1925
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viernes, 9 de junio de 2023

Toledo hacia 1925 fotografiado por Christian de Caters

Christian de Caters nació en París el 3 de mayo de 1900 y falleció en Lisboa el 16 de octubre de 1979. Fue un polifacético e inquieto escritor especializado en novelas de aventuras y detectives, además de un viajero empedernido. Publicó sus numerosas obras utilizando tanto su nombre verdadero como los seudónimos Henri Darblin, Louis Morvers, André Falcoz y Elie Montfort.
Artículo de Christian de Caters publicado en la revista Jeunesse Magazine en marzo de 1938 bajo el seudónimo de Henri Darblin Su nombre completo era Christian Auguste Élie Ernest Marie de Caters y fue hijo del barón Louis de Caters y la egipcia Louise Seif Daham. Ingresó en la prestigiosa École Centrale Paris, licenciándose con el título de ingeniero en 1922. Durante el período de entreguerras, escribió varias de sus primeras novelas de aventuras y también algunas novelas de detectives.
También colaboró con las revistas L'Intrépide, Sciences et Voyage, L'Écho de Paris, L'Illustration, Le Miroir du Monde, La journée industrielle, Le Monde colonial illustré o La Dépêche coloniale. Algunas de sus novelas más famosas son Le Maléfice de Java o La Sauterelle en améthyste.
Portada del libro Les Rescapés de l´Ile Verte escrito por Christian de Caters bajo el seudónimo de André Falcoz Además de numerosas impresiones acerca de sus de viajes a lugares tan dispares como Suecia, Polonia, Japón, India, Angola, Zimbabue o Mozambique, también publicó traducciones de obras escritas originalmente en inglés o en portugués. Asimismo, hizo incursiones cinematrográficas rodando documentales en Portugal para la cadena Fox en 1936, siendo un país que llegó a conocer profundamente publicando también obras como Portrait du Portugal en 1940.
Portada del libro sobre Japón escrito por Christian de Caters Portada del libro Portrait du Portugal escrito por Christian de Caters Pese a no conocerse hasta la fecha publicaciones suyas relativas a España, sí sabemos que recorrió en su juventud nuestro país hacia 1925. Hace un par de años, tuve acceso a la serie de fotografías que Christian de Caters tomó en Toledo y que estaban en poder de un conocido de un amigo italiano residente en Verona. Se trata de una docena de fotografías de nuestra ciudad que cuentan con casi un siglo de antigüedad y que paso a enseñaros. Comenzaremos por una vista del precioso callejón de Bodegones junto a Santo Tomé en el que Christian de Caters inmortalizó a un niño con las piernas abiertas probablemente jugando con el fotógrafo en el momento en que el francés apretó el disparador de su cámara:
Callejón de Bodegones en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. Estas son dos vistas de la preciosa Puerta del Sol separadas por solo unos instantes:
Puerta del Sol en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. Puerta del Sol en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. No me negaréis que esta vista de la Iglesia del Salvador es una verdadera delicia, ¿verdad?
Iglesia del Salvador en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. Aquí vemos una vista muy bella de la Posada de la Hermandad:
Posada de la Hermandad en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. La torre de la Catedral aparece en dos fotografías, una de ellas tomada desde la calle de Santa Isabel y la otra desde la confluencia de la plaza del Ayuntamiento con la calle de la Ciudad:
Catedral vista desde la calle de Santa Isabel en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. Catedral de Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. El interior del templo primado también fue fotografiado por el autor galo:
Interior de la Catedral de Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. Desde las inmediaciones del Paseo del Tránsito, Christian de Caters obtuvo esta preciosa toma del río Tajo con el puente de San Martín al fondo:
Cerro de la Cabeza y Puente de San Martín en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. El río Tajo, por entonces limpio y caudaloso, también llamó la atención del autor francés en la zona del legendario Baño de la Cava:
Baño de la Cava en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. Aquí vemos el Castillo de San Servando y el Puente de Alcántara vistos desde las escalerillas del Miradero:
Castillo de San Servando y Puente de Alcántara en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. En la otra orilla del río, vemos el mismo puente pero en esta ocasión con el Alcázar al fondo:
Puente de Alcántara y Alcázar de Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. En el barrio de la judería, Christian de Caters se adentró en el interior de la Sinagoga de Santa María la Blanca:
Interior de la Sinagoga de Santa María la Blanca en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. Como habéis podido comprobar, estamos ante una interesante recopilación de imágenes de nuestra ciudad hace casi cien años de la mano de un autor poco conocido actualmente pero que, en su día, fue un prolífico y solicitado escritor de textos de muy diversa índole y que demostró, una vez más, que una formación técnica como ingeniero no está en absoluto reñida con el desarrollo de una brillante carrera como escritor y traductor. Espero que os haya gustado.
Caja con negativos de Toledo en los años 20 conteniendo fotografías de Christian de Caters.

sábado, 26 de marzo de 2022

El primo de Alfonso XIII que asesinó a su mujer y fotografió Toledo desde un avión en 1925

José María de Borbón y de la Torre vino al mundo en Madrid en 1883, como hijo del matrimonio entre su padre Francisco de Borbón y Castellví -conocido como el general Borbón- y su madre María Luisa de la Torre, que era hija de un cubano muy acaudalado. Por vía paterna era nieto del infante Enrique de Borbón, uno de los protagonistas del famoso Duelo de Carabanchel de 1870, y primo segundo del rey Alfonso XIII.
Siguiendo la vocación militar de su padre, José María entró en el ejército formándose en la Academia de Infantería de Toledo, y con solo 17 años logró el tercer premio como aspirante a teniente. Posteriormente tomó parte en diversas acciones en el norte de África, logrando la Cruz del Mérito Militar y también la de San Hermenegildo, aún más prestigiosa. Poco a poco, se fue especializando en tiro de precisión, siendo destinado al Regimiento de Cazadores Figueras 6. Después de los años complicados y duros de la Guerra de África, José María encontró un destino en la por entonces recién creada Aeronáutica Militar, llegando a ser segundo responsable de la base aérea de Getafe.
Contrajo matrimonio en 1909 con María Luisa Rich Carbajo, con la que tuvo siete hijos: José Luis, Fernando (fallecido con solo 7 meses), María Luisa, Carlos Luis, Alberto, Beatriz y Álvaro.
José María Borbón de la Torre Lo que parecía una vida plácida y jalonada de éxitos personales y profesionales se esfumó para siempre a las tres y media de la tarde del 5 de febrero de 1926. Aquel día, nuestro protagonista de hoy, José María de Borbón y de la Torre, que por entonces contaba con 43 años, almorzaba a solas en su casa de la madrileña calle de Andrés Mellado con su esposa, María Luisa Rich, de 36 años de edad. Solo sus dos hijos menores (Beatriz, de 6 años, y Álvaro de 4), estaban en el domicilio, pero se encontraban en ese momento con el personal de servicio. Se desató una discusión entre ambos y José María disparó en el rostro a su esposa con su pistola reglamentaria, modelo Browing del calibre 7,65.
Aunque las versiones de la prensa de entonces contienen relatos un tanto diferentes (según unas fue algo bastante premeditado y según otras el asesino fue presa de una enajenación tras la que comenzó a gritar ¡Qué he hecho!, ¡Qué he hecho!) lo cierto es que la desdichada mujer falleció como consecuencia de los dos disparos recibidos en la cabeza.
Crónica del asesinato de la esposa del teniente coronel Borbón a manos de éste. La Libertad, 6 de febrero de 1926 Noticia del asesinato de María Luisa Rich Carbajo a manos de su marido José María Borbón de la Torre. El Liberal, febrero de 1926 Sea como fuere (algo premeditado o una enajenación mental transitoria), lo cierto es que, como narró hace unos años Juan Luis Galiacho en El Español, el asesino nunca fue condenado por el crimen:
