1903
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viernes, 23 de junio de 2023

Toledo en 1890 y 1903 fotografiado por Benjamin West Kilburn

Hace ya bastante tiempo publiqué una entrada dedicada a una curiosa foto tomada en Toledo por Benjamin West Kilburn. Unos 13 años después vuelvo a traer al blog a este curioso autor para ofreceros la totalidad de su obra toledana, una de las más particulares de la parte decimonónica de la fotografía en Toledo. Como indicaba en aquella entrada, Benjamin West Kilburn fue un peculiar fotógrafo y montañero, de aspecto algo extravagante, que nació el 10 de diciembre de 1827 en Littleton (New Hampshire, EE.UU.) y falleció el 15 de enero de 1909. Es un autor que resulta aún famoso en su país por haber sido uno de los fotógrafos pioneros en retratar el nacimiento de la nación americana, así como por haber inmortalizado momentos históricos como las masivas migraciones allí acaecidas en la segunda mitad del siglo XIX o lugares emblemáticos como los grandes y famosos parques nacionales estadounidenses.
Benjamin fue hijo de Josiah Kilburn, un fundidor de hierro que fabricaba estufas. En su juventud, se formó como maquinista en Fall River (Massachusetts) a los 16 años. Cuatro años más tarde, el joven Benjamin regresó a Littleton para convertirse en socio de su padre en la fundición denominada Josiah Kilburn & Son.
Llegada la guerra civil norteamericana, Kilburn fue sargento en la Compañía D del 13º regimiento de Infantería Voluntaria de New Hampshire, y participó con su unidad en la Batalla de Fredericksburg en Virginia.
Como montañero, está documentada su actividad en Mount Washington en New Hampshire, en Ouray (Colorado) y en la Sierra Nevada de California, incluido el parque de Yosemite en 1872.
Autorretrato de B. W. Kilburn Su faceta más interesante para nosotros, la de fotógrafo estereoscópico, da comienzo con la creación, junto a su hermano Edward (1830-1884), de la empresa Kilburn Brothers alrededor de 1865.
Sus primeras vistas estereoscópicas se produjeron en el estudio de Edward Kilburn en McCoy Block en Littleton, si bien esta ubicación resultó ser demasiado pequeña para el éxito que pronto tuvo el negocio, que en esa época era familiar y centrado en temas y personajes locales. La propia hija de Benjamin, Elizabeth, y su esposo, William Jackson, fueron contratados en el negocio para ayudar a desarrollar un producto de calidad.
En 1868 crearon una segunda tienda para la visualización de estas tomas estereoscópicas, que resultaba más grande y espaciosa, en Chutter Block en Main Street. Más tarde, construyeron una nueva fábrica en Cottage Street con aún más espacio para expandir el negocio, aprovechando la cercanía a la estación de tren de Littleton, adonde los jóvenes comerciales de la empresa llevaban las vistas de Kilburn logrando una audiencia en constante expansión. Fue así como, rápidamente, se convirtieron en el mayor fabricante mundial de vistas estereoscópicas.
Edward Kilburn se retiró de la sociedad alrededor de 1877, dejando en solitario a Benjamin, y aunque el producto siguió identificándose como Kilburn Brothers, este fue el nacimiento de B. W. Kilburn Co.
Retrato de Benjamin West Kilburn hacia 1897 realizado por Addie K. Robinson y publicado en The Photographic Times Vol XLI número 2. Febrero de 1909 p 52 Benjamin implementó muchos cambios en la tecnología estereoscópica, como por ejemplo el curvamiento del cartón donde se imprimían las imágenes, logrando así incrementar el efecto tridimensional de las vistas. También participó activamente en la Asociación Nacional de Fotografía.
Para 1890, el segundo yerno de Benjamin, el abogado Daniel Clark Remich, se había unido a la gestión de la empresa, así como James M. Davis, agente de un creciente ejército de vendedores puerta a puerta y, más adelante, como director general, ubicado primero en Filadelfia y luego en Nueva York y St. Louis. Decidió fotografiar y enviar fotógrafos a tierras lejanas y contratar un gran equipo de ventas para distribuir las vistas estereoscópicas. La Exposición Colombina de Chicago celebrada en 1893 marcó el punto álgido del negocio, ya que adquirieron los derechos exclusivos para vender vistas estereoscópicas de esta enorme exposición universal.
Tras la muerte de Benjamin West Kilburn en 1909, el negocio fue sucedido por varios de sus antiguos vendedores y competidores, entre ellos, WF Burns & Co. de St. Louis en 1910, o los hermanos Underwood & Underwood de Nueva York, así como B. L. Singley de Keystone View Company, entre otros.
De este modo, podemos decir que el legado de Benjamin W. Kilburn es muy importante en la historia de la fotografía tanto norteamericana como internacional, siendo recordado por haber documentado visualmente los fenómenos de la inmigración y el incipiente turismo, como pionero del fotoperiodismo. También pasó a la historia como el fabricante de vistas estereoscópicas más extenso del mundo entre 1865 y 1910. Como curiosidad, nos dejó también la invención de la famosa y peculiar "Cámara de pistola Kilburn", un artilugio que permitía obtener imágenes como si se disparara con una escopeta, destinada al colectivo de cazadores, con el fin de evitar la muerte de los animales sustituyendo el disparo de la bala por la fotografía.
Anuncio de Kilburn Gun Camera publicado en The New York Tribune Dentro de esta expansión internacional de la empresa de Kilburn, se consideró conveniente comercializar vistas de las ciudades españolas más bellas, entre las que no podía faltar Toledo, como es lógico. De este modo, esta empresa publicó un par de series de imágenes toledanas en dos fechas diferentes, sumando un total de catorce, de las que a día de hoy puedo ofreceros doce. La primera y más numerosa hacia 1890 y la segunda en 1903. La serie de 1890 consta de nueve imágenes numeradas entre el 5822 y el 5830, mientras que la de 1903 está compuesta por cinco fotos numeradas del 15205 al 15209. Se conservan en colecciones públicas y privadas de todo el mundo, si bien ninguna institución posee la serie completa, por lo que me alegra poder ofreceros hoy por vez primera la colección casi íntegra, a falta solo de dos de la serie de 1903. La institución que posee un mayor número de ellas es el Archivo Municipal de Toledo, especialmente gracias a la incorporación de los fondos coleccionados durante toda una vida por el añorado Luis Alba.
En el reverso de las fotografías figura la expresión "Photographed and Published by B.W. Kilburn" lo que deja a las claras que las imágenes fueron tomadas por esta compañía con tal fin.
Plaza del Ayuntamiento y Catedral hacia 1890 por Benjamin West Kilburn, foto estereoscópica titulada "Entrance to the Great Cathedral" con el número 15208 Pero, ¿fue realmente Benjamin West Kilburn quien viajó a Toledo para tomar las fotos? La respuesta a esta pregunta no es sencilla, pues en 1890 (fecha probable del primer viaje a la ciudad) nuestro protagonista de hoy ya contaba con 63 años de edad, cifra que para la época era ya elevada pero que, dado el carácter intrépido y su buen estado físico como célebre montañero, no podemos utilizar como motivo para descartar su visita. Sea como fuere, lo que sí es seguro es que el fotógrafo era norteamericano. Para hacer esta afirmación me baso en la primera de las fotografías que os enseñaré, probablemente la más rara de todas. Se trata de una preciosa vista de la Plaza de Zocodover, numerada con el 5826 de la serie, en la que son visibles aún los efectos del incendio que sufrió el baluarte en enero de 1887. La descripción de la fotografía es de lo más curioso, pues aparece mencionada como Saccadova Square, es decir, una peculiar traducción al inglés basada en una transcripción fonética de lo que Kilburn (o el fotógrafo por él designado) anotase en algún cuaderno de viaje sin siquiera preocuparse por buscar en la bibliografía más básica cómo debía escribirse correctamente Zocodover. Como es lógico, ningún fotógrafo local hubiera entregado a la casa de vistas estereoscópicas esa fotografía con semejante descripción, y de ahí mi convencimiento de que la imagen fue tomada por un estadounidense, ya fuera el propio Kilburn o algún fotografo enviado por él.
Plaza de Zocodover hacia 1890 por Benjamin West Kilburn, foto estereoscópica titulada "Saccadova Square" con el número 5826 Plaza de Zocodover hacia 1890 por Benjamin West Kilburn, foto estereoscópica titulada "Saccadova Square" con el número 5826 A continuación, os mostraré el resto de imágenes de la serie por el orden de su numeración, a excepción de la que ya os he enseñado. El primer número se corresponde con el 5822 y representa esta preciosa vista de la Puerta del Sol, aunque en la descripción solo aparece un escueto Toledo, Spain.
Puerta del Sol por B.W. Kilburn (c. 1890) La siguiente imagen se corresponde con el número 5823, y se trata de una vista de la Catedral:
Catedral de Toledo  hacia 1890. Fotografía estereoscópica de Benjamin West Kilburn. Archivo Municipal de Toledo, Signatura ALBA-VEPA-670 Con el número 5824 figura una bonita vista de la calle Santa Fe. Esta foto fue la que hace trece años motivó que publicara una entrada en el blog, dada la curiosa descripción que figura: Old House of Maquis Carballo. Al final resultó ser que Kilburn en realidad quería poner Marquis (palabra que significa Marqués en inglés) pero omitió una letra.
Calle y Convento de Santa Fe hacia 1890. Fotografía estereoscópica de B. W. Kilburn originalmente titulada "Old House of Maquis Carballo". Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Debieron darse cuenta del error tipográfico, pues curiosamente existe una segunda edición de esta foto en la que aparece ya esa letra erre:
Calle de Santa Fe hacia 1890. Fotografía estereoscópica de Benjamin West Kilburn. Archivo Municipal de Toledo, Signatura ALBA-VEPA-115 El desaguisado lo completó años más tarde la casa Keystone cuando reeditó la misma foto tras la muerte de Kilburn, titulándola como Old Home of Marquis Cathallo y quedándose tan a gusto.
Calle de Santa Fe hacia 1890 por B. W. Kilburn. Editada por Keystone View Company titulada como Old House of Marquis Cathallo. Santa Fe. Keystone. Fotografía estereoscópica. The Library of Congress of the U.S.A. Con el número 5825 de la serie tenemos una foto de la parte interior de la Puerta de Bisagra pero que, en un ejemplo más del desconocimiento que Kilburn (o su enviado) tenía de la ciudad, titularon como Porta de Sol. Es decir, en la foto de la Puerta del Sol no pusieron que era esta puerta, mientras que en esta vista de Bisagra pusieron que era la del Sol... un desastre, vamos. En esta foto me encanta destacar lo arbolado de la calle por entonces, dando un aspecto a la calle muy diferente del actual.
Parte interior de la Puerta de Bisagra  hacia 1890. Fotografía estereoscópica de Benjamin West Kilburn. Archivo Municipal de Toledo, Signatura AMT-VEPA-020 Tras el número 5826 (la plaza de Saccadova, que ya os mostré la primera), llegamos al 5827 que se corresponde con esta preciosa vista de la Puerta de San Martín, que en este caso sí está bien descrita:
Puerta de San Martín  hacia 1890. Fotografía estereoscópica de Benjamin West Kilburn. Archivo Municipal de Toledo, Signatura ALBA-VEPA-117 Llegamos al número 5828 para encontrar esta fotografía del Puente de Alcántara en la que apreciamos que ya por entonces crecían entre los sillares del mismo algunas higueras que desafían a la naturaleza prosperando sin suelo alimentándose de los escasos nutrientes que puedan aportar los morteros y piedras del monumento. De las varias copias que se conservan de esta foto, he escogido mostraros la existente en el Museum of New Zealand Te Papa Tongarewa, de la ciudad de Te Papa (Wellington) en Nueva Zelanda, que es hasta la fecha la imagen toledana que he localizado a una mayor distancia de nuestra ciudad (unos 19.830 km en línea recta).
Puente de Alcántara hacia 1890. Fotografía estereoscópica de Benjamin West Kilburn. © Museum of New Zealand Te Papa Tongarewa, Te Papa, Wellington, New Zealand Con la numeración 5829 de la serie de Kilburn tenemos esta fotografía del Puente de San Martín tomada hacia 1890:
Puente de San Martín  hacia 1890. Fotografía estereoscópica de Benjamin West Kilburn. Archivo Municipal de Toledo, Signatura ALBA-VEPA-118 El 5830 se corresponde con esta vista de la Puerta de Bisagra. No alcanzo a imaginar qué se le pasaría a Kilburn por la cabeza para titularla como Bridge, es decir, "puente".
Puerta de Bisagra hacia 1890. Fotografía estereoscópica de Benjamin West Kilburn. Archivo Municipal de Toledo, Signatura ALBA-VEPA-672 Una vez finalizadas las imágenes de la serie tomada hacia 1890, os muestro a continuación las fotos editadas en 1903. La serie toledana empieza con dos imágenes que aún no puedo mostraros (el número 15205 titulada "The ancient city of Toledo" y el 15206 "City of Toledo showing the Cathedral and Alcazar"). A continuación, vienen las que sí estoy en disposición de enseñaros. Comenzando con el número 15207 tenemos esta preciosa vista general desde el Valle, cuya descripción me parece gloriosa: The ancient Capital with its crown of Churches, es decir, la antigua capital con su corona de iglesias. Aparece a la izquierda el nombre de James M. Davis (Carolina del Norte, 1853), el director general de la compañía del que os hablé al principio, y que se sabe que fue también en ocasiones fotógrafo, por lo que tal vez esta foto o esta serie de 1903 fuese obra suya:
Vista general de Toledo hacia 1903. Fotografía estereoscópica de Benjamin West Kilburn. Archivo Municipal de Toledo, Signatura ALBA-VEPA-673 El siguiente número, el 15208, nos muestra esta vista de la Catedral titulada como Entrance to the great Cathedral:
Plaza del Ayuntamiento y Catedral en 1903 por Benjamin West Kilburn, foto estereoscópica titulada "Entrance to the Great Cathedral" con el número 15208 Plaza del Ayuntamiento y Catedral hacia 1890 por Benjamin West Kilburn, foto estereoscópica titulada "Entrance to the Great Cathedral" con el número 15208 Para finalizar, tenemos la toma numerada con el 15209 que representa el Puente de san Martín y San Juan de los Reyes:
Puente de San Martín hacia 1903. Fotografía estereoscópica de Benjamin West Kilburn. Archivo Municipal de Toledo, Signatura ALBA-VEPA-674 No quiero terminar esta entrada sin dedicársela especialmente tanto a la pareja Paco de la Torre/Laura Valeriano como al archivero municipal Mariano García Ruipérez en agradecimiento a su labor de catalogación y divulgación del legado estereoscópico en Toledo, todo un tesoro que sitúa a nuestra ciudad como una de las piezas clave de este tipo de fotografía y de la investigación asociada a las ediciones con este formato de imágenes, que no me negaréis que tienen algo de mágico por su efecto trdimiensional cuando se miran a través de las lentes adecuadas.
Factoria de B. W. Kilburn hacia 1895

domingo, 21 de diciembre de 2014

Toledo en los primeros años del siglo XX fotografiado por Augusto Arcimís

La encomiable tarea de digitalización y divulgación que viene haciendo el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) ha vuelto a dar una enorme alegría a los que amamos la fotografía histórica. Recientemente ha dado a conocer el legado del que fuera primer director del Instituto Central Metereológico, el sevillano Augusto Arcimís.
La historia de la recuperación de esta fenomenal colección es de lo más curiosa, y pienso que lo mejor es leerla de la mano de las personas que la han protagonizado: Josemi Lorenzo Arribas y Blanca Arévalo Álvarez.

"Fue en la mañana del último día de febrero de 2012, año bisiesto. En ese momento trabajábamos para el Proyecto Cultura “Soria Románica” en la sede que la Fundación Duques de Soria (FDS) tiene en la ciudad del Duero. En la conversación que manteníamos durante el café (por alguna razón salió el tema de la fotografía estereoscópica), el personal de la FDS recordó haber visto unos “cristalitos” hacía algunos años entre los bienes pertenecientes a la herencia que a la Fundación legó en 1997 María Teresa García de Valdeavellano, hermana de Luis, el ilustre historiador del derecho. Nos pusimos en alerta, y esa misma mañana no paramos de “rebuscar” hasta que, como ocurren estas cosas, en el último lugar que faltaba por mirar (después de haber escrutado sitios casi imposibles), al fondo de una pequeña habitación utilizada como almacén, y detrás de decenas de cajas llenas de libros y materiales diversos que hubo que retirar, Josemi Lorenzo Arribas accedió al cajón de un mueble de finales del siglo XIX. Dentro aparecieron, en sus correspondientes cajas, los buscados “cristalitos”. En realidad, placas de vidrio con fotografías estereoscópicas, de las que no constaba autor. Sí, en cambio, manuscritas con cuidada caligrafía, localizaciones y año de captura de muchas de ellas, apuntadas en el propio vidrio, en el espacio libre entre ambas tomas.
Se afinó la inquisición, hasta que conseguimos dar con Augusto Arcimís, abuelo de Luis y María Teresa, como el posible autor de ese frágil tesorillo, compuesto de 835 placas realizadas entre 1897 y 1907, y distribuidas en 49 cajas contemporáneas a los cristales, y 2 pequeños grupos envueltas en papel. El interés de estos materiales era enorme. Había que darlo a conocer.
Localizado el fondo, descubierto el autor, Blanca Arévalo Álvarez abundó en el proyecto y realizó sobre él su Trabajo fin de Magíster en Gestión del Patrimonio Histórico y Cultural (Centro Superior de Estudios de Gestión, Universidad Complutense), bajo la dirección de Cristina Cámara Bello, en febrero de 2013. Sus esfuerzos se encaminaron a renglón seguido a hacer accesible y disfrutable este fondo. Para ello, se iniciaron gestiones entre la propiedad, la FDS, y el IPCE (Instituto del Patrimonio Cultura de España), que condujeron a la firma de un convenio por el que el IPCE se quedaba en depósito el fondo fotográfico y lo hacía público en su Fototeca, mientras la FDS mantenía la propiedad del mismo. Desde hace muy pocos meses, ya está la totalidad del fondo fotográfico de Augusto Arcimís, catalogado, a disposición pública en la página web del IPCE."


Fue así como se fraguó el poder disfrutar de esta soberbia colección tomada por una verdadera eminencia de su tiempo. Augusto T. Arcimís Wehrle -nacido en Sevilla en 1844 y fallecido en Cádiz en 1910- fue un científico y astrónomo, considerado además el primer meteorólogo profesional en España. Hijo de un comerciante de origen vasco francés, estudió en el colegio de San Felipe Neri de Cádiz y más tarde se licenció en Farmacia, aunque nunca llegó a ejercer. Muy dotado para los idiomas, recorrió Europa visitando observatorios en Francia, Alemania e Inglaterra, viviendo en Londres durante un tiempo. Fue allí donde se familiarizó con la astronomía y la meteorología dinámica, de modo que a su regreso instaló un observatorio meteorológico en Chiclana con criterios más modernos de los utilizados hasta entonces por los de San Fernando -limitado a cuestiones de interés de la marina- o de Madrid, que no elaboraba pronósticos.
Fotografía de Augusto Arcimis
En la década de 1870 Arcimís comenzó a realizar contribuciones científicas con planteamientos pioneros y avanzados, publicando varios trabajos en el órgano de la Società degli Spettroscopisti Italiani. El rigor de sus observaciones le otorgó una alta reputación, pasando a ser un abanderado de la astrofísica. La seriedad y la madurez de sus trabajos también le valieron su reconocimiento en Inglaterra, donde fue nombrado miembro de la Royal Astronomical Society. Tradujo del inglés la Historia de los conflictos entre la Religión y la Ciencia del científico John William Draper, lo cual tuvo una gran repercusión en toda España. En 1875, conoció a Francisco Giner de los Ríos que se encontraba recluído en el Castillo de Santa Catalina, por su enfrentamiento con el ministro de Fomento, Manuel Orovio Echagüe. Por entonces Arcimís atravesaba una mala situación económica y emocional por problemas con el negocio de vinos que regentaba así como por la prematura muerte de tres de sus hijos. Ello le llevó a trasladarse a Madrid, para trabajar en una fábrica de alquitrán. A partir de 1884, y por intervención de su amigo Giner de los Ríos, comenzó a impartir clases de astronomía y física en la Institución Libre de Enseñanza.
En 1887 se creó el Instituto Central Meteorológico, con la finalidad de realizar pronósticos del tiempo, siendo nombrado Arcimís su primer director, cargo que confirmó por oposición libre al año siguiente y que mantuvo hasta su muerte en 1910.

Dentro del enorme fondo fotográfico de Arcimís, y como no podía ser de otra forma, se encuentra una amplia serie de fotografías estereoscópicas tomadas en Toledo en varias visitas entre los años 1900 y 1905. Su interés es triple: por un lado se trata de fotografías de una alta calidad técnica, bien tomadas; por otro lado estas imágenes nos muestran no solo las típicas vistas de monumentos sino que hay buenos ejemplos de retratos de hechos de la vida cotidiana de la ciudad, algunos de ellos fotografiados por vez primera; por último no podemos olvidar su antigüedad, pues se trata de fotos con una edad que supera los 110 años.
La primera de las fotografías que os voy a mostrar es para mí la más valiosa: una fotografía del mercado del Martes en Zocodover, que constituye el documento gráfico más antiguo tomado en esta plaza de este semanal acontecimiento. Sin duda una joya documental:
Mercado del Martes en Zocodover en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0738_P

Estas son otras preciosas fotos de Arcimís tomadas en Zocodover:
Plaza de Zocodover en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0732_P

Otro documento sensacional es esta fotografía que nos muestra nada más y nada menos que a un peregrino del Camino de Santiago retratado -¡en 1900!- en uno de los patios de la Catedral. Se trata no solo de la primera fotografía conocida de un peregrino en Toledo, sino de una de las primeras fotografías de peregrinos en Europa:
Un peregrino en un patio de la Catedral de Toledo en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0711_P

Otra gran joya de la serie de Arcimís en Toledo es esta preciosa fotografía de los seises de la catedral saliendo por la Puerta de los Leones:
Seises saliendo de la Puerta de los leones en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0704_P

Arcimís tomó otras buenas fotografías del interior y exterior del templo primado:
Puerta del Perdón de la Catedral en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0734_P
Capilla del Condestable en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis en 1904 © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0749_P
Puerta del Reloj en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0715_P
Capilla de San Ildefonso en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0745_P
Sepulcro de Catalina de Aragón en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0723_P
Nave Meridional de la Catedral en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0740_P
Capilla de San Ildefonso en la catedral en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0725_P

Mirad qué preciosidad de vista obtenida enfrente de la Torre del Hierro y la Casa del Diamantista:
Torre del Hierro y vista de Toledo en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0739_P

El Torno del Tajo, mucho antes de la construcción del Puente Nuevo de Alcántara o la carretera del Valle:
Torno del Tajo visto desde el Puente de Alcántara en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0730_P

Son sensacionales las vistas de Santiago del Arrabal:
Iglesia de Santiago del Arrabal en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0736_P
Iglesia de Santiago del Arrabal en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis en 1904 © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0750_P
Púlpito de la iglesia de Santiago del Arrabal hacia 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0700_P

Un par de señoras en la Sinagoga de Santa María la Blanca:
Sinagoga de Santa María la Blanca en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis en 1904 © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0752_P

Las torres mudéjares de Santa Leocadia y Santo Tomé:
Torre de Santa Leocadia hacia 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0737_P
Torre y calle de Santo Tomé en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0709_P

El Castillo de San Servando:
Castillo de San Servando en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0726_P

Son fenomenales estas dos fotos de la Iglesia de San Román:
Torre de San Román hacia 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0698_P
Iglesia de San Román en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0718_P

Aquí vemos la Iglesia de San Sebastián:
Iglesia de San Sebastián en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0707_P

El Palacio de Inés de Ayala junto a Santa Isabel:
Palacio de Inés de Ayala en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0720_P

La Puerta de Bisagra en su flanco interior:
Puerta de Bisagra (zona interior) en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0724_P

Aquí tenemos la Puerta del Sol:
Puerta del Sol en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0697_P
Puerta del Sol en 1902. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0702_P

Los rincones pintorescos de la ciudad también tienen su hueco. A destacar por ejemplo esta vista de la portada del Actual Restaurante La Abadía...¡cuánto ha cambiado para bien desde entonces este lugar!:
Portada del actual Restaurante La Abadía en la Plaza de San Nicolás en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0703_P

Fijaos también en esta preciosa foto de lo que muchos conocemos como el acceso al bar de copas "Camelot" en la bajada del Cristo de la Luz:
Bajade del Cristo de la Luz en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0706_P

Esta es la portada del Palacio de Peromoro, en su emplazamiento original en la Calle Instituto, mucho antes de ser trasladada a la audiencia provincial donde hoy la vemos:
Portada del palacio de los Peromoro en la calle Instituto en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0696_P

Esta es una preciosa vista de la Casa del Diamantista:
Casa del Diamantista en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0743_P

El Hospital Tavera:
Hospital Tavera en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0746_P
Hospital Tavera en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0712_P

Este es el Callejón de Gigantones:
Callejón de Gigantones en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0710_P

Es soberbia esta toma del Palacio Arzobispal:
Plaza del Ayuntamiento y Palacio Arzobispal en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0727_P

Es un poco descorazonador ver el deplorable estado en que se encontraba el Hospital de Santa Cruz:
Patio del Hospital de Santa Cruz en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0742_P
Hospital de Santa Cruz en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0701_P

Esta es una vista de la Posada de la Hermandad:
Posada de la Hermandad en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0699_P

Los puentes de la ciudad también llamaron la atención del sevillano:
Puente de Alcántara en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0721_P
Puente de San Martín en 1905. Fotografía de Augusto T. Arcimis en 1905 © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0748_P
Torreón del Puente de San Martín en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0741_P
Puente y Puerta de San Martín en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0722_P

Estas son fotos del Alcázar:
Alcázar desde el Cerro de San Blas en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0744_P
Patio del Alcázar en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0731_P

La Puerta del Cambrón:
Puerta del Cambrón en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0717_P
Puerta del Cambrón en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis en 1904 © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0751_P

Aquí vemos el Taller del Moro:
Taller del Moro en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0719_P

Son buenas las tomas de la denominada Casa del Greco, bastante antes de su restauración y conversión en museo:
Patio de la Casa del Greco en 1905. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0729_P
Casa del Greco hacia 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0728_P
Casa del Greco en 1904. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0714_P

Aquí vemos el jardín del Cristo de la Luz. Aparece casi con toda seguridad en la foto Giner de los Ríos:
Patio de laMezquita del Cristo de la Luz en 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0713_P

El Entierro del Señor de Orgaz del Greco:
Cuadro del entierro del señor de Orgaz hacia 1900. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0735_P

Arcimís y sus acompañantes debían alojarse en el Hotel Castilla, el más lujoso de la ciudad. Tomó esta foto en su entrada:
Grupo a la Puerta del Hotel Castilla en 1903. Fotografía de Augusto T. Arcimis © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura ARC-0733_P

Como habéis podido comprobar se trata de un completísimo repaso a la ciudad en los primeros años del siglo XX de la mano de una personalidad muy destacada de la vida científica del momento, cuya faceta como fotógrafo había pasado hasta nuestros días desapercibida y que hoy hemos podido descubrir gracias al gran trabajo de divulgación del IPCE y la Fundación Duques de Soria.
© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall