Uno de ellos fue poder iluminar de manera eficaz y potente nuestras calles, permitiendo una mayor seguridad al no tener cobijo en las sombras los amigos de causar el mal ajeno. Más adelante, las ciudades turísticas y monumentales descubrieron también un modo diferente de enseñar sus encantos para que los visitantes pudieran admirar su belleza no solo de día sino tambien por las noches, fomentando visitas en más franjas horarias y favoreciendo las pernoctaciones en las ciudades que se sumaron a esta tecnología.
En la ciudad de Toledo los avances en este sentido fueron paulatinos, siempre ligados a la modestia económica de las arcas públicas así como a las teconologías lumínicas disponibles en cada momento, que poco a poco iban permitiendo resultados cada vez más espectaculares.
En el año 1961 se acometió el que probablemente fue el mayor proyecto integral de iluminación de la ciudad desarrollado hasta entonces, y para su puesta de largo se editó una pequeña serie de un álbum de cuidadísima edición que es hoy una verdadera joya y que he tenido la suerte de poder adquirir hace poco. Hoy tengo el placer de compartirlo con vosotros para que podáis admirar no solo la belleza nocturna de los principales monumentos de la ciudad hace casi 60 años, sino también la de las fotografías que lo componen.
Cuando lo compré hace unos meses me preguntaba quién habría sido el autor de tan bellas fotos (el álbum no indica ninguna autoría) pues técnicamente son verdaderamente portentosas, impecables diría yo. Por suerte, mi memoria fotográfica aún funciona y una de las imágenes me sonaba haberla visto en otra ocasión. En efecto, así era: en una de las memorables tardes que pude pasar con mi admirado y añorado Luis Alba en su casa recuerdo que me mostró una fotografía de la catedral que me pareció preciosa y así se lo hice saber a Luis. Al ver el dorso, comprendí el porqué: había sido tomada por el gran Juan Miguel Pando Barrero y así figuraba en ella con su sello inequívoco. La foto se me grabó en la retina y a los pocos días de comprar el álbum, lo ojeé una vez más tranquilamente y, al verla de nuevo, me saltó el recuerdo de la foto de Luis. ¡Claro, ahora comprendía la razón de la tremenda belleza de todo el álbum! Lo había realizado uno de los mejores fotógrafos españoles del momento (al que ya dediqué esta otra entrada). Sin duda, la Dirección General de Arquitectura, Economía y Técnica de la Construcción, dependiente del Ministerio de la Vivienda sabía bien a quien encomendar el trabajo de plasmar en un álbum fotográfico de calidad la gran inversión realizada en Toledo. Con tal motivo, en las fiestas del Corpus de 1961 se editó el álbum, del que debieron imprimirse muy pocos ejemplares dada la gran calidad de los mismos pues son copias en papel fotográfico pegadas cuidadosamente en cartulinas cubiertas por papel de seda y encuadernado todo ello en tapas de piel verde.
Ya que he mencionado la foto que me puso sobre la pista del autor de las imágenes, comenzaré el repaso por ella. No me digáis que no es para recordarla:
Aquí una vista general:
El majestuoso Hospital Tavera (sorprende que en 1961 estuviera iluminado y en 2020 no lo esté, tal vez esta sea la excusa perfecta para rescatar la iluminación de esta joya renacentista):
La Puerta de Bisagra:
La foto de la Puerta Vieja de Bisagra me parece sencillamente perfecta:
Santiago del Arrabal:
La Puerta del Sol:
La Puerta del Cambrón:
El Castillo de San Servando:
El Puente de Alcántara, con las luces de los coches alargadas como serpientes por efecto del prolongado tiempo de exposición:
El Puente de San Martín:
La Catedral, vista desde varios ángulos más:
El Hospital de Santa Cruz:
La Iglesia de los Jesuitas, con el majestuoso y frondoso plátano que ya por entonces sombreaba la plaza y que aún hoy vive:
El Monasterio de San Juan de los Reyes:
Una preciosa vista del Ayuntamiento, donde sorprende y agrada ver los tiestos con geranios (o plantas de flor) colgados en los balcones de los torreones:
Como habréis podido comprobar, se trata de un repaso magnífico al aspecto nocturno de la ciudad en 1961 de la mano de un fotógrafo sensacional. La verdad es que da gusto ver imágenes de esta calidad tomadas por la noche hace casi seis décadas.






























