"Inicialmente el juzgado de guardia se inhibió por teléfono del caso al conocer el parentesco del agresor. El caso pasó seguidamente al juzgado de jurisdicción de guerra. Fue el juez militar, un comandante de caballería apellidado Serna, quien tomó en primer lugar las riendas del caso y decidió llevar a prisión al teniente coronel Borbón. También determinó tomar declaración en el despacho oficial de prisiones militares a toda la servidumbre. Algunos de los testigos, porteros y criadas, contaron que el asesinato de la esposa fue debido a los celos. Pero fuesen los celos o una enajenación mental transitoria, su primo el rey Alfonso XIII hizo todo lo posible por ayudarle en aquel trance. Primero se cambió de juez y se nombró uno nuevo, “especial”, el teniente coronel Julio Riudavets. Éste determinó que el paso del teniente coronel Borbón por una prisión militar fuera efímero. De hecho, su caso no fue visto nunca ante un Tribunal Militar. La causa fue sobreseída por enajenación emocional. Se le apartó a Marruecos, para alejarlo de la península, donde acabó residiendo y cursando finalmente baja forzosa en el Ejército en 1929 “por enfermedad”.
La relación de este oscuro suceso con Toledo reside en que, solo unos meses antes del asesinato, en el año 1925, José María Borbón y de la Torre logró una sensacional fotografía aérea de la vieja ciudad castellana que recientemente he descubierto. Fue publicada con su firma en una revista y lo cierto es que nos muestra una bellísma perspectiva de Toledo desde la zona oeste.
Vista aérea de Toledo publicada en 1925. Fotografía del Teniente Coronel Borbón de la base militar de Getafe. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Os invito a ampliarla sin prisa y deleitaros en sus detalles, pues se trata de una joya. Hay que recordar que las primeras fotos aéreas de una ciudad de España tuvieron como protagonista también a Toledo solo diez años antes (en 1915, obra del capitán Vallespín Zayas) por lo que esta vista de 1925 es bastante antigua hablando de tomas aéreas. Fijaos en los rodaderos llenos de escombros, especialmente en la zona de Roca Tarpeya -por entonces, un derrumbadero llamado Paseo de los Precipicios-, el aspecto del Paseo del Tránsito (ya densamente arbolado) y del Paseo de San Cristóbal (sin arbolar). El denso caserío, plagado de torres, cúpulas y sinuosidades generadas por la trama urbana, aparece ante nosotros en aquel soleado día lleno de luminosidad.
Roca Tarpeya y Paseo del Tránsito. Detalle de una fotografía aérea de José María Borbón y de la Torre en 1925. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Paseo de San Cristóbal y alrededores. Detalle de una fotografía aérea de José María Borbón y de la Torre en 1925. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Alcázar, Catedral e Iglesia de los Jesuitas en medio del caserío toledano. Detalle de una fotografía aérea de José María Borbón y de la Torre en 1925. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Pocos años más tarde del macabro suceso, cuando llegó la II República, José María Borbón fue recluido durante dos años en el convento de Santa Úrsula de Valencia, según algunos como castigo a sus ideas monárquicas, y según otros debido a la impunidad con la que había sido tratado en el asunto del asesinato de su mujer como consecuencia del trato de favor del rey Alfonso XIII. Tras la contienda prosigiuó con su vida alejado de cualquier foco tanto mediático como de actividad social y familiar, falleciendo en el año 1962 sin apenas dejar rastro documental.
Firma de la foto aérea del teniente coronel Borbón

sábado, 10 de octubre de 2015

Toledo hacia 1925 fotografiado por Enrique Guinea Maquíbar

Hoy tengo la suerte de poder presentar uno de los reportajes más bellos y completos del Toledo de los años 20 de la mano de un fotógrafo bastante desconocido, pero que —como vamos a poder ver— aunaba una gran calidad fotográfica con sensibilidad artística.
Se trata del vasco Enrique Guinea Maquíbar, nacido en Vitoria en 1874. Guinea estudió inglés en Gran Bretaña y comercio en Burdeos, ciudad en la que aprendió los fundamentos de la técnica fotográfica.
Junto con su hermano Juan, regentó un comercio de ferretería y aparatos sanitarios situado en la vitoriana calle del Prado nº1. Compaginó su actividad profesional con su afición a la fotografía, destacando como colaborador de algunas de las más destacadas revistas ilustradas de comienzos de siglo en España: Novedades (San Sebastián), La Hormiga de Oro (Barcelona) y las madrileñas La Esfera, Blanco y Negro, Mundo Gráfico, Sol y Sombra y Nuevo Mundo. Guinea también ilustró diversas publicaciones y ediciones de tarjetas postales.
Obtuvo importantes premios y condecoraciones, entre los que destacan: dos medallas de Plata y Bronce en el concurso convocado por la firma Gevaert, por la obra "Me voilà" (Bélgica, 1913); una Medalla de Oro de la exposición celebrada por la revista argentina La Basconia (Buenos Aires, 1916), con la fotografía “Las dos abuelas”; una Medalla de Oro en el III Concurso Obrero de Vitoria.
En 1921 fue nombrado Caballero y se le concedió la Cruz de Isabel la Católica por la realización de un álbum fotográfico del Cuerpo de Artillería obsequiado al rey Alfonso XIII.
Guinea utilizó a lo largo de su carrera como fotógrafo varias cámaras, desde la estereoscópica, en sus inicios, hasta una de 35mm a partir de 1938, pasando por las que empleaban placas de 6x9, 9x12, 10x15, 13x18 y 18x24 cm.
En 1921 Guinea ofreció al Ayuntamiento de Vitoria su obra, que siguió enriqueciendo hasta su muerte, que tuvo lugar en Vitoria en 1944.
2.14. Enrique Guinea Maquíbar
El fondo Enrique Guinea se conserva en el Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz (todas las imágenes que muestro a continuación están sujetas al correspondiente copyright), a quien agradezco sinceramente la cesión gratuita de las fotografías de esta entrada del blog, y consta de un total de 10.114 placas de tamaños comprendidos entre 4,5x11 y 18x24 cm, y de 3.952 fotogramas en película de paso universal.
Enrique Guinea visitó Toledo al menos dos veces en los años 20, una de ellas hacia 1925, obteniendo más de 70 fotografías de excelente calidad que paso a describiros. Las más bellas a mi juicio son las que retratan la vida cotidiana del Toledo de aquellos años, entre las que destaca esta vista de una mujer cosiendo en la puerta de una casa situada en el Callejón de los Dos Codos, vista desde el interior de la vivienda. Agradezco a José María Gutiérrez Arias la identificación del lugar:
Callejón de los Dos Codos en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Esta es una bellísima vista del Arco de la Sangre:
Arco de la Sangre en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Guinea fotografió diversas portadas de casonas nobiliarias toledanas a lo largo de la ciudad:
Portada de la Calle de Santa Isabel (hoy hotel) en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Puerta de una casa de la Calle de San Marcos en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Callejón de Córdova en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Callejón de Córdova en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Portada de la casa de la Calle Santa Úrsula, 7 en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

El Convento de Santa Isabel:
Convento de Santa Isabel en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Este es el Palacio de Inés de Ayala en la Plaza de Santa Isabel:
Palacio de Inés de Ayala en Santa Isabel, Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Aquí podemos ver la Puerta de Bisagra:
Puerta de Bisagra en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Enrique Guinea fotografió el patio del verdadero Mesón del Sevillano en la Calle Cervantes:
Verdadero Mesón del Sevillano en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Este es el Convento de Santo Domingo el Real:
Convento de Santo Domingo el Real en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Estas son bonitas vistas del Hospital de Santa Cruz:
Hospital de Santa Cruz Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Hospital de Santa Cruz en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Hospital de Santa Cruz en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Escalera del Hospital de Santa Cruz en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Hospital de Santa Cruz en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Hospital de Santa Cruz en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Hospital de Santa Cruz en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Mirad qué bonitas estampas tomó Guinea del Hospital Tavera:
Hopital Tavera en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Patio del Hospital Tavera en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Hopital Tavera en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Hospital Tavera en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Hospital Tavera en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Esta es la Iglesia de Santo Tomé:
Iglesia de Santo Tomé en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Aquí vemos el Convento de San Pedro Mártir:
Patio de San Pedro Mártir en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Una bella toma de la Calle del Ángel:
Calle del Ángel en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Este es el Palacio de Benacazón:
Palacio de Benacazón en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Aquí tenemos el Corral de Don Diego:
Corral de Don Diego en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Esta foto está tomada en la Travesía de los Dos Codos (gracias de nuevo a José María Gutiérrez Arias por su ayuda en la identificación del lugar):
Travesía de los Dos Codos en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Guinea tomó vistas interiores de la Sinagoga de Santa María la Blanca:
Sinagoga de Santa María la Blanca en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Sinagoga de Santa María la Blanca de Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Estas son bellas vistas de la Catedral:
Puerta de Santa Catalina de la Catedral de Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Catedral de Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Catedral de Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Calle Chapinería o Feria y  Puerta del Reloj de la Catedral de Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Puerta de santa Catalina en la Catedral de Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Aquí vemos la Puerta Vieja de Bisagra:
Puerta Vieja de Bisagra en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

El Palacio de los Duques de Maqueda no pasó desapercibido para Enrique Guinea:
Palacio de los Duques de Maqueda en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Palacio de los Duques de Maqueda en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

El vasco obtuvo excelentes vistas del Monasterio de San Juan de los Reyes:
Claustro de San Juan de los Reyes en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Interior de San Juan de los Reyes en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Interior de San Juan de los Reyes Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
San Juan de los Reyes en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Interior de San Juan de los Reyes en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Claustro de San Juan de los Reyes en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Claustro de San Juan de los Reyes en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Aquí vemos la Puerta del Sol:
Puerta del Sol en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Estas son vistas del Museo del Greco:
Casa del Greco en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Museo del Greco en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Museo del Greco en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Esta es la Posada de la Hermandad:
Posada de la Hermandad en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

La Iglesia de San Ildefonso o de los Jesuitas en la Plaza del Padre Juan de Mariana no podía faltar en el reportaje de Guinea:
Iglesia de San Ildefonso o los Jesuitas en la plaza del padre Juan de Mariana en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Iglesia de San Ildefonso o los Jesuitas en la plaza del padre Juan de Mariana en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Esta es una vista poco original de la calle Garcilaso de la Vega, a la espalda del Convento de Santo Domingo el Antiguo, bajando desde las escaleras de la Plaza de Padilla:
Calle Garcilaso de la Vega (junto a Santo Domingo el Antiguo) en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Esta es la Posada de la Sangre:
Posada de la Sangre en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Posada de la Sangre en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

El Palacio de los Condes de Peromoro en la calle del Instituto aún estaba en pie. Demolido a mediados de siglo, su portada puede verse hoy en la Plaza del Ayuntamiento en la Audiencia Provincial:
Palacio de Peromoro en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Aquí vemos una buena toma de la portada del Palacio de los Toledo, frente al Pasadizo de Balaguer:
Palacio de los Toledo en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Este es el Palacio de Fuensalida:
Palacio de Fuensalida en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Es muy curiosa esta vista de la calle de la Campana en su confluencia con Santo Tomé, decorada con guirnaldas y con una llamativa estructura preparada como para ahorcar, que bien podría corresponderse con las que se colocaban en esta calle en el Domingo de Resurrección para el ahorcamiento simbólico de un muñeco de paja y trapos durante la popular Quema del Judas:
Santo Tomé y Calle de la Campana en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Muy cerca de allí, el callejón de Bodegones:
Callejón de Bodegones en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Esta es la Cuesta de los Carmelitas, que sube desde la Mezquita del Cristo de la Luz:
Cuesta de los Carmelitas en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz
Cuesta de los Carmelitas en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Una preciosa vista de la Plaza de la Virgen de la Estrella junto a Santiago del Arrabal:
Plaza de la Estrella en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

El Convento de San Clemente:
Convento de San Clemente enToledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Este era el patio de la casa del pintor Ricardo Barajas en la calle del Cristo de la Luz:
Patio de la casa del pintor Ricardo Barajas en la Calle Cristo de la Luz en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Aquí puede verse un carro a punto de cruzar la Puerta del Cambrón:
Puerta del Cambrón en Toledo hacia 1920. Fotografía de Enrique Guinea Maquíbar © Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

Como veis, se trata de una completísima colección de vistas de la ciudad de enorme calidad que, gracias a la labor conservadora y divulgativa del Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz, pueden ser hoy admiradas por los que sentimos pasión por la fotografía histórica.
© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall