viernes, 31 de agosto de 2012

La mejor colección de panorámicas de Toledo por José Regueira en 1921

Las fotografías que hoy tengo el inmenso placer y honor de mostraros forman parte de ese selecto grupo de imágenes de Toledo que se pueden considerar como especiales tanto por su excepcional calidad como por su original formato.
Tomadas probablemente en 1921, son obra del genial José Regueira.
José Regueira García Mirayo Izquierdo nació en Madrid, en la calle Don Martín nº 10, cuarto izquierdo, a las seis y media de la mañana del lunes 11 de octubre de 1880. Hijo del pintor José Regueira Mirayo y de Ángela García Izquierdo, vio truncada su inminente salida hacia París para estudiar Bellas Artes por la brusca enfermedad de su padre, que falleció poco después lo que le obligó a hacerse cargo del taller de pintura y revoco que regentaba su progenitor.
Se casó con la alavesa María Rodríguez Hernani en 1910, con la que tuvo seis hijos. En 1911 funda con un socio la empresa “José Regueira y Compañía”, dedicada a la pintura y revoco de casas y a todas las operaciones relacionadas con este oficio. Participa en la ejecución de multitud de edificios de gran belleza en Madrid bajo las órdenes de los mejores arquitectos del momento, como por ejemplo Pedro Muguruza, de quien era buen amigo. Destaca entre sus obras el trabajo realizado en el edificio de La Unión y el Fénix Español., así como la participación en edificios como el Palacio de la Prensa, el Teatro Real, el Hospital Obrero, el Colegio de Nuestra Señora del Pilar, el Monasterio del Paular o el Monasterio de Piedra. Utiliza la fotografía como un elemento de apoyo en su trabajo, conservándose un buen registro fotográfico de su trabajo.
Multiretrato de José Regueira
En los felices años 20 su posición desahogada y su espíritu inquieto le permiten viajar, siendo miembro de la Sociedad Española de Excursiones con la que viaja por todo el país dando rienda suelta al artista que llevaba dentro de la mano de la fotografía.
La faceta más singular de su obra fotográfica comienza cuando adquiere la mítica cámara Kodak Panoram 4, con la que empieza a investigar en la fotografía panorámica consiguiendo asombrosos resultados.
Cámara Kodak Panoram cerrada
Gran amante de los paisajes, pueblos y ciudades, observa la vida cotidiana de la España de principios del siglo XX. Retrata acontecimientos sociales –como la boda real de Alfonso XIII y el atentado que sufrió, del que conserva cuatro fotografías inéditas–, las tardes del Retiro, partidos de fútbol, desfiles y paradas militares, exposiciones, obras públicas, monumentos, interiores...Todo ello quedó reflejado en las más de siete mil fotografías que contiene su obra, actualmente depositada en la Filmoteca de Castilla y León, de las cuales tres mil son de temática taurina pues era un gran aficionado y entendido del arte de Cúchares. En formato panorámico su legado consta de 220 fotografías, de las que 17 corresponden a Toledo.
Su último gran reportaje data del año 1935, en el que viaja por Andalucía. De camino recaló en Toledo, en lo que fue su segunda y fugaz visita a la ciudad. En este caso el reportaje fue realizado con placas estereoscópicas.
Al estallar la Guerra Civil permanece en Madrid, recluido en casa y prácticamente no sale de su vivienda. Su hijo Ángel es detenido por las milicias republicanas y fusilado en Paracuellos del Jarama. Regueira apenas se sobrepone de esta dramática pérdida, abandonando su actividad fotográfica, que ya no recupera al finalizar la contienda.
Murió en Madrid, el 2 de octubre de 1953.
Retrato de José Regueira con su cámara Kodak Panoram 4 junto a una glicinia
Pasemos ya a ver las panorámicas tomadas por Regueira en Toledo en 1921, sencillamente espectaculares. Agradezco infinitamente a la familia Regueira y a José Manuel Estebaranz la cesión gratuita de estas joyas. Gracias a ellos podemos gozar con la contemplación de estas maravillosas vistas del Toledo de hace más de 90 años.
Comenzaré por la más original y la que puede verse mejor en el blog dada su orientación vertical. Se trata de esta soberbia vista de la Catedral desde el Ayuntamiento. Aún no he decidido qué fotografías se incluirán como láminas-obsequio a los mecenas del libro de Toledo Olvidado que aportaron 80 euros o más, pero creo que esta fotografía debidamente recortada bien podría ser una de ellas por su originalidad y valor artístico en 1921. A ello se añade su carácter de obra inédita nunca antes vista en Toledo. Espero vuestra opinión:
Panorámica vertical de la Catedral de Toledo desde el Ayuntamiento en 1921. Fotografía de José Regueira. Filmoteca de Castilla y León.RESEP-195

Las mejores panorámicas de la ciudad las obtuvo Regueira desde el Castillo de San Servando y sus inmediaciones. Algunas de ellas con la particularidad de estar tomadas desde las almenas del propio castillo, que por entonces se encontraba en estado de grave abandono. Disfrutad de ellas pinchando en cada una y obteniendo su tamaño máximo porque de otro modo no podréis valorar la belleza de cada imagen y sus increíbles detalles:
Panorámica de Toledo en 1921 desde el cerro del Castillo de San Servando. Fotografía de José Regueira. Filmoteca de Castilla y León. RESEP-189
Panorámica de Toledo en 1921 desde el Castillo de San Servando. Fotografía de José Regueira. Filmoteca de Castilla y León. RESEP-188
Panorámica de Toledo en 1921 desde el cerro del Castillo de San Servando. Fotografía de José Regueira. Filmoteca de Castilla y León. RESEP-187
Panorámica de Toledo en 1921 desde el cerro del Castillo de San Servando. Fotografía de José Regueira. Filmoteca de Castilla y León. RESEP-186
Panorámica de la Estación de Ferrocarril y la Huerta del Rey en 1921 desde el cerro del Castillo de San Servando. Fotografía de José Regueira. Filmoteca de Castilla y León. RESEP-185
Panorámica de Toledo en 1921 desde el cerro del Castillo de San Servando. Fotografía de José Regueira. Filmoteca de Castilla y León. RESEP-149
Panorámica de Toledo en 1921 desde el cerro del Castillo de San Servando. Fotografía de José Regueira. Filmoteca de Castilla y León. RESEP-148
Panorámica de Toledo en 1921 desde las inmediaciones del Castillo de San Servando. Fotografía de José Regueira. Filmoteca de Castilla y León. RESEP-146
Panorámica de Toledo en 1921 desde el cerro del Castillo de San Servando. Fotografía de José Regueira. Filmoteca de Castilla y León. RESEP-145
Panorámica de Toledo en 1921 desde el cerro del Castillo de San Servando. Fotografía de José Regueira. Filmoteca de Castilla y León. RESEP-215

Esta no se encuentra demasiado bien conservada:
Panorámica de Toledo en 1921 desde el cerro del Castillo de San Servando. Fotografía de José Regueira. Filmoteca de Castilla y León. RESEP-147

Otra excelente panorámica, aunque algo deteriorada, es esta tomada desde el interior de la ciudad donde se ve el caserío, los tejados y las torres, destacando la Iglesia de San Ildefonso:
Panorámica de Toledo en 1921. Fotografía de José Regueira. Filmoteca de Castilla y León. RESEP-213

Es una pena que esta vista de las Covachuelas y la Antequeruela se encuentre algo dañada:
Panorámica de las Covachuelas y la Antequeruela en 1921. Fotografía de José Regueira. Filmoteca de Castilla y León.RESEP-191

Regueira cruzó la ciudad hasta el Puente de San Martín, donde tomó más panorámicas, pero por desgracia no se han conservado bien estas tomas. Aún así os las pongo dado su enorme valor documental:
Panorámica del Puente de San Martín en 1921. Fotografía de José Regueira. Filmoteca de Castilla y León.RESEP-190
Panorámica del Puente de San Martín en 1921. Fotografía de José Regueira. Filmoteca de Castilla y León.RESEP-192

Para finalizar os dejo con esta toma cuya ubicación no está clara. No es seguro que sea Toledo, pero podría tratarse del Tajo en la zona cercana a la carretera de la Puebla de Montalbán:
RESEP-193

Esperando que hayáis disfrutado con estas impresionantes vistas tanto como yo, tan sólo agradecer de nuevo a José Manuel Estebaranz y a la familia Regueira su generosidad a la hora de ayudar a difundir este precioso legado.

viernes, 3 de agosto de 2012

La Panorámica desde el Valle más antigua tomada por Alphonse De Launay en 1854

Sería difícil describir con palabras la emoción que sentí hace unos días al abrir un correo que contenía una fotografía que llevaba años persiguiendo infructuosamente. En ocasiones la única pista o indicio sobre algún autor muy antiguo y poco conocido es una simple referencia en algún libro especializado o en alguna lista de una casa de subastas. A veces son solo rumores sobre el supuesto paso por Toledo de huidizos y esquivos autores que, aunque parezca mentira, están en nuestros días siendo redescubiertos.
Este era el caso de Alphonse De Launay (o Delaunay en algunas otras citas), un fotógrafo muy poco conocido y estudiado del que se decía que había visitado España en dos ocasiones, una en 1851 y otra en 1854, y en cuyo periplo aparecía en algunas citas la ciudad de Toledo.
Cuando tuve noticias de su existencia en 2009 comencé un rastreo periódico sobre cualquier pista que me pudiera llevar a alguna fotografía suya tomada en Toledo. Las escasas citas sobre subastas de imágenes suyas mencionaban precios de salida que rondaban los 6.000 euros por cada foto, lo cual automáticamente me descartaba como potencial comprador de alguna de sus fotografías y me "condenaba" a tener que localizar a alguno de los compradores y que éstos accedieran a cederme un escaneo.
Así fue cómo en uno de esos correos que periódicamente envío a ciertos contactos con pocas esperanzas de obtener éxito sonó la flauta: mi contacto acababa de estar en Paris con un coleccionista francés que le había mostrado una fotografía de Alphonse de Launay tomada en Toledo. Me dio su correo y le escribí rogándole un escaneo de la fotografía, explicándole el valor que tendría para todos los que amamos Toledo. Dos meses después, un correo de su asistente personal me alegró el día, la semana y prácticamente el año.
Allí estaba: una fotografía del legendario Alphonse De Launay, extraño personaje, discípulo del maestro entre los maestros Gustave Le Gray y del cual se saben tan sólo retazos de su vida. Nació en 1827 en Manche (Normandía, Francia) y junto con el amplio conjunto de discípulos de Gustave Le Gray, experimentó las nuevas soluciones técnicas sobre papel. Habiendo rechazado el puesto de Inspector de la Compagnie de la Vieille-Montagne, nunca dio un sesgo profesional a su actividad como fotógrafo, -aunque estuvo vinculado a las instituciones de la época, como la Societé Française de Photographie, a la que perteneció desde 1858 a 1866- sino que desarrolló su modo de vida como propietario y abogado. Fue un hombre de espíritu cultivado con aficiones como la literatura y el teatro publicando diversas obras de éxito así como un asiduo viajero.
En sus viajes se cita uno a España en 1851, por lo que existía la posibilidad de que la fotografía que me remitían desde París fuese la más antigua tomada en Toledo, aunque parece que de su viaje de 1851 sólo se conservan fotografías de Sevilla. Lo más probable es que la fotografía que os ofrezco, tomada desde la Ermita del Valle, fuese realizada en su segunda visita tres años después, en 1854. Deleitaos con ella tanto como yo lo he hecho y, a la espera de poder conseguirla a mayor resolución, admiremos los detalles que nos permite ver, como por ejemplo el de contemplar la torre mudéjar de Santa Justa y Rufina aún en pie:
Vista de Toledo desde la Ermita del Valle en 1854 por Alphonse de Launay. Cortesía de Serge Kakou

De Launay incluyó esta segunda visita en un viaje que le llevó a Argel y Orán. Se casó con Marie-Constance Chastellain, fue un devoto católico y tuvo un hijo en 1860 llamado Louis Auguste Alphonse De Launay que también fue un brillante escritor e historiador además de geólogo. Alphonse De Launay murió en 1906.

Para finalizar, tan solo agradecer infinitamente a Serge Kakou la cesión de esta joya. Os dejo con la fotografía más célebre que tomase De Launay: este retrato excepcional de su maestro Gustave Le Gray, con una expresividad al alcance de muy pocos en 1854.
Gustave Le Gray fotografiado en 1854 por Alphonse De Launay . Metropolitan Museum of New Yory

Para saber más:
- Biografía de Alphonse De Launay, por Alex Novak

sábado, 28 de julio de 2012

Las fotografías más antiguas tomadas desde un avión se hicieron en Toledo

De nuevo Toledo y la historia se cruzan en el camino, en esta ocasión de la mano de la fotografía aérea. Por gentileza de José Luis Isabel y del Centro Cartográfico y Fotográfico del Ejército del Aire hoy tenemos la oportunidad de ver las primeras fotografías aéreas de España tomadas desde un avión de las que se tiene conocimiento.
Datan de 1915 aproximadamante y fueron donadas en los años 80 al ejército por el hijo del conductor de la aeronave, que no fue otro que el capitán don Juan Vallespín Zayas.
El origen de estos vuelos de carácter militar se sitúa en 1896 cuando se creó en Guadalajara el Servicio de Aerostación Militar al cual en 1913 se unió el Servicio de Aviación, que fue al que perteneció desde 1914 el capitán Vallespín.
Más tarde, el 26 de enero de 1920 se creó en el Aeródromo Militar de Cuatro Vientos el Servicio Geográfico y Laboratorio Meteorológico de Aviación Militar, antecesor del actual Centro Cartográfico y Fotográfico del Ejército del Aire. Este acontecimiento es considerado como el origen oficial de las actividades aéreo-foto-cartográficas en España.
Las cuatro imágenes de Toledo tomadas desde el aire hace casi un siglo por el fotógrafo que acompañaba a Vallespín son sencillamente espectaculares y ofrecen detalles interesantísimos desde el punto de vista urbanístico, histórico y arqueológico.
Comencemos por ver esta en la que se puede observar buena parte de la ciudad:
Toledo desde el aire hacia 1915. Centro Cartográfico y Fotográfico del Ejército del Aire, Ministerio de Defensa

Su mayor valor es ofrecer la única vista general -que al menos yo conozca- del desconocidísimo Monasterio de San Servando que en época medieval formaba parte de un complejo monástico-defensivo de primer orden ligado al Castillo de San Servando pero separados ambos edificios por unos 200 metros. Fueron sin embargo olvidados estos restos por desconocimiento -a menudo se pensaba que castillo y monasterio eran el mismo edificio- hasta el punto de ser destruidos en 1927, es decir unos doce años después de esta fotografía:
Restos del Monasterio de San Servando en 1915. Detalle de una fotografía aérea
Restos del Monasterio de San Servando en 1915. Detalle de una fotografía aérea

Como decía, en 1927 fueron destruidos para siempre con motivo de la construcción del Hospital Provincial. Por suerte D. Manuel Castaños y Montijano llegó a tiempo de tomar algunas fotografías y de denunciar dicho derribo aunque valió de poco su lucha:
Restos del antiguo monasterio de San Servando en Toledo. Fotografía publicada en enero de 1927 en la Revista Toledo
Restos del antiguo monasterio de San Servando en Toledo. Fotografía publicada en enero de 1927 en la Revista Toledo
Reportaje sobre los restos del antiguo monasterio de San Servando en Toledo. Reportaje publicado en enero de 1927 en la Revista Toledo. Pág 1
Reportaje sobre los restos del antiguo monasterio de San Servando en Toledo. Reportaje publicado en enero de 1927 en la Revista Toledo. Pág 2
Reportaje sobre los restos del antiguo monasterio de San Servando en Toledo. Reportaje publicado en enero de 1927 en la Revista Toledo. Pág 3
Manuel Castaños y Montijano

En la misma fotografía puede verse también a la perfección la traza del camino histórico que bordeaba el castillo proveniente de los terrenos hoy ocupados por la Academia de Infantería, así como también podemos ver las zonas de la Huerta del Rey o la forma y dimensiones del edificio de la Fonda de la Caridad del Cardenal Lorenzana.

Otra de las fotografías nos deja ver la totalidad del centro histórico así como la traza de los caminos históricos que a él conducían. Recomiendo pinchar la foto, ampliarla al máximo y ver cada detalle urbanístico:
Toledo desde el aire hacia 1915. Centro Cartográfico y Fotográfico del Ejército del Aire, Ministerio de Defensa

En la tercera podemos ver el cogollo del centro histórico, su distribución urbana con calles y plazas así como detalles curiosos como la Catedral ya desprovista de su Cimborrio retirado muy poco antes -hacia 1910- en la reforma general de las techumbres del templo:
Toledo desde el aire hacia 1915. Centro Cartográfico y Fotográfico del Ejército del Aire, Ministerio de Defensa

La cuarta y última fotografía aérea muestra a la perfección al ser ampliada el complejo militar del Alcázar y el antiguo Convento de Capuchinos, el Paseo de Merchán o La Vega, el zigzag que desciende desde la Ermita del Valle, el Paseo del Miradero y mil curiosidades más que harán que podáis estar horas contemplando la fotografía en detalle:
Toledo desde el aire hacia 1915. Centro Cartográfico y Fotográfico del Ejército del Aire, Ministerio de Defensa

Por desgracia, el capitán Vallespín falleció muy poco después precisamente en un accidente aéreo en agosto de 1917, lo cual permite datar las fotos hacia 1915, no conociéndose como decía imágenes aéreas tomadas desde un avión más antiguas en toda España:
Noticia del accidente mortal del capitán Juan Vallespín Zayas en agosto de 1917 en la revista Mundo Gráfico

Para finalizar, y agradeciendo de nuevo a José Luis Isabel y al Ministerio de Defensa la cesión de estas fotografías, os dejo con la curiosa carta de donación de estas cuatro joyas -llena de anécdotas- que hiciera el hijo del capitán Vallespín en los años 80:
Donación de las fotografías aéreas de Toledo tomadas hacia 1915. Centro Cartográfico y Fotográfico del Ejército del Aire, Ministerio de Defensa

domingo, 15 de julio de 2012

La corona de la Virgen del Sagrario

En un blog dedicado a la fotografía histórica, abordar una entrada dedicada a una corona puede en un principio parecer algo extraño. Sin embargo, la historia de la corona de la Virgen del Sagrario es tan apasionante que ligadas a ella se encuentran algunas de las fotografías más bellas e impactantes de los años 20 y 30 en Toledo.
La imagen original de la Virgen del Sagrario fue tallada en madera de níspero hacia 1200. Poco después fueron recubiertas de plata todas sus partes excepto la cabeza y las manos (en la restauración de los años 70 se descubrió su policromía original).
Catedral. Virgen del Sagrario Sin Corona y Sin Niño (S. Xiii) Foto Rodríguez
Catedral. Virgen del Sagrario con Corona y con Niño (S. Xiii) Foto Rodríguez
Existen dos imágenes más de la Virgen del Sagrario en la Catedral, anteriores ambas al siglo XVI y de estilo gótico. La de mayor tamaño está situada en el altar mayor y la otra en la sacristía.
En cuanto a las coronas de la talla original, tuvo una preciosa labrada por Gregorio de Baroja, pero se perdió para siempre en un un robo en 1869. Se conserva otra renacentista, hecha entre 1574 y 1586 por Alejo de Montoya de seis kilogramos y medio de peso.
Corona de la Virgen del Sagrario obra de Alejo de Montoya en 1574. Foto Rodríguez
Pero la corona más famosa -y que ha motivado esta entrada- se remonta a los años 20, cuando se decide organizar una campaña para sufragar la fabricación de una nueva corona para la patrona de Toledo, con la intención de utilizarla para su coronación canónica. De este modo, cuando se recaudó una suma importante -la corona costó 27.000 pesetas- se le encargó al mejor orfebre español de aquel momento, el asturiano Félix Granda Buylla, la fabricación de esta impresionante joya. Fabricada en oro y platino y adornada por 170 brillantes, 10.451 rosas, 99 esmeraldas, 3.015 zafiros, 3.687 rubíes y 53 perlas, se trata de uno de los mejores trabajos de orfebrería del siglo XX en España.
Llegó entonces el gran día para esta joya: la coronación canónica de la Virgen del Sagrario que se celebró por todo lo alto el día 30 de mayo de 1926. Fue un soleado y caluroso día en el que la ciudad, con su ayuntamiento a la cabeza, se volcó en esta celebración.
Bando del Alcalde Fernando Aguirre con motivo de la Coronación de la Virgen del Sagrario en 1926. Ayuntamiento de Toledo, Archivo Municipal
Miles de personas abarrotaron las calles en el recorrido que la imagen hizo hasta la Plaza de Zocodover, ataviada con el famoso manto de las 50.000 perlas -obra de José Benito Montalvo y Matías Vello en 1762- adornado con el pectoral donado por el Cardenal Cisneros y su célebre topacio (en otros textos la cifra de perlas varía desde las 40.000 hasta las 80.000). Una vez en la plaza, el Cardenal Reig y el nuncio papal monseñor Tedeschini coronaron la imagen con la joya fabricada por Granda. Las imágenes de este día dan muestra de que se trató de un día verdaderamente multitudinario y festivo en la ciudad y nos dejan bastantes curiosidades. La más famosa es esta de Rodríguez que al ampliarla deja ver un cartel que hoy día resulta cuando menos llamativo:
Coronación de la Virgen del Sagrario el 30 de mayo de 1926. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha

Esta preciosa imagen también de Rodríguez nos muestra la joya creada por Félix Granda en todo su esplendor:
El Alcalde Fernando Aguirre en la Coronación de la Virgen del Sagrario el 30 de mayo de 1926. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha

La corona fue portada por Florentino Serrano Sánchez-Morén, como concejal más joven de la corporación:
Florentino Serrano Sánchez-Morén porta la corona por ser el concejal mas joven en el día de la coronación de la Virgen del Sagrario el 30 de mayo de 1926

El cortejo estuvo presidido por el entonces Príncipe de Asturias, el hijo de Alfonso XIII y tío de Juan Carlos I, Don Alfonso de Borbón:
El Príncipe de Asturias Alfonso de Borbón en la Coronación de la Virgen del Sagrario el 30 de mayo de 1926. Revista Mundo Gráfico. Foto Cortés

Las imágenes del recorrido muestran calles repletas, paraguas usados como sombrillas y un ambiente festivo:
Coronación de la Virgen del Sagrario el 30 de mayo de 1926. Revista Mundo Gráfico. Foto Cortés
Coronación de la Virgen del Sagrario el 30 de mayo de 1926. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
Coronación de la Virgen del Sagrario el 30 de mayo de 1926. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
Coronación de la Virgen del Sagrario el 30 de mayo de 1926. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
Coronación de la Virgen del Sagrario el 30 de mayo de 1926. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
Coronación de la Virgen del Sagrario el 30 de mayo de 1926. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
Coronación de la Virgen del Sagrario el 30 de mayo de 1926. Revista Mundo Gráfico. Foto Cortés
Coronación de la Virgen del Sagrario el 30 de mayo de 1926. Revista Mundo Gráfico. Foto Cortés
Coronación de la Virgen del Sagrario el 30 de mayo de 1926. Revista Mundo Gráfico. Foto Cortés
Coronación de la Virgen del Sagrario el 30 de mayo de 1926. Revista la Ilustración Católica

Es maravilloso este contraluz de un genio como Pedro Román Martínez que retrató a la Virgen ya coronada en el interior de la catedral:
roman puerta perdon

Mi abuelo Eduardo Butragueño Bueno contaba entonces con sólo 18 años, pero allí estaba con su cámara para retratar este gran día:
Coronación de la Virgen del Sagrario el 30 de mayo de 1926. Foto de Eduardo Butragueño Bueno
Coronación de la Virgen del Sagrario el 30 de mayo de 1926.  Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno

Pero pasó una década desde este festivo día y llegó la funesta Guerra Civil. Las autoridades republicanas decidieron incautar -para unos con el objetivo de proteger e inventariar, para otros con el de expoliar- multitud de joyas y obras de arte entre ellas el Tesoro de la catedral. De este modo, la tarde del 4 de septiembre de 1936 y en cumplimiento de una orden del Presidente del Consejo de Ministros José Giral -sustituido ese mismo día por Largo Caballero- se reunieron en la catedral José Vega López -Gobernador de Toledo-, Emilio Palomo Aguado -diputado a Cortes-, Manuel Aguillaume -presidente del Frente Popular en Toledo-, Urbano Urbán -representante del Partido Comunista- y Eusebio Rivera Navarro -Capitán de las Fuerzas de Asalto- para supervisar dicha incautación y su traslado a Madrid:
Acta de sustracción del Tesoro de la Catedral en la Guerra Civil. Toledo.
Página 2 del acta de incautación del Tesoro de la Catedral de Toledo por las autoridades republicanas el 4 de septiembre de 1936

Como se puede ver en la relación de bienes incautados, con el número 61 figura la corona de la Virgen. Las cajas con el tesoro viajaron a Madrid donde fueron depositadas en los sótanos del Banco de España cuya llave estaba en poder del ya presidente Largo Caballero. En los días sucesivos prosiguió la incautación en la catedral, descolgando y embalando todos los cuadros de la Sacristía. Se fotografió el antes y el después: la desnudez de las paredes sin el Expolio del Greco ni los cuadros de Goya, Tiziano, Rubens, Caravaggio, Rafael y tantos otros dejaba una imagen bastante desoladora:
Sacristía de la Catedral antes de la incautación llevada a cabo por las autoridades republicanas en 1936
Sacristía de la Catedral de Toledo vacía con motivo de la incautación del Tesoro Catedralicio por parte del Gobierno de la II República en el verano de 1936. Foto Archivo Nacional de Cataluña.
Sacristía de la Catedral tras la incautación llevada a cabo por las autoridades republicanas en 1936
Embalaje del Expolio del Greco para su traslado desde la Catedral durante la incautación llevada a cabo por las autoridades republicanas en 1936
Embalaje de multitud de cuadros de la Sacristía para su traslado desde la Catedral durante la incautación llevada a cabo por las autoridades republicanas en 1936

Por su parte, la Custodia de Arfe también fue desmontada para ser incautada. Rafael Martínez -arcediano de la catedral- e Ildefonso Montero -tesorero- fueron fusilados tras facilitar el manual para desmontar la Custodia que el propio Arfe redactó. Más de un mes después de su muerte -que tuvo lugar el 30 de julio y el 1 de agosto respectivamente- aún seguían desensamblando las 5.600 piezas que la componen unidas por 12.500 tornillos. Este desmontaje le fue encomendado al gran maestro de forja Julio Pascual, para gran disgusto suyo.
Piezas sueltas de la Custodia antes de ser reensambladas por Julio Pascual en 1939. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
Afortunadamente para los cuadros y la custodia, debido al avance de las tropas franquistas hacia Toledo, las autoridades republicanas no completaron la incautación de todo lo embalado. La custodia fue localizada dentro de la catedral en cajas tras la toma de la ciudad por el general Varela y el cardenal Gomá encargó a Julio Pascual que la montara de nuevo. Sin duda Pascual hizo algo al alcance de muy pocos: montar y desmontar con la ayuda del manual escrito por Arfe este colosal monumento de orfebrería:
Julio Pascual ensamblando la Custodia de Arfe en 1939. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
Extracto del obituario de Julio Pascual en el ABC del 8 de diciembre de 1967

Pero volvamos a la corona de la Virgen. El Tesoro Artístico Español fue trasladado con los sucesivos cambios de sede del gobierno republicano por el avance franquista. De Madrid fue llevado a Valencia -a las Torres de Serrano y el Colegio del Patriarca- y de Valencia partió a Cataluña en abril de 1938 -a los castillos de Peralada y Figueras y las minas de talco de La Vajol-. En todos estos traslados, cada vez más apresurados, el tesoro iba perdiendo partes que quedaban abandonadas a su suerte en los edificios mencionados, en convoyes que no llegaban a su destino previsto, así como por sustracciones por parte de miembros descontrolados de las tropas republicanas o por algún dirigente sin demasiados escrúpulos en medio de la confusión reinante. En febrero de 1939 se alcanza el conocido como Acuerdo de Figueras por el que el Comité Internacional para el Salvamento de los Tesoros de Arte Españoles consiguió convencer al gobierno republicano para trasladar el tesoro a Ginebra, en medio de un inmenso caos por su inminente derrota, de los bombardeos franquistas y de la búsqueda de la frontera francesa de miles de personas afectas a la República.
Mapa de España, con el itinerario y fechas de los sucesivos traslados del tesoro artístico evacuado, con indicación de los cambios de la sede del Gobierno de la República.
Llegada del tren con las obras procedentes de Ginebra a la estación del Norte de Madrid el 9 de septiembre de 1939. Foto EFE

Una vez en Ginebra -el tesoro llega allí el 14 de febrero de 1939- se realizó un inventario minucioso. En el mismo se comprobó que se encontraba la célebre escultura de San Francisco de Pedro de Mena -muy fotografiada desde el siglo XIX- pero sin embargo no se halló la corona de la Virgen del Sagrario:
Llegada de las cajas que contenían el Tesoro Artístico español a la sede de la Sociedad de Naciones, Ginebra. Febrero 1939. Colección Carlos Pérez Chacel. Simancas (Valladolid).
Comité Internacional de Expertos para el Inventario de las Obras de Arte Españolas ante el Palacio de la Sociedad de Naciones de Ginebra. Marzo 1939. MNP. Donación H. Contreras Chacel (2003).

Tampoco se encontraba allí el famoso manto de las miles de perlas, que se quedó por el camino en uno de los episodios más oscuros de las tareas de incautación realizadas por el Gobierno de la República. Se trata del caso del famoso navío Vita -confundido a menudo con otro llamado Giralda que fue de Alfonso XIII-, construido en 1931 en Kiel por la firma Germania Werft inicialmente con el nombre de Argosy, que partió rumbo a México en febrero de 1939 cargado con buena parte del tesoro por orden de la Caja General de Reparaciones bajo el mando del dirigente socialista Amaro del Rosal que inventarió parcialmente su contenido.
Velero Vita
El barco llegó al puerto de Tampico el 23 de marzo tras una serie de peripecias dignas de una novela. Ya en tierras mexicanas, la intención de los responsables republicanos era usar el tesoro para pagar las ayudas económicas que fuesen a necesitar los exiliados. Sin embargo, una serie de increíbles conflictos entre Juan Negrín e Indalecio Prieto -llegaron a crear dos órganos diferentes: la Junta de Auxilio a los Republicanos Españoles (JARE) dominada por Prieto y el Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles (SERE) al cargo de Negrín- hicieron que el descontrol fuese total y las obras de arte del Vita fueron vendidas en el mercado negro internacional, fundidas si se trataba de metales -como por ejemplo la soberbia colección de monedas griegas, romanas, bizantinas visigodas y árabes del Museo Arqueológico Nacional- o desguazadas para vender por partes en el caso de piedras preciosas. Entre estas obras de arte se encontraba buena parte del tesoro de la catedral toledana, con el manto de las 50.000 perlas incluido.

Meses más tarde, en la ciudad se recibió con agrado una noticia llegada desde Barcelona: hacia el 20 de agosto era hallada en el Castillo de Pedralbes la corona de la Virgen, que había quedado allí en la huida hacia Francia de los republicanos sin entrar en los convoyes que partieron hacia Ginebra.
Noticia de la recuperación de la corona de la Virgen del Sagrario. La Vanguardia, 20 de agosto de 1939
Noticia de la entrega de la Corona de la Virgen del Sagrario. Abc 20 agosto 1939
Noticia de la entrega de la Corona de la Virgen del Sagrario. Abc 25 agosto 1939
En este vídeo se comprueba que en la caja hallada se encontraban ambas coronas, la imperial y la de 1926:

Al mes siguiente, y coincidiendo con el tercer aniversario del final del asedio al Alcázar, se decidió celebrar un acto de desagravio a la imagen coronándola de nuevo. Sin embargo, la intensa lluvia caída en el día señalado -el 27 de septiembre- obligó a posponer el acto al domingo siguiente, día 1 de octubre de 1939. Las imágenes de la casa Rodríguez tomadas ese día son impactantes: pese a los intentos de engalanar el recorrido, la dramática visión de la ciudad destruida contrasta con aquella lejana y festiva mañana de trece años antes. Las propias caras de los asistentes, pese a ser afectos al bando vencedor, distaban mucho de ser alegres:
Recoronación de la Virgen del Sagrario el 1 de Octubre de 1939. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
Recoronación de la Virgen del Sagrario el 1 de Octubre de 1939. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
Recoronación de la Virgen del Sagrario el 1 de Octubre de 1939. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
Recoronación de la Virgen del Sagrario el 1 de Octubre de 1939. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
Recoronación de la Virgen del Sagrario el 1 de Octubre de 1939. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
Recoronación de la Virgen del Sagrario el 1 de Octubre de 1939. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
Recoronación de la Virgen del Sagrario el 1 de Octubre de 1939. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
Recoronación de la Virgen del Sagrario el 1 de Octubre de 1939. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
Recoronación de la Virgen del Sagrario el 1 de Octubre de 1939. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha

La imagen de la Virgen no podía ya lucir el manto de Cisneros que llevase en 1926, pues hemos visto que acabó en México, por lo que fue adornada con otro. La Virgen no lució la corona empleada en su coronación canónica sino la más antigua, pues aunque ambas coronas fueron halladas en la famosa caja de Pedralbes, la fabricada en 1926 no fue devuelta a Toledo hasta 1940.
Recoronación de la Virgen del Sagrario el 1 de Octubre de 1939. Foto Rodríguez. Archivo Provincial de Toledo. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
Noticia de la devolución de la corona de la Virgen del Sagrario. ABC 26 marzo 1940

Ambas lucen ahora juntas en la sala del tesoro catedralicio, siendo visibles en la visita turística de esta estancia:
Coronas de la Virgen del Sagrario en la sala del Tesoro de la Catedral

Para finalizar, se puede sacar como conclusión que, al margen de visiones sesgadas, tendenciosas o partidistas por parte de los diferentes bandos y sus simpatizantes, es cierto que la Guerra Civil Española supuso el primer caso conocido en la historia mundial en que un gobierno -en este caso el republicano- organizó la protección y el inventario de miles de obras de arte que corrían peligro de perderse o dañarse. Sin embargo, es evidente que tras esta novedosa y positiva iniciativa, hubo casos en que la incautación encubrió -o no supo atajar debido a la fragmentación del ejército popular- verdaderos expolios y confiscaciones por motivos claramente ideológicos acompañados en muchos casos de asesinatos injustificables.
En este sentido, recomiendo vivamente el artículo de Rebeca Saavedra Arias, que hace un excepcional y documentado repaso a lo sucedido con el Tesoro Artístico Español en 1939 con la imparcialidad que da el distanciamiento temporal de los hechos:
- El Patrimonio Artístico español en 1939: ¿cambio de rumbo en la política cultural republicana? Tzintzun. Revista de Estudios Históricos, núm. 50, julio-diciembre, 2009, pp. 129-154. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (México)

Otros enlaces de interés para saber más:
- Memoria fotográfica del Salvamento del Tesoro Artístico Español en la Fototeca del Patrimonio Histórico del IPCE, por Isabel Argerich
- El expolio de las monedas de oro del Museo Arqueológico Nacional en la Segunda República Española, por Martín Almagro-Gorbea
- El Tesoro del Vita. Es hora de rendir cuentas, por Amaro del Rosal
- El Comité de Defensa del Patrimonio en Toledo durante la Guerra Civil, por Rafael del Cerro Malagón, Revista Archivo Secreto (Ayuntamiento de Toledo)
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