre 1914 y 1922 para la emigración asturiana residente en la isla. Convertido en su principal corresponsal gráfico, Montoto entendió mejor que nadie el poder de la fotografía como vínculo emocional con la tierra natal. Sus imágenes de pueblos, montañas, romerías y escenas populares alimentaron la nostalgia y la identidad colectiva de miles de emigrantes, hasta el punto de ser reconocido por la propia revista como uno de sus colaboradores esenciales.
Portada de la revista Asturias, número 31 (1915) con una foto de Modesto Montoto. Aunque nunca abandonó del todo su condición de aficionado, su intensa producción, su movilidad por toda la región y su capacidad para responder a una demanda gráfica constante lo convirtieron en un profesional atípico, pero eficaz y bien remunerado. Esa misma vocación divulgadora lo llevó también al cine, participando junto a Julio Peinado en la película Bajo las nieblas de Asturias (1926), un proyecto concebido como exaltación visual del paisaje y el alma asturianos, pensado de nuevo para el público emigrante.
Fotograma de la película Bajo las nieblas de Asturias de Modesto Montoto (1926) En lo estilístico, la obra de Montoto se caracteriza por una fotografía directa y clara, alejada del artificio del estudio y centrada en el entorno natural y social. Sus paisajes, escenas costumbristas y retratos de tipos populares no buscan el pintoresquismo fácil, sino la fijación de una memoria colectiva en transformación. En sus imágenes conviven tradición y progreso, pasado y modernidad, configurando una auténtica crónica visual de Asturias entre 1900 y 1925.
Retrato de una mujer joven en Infiesto (Asturias) en 1914 por Modesto Montoto. Hoy, la figura de Modesto Montoto se reconoce como la de un testigo privilegiado de su tiempo: un fotógrafo que, sin abandonar su arraigo local, supo convertir la cámara en instrumento de comunicación, memoria e identidad para toda una comunidad dispersa a ambos lados del Atlántico.
Pareja de Asturianos por Modesto Montoto En los años 20, Modesto Montoto realizó una visita a Toledo en la que obtuvo una buena serie de interesantes fotografías conservadas, digitalizadas y divulgadas por el Museu del Pueblu d'Asturies de la ciudad de Gijón, a quien agradezco sinceramente la posibilidad de incluir en el blog estas imágenes toledanas tomadas por tan insigne fotógrafo. Comenzaré por mostraros esta preciosa toma en la que varios acompañantes de Montoto aparecen en la terraza del elegante Café Suizo de la plaza de Zocodover.
Toledo, Plaza de Zocodover. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies Esta es una estupenda vista de la calle de Barrio Rey, muy cerca de Zocodover:
Calle de Barrio Rey. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies La Puerta del Reloj de la Catedral fue inmortalizada en varias fotografías:
Puerta del Reloj de la Catedral. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies Puerta del Reloj de la Catedral de Toledo, decoración con esculturas.  Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies Esta es una buena vista del barrio de la Antequeruela con el Hospital Tavera al fondo:
Barrio de la Antequeruela y Hospital Tavera. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies Aquí vemos la parte interior de la Puerta de Bisagra, años antes de quedar liberada en sus laterales:
Puerta de Bisagra, cara interior a la ciudad. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies Muy cerca de allí, Montoto obtuvo esta toma de la iglesia de Santiago del Arrabal:
Iglesia de Santiago del Arrabal. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies Esta es la parte trasera de la Puerta del Sol:
Puerta del Sol. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies Una de la más bellas tomas de Montoto es esta imagen del Paseo del Miradero y la calle de Venancio González. Apreciamos que no solo el paseo estaba arbolado, sino que toda la subida a Zocodover estaba poblada por acacias que sombreaban las aceras, en una estampa muy diferente de la que, por desgracia, presenta hoy esta vía:
Paseo del Miradero y calles aledañas pobladas con arbolado. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies El Arco de la Sangre, visto desde la calle Cervantes, que en ese punto por entonces presentaba una anchura mucho menor a la actual. La destrucción de la zona en 1936 propició que, años después, la casa que ocupa la zona derecha de la imagen fuese demolida permitiendo el ensanche de la vía:
Arco de la Sangre visto desde la calle Cervantes. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies Aquí vemos el famoso "paso curvo" del Alcázar, situado en la fachada este del edificio:
Paso Curvo en la fachada este del Alcázar. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies La fachada norte del baluarte, ejecutada por Covarrubias:
Fachada de Covarrubias del Alcázar de Toledo. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies El Museo del Greco es visible en varias instantáneas de Montoto:
Museo del Greco. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies Patio y jardín del Museo del Greco. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies Jardín del Museo del Greco, escultura y fuente. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies El precioso Hospital de Santa Cruz:
Hospital de Santa Cruz. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies El patio de la desaparecida Posada de la Sangre, con una torre del Alcázar asomando al fondo:
Patio de la Posada de la Sangre. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies La torre de la iglesia de la Magdalena vista desde las inmediaciones del Alcázar. Pienso que las obras que se aprecian se corresponden con la ampliación del edificio del Centro de Artistas e Industriales, más conocido como Casino:
Vista de la torre de la Iglesia de la Magdalena y la catedral. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies Una buena vista de la zona de la Fábrica de Armas y el Cristo de la Vega:
Fábrica de Armas y basílica del Cristo de la Vega. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies Aquí vemos la Puerta Vieja de Bisagra o de Alfonso VI:
Puerta vieja de Bisagra o de Alfonso VI. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies El Alcázar visto desde el campanario de la torre de la Catedral:
Campana de la catedral vista desde su torre y al fondo el Alcázar. Años 30. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies La calle Comercio o Ancha, con su típica visión de la torre de la Catedral al fondo:
Catedral vista desde la calle Ancha. Años 20. Autor: Modesto Montoto. Museu del Pueblu d'Asturies Modesto Montoto falleció en la ciudad de Oviedo en 1950, dejando un valioso legado en forma de imágenes que constituyen hoy un tesoro, especialmente para toda Asturias, por su importancia documental, estética y etnográfica, puesta en valor gracias al trabajo del Museu del Pueblu d'Asturies de la ciudad de Gijón a quien reitero mi agradecimiento por su labor.
Autorretrato de Modesto Montoto hacia 1914

domingo, 21 de enero de 2024

Georg Weise: el mejor fotógrafo del arte religioso toledano a comienzos del s. XX (en buena medida desaparecido pocos años después)

Entre los innumerables beneficios que el descubrimiento de la fotografía trajo a la humanidad es muy destacable su papel como elemento fijador de la realidad en un determinado momento. En ciudades con una elevada carga patrimonial como es Toledo, esto supuso un enorme avance en la catalogación más o menos sistematizada de nuestros monumentos y objetos de arte, así como de su estado de conservación en el momento de obtener las imágenes. De este modo, en las últimas décadas del siglo XIX y, especialmente, en las primeras del siglo XX, fueron muchos los autores que dedicaron su trabajo a inmortalizar nuestros bienes culturales con fines que iban desde los meramente divulgativos hasta los más estrictamente destinados a realizar inventarios. Esta faceta del hecho fotográfico, de por sí muy relevante, se manifestó como absolutamente excepcional cuando llegaron los nefastos años de la guerra civil, en los que lamentablemente se concentró un elevadísimo número de destrucciones de obras de arte en España, en especial de arte religioso. Afloró entonces esa especie de magia que supone la fotografía, pues sin ella no hubiera quedado rastro alguno de muchos de los objetos desaparecidos en aquellos tristes días.
En el caso de Toledo, hay un autor, injustamente poco conocido, que deseo hoy reivindicar en una entrada bastante distinta a las habituales. Me refiero al alemán Georg Weise, de cuya mano hoy no recorreremos nuestras calles y plazas, sino que nos adentraremos en el interior de iglesias y conventos para admirar multitud de maravillosas obras de arte toledano que, en muchos casos, desaparecieron en 1936, pero que, gracias a su trabajo, podemos hoy al menos contemplar, haciendo que en cierto modo su destrucción no pueda considerarse total y absoluta.
Georg Weise nació en Fráncfort del Meno (Alemania) el día 26 de febrero de 1888 y falleció en Sorrento (Italia) el 31 de enero de 1978, a la edad de 89 años. Weise fue un eminente historiador del arte, especializado en la España de la Edad Media y del Renacimiento. El joven Georg estudió Historia e Historia del Arte en las ciudades de Heidelberg, Friburgo y Giessen, doctorándose en Historia en 1911. Completó su formación en la Universidad de Tubinga y en 1914 se convirtió en profesor asociado de la misma.
Desgraciadamente, el estallido de la Primera Guerra Mundial ese mismo año hace que sea llamado a filas, con la mala fortuna de ser gravemente herido en el mes de noviembre, siendo necesario amputarle una pierna a consecuencia de ello.
Georg Weise hacia 1950. Tobias-Bild Universitätsbibliothek Tübingen Tras la contienda, en 1920 amplía sus enseñanzas también a la Historia del Arte Moderno y logra plaza para ser profesor titular en 1921 de la cátedra en Historia del Arte de la Edad Media y del Renacimiento de la Universidad de Tubinga, sucediendo en el cargo a Konrad von Lange.
La década de los años 20 es en la que Weise se convierte en todo un experto en el arte español. Recorrió nuestro país con su cámara fotográfica en numerosas ocasiones retratando en unas 2.500 imágenes nuestras obras de arte, plasmando su trabajo a partir de 1925 en unos libros de los que editó cuatro volúmenes bajo el título Spanische Plastik aus sieben jahrhunderten ("Escultura española a través de siete siglos").
Portada del libro Spanische Plastik aus sieben jahrhunderten de Georg Weise publicado en 4 tomos  a partir de 1925 En los años 30 comienza en Alemania el auge de la ideología nacionalsocialista, que no era del agrado de Weise. Así, en 1932, se opuso públicamente a una conferencia en Tubinga del arquitecto, pintor y publicista pro-nazi Paul Schultze-Naumburg. Como consecuencia, Weise fue suspendido temporalmente de sus funciones en 1933, si bien tras ello pudo proseguir su trabajo como profesor titular durante la época nazi sin convertirse en miembro del partido. Durante estos años se especializó particularmente en las bellas artes de la región de Suabia, especialmente en el periodo barroco. En 1954 Georg Weise se jubila y pasa a ser profesor emérito.
Pero vayamos ya de lleno a lo que nos interesa como toledanos: sus numerosas fotografías de las obras de arte de nuestra ciudad. Se trata de alrededor de 170 fotografías tomadas en los años 20, probablemente muchas de ellas antes de 1925, de las que pondré solo una selección por no recargar en exceso la entrada, si bien están todas disponibles en mi álbum de Flickr para los que estéis interesados. Comenzaremos, como decía al principio, por destacar la importancia de la obra de Weise al suponer el último (y, en muchos casos, único) testimonio gráfico de multitud de piezas que pocos años después fueron destruidas en nuestra contienda civil. La contemplación de las fotos de Weise, de gran calidad, supone un cierto alivio al poder al menos deleitarnos con el aspecto de estas maravillas desaparecidas para siempre. Comenzaré por mostraros mis favoritas, que no son otras que las fotos sensacionales del espectacular sepulcro de Fray Francisco Ruiz, Obispo de Ávila, en el desaparecido convento de San Juan de la Penitencia, incendiado en los primeros días del conflicto. A este sepulcro, de talla italiana en mármol de Carrara, ya dediqué una entrada específica en el blog hace bastantes años en la que podéis leer su historia así como su triste destrucción. Os dejo aquí las fotos de Weise, que hasta la fecha no habían sido publicadas:
Sepulcro de Fray Francisco Ruiz en el convento de san Juan de la Penitencia. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Sepulcro de Fray Francisco Ruiz en el convento de San Juan de la Penitencia. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Sepulcro de Fray Francisco Ruiz en el convento de San Juan de la Penitencia. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Sepulcro de Fray Francisco Ruiz en el convento de San Juan de la Penitencia. Fotografía de Georg Weise hacia 1930 © Bildarchiv Foto Marburg Sepulcro de Fray Francisco Ruiz en el convento de San Juan de la Penitencia. Fotografía de Georg Weise hacia 1930 © Bildarchiv Foto Marburg Sepulcro de Fray Francisco Ruiz en el convento de San Juan de la Penitencia. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Estas son otras piezas del mismo convento de San Juan de la Penitencia, en mi opinión el edificio más valioso de todos los que se destruyeron en la guerra civil en Toledo:
Convento de San Juan de la Penitencia, bautismo de Cristo. Fotografía de Georg Weise hacia 1930 © Bildarchiv Foto Marburg Pintura de un retablo en el convento de San Juan de la Penitencia en Toledo. Fotografía de Georg Weise hacia 1930 © Bildarchiv Foto Marburg Otro edificio desaparecido casi por completo en 1936 fue la Iglesia de San Lorenzo, donde Weise retrató esta escultura:
Cristo en la Iglesia de San Lorenzo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg En el convento de la Concepción Francisca Weise fotografió muchas esculturas que en 1936 fueron dañadas en mayor o menor grado:
Retablo en el convento de la Concepción Francisca. Fotografía de Georg Weise hacia 1930 © Bildarchiv Foto Marburg Virgen en el convento de la Concepción Francisca. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg La Iglesia de San Miguel forma parte también destacada del reportaje de Weise, pues sus tallas fueron destrozadas en 1936 y aquí podemos verlas en todo su esplendor:
Iglesia de San Miguel, Toledo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Virgen María, Iglesia de San Miguel. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg El sepulcro del Cardenal Tavera forma parte del reportaje de Weise con detalle. Esta joya de la escultura sufrió bastantes daños por tropas de ambos bandos en la guerra, siendo restaurada tras la contienda:
Sepulcro del Cardenal Tavera. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Sepulcro del Cardenal Tavera, detalle. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Sepulcro del Cardenal Tavera, detalle. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Sepulcro del Cardenal Tavera, detalle. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Sepulcro del cardenal Tavera, detalle. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Sepulcro del Cardenal Tavera. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Apóstol Santiago en el sepulcro del Cardenal Tavera. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Hospital Tavera. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Hospital Tavera. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Otro edificio desaparecido, aunque no a causa de la guerra, fue el convento Madre de Dios, donde Weise también obtuvo estas fotos:
Convento de la Madre de Dios, retablo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Convento de Madre de Dios, retablo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Cristo con la cruz a cuestas. Retablo del convento de la Madre de Dios. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg En el capítulo ya de edificios que sí han sobrevivido, pondré en primer lugar imágenes del monasterio de San Juan de los Reyes:
Puerta del Pelícano de San Juan de los Reyes en su etapa como acceso al Museo Provincial. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Escultura de san Francisco en el monasterio de San Juan de los Reyes. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Escultura en el claustro de San Juan de los Reyes. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Santa Bárbara en San Juan de los Reyes. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Una escultura en el monasterio de San Juan de los Reyes. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Escultura en el claustro del monasterio de san Juan de los Reyes. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Esculturas en el monasterio de San Juan de los Reyes. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg La catedral tiene un gran peso en el reportaje, por lo que solo os muestro una selección de las fotos más bellas o raras:
Escultura de Cristo en la parte interior de la Puerta de los Leones de la catedral. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Esculturas de Santiago el Menor y San Matías en la catedral de Toledo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Sepulcro del cardenal Alonso Carrillo de Albornoz, capilla de San Ildefonso, catedral de Toledo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Capilla de San Ildefonso, sepulcro del cardenal Alonso Carrillo de Albornoz, catedral de Toledo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Sepulcro del cardenal Alonso Carrillo de Albornoz, capilla de San Ildefonso, catedral de Toledo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Un evangelista en la Catedral de Santa María de Toledo, Capilla Mayor. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg El Cardenal Mendoza con San Pedro y Santa Elena, sepulcro del cardenal Mendoza en la Catedral. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Catedral de Santa María de Toledo, Capilla Mayor. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Capilla de Santiago de la Catedral de Toledo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg El Cardenal Mendoza con San Pedro y Santa Elena, sepulcro del cardenal Mendoza en la Catedral. Fotografía de Georg Weise hacia 1930 © Bildarchiv Foto Marburg Capilla de Reyes Nuevos de la Catedral de Toledo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Capilla del Cristo de la Columna, ubicada en la girola de la Catedral. Jesús flanqueado por San Juan y San Pedro. Obra de Copín de Holanda. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Ángel en la capilla mayor de la catedral, obra de Juan de Bruselas. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Ángel en la capilla mayor de la catedral, obra de Juan de Bruselas. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Virgen María, escultura. Catedral de Toledo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Trascoro de la Catedral, imposición de la casulla de San Ildefonso, por Alonso Berruguete. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg María en el claustro de la Catedral de Toledo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg En el caso de la Iglesia de Santiago del Arrabal, el mayor interés de las fotos de Weise es poder ver el estado del templo antes de la profunda reforma de mediados de siglo que desfiguró por completo su interior:
Santiago del Arrabal, retablo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Santiago del arrabal, púlpito. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Santiago del Arrabal, escultura. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Iglesia de Santiago del Arrabal, Cristo atado a la columna. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Iglesia de Santiago del Arrabal, retablo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Presentación del Niño en el templo, detalle del retablo de Santiago del Arrabal. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Adoración de los Reyes Magos en el retablo de Santiago del Arrabal. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Iglesia de Santiago del Arrabal, retablo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Santiago del Arrabal fotografiado por Georg Weise, años 20 © Bildarchiv Foto Marburg Retablo en Toledo, Iglesia de Santiago del Arrabal. Fotografía de Georg Weise hacia 1930 © Bildarchiv Foto Marburg La iglesia de San Román fue muy poco fotografiada en los años 20, por lo que poder ver estos detalles de su retablo es de enorme interés:
Iglesia de San Román. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Iglesia de San Román, anunciación, retablo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Iglesia de San Román, retablo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Figuras en el retablo de la Iglesia de San Román. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Figuras de un retablo de la iglesia de San Román. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Retablo en la iglesia de san Román. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg El convento de Santo Domingo el Real posee bastante peso en la obra de Georg Weise:
Altar en el Convento de Santo Domingo el Real. Fotografía de Georg Weise hacia 1930 © Bildarchiv Foto Marburg Santo Domingo el Real, retablo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Bautismo de Cristo, convento de Santo Domingo el Real. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Interior de Santo Domingo el Real. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Interior de Santo Domingo el Real, un evangelista. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Interior de Santo Domingo el Real, un evangelista. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Santo Domingo el Real, un evangelista. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg San Jorge y martirio de San Juan Evangelista en el convento de Santo Domingo el Real. Fotografía de Georg Weise hacia 1930 © Bildarchiv Foto Marburg Escultura de San Juan Bautista en el convento de santo Domingo el Real. Fotografía de Georg Weise hacia 1930 © Bildarchiv Foto Marburg Retablo en el convento de Santo Domingo el Real. Fotografía de Georg Weise hacia 1930 © Bildarchiv Foto Marburg Este es el convento de San Clemente:
Convento de San Clemente. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Convento de san Clemente. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Convento de San Clemente, anunciación. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg El convento de San Pedro Mártir:
Cristo crucificado de la iglesia del Convento de San Pedro Mártir. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg El convento de Santa Clara:
Figura de un retablo del Convento de santa Clara. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg San Antonio de Padua en el convento de Santa Clara (1534). Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg El convento de San Antonio:
Bautismo de Cristo en el Convento de San Antonio de Padua. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg El actualmente cerrado a cal y canto convento de Santa Úrsula, con joyas de Berruguete:
Escultura de Berruguete en el Convento de Santa Úrsula. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Escultura de Berruguete en el Convento de Santa Úrsula. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Algunas piezas de la Iglesia de San Justo:
Relieve en la Iglesia de San Justo (atribuido a Berruguete). Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Relieve en la Iglesia de San Justo. Fotografía de Georg Weise hacia 1930 © Bildarchiv Foto Marburg El valioso retablo de la sinagoga de Santa María la Blanca:
Retablo en la sinagoga de Santa María la Blanca, fotografía de Georg Weise hacia 1930 © Bildarchiv Foto Marburg Sinagoga de Santa María la Blanca, anunciación, retablo. Fotografía de Georg Weise hacia 1925 © Bildarchiv Foto Marburg Una pieza de la iglesia de Santo Tomé:
Profeta Elías en la iglesia de Santo Tomé. Fotografía de Georg Weise /  Hans Hubert Mahn hacia 1930 © Bildarchiv Foto Marburg Y hasta aquí este extenso repaso al arte escultórico toledano en los años 20 de la mano de Georg Weise, que nos recuerda la importancia de la catalogación sistemática de nuestros bienes muebles e inmuebles, pues siempre existen riesgos para su preservación. En especial, es preocupante en nuestros días el escaso avance en el inventario de nuestros conventos, con alto riesgo de pérdida de piezas de nuestra ciudad por traslados de comunidades, deficiente mantenimiento y posibles expolios al estar muchos de estos edificios cerrados. Ojalá surja en nuestros días una iniciativa similar a la de Weise que permita fijar el estado actual de nuestras piezas artísticas más desconocidas y valiosas para ayudar a su conocimiento y conservación futura.
Firma de Georg Weise
© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall