viernes, 23 de abril de 2010

El alma de Toledo capturada por John Fyfe

Son ya casi 5.000 las fotografías antiguas de Toledo que Toledo Olvidado os ofrece. Algunas de ellas tienen un enorme valor documental, artístico o histórico. Pero no demasiadas, por no decir muy pocas, consiguieron captar lo que denominaría el alma de Toledo. Es dificil de explicar con palabras qué puede entenderse por alma, y más si se refiere a una ciudad. Tal vez sea una mezcla de lugares, situaciones, personajes, luces, texturas, miradas y atmósferas que sólo unos pocos fotógrafos están capacitados para capturar como un todo, generando imágenes irrepetibles que evoquen mil sensaciones.
Si es dificil capturar fotográficamente este alma, el hecho de que sea un foráneo el que lo consiga tiene un mérito indescriptible. Este es el caso de John Fyfe.
Nacido en Connecticut (Estados Unidos) en 1944, a los once años comenzó a tocar el saxofón y el clarinete, hasta que en 1962 accedió a la universidad para convertirse en profesor de música. Sin embargo, a los dos años de acceder a la universidad, abandonó los estudios para enrolarse en las fuerzas aéreas americanas. Allí se especializó en sismología y un año después fue enviado a Fairbanks (Alaska) en 1965. Fue allí donde John comenzó a interesarse en el arte de la fotografía: se apuntó a un curso por correspondencia impartido por The New York Institute of Photography, que le permitió aprender los principios básicos de la fotografía.
En enero de 1967 fue destinado por las fuerzas aéreas a España, un país que desconocía por completo. Concretamente le fue encomendado un puesto en la Estación Sismológica de Sonseca, permitiéndosele trabajar desprovisto de uniforme militar y vivir como un civil más. Como la mayoría de sus compañeros, John no vivía en Sonseca sino en Toledo. Se reunían en un local situado en la calle Cervantes (que si no me equivoco es el que aún conserva en su cierre el anagrama de YMCA) donde veían películas juntos, charlaban y recibían el correo.
El primer mes se alojó en el Hotel Imperio mientras buscaba acomodo en un lugar de modo permanente. Comían muy a menudo todos juntos en el Restaurante El Trocadero en la Avenida de la Reconquista, y casualmente la dueña alquilaba habitaciones junto al restaurante. En una de esas habitaciones John Fyfe vivió por espacio de casi un año.
Vista desde la habitación de John Fyfe junto al restaurante El Trocadero en 1967
John cita como uno de sus mejores recuerdos los desayunos en el Hotel Suizo de la Plaza de Zocodover, donde siempre tomaba un café, un bollo suizo y una copa de anís.
No olvida tampoco John sus muchas horas en el Café Español, tomando aceitunas rellenas con un vino mientras disfrutaba viendo el ajetreo de la gente en Zocodover. Allí se hizo amigo de uno de los últimos limpiabotas que trabajaron en la plaza. A la hora de tomar un aperitivo, acudía a la carnicería de la plaza, donde le preparaban un bocadillo de jamón por el módico precio de 5 pesetas.
España era para él el primer país extranjero que conocía, y estaba ávido de nuevas sensaciones y experiencias, y de nuevos lugares que retratar con su cámara. John pronto se dio cuenta de que se encontraba en un lugar ideal para disfrutar fotografiando, y por ello aprovechaba cada día de descanso para perderse por las calles captando cada detalle que le llamaba la atención de Toledo. Según sus propias palabras, era como un sueño vivir en un lugar con esas oportunidades fotográficas.
A través de un amigo común conoció a la que sería su mujer, Araceli, con la que se casó en 1968 en la Iglesia de Santa Leocadia, oficiando la ceremonia D. Hilario Velázquez Fernández, tío de Araceli y párroco de Navahermosa durante muchos años.
Un año después, en 1969, se mudaron a vivir a Estados Unidos, donde residen hasta el día de hoy. John y Araceli volvieron a Toledo con asiduidad hasta que murieron los padres de ella.
John Fyfe en 2004
De vuelta en Estados Unidos John trabajó quince años en el Inter-American Development Bank en Washington, para pasar luego cinco años en la NASA ayudando en el diseño de la Estación Espacial Internacional. Más tarde fue asistente técnico en varios departamentos del gobierno central, incluyendo la propia Casa Blanca. Padre de dos hijos, David y Carlos, vive actualmente retirado en Virginia disfrutando con Araceli de su jardín y de sus nietos.
Comenzaremos por ver las fotografías tomadas por John Fyfe el año de su llegada a Toledo, 1967:

Tal vez su mejor fotografía sea esta que retrata a la perfección la apacible vida de unos niños en el centro histórico. Unos muchachos juegan a las cartas mientras detrás varias niñas charlan. La escena es observada por una niña más pequeña que viene de comprar el pan. En palabras del propio John, se trata de una fotografía conseguida de casualidad: "Iba deambulando por Toledo con mi cámara cuando, tras girar una esquina, me topé de frente con la escena. Tomé la fotografía sin ser consciente de lo que estaba haciendo. Creo que fue lo que Henri Cartier-Bresson denominó el Momento Decisivo"
Niños en una calle de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

Esta es una imagen que retrata a la perfección el ambiente de las pescaderías de la Calle Tornerías:
John Fyfe. Pescadería en Toledo, 1967

Muy cerca, en la Plaza Mayor fotografió esta preciosa cacharrería:
John Fyfe. Cacharrería.

En esa Plaza se colocaban puestos de venta en las escaleras de acceso al Teatro de Rojas:
John Fyfe, Plaza Mayor. Toledo.

Cerca de Santiago del Arrabal tomó esta preciosa fotografía donde puede verse al célebre Calixto, un frutero ambulante que suministraba la fruta en una época con pocas tiendas en el barrio. Era muy apreciado por todos y calzaba una bota con un suplemento de unos 30 cm. Según me cuenta A. Obeo, su borrico solía tener unas erecciones que impresionaban.
John Fyfe. Toledo, 1967

Muy cerca de allí está tomada esta imagen:
John Fyfe. Toledo, 1967

John captó un poco más abajo a un pintor mientras dibujaba la iglesia desde la Puerta de Bisagra:
John Fyfe. Toledo, 1967

La Plaza de Zocodover y su animado ambiente quedó espléndidamente retratada por Fyfe:
Plaza de Zocodover de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
John Fyfe. Toledo, 1967
John Fyfe. Toledo, 1967
Café Español de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

Por supuesto, el Corpus de 1967 no podía faltar en la serie de soberbias imágenes de John Fyfe:
Gigantones del Corpus en Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
John Fyfe. Corpus de 1967 en Toledo
John Fyfe. Corpus de 1967 en Toledo
Corpus Christi de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Corpus Christi de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

Aquí tenemos el Pasadizo de Balaguer:
Pasadizo de Balaguer en 1967. Fotografía de John Fyfe

John capturó de modo increíble ese alma de Toledo en detalles y rincones de la ciudad:
Ventana en Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Plaza de la Cruz en Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Cuesta de San Justo en Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Herramientas de un barrendero de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Carpintería en Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Ventana de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Aldaba en Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Monumento al Ángel del Alcázar en Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Restos de un brasero en la Calle de Santa Leocadia de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Puerta de Alfonso VI y casas aledañas. Años 60. Foto John Fyfe

Araceli y él vivieron en la Calle de Santa Leocadia, donde John supo captar la atmósfera que desprendía la vida cotidiana de aquel Toledo de 1967:
Calle de Santa Leocadia en Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Calle de Santa Leocadia de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

La Avenida de la Reconquista no estaba aún asfaltada en 1967. John capturó esta maravilla de imagen (click para ampliar) donde puede verse la avenida con una alineación de viejos árboles que hubieron de ser talados para ensanchar la calzada:
Avenida de la Reconquista en Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

La ausencia de tiendas en las nuevas zonas de la ciudad hacía necesaria la presencia de la venta ambulante:
Vendedora ambulante en la Avenida de la Reconquista en Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Vendedor ambulante en el Paseo de la Vega de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Vendedor ambulante de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

John Fyfe tomó preciosas perspectivas de la siempre evocadora Calle Alfileritos:
Calle Alfileritos de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Calle Alfileritos de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Patio en Alfileritos. Foto John Fyfe

Estas son algunas perspectivas desde el exterior de la ciudad o desde miradores:
Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Vista general de de Toledo nevado en 1967. Fotografía de John Fyfe
Puente de Alcántara y Alcázar de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Barrio de las Covachuelas de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Rio Tajo y Playa de Safont de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

John acudió a los toros en la plaza de Toledo en 1967 y tomó esta bella estampa de todo un grande: El Litri.
El Litri torea en la Plaza de Toros de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

John Fyfe inmortalizó un momento histórico: la visita a Toledo del canciller Konrad Adenauer sólo dos meses antes de fallecer. En la imagen puede verse a Adenauer al salir del Museo de Santa Cruz:
Visita del canciller alemán Konrad Adenauer a Toledo en febrero de 1967. Fotografía de John Fyfe

La comida se celebró en Tavera:
Cortejo de honor en Tavera con motivo de la visita de Konrad Adenauer de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

El Paseo del Miradero era aún un parque, lleno de vida y, por supuesto, lleno de niños:
Niños en el Paseo del Miradero de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Paseo del Miradero (Toledo). Foto John Fyfe

En esos años, el Miradero era también la "sede" del mercado del Martes:
John Fyfe. El "martes" en el Miradero en 1967.
Paseo del Miradero. Años 60. Foto John Fyfe

Aquí tenéis los jardines del Tránsito:
Paseo del Tránsito de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

Personalmente me encanta esta fotografía de la Cuesta de la Sal donde puede ya verse todo un mito de la hostelería toledana: el Bar Skala. No puedo por menos que dedicar esta foto a Javier Felage:
Cuesta de la Sal en Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

Cerca de la casa de Santa Leocadia estaba la casa de la Señora Paca, con su patio y con sus niños:
Niños en el patio de la Señora Paca en la Calle de Santa Leocadia de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

Una preciosa perspectiva captada por John es la de la esquina entre las calles Santa Isabel y Pozo Amargo, donde se ubicaba la tienda de Casa Dueñas. La segunda foto es ya de 1968:
Tienda en Pozo Amargo esquina Santa Isabel en Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Tienda de Casa Dueñas en Pozo Amargo esquina Santa Isabel en Toledo en 1968. Fotografía de John Fyfe

Resulta curiosa la vista del Paseo de Recaredo -que era en buena medida un simple terraplén aún sin arbolar- visto desde el Paseo de la Vega o de Merchán. Se ve que todavía existía la calle elevada que se situaba junto a la Puerta de Alfonso VI y el Hostal del Cardenal:
Paseo de Recaredo desde el Paseo de la Vega en Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

Las fotografías de Fyfe en 1968 son también preciosas. Por ejemplo es llamativa la decoración de la Ermita del Valle para la romería de aquel año:
Ermita del Valle en Toledo en 1968. Fotografía de John Fyfe

Es muy bonita también la vista de la Puerta del Sol:
Puerta del Sol de Toledo en 1968. Fotografía de John Fyfe

Aquí tenemos la Bajada del Barco:
Bajada del Barco en Toledo en 1968. Fotografía de John Fyfe

En esta estupenda imagen podemos ver el inicio de la Plaza de Don Fernando junto a la Cornisa:
Ronda Cornisa junto a la Plaza de Don Fernando en Toledo en 1968. Fotografía de John Fyfe

Esta es la entrada del Palacio Arzobispal:
Palacio Arzobispal de Toledo en 1968. Fotografía de John Fyfe

De 1976 es esta buenísima imagen de una anciana tomando el sol del invierno en la Plaza de las Carmelitas:
Anciana en la Plaza de las Carmelitas de Toledo en 1976. Fotografía de John Fyfe

Unos años después, en 1982, Fyfe volvió a tomar impresionantes fotografías. Me encantan las tomadas en el entorno del Colegio de Doncellas:
Cobertizo en el Colegio de Doncellas en Toledo en 1982. Fotografía de John Fyfe
Cobertizo cerca del Colegio de Doncellas en Toledo en 1982. Fotografía de John Fyfe

Es estupenda también esta estampa del Callejón de Gigantones, junto a Alfileritos:
Callejón de Gigantones en Toledo en 1982. Fotografía de John Fyfe

Este patio es de la calle Alfileritos:
Patio en una casa de la Calle Alfileritos de Toledo en 1982. Fotografía de John Fyfe

Aquí tenemos la Plaza de las Capuchinas:
Plaza de las Capuchinas de Toledo en 1982. Fotografía de John Fyfe

Estos son otros rincones retratados por John en el 82:
Calle Alfonso XII esquina Nuncio Viejo en Toledo en 1982. Fotografía de John Fyfe
Calle de Toledo en 1982. Fotografía de John Fyfe

En definitiva, una colección magistral de alguien que captó como pocos la esencia de un Toledo a caballo entre la modernidad y los tiempos del pasado. Según el propio John Fyfe: "Toledo cambió mi vida. Hoy sería una persona totalmente diferente si no hubiera tenido la oportunidad de estar allí y conocer a mi familia y a mis amigos. Toledo está siempre en mi corazón"

Por mi parte sólo me queda añadir algo breve y sencillo: ¡Gracias John! Por tu amabilidad, por tu generosidad y, sobre todo, por tus fotografías. Toledo será siempre tu casa.

20 comentarios

Kunzuilh dijo...

Preciosas Eduardo.
Muy evocadoras, la verdad...
Se echa de menos la tierra...

Saludos!

Toledanista dijo...

Gracias por compartirlo, Eduardo.

Toledanista dijo...

Gracias por compartirlo, Eduardo.

José María Moreno dijo...

De todos los regalos que nos haces semana a semana es quizá una de las mejores entradas que he visto respecto a la calidad fotográfica pura y a su contenido social y costumbrista. Algunas realmente magistrales, que no conocía, y que, para mí, están al mismísimo nivel de la obra Robert Doisneau, y de la de Bresson y Capa de la agencia Magnum, de prestigio mundial. Llevo un largo, largo, rato obervándolas con detenimiento, entonces tenía 15 años, y recuerdo perfectamente todos los escenarios y algunas de las personas que aparecen, en otras estoy consultando porque tengo dudas. Ya te contaré...
Se me acaban los calificativos, Eduardo, simplemente gracias de corazón.

Anónimo dijo...

alucinante!

Jorge Cano dijo...

Hola Eduardo.
El patio que reproduces en la última imagen ¿puede pertenecer al existente en la fachada derecha de la Cuesta de Moreto?. Tanto dá. Todas las fotos pertenecen a lugares de mi infancia. Podría ser cualquiera de los chicos del Miradero. Te lo agradezco mucho, muchísimo, que los hayas rescatado igual que los recuerdo. Gracias Eduardo de todo corazón.

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

Muchas gracias a todos vosotros por vuestras palabras.
Sólo dos apuntes: la prodigiosa memoria fotográfica de mi madre me ha identificado la foto de la carpintería. Se trata de lo que más tarde fue muchos años la tienda de Discos Neón, muy cerca de la Calle de la Sal y San Ginés.
La foto de la Calle del Barco puede que sea en realidad el Pozo Amargo como bien me indica F. J Martín.
Y en cuanto al patio de Agustín Moreto...debería asomarme para comprobarlo. Tal vez sea.
Abrazos a todos.

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

Dos detalles más:
La Foto del Bar Skala es de 1976 y no de 1967 (gracias a Javi por la corrección).
La foto de los niños en El Miradero está en realidad tomada en el Tránsito. Eran los niños del orfanato que ya retratara Cartier Bresson. Solían salir a jugar al parque del Tránsito. Gracias a Araceli, esposa de John, por la aclaración.

valen 62 dijo...

Es emocionante ver zonas de Toledo que desgraciadamente no volveran a ser como ataño. Entre ellas las huertas de Safont, el Paseo de Recaredo con su tunel, para pasar de la zona de la reconquista a la Puerta de Alfonso VI, las calles casí sin coches-donde se podia jugar sin peligro, Plaza Mayor con su tenderetes a la entrada del Mercado y Pepe y su mujer con el carrito de los sorteos. Gracias por recordarnos estos pedazos de nuestras vidas. Un saludo

Alatriste dijo...

Vaya me he quedado sin palabras, este tipo de fotografías me encantan.
En alguna ocasión cuando viajo a cierto lugares con encanto, también intento hacer fotografías que capten la esencia de la localidad.

Un saludo

juraba dijo...

Es alucinante, esas fotografías irrepetibles y que nunca más veremos, solamente, gracias a Fyfe, volveremos a recordar esas entrañables calles, plazas y patios, repletas de niños, gracias por este maravilloso reportaje

Knight99 dijo...

Llevo tantos años en Cuenca que casi no me acuerdo, pero la mayoría de los sitios retratados los he conocido casi igual.
Muy bonito, de veras.

J. Carlos Ramos dijo...

Eduardo, gracias, muchas gracias por tu blog y por todo el esfuerzo que pones en él. Gracias por todo lo que nos haces sentir a través de tantas imágenes que, aunque muchas parecidas permanezcan en la memoria de los que hemos vivido esa época y ese Toledo, necesitamos no dejarlas en el olvido.

El patio que aparece titulado "Este patio es de la calle Alfileritos" es casi seguro al 100% del número 11 de esa calle. Y también puedo asegurar casi al 100% que no puede pertenecer al callejón de Agustín Moreto ya que a todos los patios de ese callejón se accedía de abajo a rriba y no al revés como se ve en esa foto.
Un saludo.

Luna dijo...

Gracias por mostrarme cosas de Toledo que no conocía..
¡¡y yo pensaba que lo conocía!!
Gracias de nuevo por abrir esta puerta a la ciudad que me ha enamorado.
Espero que escribas pronto, te sigo!

grebarsan dijo...

Que recuerdos, gracias por estas imagenes.

Anónimo dijo...

Muy agradecido Eduardo. Conmovedor.
Jesús

jesus dijo...

Bueno estoy absolutamente emocionado de todos estos albumes; actualmente vivo fuera de España, sin embargo nací en Toledo y viví allí toda mi infancia, en el cobertizo del Pozo Amargo.
Mira, al margen ya de las felicitaciones que mereces, sí me gustaría decirte que con absoluta seguridad hay algunos errores en el nombre de las fotos, en lo referido a los lugares, pues yo jugué toda mi infancia en el casco y presumía entonces de conocer una casa o calle sólo con ver un metro cuadrado de su suelo o su pared; bueno, para tanto ya no creo que dé mi memoria, pero sí estoy seguro de algunos errores de ubicación. Si quieres que te los comente estaré gustoso en hacerlo.

Un saludo y gracias de nuevo por estas fotos.

Mari dijo...

Hola Eduardo...hace tiempo que te sigo, pues me gusta mucho Tu blog.
hoy e visto una foto mia en la Calle Alfileritos 1967, pero no puedo sacarla , como lo podria hacer,
soy la chica que esta en el centro de la calle,con el pelo largo y con un libro en las manos,salia de casa de mi tia que vivia en el nº 12
gracias..

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

Mari:
Si me das un correo te la adjunto. Abrazos.

Manuel Vaquero dijo...

En cuanto a la foto de los niños del Miradero, tengo que hacer una corrección, lo digo de buena tinta ya que soy uno de los que aparece en ella otro es mi hermano, esta foto está tomada en los jardines que hay bajo el Alcázar, se baja por una escalera que existe en frente de la estatua del ángel, la fecha es 1965-1966, eso no estoy seguro, los niños somos alumnos de Colegio de los Seises, nota no eramos huérfanos para nada, estábamos estudiando 1º de primaria, muchos veces nos subían en el recreo desde la Plaza de la Bellota, que es donde está o estaba el colegio a los jardines del Alcázar, también recuerdo perfectamente cuando nos realizaron dicha foto.
Saludos.

© TOLEDO OLVIDADO
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