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sábado, 18 de enero de 2020

El Club Náutico de Toledo

Con la actual situación del río Tajo, absolutamente denigrado y convertido en cloaca a cielo abierto como consecuencia de la contaminación y del Trasvase Tajo-Segura, hablar de un Club Náutico en Toledo sería algo muy parecido a la ciencia ficción o a una inocentada.
Sin embargo, no hace tanto tiempo, este club existió y gozó de años de esplendor y actividad ligada al río. En estos días en que esperamos como agua de mayo la decisión gubernamental del establecimiento de los caudales mínimos a los que una sentencia judicial obligó hace unos meses, es importante recordar a la sociedad -especialmente a los más jóvenes- que el Tajo puede y debe ser no solo un recurso natural de primer orden, sino también un excelente recurso cultural, social, recreativo y hasta me atrevería a decir que económico. Por ello traigo hoy al recuerdo esta entrada dedicada al que fue el Club Náutico de Toledo, y lo hago lleno no solo de ilusión por poder verlo renacer algún día con un Tajo vivo, sino también muy orgulloso por ser nieto de uno de sus fundadores: Eduardo Butragueño Bueno.
La historia del club tiene su origen en la instalación en la década de 1920 de un trampolín en la zona de la playa de Safont. Allí disfrutaban, nadaban y competían entre ellas varias decenas de personas, de modo aficionado y sin estar constituidos oficialmente como asociación o club:
Bañistas en el Tajo en Toledo a principios del siglo XX. Fotografía de Pedro Román Martínez. © Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Archivo Histórico Provincial. Fondo Rodríguez R-136-1
Bañistas en el Tajo, en julio de 1924. Foto Carmona
Bañistas en el Tajo, en julio de 1924. Foto Carmona
Bañistas en el Tajo, en julio de 1924. Foto Carmona
Bañistas en el Tajo, en agosto de 1924. Foto Rodríguez
Competición de natación en el río Tajo en Toledo. Años 20, Fotografía Rodríguez.
Su afición a los deportes acuáticos en el Tajo fue creciendo a la par que su amistad, y ello les llevó a constituirse como club con el nombre de Club Náutico de Toledo. El club nació oficialmente el 29 de junio de 1932 (festividad de San Pedro) como recogió la prensa de la época:
Crónica de la Inauguración del Club Náutico de Toledo el 30 junio de 1932 en El Castellano (festividad de San Pedro)
ABC 5 julio 1932, noticia y fotos de la Inauguración del Club Náutico de Toledo
Miembros del club náutico con numeroso público en la inauguración de sus instalaciones en la orilla del Tajo en la playa de Safont en 1932. Foto publicada en un  Reportaje sobre el Club Náutico de Toledo. Diario As, 15 de julio de 1935. Inauguración del Club Náutico de Toledo a comienzos de julio de 1932. Fondo Rodríguez, Archivo Histórico Provincial, Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, signatura Album4-1372

