viernes, 15 de febrero de 2013

Una historia maravillosa (tributo a Carl Julius Rothberger y Bertha Gutmann)

La entrada de hoy va a ser realmente especial. Tal vez la que más emoción me haya producido publicar en los cinco años de andadura de este blog. Como veréis, no es ni más ni menos que la constatación de que este mundo, pese a todo, sigue estando poblado por personas maravillosas. Personas ejemplares, con una historia detrás de enorme sufrimiento al que supieron sobreponerse superando dificultades que son casi inconcebibles. Son personas lamentablemente desconocidas para la mayoría, pero que en realidad son las que mueven el mundo y las que hacen que vivir merezca indudablemente la pena.
Todo comenzó en el mes de mayo del año pasado, cuando me topé por casualidad con un libro publicado en Berlín en 1907, titulado Die Kunst in der Photographie (El Arte en la Fotografía, en alemán). Se trata de la undécima edición de una especie de anuario fotográfico que el prestigioso editor Franz Goerke publicaba con el fin de reivindicar la fotografía como una más de las artes pictóricas, a la altura de la pintura o el grabado. En este libro (que en este enlace podéis ver al completo) aparecía una rara foto tomada en Toledo mediante la técnica del fotograbado o autotipo, firmada por un para mí desconocido Dr. J. Rothberger y titulada Motiv aus Toledo.
La toma, preciosa, mostraba la Puerta de Valmardón pudiéndose ver aún a la derecha el muro de la casa del santero que todavía ocultaba la fachada de la Mezquita del Cristo de la Luz (cuya inscripción cúfica había sido descubierta en 1899). La fotografía debió ser tomada hacia 1906.
Puerta de Valmardón en 1907. Motiv aus Toledo. Dr. Carl Julius Rothberger

Intrigado por el autor de la fotografía, indagué sobre su identidad y poco a poco comencé a descubrir una la biografía de una persona fascinante...con un final dramático.
El Doctor Carl Julius Rothberger nació en Viena en octubre de 1871 en el seno de una familia judía. Fue el único hermano que no se dedicó a los negocios de la familia sino que entregó su vida a la medicina, obteniendo el título de doctor general en 1897. Desarrolló la mayor parte de su carrera en el Institut für Pathophysiologie und Allergieforschung (Instituto de Patologías General y Experimental). Destacó sobremanera en la rama de la cardiología, realizando hallazgos que fueron esenciales para el perfeccionamiento del electrocardiograma. Sin embargo, pese a la importancia de sus descubrimientos científicos, el hecho de ser judío y su casi absoluta sordera le hizo tener grandes dificultades a la hora de ser un médico con el debido reconocimiento académico.
Carl Julius Rothberger. Universidad de Viena
Se casó con Leopoldine Wohlfarth en noviembre de 1923, matrimonio del cual nació una única hija -Bertha- en 1928. Leopoldine era de raza aria, por lo que este matrimonio mixto consiguió mantener inicialmente a Rothberger libre de una mayor persecución por parte de los nazis. A partir de la anexión de Austria a la Alemania nazi en 1938, su situación fue haciéndose más difícil, siendo arrestado el 23 de marzo de 1938. Fue pronto liberado gracias a la intermediación del decano Eduard Pernkopf. Como parte judía del matrimonio mixto, tanto él como su hija -y también su mujer-, sufrieron muchas discriminaciones: sus bienes fueron incautados, tuvieron que añadir el nombre de Sara o Israel a sus nombres de pila como estigma que les identificase y se vieron obligados a pagar una tasa de expiación por el hecho de ser judíos. Se le negó a su hija el derecho a acudir a la escuela. Mantuvieron a duras penas su apartamento en el centro de la ciudad en Augustinerstrasse, en el célebre edificio Philipphof.
El 12 de marzo de 1945, su hija Bertha había acudido a clases clandestinas con unas monjas que les encubrían -los niños entraban cada día por puertas distintas en horarios diferentes-. Sus padres, el Doctor Rothberger y Leopoldine, permanecieron en casa. Aquel día tuvo lugar el más intenso bombardeo aliado sobre la ciudad. El centro de Viena quedó arrasado y el matrimonio Rothberger falleció como consecuencia del bombardeo junto a más de 300 personas. Al salir de clase, Bertha -con tan solo 17 años- comprendió que se había quedado completamente sola en la vida.
Pudo huir de Austria gracias a un familiar y finalmente llegó a Estados Unidos. Allí comenzó una nueva vida, conoció a su marido y formó una familia.
Lleva años luchando por dignificar y restituir la figura de su padre y por la devolución por parte del Estado Austriaco de las pertenencias incautadas a su familia. En los últimos años, el admirable empeño de Bertha ha conseguido que se celebren varios actos públicos de restitución de estos bienes con presencia de autoridades austriacas.
Al conocer esta historia intenté contactar con ella para informarle del hallazgo de la foto que su padre hizo en Toledo hacia 1906. Por intermediación del Center for Jewish History pude escribirla. Le expliqué cómo había dado con ella y le hablé del especial significado que Toledo tiene para la comunidad judía en todo el mundo.
Para mi infinita sorpresa y alegría, Bertha no solo me respondió sino que decidió venir a Toledo a conocerme y a visitar la ciudad que su padre había fotografiado 106 años antes. Finalmente, en noviembre de 2012 llegó acompañada de su hija Anne y pude tener el honor de pasar unas horas con ellas comiendo y recorriendo la ciudad.
Con Bertha Gutmann en Toledo en Noviembre de 2012
Es difícil de explicar con palabras lo que sentí al conocer a una persona con semejante historia detrás. Hablar con ella, verla contemplando la ciudad desde el Valle, mirarla a los ojos, tocarla, fue para mí una experiencia inolvidable. Bertha Gutmann es la encarnación de la ilusión por vivir y por luchar, es el ejemplo vivo de que siempre merece la pena mirar al futuro con esperanza.
Y todo gracias a una foto olvidada que un día por casualidad se presentó ante mis ojos. Sin duda Carl Julius Rothberger, allá donde esté, se alegrará de ver cómo aquella imagen que tomó en 1906 ha sido el motor que ha llevado a su propia hija al mismo lugar, y en el que su nieta Anne ha reproducido la estampa:
Puerta de Valmardón en Noviembre de 2012. Fotografía de Anne Gutmann
Sirva pues esta entrada como tributo a Carl Julius Rothberger y su hija. Su coraje, sus ganas de vivir y su actitud ante la vida son un ejemplo que debe hacer replantearnos nuestra reacción ante cualquier problema o situación difícil que la vida nos pueda deparar. Gracias por todo Bertha, nunca te olvidaré.
Portada del libro Die Kunst in der Photographie (1907)

viernes, 1 de febrero de 2013

La Cuesta de la Portería de la Trinidad

La fotografía histórica tiene muchas aplicaciones maravillosas, pero tal vez la más bella es la reconstrucción visual del aspecto en el pasado de lugares que hoy conocemos con una imagen muy diferente. Y si de paso ello nos ayuda a comprender mejor pasajes de fascinantes novelas escritas en Toledo, entonces la fotografía parece cobrar la vida de la mano de la literatura.
Este es el caso de una calle de Toledo, muy céntrica, pero absolutamente desfigurada hoy en día con respecto al aspecto que presentaba en los siglos pasados. Se trata de la durante siglos denominada Cuesta de la Portería de la Trinidad, callejuela entonces estrecha y misteriosa convertida hoy en amplio espacio urbano con las denominaciones de Plaza y Calle del Salvador.
Se llamaba Cuesta de la Portería de la Trinidad porque en ella se situaba la portería del convento de Trinitarios Calzados, que dejó de serlo hacia 1836 para albergar entre otras cosas un cuartel. Para hacernos una idea del ambiente que generaba su estrechura nada mejor que leer este extracto de la genial novela de Benito Pérez Galdós titulada Ángel Guerra, escrita hacia 1890.

Retirábase por Santo Tomé y el Salvador, cuando al atravesar la cuesta de la Portería oyó una voz que clamaba como quien pide socorro. El sitio era solitario, fosco, siniestro, apropiado a los tapadijos galantes y a los acechos de la traición; la calleja se replegaba en la más intensa obscuridad, y sólo al medio de ella, traspasado el segundo recodo, distinguíase a lo lejos la lucecilla de un farol colgado como a cinco varas del suelo delante de un Cristo que llaman de la Buena Muerte, con melena y enagüillas, en mohoso nicho cubierto de alambrera. Avanzó en seguimiento de la triste voz, hasta llegar a un espacio irregular formado por las tapias de Santa Úrsula y los paredones de la casa de los Toledos, plazoleta que merece el nombre de ratonera, porque la salida de ella es difícil para quien no sepa encontrar los pasadizos o callejones, que más bien son grietas, por los cuales tiene que escurrirse el transeúnte.

Esta calle, que partía de la confluencia de la Calle Santo Tomé con Trinidad -a la altura de la Iglesia del Salvador- hasta llegar al conocido como Palacio de los Toledo, justo enfrente del Pasadizo de Balaguer, era por tanto muy diferente a la actual.
Cuesta de la portería de la Trinidad en el Plano de Reinoso de 1882
Para hacernos una idea de sus dimensiones y comprender así mejor qué quería decir Galdós, nada mejor que una fotografía. En ella podemos ver no solo las pequeñas dimensiones de la parte más alta de la calle sino la preciosa portada del convento trinitario que daba nombre a la calle. Esta portada no es otra que la que hoy podemos ver en la Alhóndiga en la calle Gerardo Lobo. Al derribar el edificio en 1960 se generó el amplio espacio que hoy conocemos como Plaza del Salvador. La portada fue desmontada y trasladada años antes al mencionado lugar -en 1943, a tenor de lo escrito en una placa colocada hoy en la Alhóndiga-. La foto, tomada desde el ábside del Convento de Santa Úrsula, data aproximadamente de 1915 y es del estudio de Abelardo Linares (gracias a Renate Takkenberg-Krohn por la cesión de esta maravilla):
Portada del antiguo convento de Trinitarios Calzados en la Cuesta de la Portería de la Trinidad hacia 1915. Fotografía del estudio de Abelardo Linares

Estas son otras fotos antiguas de esta portada renacentista de frontispicio de vuelta redonda en su emplazamiento original:
Portada de las casas del desaparecido convento de San Marcos en la antigua Cuesta de la Portería o Portería de la Trinidad (hoy calle del Salvador) (hoy está en la Alhóndiga en C/ Gerardo Lobo). Fotografía de Austin Whittlesey a comienzos del siglo XX. ©
Portada de frontispicio de vuelta redonda en su primitivo emplazamiento en la antigua Cuesta de la Portería o Portería de la Trinidad, en las casas que dieron origen al desaparecido convento de San Marcos. Foto Rodríguez a comienzos del siglo XX

Formando un ángulo recto con esta portada se situaba otra portada también trinitaria, que se encontraba a la espalda del denominado Palacio de Caracena. Dicha portada fue también trasladada en 1943 a la Alhóndiga. Fue fotografiada varias veces en su emplazamiento original, destacando las tomas de Casiano Alguacil, Pedro Román Martínez y Otto Wunderlich hacia 1880, 1910 y 1925 respectivamente.
Portada del Convento de Trinitarios en la Cuesta de la Portería de la Trinidad junto a San Marcos. A la derecha el ábside de Santa Úrsula. Foto de Casiano Alguacil. Colección Luis Alba Palacio de Caracena a comienzos del siglo XX (antigua Cuesta de la Portería o Portería de la Trinidad). Fotografía de Pedro Román Martínez. Centro de Estudios Juan de Mariana. Diputación de Toledo
Palacio de Caracena (antigua Cuesta de la Portería o Portería de la Trinidad) en los años 20. Fotografía de Otto Wünderlich. © Fototeca del Patrimonio Histórico

Como decía, según diversa documentación en 1943 se trasladaron las portadas y en 1960 el edificio fue demolido:
Calle del Salvador (antigua Portería de la Trinidad o Cuesta de la Portería) hacia 1970. Colección Luis Alba. Ayuntamiento de Toledo

De este modo se generó un amplio espacio de modo casi involuntario, que en los primeros años fue un espacio terrizo, abandonado, donde incluso se construyeron infraviviendas de gente muy humilde. En 1962 lo retrató Harry Weber desde el ángulo opuesto a donde se situaba la portería:
Convento de Santa Úrsula y solar de la Plaza del Salvador septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

En 1969 se rodaron en el solar algunas escenas de Tristana de Luis Buñuel, para la adaptación de la novela homónima de Galdós:
Plaza de El Salvador, Toledo, en 1969 (Captura de "Tristana" de Buñuel)
Plaza de El Salvador, Toledo, en 1969 (Captura de "Tristana" de Buñuel)

Como se ve, ya no estaba la portada situada junto al Palacio de Caracena:
Calle de El Salvador (Antigua Portería de la Trinidad o Cuesta de la Portería), Toledo, en 1969 (Captura de "Tristana" de Buñuel)

Buñuel grabó también partes de la película en el inicio de la calle en su zona más baja. Es curiosa la comparativa entre su aspecto en época de Galdós -por Alguacil- y el fotograma de la película:
Inicio de la Cuesta de la Portería de la Trinidad junto al ábside de Santa Úrsula hacia 1880. Foto de Casiano Alguacil, Archivo Municipal, Ayuntamiento de Toledo
Calle de El Salvador (antigua Cuesta de la Portería o Portería de la Trinidad), Toledo, en 1969 (Captura de "Tristana" de Buñuel)

En los años de auge automovilístico la plaza se usaba como aparcamiento indiscriminado. Mi padre puso empeño en ganar ese espacio para el peatón, y fotografió la plaza cuando se prohibió aparcar allí:
Plaza del Salvador en los años 70. Fotografía de Ricardo Sánchez Candelas

Posteriormente volvió a permitirse el aparcamiento, hasta que se construyó el edificio del Archivo Municipal -que ocupó parte del solar- y por fin quedó el espacio restante arbolado y de uso exclusivo para el peatón.
Iglesia de San Marcos en los años 90

Como veis, las posibilidades que brinda la fotografía histórica para un mejor conocimiento de Toledo son casi inagotables. Estos días este pequeño proyecto personal en forma de blog cumple cinco años del mejor modo posible: celebrando que ha alcanzado un millón de visitas desde su creación (lo podéis ver en el contador situado al inicio de la página). Muchas gracias a todos por haber contribuido a lograr esta preciosa cifra.
Palacio de los Toledo y ábside de Santa Úrsula a comienzos del siglo XX

La Cuesta de la Portería de la Trinidad en la actualidad en Google Maps:

Ver Toledo Olvidado en un mapa más grande

sábado, 26 de enero de 2013

Toledo en el verano de 1935 fotografiado por una pionera: Dorothy E. Johnston

Eran muy escasas hasta la fecha fotografías tomadas en Toledo por mujeres antes de la Guerra Civil. La sociedad europea de entonces era muy diferente a la actual, y la presencia de la mujer en los círculos culturales o elitistas en los que la fotografía solía desarrollarse era escasa, limitándose en la mayoría de los casos al acompañamiento de sus respectivos maridos.
Es por ello para mí especialmente significativo este hallazgo que hoy os traigo, guardado celosamente durante décadas en los archivos de The Royal Geographical Society en Londres, y consistente en un puñado de excelentes imágenes tomadas por dos mujeres de apellido Johnston en los años 20 y 30 en Toledo.
En los archivos de esta prestigiosa institución británica consta que ambas compartían dirección en Londres y que ingresaron en la sociedad en febrero de 1913. Sus nombres, Dorothy E. Johnston y Mary S. Johnston, parecen indicar que podrían ser hermanas.
De Dorothy sabemos que era estudiante de geografía en aquel año de 1913 gracias a su ficha de ingreso como miembro -no miembra- en la que figura la siguiente recomendación para que fuera aceptada:

“Miss Dorothy Johnston is a student of geography and is greatly interested in the subject. She has travelled in nine countries of Europe, in Syria, Egypt, South Africa – including Rhodesia – as far north as [David] Livingstone, and in parts of Canada and the United States. I strongly support her candidature [signed] A.E. Kitson”

Se conservan fotografías del año 1926 en Toledo firmadas por Mary que espero alguna vez poder ofreceros, si bien a día de hoy creo que no merece la pena el desembolso económico que se requiere para el tipo de fotografías de las que se trata, bastante comunes y poco originales según he podido comprobar.
Son sin embargo las tomadas nueve años después, en 1935, las que hoy os ofrezco en altísima resolución. Se trata de cuatro fotografías -aunque tomó más- firmadas en este caso por Dorothy. Son joyas de gran belleza que nos dejan bastantes curiosidades, además de suponer documentos históricos, no solo por ser de las primeras imágenes tomadas por mujeres en Toledo, sino por mostrar escenarios de la ciudad un año antes de quedar desfigurados por la Guerra Civil.
Debieron tomarse hacia el mes de junio o julio de 1935 y es casi seguro que forman parte de un viaje que estas dos mujeres hicieron juntas, probablemente rememorando el que en 1926 ya hiciera Mary, y tal vez también Dorothy.
La fotografía más bella es esta tomada en la Plaza de Zocodover al atardecer -ya las sombras se alargaban- en la que una de las dos hermanas (?), probablemente Mary, figura posando bajo el Arco de la Sangre. La autora de la fotografía -Dorothy- aparece en un original autorretrato en forma de sombra proyectada sobre el suelo de la mítica plaza castellana, con un ancho sombrero ladeado coronando su cabeza:
Plaza de Zocodover y Arco de la Sangre en 1935. Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London
Mary Johnston (?) en 1935. Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London
La fotografía deja curiosidades relevantes. Por ejemplo, se trata de una de las imágenes en las que se ve con más claridad la denominación que durante décadas tuvo oficialmente Zocodover: "Plaza de la Constitución".
Letrero de Plaza de la Constitución en Zocodover en 1935. Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London
Otra curiosidad es el cartel que aparece pegado en el Arco de la Sangre, que anunciaba el estreno en la Plaza de Toros de Toledo de la obra ¡Hip! ¡Hip! ¡Hurra!, de Jacinto Guerrero, el Genio de Ajofrín:
Cartel de ¡Hip! ¡Hip! ¡Hurra! en 1935 .Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London Cartel de ¡Hip! ¡Hip! ¡Hurra! (1935) Cartel de ¡Hip! ¡Hip! ¡Hurra! (1935)
Otro detalle relevante es la presencia de una de las primeras agencias de publicidad que se instaló en Toledo y que, para mi sorpresa, usaba la misma tipografía que casi 80 años después eligió mi hermano para su agencia:
Agencia de Publicidad en Zocodover en 1935. Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London
Probablemente las Johnston descendieron el Arco de la Sangre en dirección al Hospital de Santa Cruz, que desde abril de ese año de 1935 albergaba ya el museo arqueológico. A la vista de esta fotografía, parece que la costumbre de inaugurar las obras antes de que su terminación total sea una realidad no es exclusiva de nuestros días. Multitud de restos y sillares se agolpaban en la explanada del edificio.
Hospital de Santa Cruz en 1935. Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London
Dorothy Johnston tomó también esta soberbia fotografía de la vida en torno a la fuente de la Plaza del Padre Juan de Mariana, abastecida con el agua procedente de los cercanos depósitos de San Román, a donde llegaba proveniente de La Pozuela. Una sensacional imagen en la que podemos ver los cántaros en fila esperando turno junto a sonrientes y curiosos niños que aguardan en compañía de sus madres -enzarzadas en contarse a buen seguro el último cotilleo del barrio- a que el operario municipal de la derecha les diga que ya pueden colocar su cántaro:
Fuente en la Plaza del Padre Juan de Mariana en 1935. Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London
Para finalizar, una fotografía similar tomada en la Fuente Nueva, creada en época de Carlos III al inicio del Paseo de la Rosa casi junto al Puente de Alcántara. De nuevo, azacanes y preciosos niños, en este caso acompañados por las carretillas de madera que servían para transportar varios cántaros a la vez:
Azacanes en la Fuente Nueva del Paseo de la Rosa en 1935. Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London
De ambas sabemos que continuaron viajando, incluso hasta la India, retratando un mundo en absoluto acostumbrado a ver a mujeres tras la cámara. Antes de las míticas Gerda Taro, Sabine Weiss o Inge Morath, estas dos pioneras fueron de las primeras en abrir el camino, y por supuesto Toledo no podía faltar en estas importantes páginas de la historia fotográfica.
Mary falleció el 23 de enero de 1955 y Dorothy el 3 de marzo de 1962. Vaya desde aquí mi pequeño homenaje en su recuerdo.

viernes, 11 de enero de 2013

Toledo en abril de 1889 fotografiado por James Jackson

James Jackson nació en 1843 en Inglaterra, pero desarrolló la mayor parte de su vida en Francia, donde falleció en 1895. Fue un destacado químico y físico de formación, especializado en la química relacionada con la fotografía. Jackson, que fue un gran viajero y fotógrafo ocasional, se convirtió en miembro de la Sociedad Geográfica Francesa en 1871. En esta institución llegó al puesto de encargado de la biblioteca diez años más tarde, pero hasta 1888 no obtuvo el título de archivero-bibliotecario. Es considerado el "padre" de la colección fotográfica de esta prestigiosa institución francesa.
James Jackson en 1872 fotografiado por Hippolyte Délié & Émile Béchard © BnF, département des Cartes et Plans, Société de géographie, Sg P 323

En abril de 1889, en concreto los días 26 y 27, visitó Toledo tomando al menos cinco fotografías. Son unas imágenes tal vez no demasiado originales, pero que por su antigüedad y rareza (nunca han sido vistas en Toledo) poseen un alto valor. Recientemente he adquirido copia en alta resolución de las mismas para poder compartirlas con todos vosotros.
James Jackson hacia 1872
Tal vez la más bella y la que presenta una mayor curiosidad es esta vista del Puente de San Martín desde los cerros circundantes. Al la izquierda aparece un gran muro perimetral sujeto o apuntalado con grandes maderos muy poco fotografiado en la historia. En ese solar ubicaban los planos el antiguo palacio visigodo del Rey Don Rodrigo y, mucho más tarde, se emplazó allí el Convento de Agustinos Calzados. Es probable que ese muro estuviera relacionado con restos de ese convento. Años después se instaló allí el matadero municipal que fue parcialmente aprovechado para las obras del actual Instituto Sefarad:
Puente de San Martín el 27 de abril de 1889. Fotografía de James Jackson. © Société de Géographie / Bibliothèque Nationale de France
Muros apuntalados en al zona de las Vistillas de San Agustín. Abril de 1889. Fotografía de James Jackson (detalle)

Otra bella vista de Jackson es esta en la que aparece el Puente de Alcántara. También podemos ver el Alcázar destruido por el incendio que dos años antes -el 9 de enero de 1887- lo había asolado. Podemos ver también el flamante y excepcional picadero militar recién construido donde anteriormente se levantara el Hospital de Santiago. Este picadero fue destruido en la Guerra Civil:
Puente de Alcántara y Alcázar el 27 de abril de 1889. Fotografía de James Jackson. © Société de Géographie / Bibliothèque Nationale de France
Picadero Militar en Toledo. Abril de 1889. Fotografía de James Jackson (detalle)

En esta otra vista podemos ver el picadero con más nitidez. Es una preciosa toma del Torno del Tajo, mucho antes de la construcción del Puente Nuevo de Alcántara o la carretera del Valle:
Torno del Tajo el 26 de abril de 1889. Fotografía de James Jackson. © Société de Géographie / Bibliothèque Nationale de France

En esta fotografía podemos ver la preciosa vista de la fachada de la Catedral. Es una imagen tomada unos meses antes de que Benito Pérez Galdós comenzara a escribir su impresionante Ángel Guerra (se cree que lo hizo en 1890) en la que la vida del mundo relacionado con la catedral queda magistralmente retratada. No deja de ser muy estimulante para los que amamos Toledo y la literatura poder ver con tal nitidez los escenarios que, en esos mismos días, inspiraron a genios como Galdós:
Catedral de Toledo el 27 de abril de 1889. Fotografía de James Jackson. © Société de Géographie / Bibliothèque Nationale de France

Esta es una preciosa vista de la Puerta del Sol:
Puerta del Sol el 27 de abril de 1889. Fotografía de James Jackson. © Société de Géographie / Bibliothèque Nationale de France

Sin duda cinco bellísimas joyas que tengo el inmenso placer de compartir con vosotros. Espero que os gusten tanto como a mí.
James Jackson hacia 1885

lunes, 31 de diciembre de 2012

El Casiano Alguacil más desconocido: la colección del Museo del Traje

La obra de algunos de los genios de los primeros años de la era fotográfica se encuentra por desgracia muy disgregada y esparcida por el mundo en museos, colecciones y archivos públicos y privados. Considero una obligación de los que nos interesamos por este patrimonio intentar aglutinar en la medida de lo posible la obra de estos pioneros al menos en lo referente a colecciones digitales.
Uno de los casos más representativos de archivos disgregados es el de Casiano Alguacil Blázquez, natural de Mazarambroz y que fue el más grande fotógrafo que dio España en el siglo XIX.
Su obra se encuentra esparcida en colecciones y archivos como el Archivo Municipal de Toledo, el de la Diputación, la colección Alinari de Florencia, el Courtauld Institute de Londres, el Museo D´Orsay de París y numerosas colecciones de particulares a lo largo del mundo.
Una de las más desconocidas y valiosas porciones de su obra es la existente en el Museo del Traje -Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico- y que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte acaba de digitalizar para alegría de los que amamos la obra del genio de Mazarambroz.
Paso a mostraros estas casi cincuenta imágenes, tomadas aproximadamente entre 1875 y 1880 en su mayoría, y que en algunos casos son absolutamente desconocidas para el gran público.
Las más llamativas y destacadas son las que muestran la Plaza de los Tintes y su entorno, pues dejan ver en parte las hasta la fecha únicas fotografías antiguas que se conocen de la casa que habitara Cervantes -propiedad de la familia de su esposa Catalina de Palacios y Salazar-, hallazgo documental recientemente dado a conocer por Jean Passini y Mariano Calvo, que a buen seguro se alegrarán de ver estas desconocidas fotografías. En esta primera toma es la casa de la izquierda:
Plaza de los Tintes hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Aquí, en una toma inversa, se la ve en parte a la derecha:
Plaza de los Tintes hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Un poco más arriba se situaba esta casa dedicada a la venta de vino. Se trata de la célebre Casa de la Galera, durante muchos años sin identificar y que en ese mismo estudio fue localizada, debiéndose su nombre a su extraña forma de barco o galera:
Entorno de la Plaza de los Tintes hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Mariano Calvo también sostiene que esta portada de la Plaza de la Bellota es la casa del Lazarillo de Tormes:
Purtada señorial en la Plaza de la Bellota hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Otra imagen sensacional y sorprendente es esta vista de una casi irreconocible Plaza de Valdecaleros, con la Torre de Santo Tomé al fondo:
Plaza de Valdecaleros hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Esta es la Calle del Sacramento:
Calle del Sacramento hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Muy cerca de allí, la Plaza de las Fuentes:
Plaza de Las Fuentes hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Una placa en la Capilla de Santa Catalina de la Iglesia del Salvador:
Placa en la Capilla de Santa Catalina de la Iglesia del Salvador. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Esta es la iglesia de San Justo:
Iglesia de San Justo hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

La preciosa iglesia de San Sebastián:
Iglesia de San Sebastián hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Esta empinada calle, difícil de identificar, muestra la que tal vez sea una de las primeras vistas de una calle de la ciudad en un día de nieve:
Una calle de Toledo tras una nevada hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Aquí tenemos la portentosa portada de la calle Recogidas, 1:
Portada señorial en la Calle Recogidas hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Estas fotografías muestran detalles del Monasterio de San Juan de los Reyes:
Claustro de San Juan de los Reyes hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte
Claustro de San Juan de los Reyes hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte
Claustro de San Juan de los Reyes hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Aquí vemos el Hospital de Santa Cruz:
Hospital de Santa Cruz hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte
Detalle del Hospital de Santa Cruz hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Este es un precioso detalle de la iglesia de Santiago del Arrabal:
Santiago del Arrabal hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Aquí vemos la portada del Palacio de los Toledo, enfrente del Pasadizo de Balaguer:
Portada del Palacio de los Toledo hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Esta es la Iglesia de San Nicolás de Bari:
Puerta de la Iglesia de San Nicolás hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

El Convento de la Concepción Francisca:
Convento de la Concepción Francisca hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Aquí tenemos magistrales fotografías de patios toledanos:
Un patio de Toledo hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte
Un patio de Toledo hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

El Palacio de Inés de Ayala en la Plaza de Santa Isabel:
Palacio de Inés de Ayala en la Plaza de Santa Isabel hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Esta es la impresionante decoración mudéjar de la Casa del Arcedianato de Madrid en Toledo:
Casa del Arcedianato de Madrid hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Aquí un detalle de Palacio de Fuensalida:
Detalle del Palacio de Fuensalida hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Hay dos preciosas tomas de la orilla del Tajo y de sus lavanderas:
Orilla del Tajo y molinos hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte
Lavanderas en el Tajo hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Aquí tenemos la Casa del Diamantista:
Casa del Diamantista hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Estos son tres detalles de la Puerta de los Leones de la Catedral:
Aldaba de la Puerta de los Leones de la Catedral de Toledo hacia 1875.  Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte
Detalle de la Puerta de los Leones de la Catedral de Toledo hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte
Un detalle de la Catedral hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

El patio de la casa de la calle Santa Úrsula -hoy irreconocible- que es sede del Colegio de Arquitectos:
Detalle de la decoración de un patio en la Calle Santa Úrsula hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Un detalle gótico de la Iglesia de la Magdalena:
Detalle de la Iglesia de la Magdalena en 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Aquí vemos el sepulcro de los Condes de Mélito en el Convento de San Pedro Mártir:
Dos sepulcros en Toledo hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Aquí vemos la entrada a la capilla del Hospital Tavera:
Una puerta renacentista de Toledo hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Esta es la portada del Palacio de los Condes de Peromoro en su emplazamiento original en la Calle Instituto, muchos años antes de ser trasladada a la Audiencia Provincial donde hoy podemos verla:
Portada del Palacio de los Condes de Peromoro (hoy en la Audiencia) en su emplazamiento original en la Calle Instituto en Toledo hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de

Este es el patio de la casa que años después acogería el actual Museo del Greco:
Patio de la casa que hoy es el Museo del Greco hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Esta es una vista de la Basílica de Santa Leocadia:
Basílica del Cristo de la Vega hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Una magistral vista de un pintor junto a la Iglesia de San Bartolomé:
Pintor junto a la Iglesia de San Bartolomé hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

La Sinagoga del Tránsito:
Sinagoga del Tránsito hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte
Sinagoga del Tránsito hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Aquí vemos un mendigo en una puerta:
Un mendigo en Toledo hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Es preciosa y desconocidísima esta fotografía de un niño aguador:
Un niño aguador en Toledo hacia 1875. Fotografía de Casiano Alguacil © Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Se trata sin duda de tesoros, en buena medida desconocidos, que poco a poco gracias a las técnicas de digitalización y apertura de las administraciones en lo referente a la accesibilidad de sus archivos vamos conociendo todos los interesados por el pasado de la ciudad. Una prueba más de que en lo relativo a la fotografía histórica de Toledo, el camino por recorrer para completar su conocimiento es aún muy largo.
Feliz año nuevo a todos.
© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall