sábado, 17 de septiembre de 2011

Toledo a comienzos del siglo XX fotografiado por Narciso Clavería

Narciso Clavería y de Palacios, tercer Conde de Manila, nació en Madrid en 1869 en el seno de una familia acomodada de la nobleza española. Era nieto del general catalán Narciso Clavería y Zaldúa -primer Conde de Manila- e hijo de José Clavería y Berroeta.
Fue un destacado arquitecto cuya obra más famosa es precisamente la Estación de Ferrocarril de Toledo, una de las joyas de la arquitectura historicista de comienzos del siglo XX y actualmente considerada una de las estaciones de ferrocarril más bellas de España.
Fue probablemente con motivo de la construcción de este edificio entre 1916 y 1919 cuando Narciso Clavería debió entablar amistad con Santiago Camarasa, toledanista de pro y editor de la maravillosa Revista Toledo -entre otras- en la cual Clavería pudo publicar decenas de fotografías que como simple aficionado había tomado en Toledo durante esos años.
Si como arquitecto demostró sobradamente su valía y talento, la faceta fotográfica del Conde de Manila nos descubre también a un gran fotógrafo especialmente a la hora de retratar monumentos y espacios urbanos.
No sin esfuerzo, pues la obra fotográfica de Clavería está dispersa y no es muy conocida, he logrado recopilar bastantes fotografías toledanas suyas, sobre todo publicadas en la mencionada Revista Toledo, pero también en La Esfera y en Gran Vida, publicaciones ambas madrileñas.
El número 145 de la Revista Toledo fue un homenaje que Camarasa quiso hacer a su amigo y estuvo dedicado íntegramente a la inauguración de la Estación de Ferrocarril con la publicación de multitud de fotografías de la obra realizadas por el propio arquitecto. Dichas fotografías espero ofrecéroslas en una futura entrada dedicada a la Estación, por lo que en esta ocasión me centraré en el resto de fotos que Narciso Clavería tomó en Toledo. En ellas descubriremos que supo captar a la perfección la esencia de la ciudad.
Comencemos por ejemplo por esta del Colegio de Infantes:
Colegio de Infantes. Fotografía de Narciso Clavería publicada en mayo de 1930 en la Revista Toledo

El Instituto:
Instituto de Toledo hacia 1928. Fotografía de Narciso Clavería publicada en febrero de ese año en la Revista Toledo

La Bajada del Barco:
Bajada del Barco hacia 1927. Fotografía de Narciso Clavería publicada en noviembre de ese año en la Revista Toledo

La Iglesia de Santiago del Arrabal:
Iglesia de Santiago del Arrabal. Fotografía de Narciso Clavería publicada en noviembre de 1928 en la Revista Toledo
Iglesia de Santiago del Arrabal. Fotografía de Narciso Clavería publicada en noviembre de 1928 en la Revista Toledo
Iglesia de Santiago del Arrabal hacia 1925. Fotografía de Narciso Clavería publicada en la Revista Toledo en mayo de 1925

La Posada de la Hermandad:
Posada de la Hermandad hacia 1928. Fotografía de Narciso Clavería publicada en junio de ese año en la Revista Toledo

Una calle del entorno del Alcázar (premio para el que la identifique exactamente):
Una calle de Toledo hacia 1928. Fotografía de Narciso Clavería publicada en octubre de ese año en la Revista Toledo

La Calle de Santa Úrsula:
Calle de Santa Úrsula hacia 1928. Fotografía de Narciso Clavería publicada en abril de ese año en la Revista Toledo

La Calle de Santa Isabel:
Calle de Santa Isabel hacia 1927. Fotografía de Narciso Clavería publicada en julio de ese año en la Revista Toledo

La Calle de la Granja:
Calle de la Granja hacia 1927. Fotografía de Narciso Clavería publicada en octubre de ese año en la Revista Toledo

La Cuesta de Los Pascuales:
Calle de los Pascuales en 1925. Fotografía de Narciso Clavería publicada en diciembre de 1925 en la Revista Toledo

La Iglesia de La Magdalena:
Iglesia de la Magdalena hacia 1925. Fotografía de Narciso Clavería publicada en la revista Toledo en noviembre de 1925

La Catedral:
Interior de la Catedral de Toledo en 1925. Fotografía de Narciso Clavería publicada en La esfera
Interior de la Catedral de Toledo en 1915. Fotografía de Narciso Clavería publicada en La Esfera
Catedral y Plaza del Ayuntamiento en 1925. Fotografía de Narciso Clavería publicada en diciembre de 1925 en la Revista Toledo
Interior de la Catedral de Toledo hacia 1915. Fotografía de Narciso Clavería publicada en Gran Vida

El Callejón de la Soledad:
Callejón de la Soledad hacia 1931, Fotografía de Narciso Clavería para la Revista Toledo (1931)

El Cobertizo del Pozo Amargo:
Cobertizo del Pozo Amargo hacia 1931, Fotografía de Narciso Clavería para la Revista Toledo (1931)

El Cobertizo de Santa Ana:
Cobertizo junto al Colegio de Doncellas hacia 1930. Fotografía de Narciso Clavería publicada en la Revista Toledo en marzo de 1930

Las Torres de la Reina:
Torres de la Reina, Toledo, hacia 1922. Foto Clavería

El Hospital Tavera:
Hospital Tavera y Ábside del Hospital de Huérfanos Cristinos hacia 1929. Fotografía, probablemente de Narciso Clavería,  publicada en septiembre de 1929 en la Revista Toledo

El final de la Calle del Ángel:
Final de la calle del Ángel junto al Arco del Judío hacia 1928. Fotografía de Narciso Clavería publicada en agosto de ese año en la Revista Toledo

La Calle de la Plata:
Calle de la Plata fotografiada por Narciso Clavería. Fotografía publicada en diciembre de 1928 en la Revista Toledo

El Convento de Santa Isabel:
Convento de Santa Isabel. Fotografía de Narciso Clavería publicada en noviembre de 1930 en la Revista Toledo

La Plaza de la Cruz:
Plaza de la Cruz hacia 1925. Fotografía de Narciso Clavería publicada en la Revista Toledo en noviembre de 1925

La Iglesia de San Andrés:
Iglesia de San Andrés hacia 1930. Foto Clavería

El Corral de Don Diego:
Corrral de Don Diego en 1924. Foto M. Clavería

Narciso Clavería falleció en Madrid el 14 de enero de 1935.
Esquela con motivo de la muerte de Narciso Clavería en 1935. Diario ABC
Sirva esta entrada como humilde homenaje a este gran arquitecto que nos dejó una estación de ferrocarril singularísima -todo un monumento- y que demostró a través de la fotografía que Toledo caló bien dentro en lo más profundo de su alma.

sábado, 3 de septiembre de 2011

El Patio Toledano

Para muchos autores, una de las peculiaridades de Toledo que más ha llamado su atención a lo largo de la historia ha sido su curioso mestizaje entre lo indudablemente castellano y un exotismo andalusí que por muchos fue incluso denominado como oriental. En una misma calle, dependiendo del recodo que se vislumbre, o de la época del año en que se recorra, puede uno sentirse a ratos en Burgos o en Damasco, en Cuenca o en Córdoba, en Valladolid o en Fez.
Es sin duda una mezcla de muchos factores la que hace que Toledo sea así de especial: desde su compleja topografía, hasta su pasado plagado de diferentes culturas que le imprimieron cada una su estilo, pasando por un clima con extremos muy diferenciados entre el verano y el invierno.
Del Toledo más oriental y andalusí destaca un elemento urbano sobre el resto: el Patio Toledano. Pero hasta este refugio de frescor en nuestros cálidos veranos presenta en Toledo peculiaridades e hibridaciones interesantísimas. Es imposible hablar de un patio toledano típico en términos absolutos, pues la tipología y variedad de patios en la ciudad es extensísima: los hay, en efecto, de clara influencia islámica, pero coexisten -a veces incluso en un mismo patio- con los mudéjares, renacentistas, barrocos, historicistas o modernistas.
Les une a todos ellos su espíritu: lugares de convivencia vecinal y familiar, oasis de frescor que consiguen bajar hasta 3 y 4 grados la temperatura con respecto a la calle, espacios destinados a iluminar y distribuir las diferentes estancias de las viviendas y a menudo lugar de almacenamiento del agua de lluvia y subterránea mediante ingeniosos juegos de tejados que vierten en profundos aljibes.
Su esmerado cuidado, tradicionalmente en manos femeninas, era -y es- algo parecido a una competición con el patio de la casa contigua. La variedad de especies vegetales que podemos contemplar en ellos no es desdeñable, pero de entre todas ellas destaca la planta del patio toledano por excelencia: la aspidistra -pilistra para casi todo el mundo- que con sus hojas de intenso color verde da una sobrada recompensa a los escasos cuidados que requiere.
No es de extrañar por tanto que los patios fueran inmortalizados por los primeros fotógrafos. Aquellos que fueran foráneos debieron sorprenderse a comprobar la amplitud de muchos de ellos, a menudo mucho mayor que la de la calle por la que se accedía, convirtiendo muchas casas que se presumían sombrías y estrechas en luminosas y espaciosas.
Esa sensación debió rondarle al galo Jean Laurent, tal vez el primero en fotografiar el patio de una vivienda toledana allá por 1860:
Patio de una Casa de Toledo en el siglo XIX. Fotografía de Jean Laurent. Universidad de Navarra

Pero fue un español de Mazarambroz, Casiano Alguacil, el que sin duda captó mejor el espíritu de los patios de vecindad toledanos en el siglo XIX. Son memorables sus fotografías de escenas cotidianas que reflejan una vida tranquila, probablemente a menudo algo tediosa, y por encima de todo, muy humilde. Coser, charlar, jugar, regar, lavar...eran actividades propias de los patios en aquel siglo XIX que a buen seguro era bien parecido a los siglos anteriores:
Patio toledano en el siglo XIX. Foto Casiano Alguacil
Patio toledano en el siglo XIX. Foto Casiano Alguacil
Patio toledano en el siglo XIX. Foto Casiano Alguacil
Patio toledano en el siglo XIX. Foto Casiano Alguacil
Patio en la Calle de las Bulas en el siglo XIX. Fotografía de Casiano Alguacil. Ayuntamiento de Toledo
Patio toledano en el siglo XIX. Fotografía de Casiano Alguacil. Ayuntamiento de Toledo
Patio en la Calle de la Merced en el siglo XIX. Fotografía de Casiano Alguacil. Ayuntamiento de Toledo
Patio en la Calle de la Merced en el siglo XIX. Fotografía de Casiano Alguacil. Ayuntamiento de Toledo
Patio en la Calle de la Merced en el siglo XIX. Fotografía de Casiano Alguacil. Ayuntamiento de Toledo
Patio de la casa del Arcedianato de Madrid en el siglo XIX. Fotografía de Casiano Alguacil. Ayuntamiento de Toledo
Patio de la casa del Arcedianato de Madrid en el siglo XIX. Fotografía de Casiano Alguacil. Ayuntamiento de Toledo
Patio de la casa del Arcedianato de Madrid en el siglo XIX. Fotografía de Casiano Alguacil. Ayuntamiento de Toledo
Patio típico toledano hacia 1880. Fotografía de Casiano Alguacil. Copia conservada en el Museo D´Orsay
Patio en la Calle Instituto en el siglo XIX. Fotografía de Casiano Alguacil. Ayuntamiento de Toledo
Patio del Pintor R.Barajas en la calle Cristo de la Luz a finales del siglo XIX. Foto Casiano Alguacil. Ayuntamiento de Toledo
Un patio toledano con la Iglesia de San Miguel y el Alcázar al fondo hacia 1880.  Fotografía de Casiano Alguacil. Ayuntamiento de Toledo

Ya a comienzos del siglo XX los patios toledanos fueron profusamente fotografiados, muchos de ellos para ilustrar postales del incipiente turismo que comenzaba a despertar en España:
Patio toledano a inicios del siglo XX
Patio toledano a principios del siglo XX
Patio de una casa toledana a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón
Patio del Pintor R.Barajas en la calle Cristo de la Luz a comienzos del siglo XX. Foto Pürger
Patio de la casa supuestamente habitada por los hermanos Becquer en la Calle de la Lechuga. Fotografía tomada en 1913 por Lucas. En el centro del patio posa D. Ventura Reyes Prósper
Patio toledano a inicios del siglo XX
Patio Toledano a comienzos del siglo XX
Un patio toledano. Fotografía publicada en junio de 1928 en la Revista Toledo
Un patio de Toledo a comienzos del siglo XX. Foto Purger
Patio toledano a principios del siglo XX
Patio toledano a inicios del siglo XX
Patio toledano a comienzos del siglo XX
Patio típico toledano a inicios del siglo XX
Patio toledano hacia 1900. Foto Hauser y Menet
Patio Toledano hacia 1900. Postal de Hauser y Menet
Patio toledano a comienzos del siglo XX
Patio toledano a mediados del siglo XX
Patio toledano a inicios del siglo XX
Patio en la calle del Instituto a comienzos del siglo XX
Patio toledano  a principios del siglo XX. Archivo de la revista Life
Patio toledano de la calle San Juan de Dios a comienzos del siglo XX
Patio toledano hacia 1909. Foto Garcés
Patio toledano a comienzos del siglo XX.  Foto Alonso
Patio de la Casa Ochoa en la Plaza de San Agustín a inicios del siglo XX
Ventura Reyes Prósper en un patio de la Calle de la Lechuga (Toledo)
Restos de un camión aparecido en un patio de Toledo tras las voladuras del Alcázar en 1936. Foto Erich Andres. Ministerio de cultura. Centro Documental de la Memoria Histórica

Ese modo de vida tan cercano, humano y tradicional -con sus ventajas y sus inconvenientes- propio de los patios, se mantuvo hasta no hace demasiado. En los años 60 y 70 fue el genial John Fyfe quen tal vez captara el final de todo un modo de vida, antes de que el progreso cambiara nuestras vidas y palabras como televisión, aire acondicionado, bloque de pisos, videojuego, teléfono o internet acabaran casi por completo con aquella vida, a buen seguro peor que la nuestra en muchos aspectos, pero indudablemente auténtica:
Niños en el patio de la Señora Paca en la Calle de Santa Leocadia de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Patio en Alfileritos. Foto John Fyfe
Patio en una casa de la Calle Alfileritos de Toledo en 1982. Fotografía de John Fyfe

Los patios toledanos han llamado la atención de fotógrafos de gran renombre. Un ejemplo es Inge Morath, que retrató este con otro habitual inquilino de los patios: el gato.
Gato en un patio de Toledo hacia 1960. Fotografía de Inge Morath

También mi abuelo Eduardo Butragueño Bueno supo captar esa plácida vida de las tardes en los patios, en este caso inmortalizando una partida de ajedrez de mi bisabuela con una amiga:
Jugando al ajedrez en el Patio familiar de la casa de Santo Tomé. Fotografía de comienzos del siglo XX por Eduardo Butragueño Bueno

Me parecen muy representativos los artículos de comienzos de siglo sobre los patios toledanos publicados en la revista La Esfera. En 1919 fue publicado este de Andrés González Blanco:
Artículo de Andrés González Blanco sobre los patios toledanos publicado el 12 de julio de 1919 en la Revista La Esfera

Y en 1928 fue Santiago Camarasa quien escribió estas líneas:
Artículo de Santiago Camarasa sobre los patios toledanos publicado el 25 de agosto de 1928 en la revista La Esfera (pág. 1)
Artículo de Santiago Camarasa sobre los patios toledanos publicado el 25 de agosto de 1928 en la revista La Esfera (pág. 2)

Este es un artículo de S. Fernández Contreras de 1928 publicado en la Revista Toledo:
Patio toledano. Fotografía publicada en febrero de 1928 en la Revista Toledo

Para finalizar, traigo un ejemplo reciente -a mi entender, lamentable- de cómo una restauración de un patio en un edificio protegido puede acabar con el mismo. En la calle Santa Úrsula, 11 se ha ubicado la sede del Colegio de Arquitectos de Castilla-La Mancha. En la misma se ha destruido el patio historicista que fue objeto de multitud de fotografías y postales en el siglo XIX y comienzos del XX:
Patio en la Calle Santa Úrsula en el siglo XIX. Fotografía de Casiano Alguacil. Ayuntamiento de Toledo
Patio de la Calle Santa Úrsula 11 a finales del siglo XIX. Foto Casiano Alguacil
Patio Toledano en Santa Úrsula a inicios del siglo XX
Patio toledano hacia 1909. Foto Garcés
Patio de la Calle Santa Úrsula 11 a comienzos del siglo XX. Edición Menor

Este era su estado antes de las obras:
Patio de la Calle Santa Úrsula 11 antes de comenzar la obra del Colegio de arquitectos

Y así ha quedado tras la reforma:
Patio de la Calle Santa Úrsula 11 tras las obras del Colegio de Arquitectos de Castilla-La Mancha

No se trata de oponerse a que en el centro de Toledo puedan ejecutarse patios de estilos diferentes -siempre se hizo a lo largo de la historia-, sino de ser coherentes. La ley debe cumplirse siempre independientemente de si el promotor es un particular o una institución oficial. No me cabe ninguna duda de que si esa reforma la efectúa cualquier vecino para su vivienda la administración hubiera paralizado la obra, multado al dueño y retirado cualquier tipo de subvención. En el caso que nos ocupa, la obra fue inaugurada hace meses por las primeras autoridades locales y regionales, que elogiarion la obra efectuada.
Sin duda es una buena noticia que una institución decida instalar su sede en Toledo, pero no lo es tanto que la ley no sea igual para todos.

Bibliografía recomendada:
- El Patio Toledano, perduración y evolución, de Juan Meneses Revenga

Enlaces de interés:
- Fotografías panorámicas en 360º de más de 100 patios de Toledo por José María Moreno
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