Ventura Reyes Prósper
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sábado, 15 de junio de 2024

El laurel de Bécquer como clave para la identificación de la casa que habitó el poeta en Toledo en 1868 y 1869

Fue el genial Ventura Reyes Prósper quien logró identificar en 1919 sin género de dudas la casa toledana en la que los dos hermanos Gustavo Adolfo y Valeriano Bécquer vivieron entre octubre de 1868 y diciembre de 1869 en la calle de San Ildefonso. Tanto por las palabras de Reyes Prósper como por las de Julia Bécquer –hija de Valeriano y sobrina de Gustavo Adolfo– sabemos que el hallazgo de esta casa en el año 1919 se debe a una bendita casualidad: ella llevaba dos días caminando por la ciudad buscando la casa en la que pasó parte de su niñez pero no lograba encontrarla al haber sido modificado su exterior –había desaparecido la preciosa portada, que según ella dibujó Valeriano en su dibujo titulado “el Pordiosero” – cuando, de pronto, se encontró con don Ventura, al que reconoció:
“He referido ya repetidamente cómo un día que paseaba mi pesado cuerpo por estas calles, con los ojos cansados de leer y llorar, se me acercó una señora, distinguida y amable, que me conocía y no me conocía, y me preguntó quién era yo: aquella señora, a la que acompañaba una bella hija, era Julia Bécquer Coghan de Senabre, sobrina de Gustavo Adolfo e hija de Valeriano, que buscaba hacía dos días la casa en que de niña habitó con sus padres y sus tíos. Un anciano nonagenario, D. Pedro, maestro de coches (que santa gloria halla), nos acompañó y dimos con la casa, cuya portada había desaparecido, y que se reconoció gracias al laurel en ella plantado. Habitación por habitación fueron todas reconocidas e identificadas, y el que hoy habita la casa, que es el carpintero Segovia, nos hizo amablemente los honores de ella y nos detuvimos en las alcobas de Gustavo Adolfo y de Valeriano y en la sala de trabajo de los dos hermanos todo lo que quisimos. Del jardín, hoy transformado en taller, solo queda el laurel, aunque viejo; es relativamente joven, dada la longevidad de este árbol.”
Julia Bécquer, como decía, confirma esta versión al afirmar en su libro La verdad sobre los hermanos Bécquer que “la casa era una de las que aún existen en Toledo del tiempo de los árabes, hoy profanada de tal modo que en el último viaje que hice a esta ciudad la buscaba con anhelo, hasta que acompañada por don Ventura Reyes, por las señas que yo le daba, la encontramos frente a un callejoncito que formaba una valla al lado de Santa Leocadia.”
Iglesia de Santa Leocadia desde la calle de San Ildefonso hacia 1914. Se ve a la derecha el laurel de Bécquer.  Fotografía de Pedro Román Martínez para revista La Esfera Calle de San Ildefonso hacia 1914. Se ve el laurel de Bécquer a la izquierda. Fotografía de Pedro Román Martínez El citado laurel, posiblemente plantado por el propio Gustavo Adolfo, sigue aún vivo pese al tiempo transcurrido y los pocos cuidados recibidos, habiendo superado un conato de incendio ocasionado por un albañil y también podas rigurosas, sequías y tempestades recientes como Filomena. A Ventura Reyes y su pasión por Bécquer debemos, pues, no solo la preservación de la memoria en Toledo del lugar en el que vivió el escritor, sino la del este coloso vegetal que estamos actualmente intentando reproducir a través del Vivero Histórico de la Real Fundación de Toledo con la inestimable colaboración de sus actuales propietarios, la familia Sierra Pantoja. En los dos artículos que Reyes Prósper dedicó a este laurel (el publicado en España Forestal de 1921 y otro en abril de 1922 en Toledo: Revista de Arte) podemos percibir esa sensibilidad y esa melancolía tan propia de los poetas, acrecentada por los palos de la vida y la vejez que acechaban ya a don Ventura, hasta el punto de que ese artículo de 1922 fue el último que publicó antes de fallecer, cuyo párrafo final rescato:
“Ya hace años que se hizo este descubrimiento [el de la casa del laurel]; mi espíritu triste y abatido entonces lo está aún hoy más; ha llegado para mí la implacable vejez; a mí que tantas lecciones di, se aproxima la hora de oír la última, y digo como Jesu-Cristo mi señor: Anima mea est tristis usque ad mortem”.
Ventura Reyes Prósper (en primer término) junto al carpintero Sr. Segovia (al fondo) junto al Laurel de la calle San Ildefonso plantado por Bécquer fotografiado a principios del siglo XX. Archivo del INIA, signatura EsFo-0260 El agradecimiento que los toledanos debemos a Ventura Reyes Prósper es, por tanto, doble: literario y botánico, dada la doble singularidad del hallazgo. En cuanto al árbol en sí, nunca sabremos fehacientemente si fue plantado por Gustavo Adolfo Bécquer, aunque existen razones de peso para pensar que así fue. Según su sobrina Julia, Gustavo había sido el encargado de encontrar la casa en la que vivirían en Toledo, huyendo de Sevilla tras los sucesos de la revolución de La Gloriosa o Septembrina de 1868. Al describirles la casa en una carta que incluía hasta un dibujo, Gustavo les decía que el jardín tenía unos árboles “que despedían gases malignos para los niños que los maltrataban”. Esta descripción parece esconder un cariñoso mensaje para los sobrinos, acostumbrados a escuchar de boca de su tío historias y narraciones que les hacían disfrutar mucho, en el sentido de que debían, a su llegada, respetar las plantas del jardín. Ello podría deberse a que Gustavo Adolfo hubiera plantado con sus propias manos aquellas plantas entre las que se encontraba el famoso laurel. Para apoyar esta tesis, cito de nuevo a Julia Bécquer cuando afirmaba que:
“Del jardín no quedaban más que las tapias, pues de la parte de dentro, convertida en taller de carpintería, no quedaba más que un laurel, que yo lo recordaba pequeñito y ahora estaba gigante. De todos los árboles y plantas que había habido en él y que Gustavo regó y cuidó, no quedaba más que éste. Pensé: ¡Era el laurel de los poetas!...“
Lo cierto es que el laurel era una especie predilecta de Gustavo Adolfo, y su obra está repleta de menciones a laureles. Es una pena que Julia usase los verbos regar y cuidar, no así el verbo plantar, por lo que a los menos crédulos les puede quedar la duda de si ese laurel estaba o no ya plantado a su llegada. En cualquier caso, pensándolo bien, ambas opciones se me antojan a cuál mejor. Si realmente lo plantó él como tradicionalmente se cree, estaríamos ante un venerable ejemplar nacido del amor a la naturaleza de alguien del primer nivel de nuestra cultura; y si, por el contrario, el laurel ya estaba en la casa a su llegada significaría que este ejemplar botánico es aún más antiguo de lo que creíamos, acrecentando aún más su valor natural.
Fernando Iglesias Figueroa con el Laurel de Bécquer en Toledo, foto de Rafael Montesinos Calle de San Ildefonso. Se ve a la izquierda el laurel de Bécquer.  Foto de Rodríguez publicada en 1930 en la revista "Toledo". Calle de San Ildefonso en los años 20. Foto de Lucien Roisin. Se ve el laurel de Bécquer mutilado por una reciente poda. Personalmente pienso que los citados textos y las evidencias apuntan a que el laurel sí fue plantado por el poeta. De lo contrario no tendrían mucho sentido ni la advertencia de los “gases malignos” que denota su empeño en preservarlo, ni el hecho de que Julia lo recordara e identificara, hasta tal punto tener grabado en su memoria que su tío lo cuidara y regara (de nuevo, una prueba del apego de Bécquer a este ejemplar) cuando el laurel era “pequeñito” y le sorprendiera su tamaño “gigante” cincuenta años después. Además, tenemos la pista del dibujo del patio de la casa, obra del propio Gustavo Adolfo Bécquer publicado en el Libro de los Gorriones, que podría ser una copia del que incluyó en la citada carta y en el que se ven varias plantas.
Dibujo del patio de la casa de San Ildefonso realizado en 1869 por Gustavo Adolfo Bécquer y que el propio poeta pegó en la página 533 de su “Libro de los Gorriones”. Sea como fuere, ese laurel convivió indudablemente con los Bécquer y es inevitable al pensar en ello citar el texto de Gustavo Adolfo en el que imagina cómo sería su propia sepultura, expresando el deseo de que junto a ella “algún desconocido admirador de mis versos plantaría un laurel que, descollando altivo entre los árboles, hablase a todos de mi gloria". En Toledo tenemos la suerte de contar con un lugar que él habitó, amó y le inspiró, con un laurel que lleva desde entonces descollando altivo.
El laurel de Bécquer en 2023 Extracto de un artículo publicado en diciembre de 2022 en el nº 66 de Toletum, boletín de la RABACHT, titulado Ventura Reyes Prósper: el primer gran defensor de la figura de Bécquer en Toledo.

viernes, 12 de abril de 2013

Ventura Reyes Prósper: un genio en el olvido

Es larga la lista de deudas históricas que nuestra ciudad acumula con la memoria de cientos de personas que desarrollaron aquí su vida de modo sobresaliente y que a día de hoy carecen de más mínimo recuerdo en forma de monumento, placa, calle, cita o premio que lleve su nombre.
Por suerte los tiempos cambian y ya no es necesario que todo pase obligatoriamente por las instituciones -allá ellas si quieren seguir manteniendo esa deuda de reconocimientos- ya que la ciudad puede ir recuperando la memoria de esas personas utilizando otras vías por medio de la sociedad civil y de Internet. Hoy quiero que este blog sirva para rendir un humilde homenaje a alguien cuya valía está tan a años luz de la media de los que suelen tomar decisiones en este país -tanto en lo intelectual como en lo humano- que hace que esta deuda sea especialmente sangrante. Me estoy refiriendo a Don Ventura Reyes Prósper.
La primera vez que oí hablar de él yo tenía 21 años: fue mi padre Ricardo Sánchez Candelas quien me hizo descubrir a este matemático, botánico, ornitólogo, naturalista, políglota, historiador y escritor. Nacido en Castuera (Badajoz) el 31 de mayo de 1863, estudió el Bachillerato en Murcia y posteriormente la carrera de Ciencias Naturales en la Universidad de Madrid. Con tan solo 22 años se doctoró en 1885. Su tesis llevó el título de “Catálogo de las aves de España, Portugal e Islas Baleares”. Don Ventura era un genio polifacético -todo un hombre típico renacentista- cuya principal pasión eran las matemáticas. Junto a su hermano Eduardo -otro sabio botánico- viajó a Alemania donde conoció a los eminentes matemáticos Félix Klein y Ferdinand Lindemann.
Ventura de los Reyes y Prósper
Ventura Reyes Prósper era un superdotado por su facilidad para dominar multitud de idiomas: se expresaba con fluidez en francés, inglés, alemán e italiano, y tenía amplios conocimientos de latín, griego, ruso, hebreo, serbio, sueco, danés y noruego lo cual le permitió leer de primera mano los trabajos publicados por los investigadores punteros de su época en multitud de materias.
Fue catedrático de Historia Natural en el Instituto Provincial de Teruel, de Matemáticas en el Instituto de Segunda Enseñanza de Albacete, de Física en los Institutos de Jaén y Cuenca, y finalmente de Física y Química y de Matemáticas en el Instituto de Toledo, ciudad a la que llegó en 1898.
Noticia del traslado de Ventura Reyes Prósper a Toledo publicada en El Día el 13 - 06 -1898
En nuestra ciudad desarrolló no solo buena parte de su obra matemática sino que se ganó la simpatía de las clases más desfavorecidas de la sociedad como persona en extremo caritativa y bondadosa, llegando a impartir gratis clases diariamente a los reclusos en el penal de la ciudad.
Ventura Reyes, director del instituto general y técnico, 1915, foto Villalba Su actividad científica fue destacadísima en diferentes parcelas. En las Matemáticas se ocupó de dos ramas relativamente nuevas en la España de entonces: la Lógica Matemática y la Geometría no Euclidiana. Reyes Prósper escribió notas sobre problemas concretos o artículos sobre nuevas teorías totalmente desconocidas por sus compatriotas hasta el punto de ser el primer matemático español que publicó en revistas extranjeras, como por ejemplo la prestigiosa revista alemana Matematische Annalen. Mantuvo correspondencia con toda la élite matemática mundial entre los que podemos citar a Giuseppe Peano, John Venn, Moritz Pasch, C. H. Peirce, Ernst Schröder y Christine Ladd-Franklin.
Profundamente innovador en lo pedagógico, Don Ventura fue partidario de introducir la ciencia moderna desde la enseñanza secundaria, como expresó en el programa de Matemáticas para las oposiciones a Instituto presentado el 27 de agosto de 1888:

“En el presente programa procuro introducir aquellas modificaciones que en el extranjero, en Francia, Italia, Inglaterra, Rusia y Alemania especialmente, son ya vulgares. No en balde los sabios trabajan en el acrecentamiento de la Ciencia. Es menester enseñar los nuevos descubrimientos. He procurado ser extremadamente conciso en las cuestiones sencillas, pues es probado que en poquísimo tiempo pueden aprenderse”.