El nadador toledano Mariano Valdivia recoge un premio de natación del Club Náutico. Foto publicada en un Reportaje sobre el Club Náutico de Toledo. Diario As, 15 de julio de 1935. Espectacular salto desde un trampolín al Tajo en la playa de Safont por un miembro del club Náutico. Foto publicada en un Reportaje sobre el Club Náutico de Toledo. Diario As, 15 de julio de 1935. Miembros del Club Náutico de Toledo se lanzan a las aguas del Tajo en un entrenamiento. Semanario gráfico As, 15 de julio de 1935. Miembros del Club Náutico de Toledo se lanzan a las aguas del Tajo desde un trampolín. Semanario gráfico As, 15 de julio de 1935. Miembros del Club Náutico de Toledo se lanzan a las aguas del Tajo desde un trampolín. Semanario gráfico As, 15 de julio de 1935. Miembros del Club Náutico de Toledo y del Club Milcar en las aguas del Tajo en la zona de Safont. Semanario gráfico As, 15 de julio de 1935. Miembros del Club Náutico de Toledo en sus instalaciones junto a la playa de Safont. Semanario gráfico As, 15 de julio de 1935. Esta pionera asociación náutica toledana conservó su su sede en la playa de Safont, donde existía el mencionado trampolín y allí comenzaron a organizar competiciones de todo tipo. Entre sus fundadores se puede citar, además de a mi abuelo Eduardo Butragueño Bueno, a su gran amigo Andrés López Rey así como Jafet Arevalillo e Isabelo Moreno (de los que os hablaré luego), sin olvidar a Zacarías Hernández (quien fuese dueño del mítico Restaurante Zaca), siendo su primer presidente Ernesto Pérez. También formaban parte de la directiva los señores José Sáenz, Díez Canseco y Serrano. Otros miembros del club eran los Priede (dueños del Hotel Castilla), Manuel Basarán, José Huertas, José Luis Larrazábal, Cecilio Martín, Eusebio Collado, Luis Díaz y Antonio Díaz. Sus mejores nadadores eran Mariano Valdivia y un jovencísimo Manuel Díaz-Marta, que en esos años debió forjar su gran amor por el Tajo, por el que tanto luchó en los años 70 y 80.
Mi abuelo, que ya sabéis que era un gran aficionado a la fotografía desde muy joven, obtuvo preciosas y emotivas imágenes de la actividad del club:
Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno junto a Andrés López Rey, trampolín del club náutico de Toledo en la Playa de Safont en el Tajo
Andrés López-Rey en el trampolín del Club Náutico de Toledo en la playa de Safont en 1935. Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno. Andrés López-Rey, miembro del Club Náutico de Toledo, en la playa de Safont en 1935. Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno. Andrés López Rey en el Tajo, años 30.  Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno
Eduardo Butragueño Bueno en el río Tajo. Años 30, autorretrato.
Andrés Lopez Rey en 1934. Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno
Miembros del Club Náutico de Toledo en una presa en el Tajo. Años 30. Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno
Jóvenes divirtiéndose en el río Tajo en Toledo en la playa de Safont. Años 20. Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno
Aquí, una vista general donde se aprecian las instalaciones del club en ambas orillas del Tajo:
Vista del Tajo con las instalaciones del Club Náutico de Toledo en la playa de Safont hacia 1932 Embarcadero del Club Náutico de Toledo. Detalle de una Vista del Tajo con las instalaciones del Club en la playa de Safont hacia 1932 Trampolín en la Playa de Safont. Detalle de una Vista del Tajo con las instalaciones del Club Náutico de Toledo hacia 1932 El club pronto se planteó retos y forjó alianzas. La existencia en Toledo de la recién constituida Escuela Central de Educación Física fue aprovechada por el club para organizar competiciones conjuntas, alguna de ellas fuera del Tajo, en la piscina de la Escuela. Ambos invitaron al Canoe madrileño en septiembre de 1932, celebrándose una exhibición en la que se batió algún récord de Castilla y el numeroso público disfrutó con los saltos de trampolín.
ahora 7 septiembre 1932, noticia sobre el Club Náutico de Toledo y un record de Castilla batido en la visita del Canoe Los Deportes 6 septiembre 1932, noticia sobre el Club Náutico de Toledo y el Canoe
Es muy probable que estas fotos que conservo de mi abuelo fueran tomadas aquel día:
Miembros del Club Náutico de Toledo en el trampolín de la piscina de la Escuela de Gimnasia hacia 1935. Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno. Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno, trampolín en la piscina de la escuela de Gimnasia Miembros del Club Náutico de Toledo en el trampolín de la piscina de la Escuela de Gimnasia hacia 1935. Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno.
Uno de los retos que se planteó el club fue descender en piragua desde Toledo hasta Lisboa siguiendo el curso del Tajo. Lo que terminó de convencerlos para intentarlo fue el fraude que el propio club denunció el 7 de septiembre de 1932, perpetrado por unos escoceses (o irlandeses según otras fuentes) que diciendo que iban a realizar el descenso completo, en realidad hicieron en tren buena parte del recorrido:
ahora 29 julio 1932, noticia sobre la denuncia del Club Náutico de Toledo de un fraude en el descenso en piragua a Lisboa de unos escoceses El castellano 30 julio 1932, noticia sobre la denuncia del Club Náutico de Toledo de un fraude en el descenso en piragua a Lisboa de unos escoceses
Dos valerosos toledanos miembros del Club Náutico de Toledo decidieron realizar la hazaña y plasmar sus impresiones en un diario. Se trata de Jafet Arevalillo e Isabelo Moreno, que consiguieron llegar en piragua a Lisboa desde Toledo tras muchísimas penalidades a finales de aquel mismo mes. El diario toledano El Castellano se hizo eco de la noticia y publicó un detallado resumen de toda la travesía que recomiendo vívamente leer con detenimiento:
El Castellano 23 de septiembre de 1932, noticia del raid Toledo Lisboa de dos miembros del Club Náutico de Toledo
Miembros del Club Náutico de Toledo y del Club Milcar en unas piraguas en las aguas del Tajo. Semanario gráfico As, 15 de julio de 1935. Aquellos intrépidos toledanos lograron algo que hoy en día sería impensable, por el patético estado del río en todo el tramo que discurre desde Toledo hasta Portugal, plagado de embalses ideados exclusivamente para la producción eléctrica que a menudo impiden el fluir del agua entre los diferentes tramos, llegando a producirse situaciones aberrantes como es bombear agua desde la salida del embalse hacia la zona superior de madrugada (aprovechando que la tarifa eléctrica consumida en el bombeo a esas horas es menor que el precio de la energía producida cuando ese mismo agua cae de nuevo haciendo mover las turbinas) mientras que el Tajo aguas abajo llega a perder la totalidad de su caudal en algunos puntos. Meses después los portugueses João da Rocha y Mario Antunes hicieron el recorrido inverso, de Lisboa a Toledo, para devolver la visita a los toledanos.
13 de febrero de 1933: los piragüistas portugueses Joao da Rocha Barciela y Mario Antunes junto al Puente de San Martín. Remontaron y recorrieron el Tajo desde Lisboa a Toledo devolviendo la visita a miembros del Club Náutico. Foto Rodríguez. Carta de agradecimiento del Embajador de Portugal al club náutico de Toledo en febrero de 1933. Donación de Francisco José Sánchez Pérez. El club poseía un ambigú en la orilla que sacaba a concurso cada verano:
Anuncio del Club Náutico de Toledo en el diario El Castellano, el 30 mayo de 1933, anunciando el concurso para el servicio de ambigú en su caseta de baños.

En 1935 el diario As dedicó un reportaje al Club Náutico de Toledo:
Reportaje sobre el Club Náutico de Toledo. Diario As, 15 de julio de 1935. Biblioteca Nacional de España. Reportaje sobre el Club Náutico de Toledo. Semanario gráfico As, 15 de julio de 1935. Reportaje sobre el Club Náutico de Toledo. Semanario gráfico As, 15 de julio de 1935. La actividad oficial del club se vio interrumpida bruscamente por la Guerra Civil, y no me consta que se retomara tras la contienda.
Miembros del Club Náutico de Toledo la piscina de la Escuela de Gimnasia hacia 1935. Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno. Piscina de la Escuela de Gimnasia en 1935.  Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno

Sin embargo, aquella afición náutica caló tan profundamente en mi abuelo que finalizó sus estudios para convertirse en capitán de la Marina Mercante, profesión que le permitió viajar por todo el mundo a lo largo de su vida demostrando que los sueños, al igual que los ríos, si se les deja fluir, tienen un maravilloso final que no conoce límites.
Eduardo Butragueño Bueno posa con el Pichón Casero, embarcación construida por él mismo.  Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno

domingo, 11 de enero de 2009

Nuevas imágenes inéditas de Eduardo Butragueño Bueno: Escuela de Gimnasia y Club Náutico de Toledo

El revelado de los viejos negativos de mi abuelo Eduardo Butragueño Bueno sigue deparando agradables sorpresas. En esta ocasión os muestro en primicia imágenes totalmente inéditas suyas de carácter deportivo, tomadas en la Escuela Central de Educación Física (o Escuela de Gimnasia) y en el río Tajo en los años 20 y 30, antes de la Guerra Civil. Mi abuelo era un deportista nato y ello, unido a su afición a la fotografía, le hizo llevar su cámara a los terrenos de la Escuela en multitud de ocasiones para inmortalizar momentos que con el tiempo pasarían a ser históricos. Comenzaré por las imágenes más curiosas, correspondientes a deportes poco habituales en aquella época en España. En primer lugar os muestro estas dos estampas de un partido de rugby:
Partido de Rugby en la Escuela de Gimnasia de Toledo en los años 20. Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno
Partido de Rugby en la Escuela de Gimnasia de Toledo, años 20.  Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno

En esta imagen podéis ver un partido de béisbol, deporte que no arraigó mucho:
Partido de Béisbol en la Escuela de Gimnasia de Toledo en los años 20. Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno

Esta imagen (que ya puse en una entrada anterior) muestra un partido de hockey:
Partido de Hockey en Toledo. Escuela de Gimnasia, años 30.  Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno

En esta fotografía se puede ver un partido de baloncesto:
Escuela de Gimnasia, Toledo, años 20

Aquí tenéis una competición de salto con pértiga:
Escuela de Gimnasia, Toledo, años 20
Escuela de Gimnasia, Toledo, años 20

Uno de los deportes que mi abuelo más amaba era el fútbol, llegando a jugar en los equipos que fueron el germen del C.D. Toledo allá por 1928. Si os fijáis en las fotos, él usaba su curioso método de temporizador (un hilo atado a la cámara) por lo que siempre aparece con las manos escondidas en su espalda:
Club Deportivo Toledo en 1934. Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno
Equipo de fútbol en Toledo, años 30. Escuela de Gimnasia.  Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno
Equipo de Fúbol en Toledo, años 20. Escuela de Gimnasia.  Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno
Partido de fútbol en Toledo en la Escuela de Gimnasia, años 20.  Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno

Sus amigos no parece que fuesen todos tan deportistas como él, pero al menos iban a verle:
Escuela de Gimnasia de Toledo, años 20.  Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno
Escuela de Gimnasia, Toledo, años 20.  Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno

Pero lo que realmente entusiasmaba a mi abuelo eran los deportes relacionados con el agua. Activo miembro del Club Náutico de Toledo (sí, en Toledo hubo un Club Náutico) participó y fotografió competiciones deportivas en la Escuela de Gimnasia y en el río Tajo:
Eduardo Butragueño Bueno en el río Tajo. Años 30.
Piscina de la Escuela de Gimnasia en Toledo en 1935.  Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno
Eduardo Butragueño Bueno y Andrés López Rey en el Tajo. Años 30.
Miembros del Club Náutico de Toledo en una presa en el Tajo. Años 20. Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno
Competición de Salto de trampolín en la Escuela de Gimnasia de Toledo hacia 1934. Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno
Competición en la piscina de la Escuela de Gimnsasia de Toledo en 1934. Fotografía de Eduardo Butragueño BuenoAndrés Lopez Rey en 1934. Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno
Andrés López Rey en el Tajo, años 30.  Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno
Piscina de la Escuela de Gimnasia de Toledo en 1935.  Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno

Tal era su pasión por el agua que, junto a unos amigos, llegó a construir en el patio de su casa de Santo Tomé una embarcación con sus propias manos, bautizada como "Pichón Casero" y junto a la que posa en esta imagen realizada por él mismo (de nuevo sus manos ocultas):
Eduardo Butragueño Bueno posa con el Pichón Casero, embarcación construida por él mismo.  Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno

A buen seguro aquel joven toledano no imaginaba siquiera que su pasión por el agua y las embarcaciones marcaría tanto su vida, hasta el punto de ser su profesión: Eduardo Butragueño terminó siendo marino mercante y capitaneó el resto de su vida enormes barcos por todo el mundo, dejando un legado fotográfico impresionante que escapa a este blog y que daría para un libro que bien podría titularse "Un toledano en alta mar".

Para finalizar con las imágenes de la Escuela de Gimnasia y del deporte en el Tajo os pongo estas otras, que no son ya de la colección de mi abuelo sino del archivo Rodríguez y del diario El Castellano:
Equipo de Ingenieros de la Academia de Infantería en 1924. Escuela de Gimnasia, Toledo. Diario El Castellano
Equipo de la Academia de Infantería de Toledo en 1924. Escuela de Gimnasia. Foto de Rodríguez para El Castellano.
Competición de Atletismo en la Escuela de Gimnasia de Toledo en 1924. Fotografía de Rodríguez para El Castellano
Partido de fútbol en la Escuela de Gimnasia de Toledo en 1924. Fotografía de Rodríguez para El Castellano
El Castellano, 1924. Crónica de un partido de fútbol en Toledo.
Crónica de un partido de fúbol en la Escuela de Gimnasia de Toledo en 1924. Diario El Castellano.
Equipo de fútbol de la Academia de Infantería de Toledo en 1927. Escuela Central de Educación Física. Fotografía Rodríguez.
Competición de natación en el río Tajo en Toledo. Años 20, Fotografía Rodríguez.

Como curiosidad final os dejo una nota trágica: la escuela de Gimnasia fue el lugar donde aterrizaron en 1924 varios aviones biplanos Avro 504, uno de los cuales (el número 9) provocó dias después una catástrofe aérea en Sonseca que ocasionó varios fallecidos. Os dejo las crónicas de la época y una imagen del carnaval con jóvenes que parece querían recordar estos bonitos (pero peligrosos) aviones AVRO.
Aviones AVRO en la Escuela de Gimnasia de Toledo en octubre de 1924. Fotografía Rodríguez.
Crónica de la catástrofe del avión AVRO en Sonseca en 1924. Diario El Castellano
Entierro de las víctimas del accidente del avión AVRO en Sonseca en 1924. Diario El Castellano
Entierro de las víctimas del accidente del avión AVRO en Sonseca en 1924. Diario El Castellano.
Avión Avro accidentado en noviembre de 1924 en Sonseca que ocasionó varias muertes. Diario El Castellano
Aviones caseros en un carnaval en los años 20. Escuela de gimnasia de Toledo. Fotografía Rodríguez

Quisiera terminar con una nota reivindicativa: aún perdura el gimnasio de la Escuela de Gimnasia, con su mobiliario original de los años 20, pero está lamentablemente abandonado mientras se decide qué hacer con él. Pido públicamente que se le dé pronto una finalidad antes de que el olvido y el vandalismo acabe con este tesoro para siempre.
Maniobras de entrenamiento militar en la Escuela de Gimnasia de Toledo en 1912
© TOLEDO OLVIDADO
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