Retrato de Ventura Reyes Prósper Hasta tal punto fue genial y visionario Don Ventura que escribió una rima muy utilizada hoy día en los círculos relacionados con la enseñanza y que se ha puesto de moda en los últimos lustros a raíz de los nefastos efectos de la LOGSE. Esta rima, que a buen seguro muchos ya conocerán sin saber que es de Reyes Prósper dice así:

Enseñar al que no sabe,
es obra de caridad.
Enseñar al que no quiere,
es una barbaridad.


Su aspecto físico era muy peculiar: orondo, barbudo y habitualmente desaliñado, en ocasiones llevaba los pantalones con los bajos casi a la altura de la pantorrilla. Las malas lenguas dicen que su higiene era algo descuidada y era tenido por un empedernido solterón. En lo que existe total acuerdo en todas las crónicas y citas es en resaltar su extrema bondad, generosidad, amabilidad y humildad.
Sufrió sin embargo algún patético ataque probablemente motivado por los celos, como por ejemplo este de un profesor excedente de religión, que envió la siguiente carta al subsecretario de instrucción pública:

«llmo. Sr:
Tengo el honor de comunicar a V. Ilt. como profesor de Religión excedente de Instituto, que el Director de éste don Ventura Reyes Prósper cuyo descuido personal es legendario y a quien en esta población se cantan por el vulgo canciones picarescas del tenor de la siguiente, «Si quieres que te caiga la lotería/Duerme con don Ventura siquiera un día»; y otras más intencionadas, se ha casado civilmente con una sobrina carnal, al objeto, según es público y notorio, de que en su día pueda recaer en ella la viudedad consiguiente, y tal así que, en efecto ni un sólo día ha vivido con ella, siendo además el supuesto matrimonio por poderes.
Y como esto burla los fines del matrimonio, constituiría en su caso una estafa al Estado y finalmente, se requiere para ser válido la apostasía de la religión católica que hasta ahora don Ventura ha profesado; pero apostasía que le inhabilitaría por lo menos, para ser Director de este Instituto General y Técnico; lo pongo en su conocimiento a V. lIt. a los efectos del oportuno expediente en que todos estos cargos han de probarse.
Dios guarde a V. lIt. muchos años. Toledo 20 agosto 1921»


Se conservan bastantes fotografías suyas en Toledo, algunas realmente curiosas, en las que aparece posando en diferentes plazas y rincones. Probablemente fueron imágenes tomadas para ilustrar algún artículo o reportaje, pues en los 24 años que vivió en la ciudad llegó a amarla y conocerla como muchos locales ya hubiesen querido. En ellas se puede comprobar que su aspecto no pasaba desapercibido.
Las primeras que os ofrezco, tomadas hacia 1915 son estas tomadas junto al Palacio de los Toledo, enfrente del Pasadizo de Balaguer. Aparece en la zona superior una ventana con arquillos hoy desaparecida:
Ventura Reyes Prósper en la plaza junto al palacio de los Toledo en la calle de la Ciudad, hacia 1915. Fotografía de la Casa Rodríguez Ventura Reyes Prósper en el Palacio de los Toledo. Foto Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. Signatura  [CGD2-4] Ventura Reyes Prósper junto al Palacio de los Toledo en el callejón de Santa Úrsula
Aquí le tenemos en el Callejón de Bodegones:
Ventura Reyes Prósper en el callejón de Bodegones hacia 1915 © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. JCCM. Signatura CGD2-019-4
Don Ventura aparece aquí junto al Convento de Santa Isabel al lado del que fuera ábside de la Iglesia de San Antolín:
Ventura Reyes Prósper junto al ábside de San Antolín en el convento de Santa Isabel. Fondo Rodríguez, AHP JCCM signatura  CGD1-002-1
Estoy prácticamente seguro de que aquí se le vislumbra junto al denominado palacio del rey Pedro I el Cruel:
¿Se ve a Ventura Reyes Prósper junto al Palacio del Rey Don Pedro en Santa Isabel? Revista "Por esos Mundos" del 1 de noviembre de 1908
En esta se le ve junto a la Casa de los Condes de Arcos y Añover al lado de la Iglesia de San Lorenzo:
Ventura Reyes Prósper en una casa de la Calle de San Lorenzo. © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. JCCM. Signatura CGD2-007-1
El erudito aparece aquí en el Callejón del Salvador. El precioso esgrafiado de la fachada aún se conserva.
Ventura Reyes Prósper en el Callejón del Salvador hacia 1915 © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. JCCM. Signatura CGD2-106
Aquí aparece en la Iglesia del Salvador. Aún faltaba mucho para descubrir que la escasa altura de esos capiteles se debía a que eran restos de una preciosa mezquita cuyo suelo había sido sobreelevado:
Iglesia del Salvador con Ventura Reyes Prósper © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. JCCM. Signatura CGD2-006-1
Aquí le vemos en una casa de la Calle de la Lechuga, hoy dedicada a los hermanos Bécquer gracias a su empeño.
Ventura Reyes Prósper en el patio de la casa que tal vez habitaron los hermanos Bécquer en el siglo XIX en la calle de la Lechuga. Foto Thomas hacia 1911. Patio de la casa supuestamente habitada por los hermanos Becquer en la Calle de la Lechuga. Fotografía tomada en 1913 por Lucas. En el centro del patio posa D. Ventura Reyes Prósper
A él le debemos el descubrimiento de la casa en la que habitaron los hermanos Bécquer entre octubre de 1868 y diciembre de 1869, así como del laurel que muy probablemente plantó Gustavo Adolfo:
Ventura Reyes Prósper (en primer término) junto al carpintero Sr. Segovia (al fondo) junto al Laurel de la calle San Ildefonso plantado por Bécquer fotografiado a principios del siglo XX. Archivo del INIA, signatura EsFo-0260
En esta imagen aparece bajo las grandes columnas del Instituto del que era director:
Ventura Reyes Prósper en el Patio del Instituto Universitario Lorenzana. Postal de la Edición Menor

Aquí en un patio toledano:
Ventura Reyes Prósper en un patio en Toledo hacia 1915-1920. Foto de Luciano Suárez Valdés. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Era un gran amante de la obra de Bécquer. Le debemos el descubrimiento del laurel de la Calle de San Ildefonso que supuestamente plantara el poeta sevillano, así como el impulso de la colocación en 1915 de la placa en su memoria en la Plaza de Santo Domingo el Real. Estas fotos son del día de aquel evento en el que pronunció un discurso.
Foto de grupo con motivo del descubrimiento de una placa en honor de Gustavo Adolfo Bécquer en la Plaza de Santo Domingo el Real en Toledo en 1915
Placa en honor de Gustavo Adolfo Bécquer en la Plaza de Santo Domingo el Real en Toledo en 1915
Descubrimiento de una placa en honor de Gustavo Adolfo Bécquer en la Plaza de Santo Domingo el Real en Toledo en 1915
Su pasión por los árboles de Toledo le llevó a indagar y escribir sobre sus más venerables ejemplares, como por ejemplo los ya desaparecidos y antiquísimos mirtos del claustro de la Catedral:
Ventura Reyes Prósper junto a los Mirtos del Claustro de la Catedral de Toledo. Foto publicada en Toledo revista de arte. 15 mayo 1921, n.º 169.
Don Ventura tuvo una implicación muy importante en la celebración del III Centenario de la muerte del Greco impartiendo varias charlas con tal motivo como director del Instituto:
Ventura Reyes Prósper con representantes de la Junta Organizadora del III Centenario del Greco
Ventura Reyes Prósper con representantes de la Junta Organizadora del III Centenario del Greco Ventura Reyes Prósper con representantes de la Junta Organizadora del III Centenario del Greco
Ventura Reyes Prósper con representantes de la Junta Organizadora del III Centenario del Greco Su amplia cultura, el dominio de diversos idiomas, su conocimiento del arte y la historia de Toledo y sus relaciones con personalidades científicas y culturales de toda Europa, hicieron que en multitud de ocasiones Don Ventura fuese la persona elegida para hacer de guía a la hora de explicar y enseñar la ciudad a los más ilustres visitantes. Sirva de ejemplo esta fotografía en la que le vemos a la derecha acompañando a Marie Curie y su hija en la visita que realizaron a Toledo el 24 de abril de 1919 con motivo del Congreso Médico Nacional:
Marie Curie en Toledo con Ventura Reyes Prósper el 24 abril de 1919. La Tribuna, 25 de abril de  1919. Tal era el carisma de este adelantado a su tiempo que el gran Félix Urabayen le dedicó un personaje en su preciosa novela Toledo: Piedad, en la que aparece descrito en el personaje llamado Agustín Montesclaros de Navalcán y del cual dice:

"Bajo la máscara externa, que el vulgo comenta siempre con regocijo, encierra este santo laico un hermoso templo de amplia cultura, donde desparrama el ingenio de su conversación, fina y ática. Su palabra suave —con este mismo sosiego debió hablar Jesús de Nazaret—, perdona siempre. Para todos los vicios tiene pronta la benevolencia de una disculpa.
Respeta todos los errores. Y todas las caídas, todos los tropezones del animal humano, encuentran piadosamente un Cirineo en su corazón..."


Ventura Reyes Prósper falleció el 27 de noviembre de 1922 -a la temprana edad de 59 años- en Madrid, a donde había acudido a recibir tratamiento por su delicado estado de salud, al parecer derivado de su elevado peso fruto de su extraordinario apetito.
Noticia de la muerte de Ventura Reyes. El Castellano, 29 de noviembre de 1922 Obituario de Ventura Reyes Prósper en El Sol el 29 - 11 -1922 De entre los muchos y preciosos textos que elogiaron al extremeño destacaré éste escrito por Alberto de Segovia por constituir no solo un texto emocionante, sino por añadir datos muy curiosos de su vida que explican muy bien la personalidad de Reyes Prósper:
Elegía a Ventura Reyes Prósper por Alberto de Segovia titulada "Elegía en mala prosa" publicada en La Acción el 20 de diciembre de 1922 (I)
Elegía a Ventura Reyes Prósper por Alberto de Segovia titulada "Elegía en mala prosa" publicada en La Acción el 20 de diciembre de 1922 (II)
Elegía a Ventura Reyes Prósper por Alberto de Segovia titulada "Elegía en mala prosa" publicada en La Acción el 20 de diciembre de 1922 (III)
Elegía a Ventura Reyes Prósper por Alberto de Segovia titulada "Elegía en mala prosa" publicada en La Acción el 20 de diciembre de 1922 (IV)
Elegía a Ventura Reyes Prósper por Alberto de Segovia titulada "Elegía en mala prosa" publicada en La Acción el 20 de diciembre de 1922 (V)

Como toledano, como ingeniero y como amante de la naturaleza, la historia y la poesía llevaba mucho tiempo recopilando datos para desde este humilde blog rendir un pequeño homenaje a este genio y me he apresurado para tenerlo justo ahora que llega el 150 aniversario de su nacimiento. Espero que gracias a esta entrada en la medida de lo posible deje de ser un perfecto desconocido. No albergo sin embargo demasiadas esperanzas de que alguna vez a nivel institucional se reconozca en Toledo su figura con algún tipo de recuerdo. Al fin y al cabo, los que toman estas decisiones suelen quedar demasiado lejos de su nivel intelectual y humano como para siquiera llegar a interesarse por su figura. Y ya sabemos que enseñar al que no quiere es una barbaridad.

Para saber más:
- Ventura Reyes Prósper, matemático extremeño, por José M. Cobos Bueno
- Ventura Reyes Prósper, Pionero de la Lógica Formal, artículo de Fernando Tomás Pérez
- Ventura Reyes Prósper (1863-1922) y la Introducción de la Nueva Lógica en España, por Luis Vega Reñón.

Relación completa de obras y artículos de Ventura Reyes Prósper:

Geometría.
- “Sur la géometrie non-Euclidienne”, Mathematische Annalen, 29 (1887), 154-156.
- “Sur les propiétés graphiques des figures centriques (Extrait d’une lettre adressé a Mr. Pash)”, Mathematische Annalen, 32 (1888), 157-158.
- “Nota acerca de la geometría proyectiva sobre la superficie esférica”, El Progreso Matemático, 13 (1892), 7-10.
- “Resolución de un problema propuesto por Jacobo Steiner”, El Progreso Matemático, 17 (1892), 147-148.
- “Recensión de Dodgson [Lewis CarolÌ] Curiosa mathematica, A new Theory of Parallels, London, 1890, 3rd edición”, El Progreso Matemático, 21(1892), 265-266.
- “Breve reseña histórica de la Geometría no-Euclídea, especialmente de dos y tres dimensiones”, El Progreso Matemático, 37 (1894), 13-16.
- “Algunas propiedades referentes a los sistemas de círculos, demostradas sin el auxilio de relaciones métricas ni del postulado euclídeo”, El Progreso Matemático, 39 (1895), 205-208.
- “Nueva demostración de las fórmulas trigonométricas de un ángulo igual a la suma o diferencia de dos dados”, Archivo de Matemáticas Puras y Aplicadas, 5 (1896), 89-91.
- “Nota sobre un punto de geometría no euclídea”, Archivo de Matemáticas Puras y Aplicadas, 3 (1897), 44-47.
- “Note sur le théoréme de Pythagore et la géométrie non-Euclidienne”, Bulletin de la Societé physico-mathematique de Kasan, Deuxiéme Série, 1 (1897), 67-68.
- “Nota de dos demostraciones nuevas de proposiciones trigonométricas”, The Educational Times, 1 (1910).
- “Restitución de una de las obras perdidas de Euclides”, Revista Matemática Hispano–Americana, 10 (1919), 323-325.

Lógica.
- “El raciocinio a máquina”, El Progreso Matemático, 9 (1891), 217-220.
- “Cristina Ladd-Franklin, matemática americana y su influencia en la lógica simbólica”, El Progreso Matemático, 12 (1891), 297-300.
- “Ernesto Schröeder. Sus merecimientos ante la lógica, su propaganda lógico-matemática, sus obras”, El Progreso Matemático, 14 (1892), 33-36.
- “Charles Santiago Peirce y Oscar Howar Mitehell”, El Progreso Matemático, 18 (1892), 170-173.
- “Proyecto de clasificación de los escritos lógico-simbólicos, especialmente de los post-booleanos”, El Progreso Matemático, 20 (1892), 229-232.
- “Nuevo modo de considerar la aritmética”, El Progreso Matemático, 25 (1893), 23-26.
- “La lógica simbólica en Italia”, El Progreso Matemático, 26 (1893), 41-43.

Biográficas.
- “Wolfgang y Juan Bolyai. Reseña bio-bibliográfica”, El Progreso Matemático, 38 (1894), 37-40.
- “Nicolás Ivanovich Lobacheski. Reseña bio-bibliográfica”, El Progreso Matemático, 36 (1893), 321-324.
- “La obra científica de Seki y sus discípulos”, Revista de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, 1 (1904), 251-254.
- “Juan Martínez Silíceo”, Revista de la Sociedad Matemática Española, 5 (1911), 153-156.

Otros trabajos.
- “Catálogo de las aves de España, Portugal e Islas Baleares”, Anales de la Sociedad Española de Historia natural, tomo XV, Madrid 1886, Pp. 5-109. También publicado por Fortanet, Madrid, 1886 y en edición facsímil por el Ayuntamiento de Badajoz en 1986.
- “Lista de los moluscos recogidos por el doctor Osorio en Fernando Poo y en el Golfo de Guinea”, Anales de la Sociedad Española de Historia Natural, 15 (1886), 340.
- “Dos toledanos ilustres en la luna”, Boletín de la Sociedad Arqueológica de Toledo, 1 (1900), 4-5.
- “Nuevas noticias acerca del astrónomo toledano Arzaquiel”, BoletÌn de la Sociedad Arqueológica de Toledo, 6 (1900), 124.
- “El pavo real en la ornamentación mudéjar”, Revista semanal de arte de Toledo, 32 (1916), 213.
- “Los viejos árboles de la vetusta Toledo”, Revista semanal de arte de Toledo, 32 (1916), 253.
- "Los Mirtos del Claustro de la Catedral de Toledo", Revista semanal de arte de Toledo, 169 (1921), 71.
- “El laurel de la casa de Becquer en Toledo”, Revista semanal de arte de Toledo, 182 (1922), 329.
Ventura Reyes Prósper junto a otros profesores del Instituto de Toledo a comienzos del siglo XX
© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall