sábado, 12 de febrero de 2011

Los urinarios de Zocodover

La Plaza de Zocodover, como centro neurálgico de Toledo, siempre se ha caracterizado por ser el punto de la ciudad en el que las diferentes corporaciones han puesto más empeño, con mayor o menor acierto, en remodelar, acicalar y embellecer. Hoy veremos la evolución de la plaza desde un punto de vista poco habitual: sus evacuatorios o urinarios públicos.
Los tiempos han cambiado mucho en el útimo siglo en lo referente a higiene y salud pública a la hora de gestionar las aguas fecales. Si a comienzos del siglo XX poco menos que seguía vigente el ¡agua va! heredado de tiempos medievales (los romanos eran más pulcros y tenían alcantarillado), en los tiempos actuales afortunadamente casi cualquier vivienda o local posee un inodoro conectado a la red pública de alcantarillado.
En este sentido, como lugar muy concurrido, Zocodover tenía un grave problema a finales del siglo XIX y principios del XX, pues el incipiente turismo así como los cambios en las costumbres sociales comenzaban a provocar un rechazo social ante el nauseabundo olor y la lamentable imagen que se ofrecía en los lugares en que se solía aliviar la población que visitaba la plaza. Desde que en 1858 se cerrara el Callejón de la Lamparilla, que era conocido como Callejón de la Bragueta -no es necesario decir por qué- donde se edificaría la Fonda Nueva, al inicio de la cuesta de las Armas, fueron varios los lugares que el ayuntamiento intentó habilitar en la plaza y sus alrededores para ubicar los evacuatorios, por supesto carentes de agua corriente.
Placa de la antigua calle de la Lamparilla
Arcos de Zocodover antes de ser demolidos en 1864. Al fondo la calle de la Lamparilla

De este modo hacia 1900 tenemos evidencias fotográficas de la existencia de unos pequeños urinarios de madera en Zocodover situados más o menos enfrente de lo que hoy es la Caja Rural:
Plaza de Zocodover hacia 1900. Foto Hauser y Menet
Urinarios de Zocodover hacia 1900.

Por entonces también fue inmortalizado el diminuto urinario que se situaba junto al Arco de la Sangre al bajar las escaleras que descienden de la plaza:
Arco de la Sangre (Toledo) a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón
Urinario junto al Arco de la Sangre (Toledo) a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón (detalle)

Unos años más tarde, hacia 1908, se construyó en el mismo lugar de Zocodover donde se situaban los servicios de madera un curioso evacuatorio constituido por dos tapias semicirculares que formaban casi una circunferencia y coronadas por un tejadillo:
Urinario con publicidad en Plaza de Zocodover en un día de Corpus en los años 20. Fotografía de José Villar Martelo
Urinarios de Zocodover hacia 1905
Urinario existente en la Plaza de Zocodover hacia 1905
Urinarios de Zocodover en 1908
Urinarios de Zocodover hacia 1905

Este evacuatorio existía en 1913, cuando con motivo de la visita -ya mencionada en otras entradas- del primer ministro francés Raymond Poincaré se decidió adecentar con una mano de pintura color sepia que provocó las críticas de algunos columnistas que consideraban este retrete como una vergüenza para la ciudad:
Artículo del 2 de octubre de 1913 en El Globo ironizando sobre los urinarios de Zocodover

En esto llegamos al año de 1925, cuando la corporación municipal decide reformar la plaza por completo, con un proyecto que la abría al tráfico rodado y reordenaba su mobiliario urbano y su disposición interior. Fue tal la polémica que se originó en la ciudad, que el asunto fue objeto de comentario en la prensa nacional. Los trabajos llegaron a comenzar en el mes de julio:
29 julio de 1925 La Voz  hace una descripción  de la reforma de Zocodover
Obras en la Plaza de Zocodover en 1925. Fotografía publicada en octubre de ese año con motivo de un artículo sobre la polémica remodelación proyectada entonces. Revista Toledo
Obras en la Plaza de Zocodover en 1925. Fotografía publicada en octubre de ese año con motivo de un artículo sobre la polémica remodelación proyectada entonces. Revista Toledo
Niños juegan en un montón de tierra en Zocodover  en las obras de la plaza del año 1925. Fotografía de Mariano Gálvez. Colección Luis Alba. Ayuntamiento de Toledo

Sin embargo, ante la presión de diversos colectivos y medios encabezados por la Revista Toledo del gran Santiago Camarasa, el propio Rey Alfonso XIII paralizó los trabajos en septiembre:
7-9-1925 La Época anuncia la paralización de las obras de Zocodover

Muy pocos meses después se solicitó permiso para instalar únicamente los urinarios públicos subterráneos, que desconozco si estaban contemplados en el proyeto de remodelación, pero que fueron aprobados como lo prueban estos documentos:
Autorización para ejecutar los urinarios subterráneos de Zocodover en diciembre de 1925
Autorización para ejecutar los urinarios subterráneos de Zocodover en diciembre de 1925
Autorización para ejecutar los urinarios subterráneos de Zocodover en diciembre de 1925
25-12-1925 El Imparcial anuncia la aprobación de las obras de los urinarios de Zocodover

Las obras comenzaron en enero de 1926. Aparecieron en el subsuelo tras varios metros de escombros algunos grandes sillares de aspecto romano:
28-1-1926 El Castellano anuncia el comienzo  de las obras de los urinarios de Zocodover
28-1-1926 El Castellano anuncia el comienzo  de las obras de los urinarios de Zocodover
12 de enero de 1926. La Libertad anuncia el comienzo de las obras de los urinarios de Zocodover

En el mes de marzo las obras estaban casi concluidas. Se adjudicó a la Casa Zaldívar el encargo de equipar los urinarios mientras que las tareas de embellecimiento de la obra recayeron nada menos que en el genial Julio Pascual —barandilla de forja artesanal— y en los ceramistas Sebastián Aguado —azulejería del interior— y Henche-Montemayor.
10-2-1926 El Castellano  anuncia la adjudicación de la verja de los urinarios a Julio Pascual
Verja de los urinarios de Zocodover, obra de Julio Pascual
Dibujos de Sebastián Aguado para el proyecto de ejecución de los urinarios subterráneos de Zocodover construidos en 1926. Ayuntamiento de Toledo, Archivo Municipal
Dibujos de Sebastián Aguado para el proyecto de ejecución de los urinarios subterráneos de Zocodover construidos en 1926. Ayuntamiento de Toledo, Archivo Municipal
Dibujo de Sebastián Aguado para los Urinarios de Zocodover
Dibujo de Sebastián Aguado para los Urinarios de Zocodover
Dibujo de Sebastián Aguado para los Urinarios de Zocodover
Croquis de los Urinarios por Sebastián Aguado
Anuncio de la Cerámica de Sebastián Aguado

El Castellano anunciaba así el final de los trabajos:
3-3-1926 El Castellano anuncia el fin de las obras de los urinarios de Zocodover

El resultado fue del agrado de todos y no se crearon polémicas:
Plaza de Zocodover en 1927. Fotografía de Joaquín Turina © Fundación Juan March
Urinarios de Zocodover recién construidos en la primavera de 1926
Urinarios de Zocodover en 1926 recién construidos. Procesión del Congreso Eucarístico Nacional
Zocodover con sus urinarios hacia 1930
Zocodover con sus urinarios hacia 1930
Urinarios de Zocodover hacia 1930
Urinarios de Zocodover en un mercadillo del Martes
Urinarios de Zocodover en los años 30
Urinarios de Zocodover en los años 30
Urinarios de Zocodover antes de la Guerra Civil
Urinarios de Zocodover antes de la Guerra Civil
Urinarios de Zocodover ates de la Guerra Civil

Los urinarios resistieron los embates de las bombas en la guerra civil diez años después de ser construidos:
Urinarios de Zocodover tras la Guerra Civil
Urinarios de Zocodover tras la Guerra Civil
Urinarios de Zocodover a mediados del siglo XX
Urinarios de Zocodover en la posguerra

Tras la contienda, los evacuatorios subterráneos siguieron cumpliendo su cometido:
Urinarios de Zocodover durante la reconstrucción de Zocodover tras la guerra civil
Vista aérea de Zocodover con sus urinarios hacia 1955
Urinarios de Zocodover antes de 1961. Se pueden ver los autobuses de Galiano y el Toledo-Sonseca

Sin embargo, en 1961 el ayuntamiento de nuevo decide reformar la plaza. El gran Luis Moreno Nieto lo anunció desde ABC:
Anuncio de las Obras de reforma de Zocodover en 1961 escrito por Luis Moreno Nieto en ABC
Anuncio de las Obras de reforma de Zocodover en 1961 escrito por Luis Moreno Nieto en ABC
Anuncio de las Obras de reforma de Zocodover en 1961 escrito por Luis Moreno Nieto en ABC
Plaza de Zocodover a mediados del siglo XX

Fue el final de los urinarios subterráneos, que fueron tapados para ganar espacio en la superficie de la plaza. Una especie de leyenda urbana cuenta que allí siguen, intactos, enterrados bajo las losas de granito. Este foto del fondo Luis Alba demuestra que al menos la estructura sigue intacta, pues fue cubierta con vigas:
Obras en Zocodover en 1961. Vigas para tapar el hueco del los antiguos urinarios públicos. Colección Luis Alba.

Sin embargo, lo cierto es que sus azulejos fueron desmantelados al menos parcialmente. Por suerte, y gracias al interés de los responsables del Restaurante los Cuatro Tiempos, los azulejos no se han perdido y son custodiados allí:
Azulejería de los urinarios de Zocodover obra de Sebastián Aguado conservada en el restaurante Los Cuatro Tiempos
Azulejería de los urinarios de Zocodover obra de Sebastián Aguado conservada en el restaurante Los Cuatro Tiempos

Sin embargo desonozco el paradero de la soberbia forja de Julio Pascual. Del mismo modo está por demostrar que la estructura de los urinarios siga íntegra en el subsuelo.

En 1983 de nuevo Luis Moreno Nieto anunciaba una nueva reforma que en teoría incluía la recuperación de los urinarios, que sin embargo nunca llegó a ser realidad:
5-7-1983 Luis Moreno Nieto describe una nueva reforma de Zocodover. ABC

En nuestros días, si bien no hay urinarios públicos ni fuentes de agua potable en la plaza, al menos no tenemos que soportar el hedor que a buen seguro existió en la plaza hasta 1926.

Actualización: añado un artículo de Don José Aguado donde se aclaraba el error, muy extendido, acerca de la autoría de los azulejos de los urinarios:
No es Ruiz de Luna. Artículo de José Aguado aclarando la autoría de la cerámica de los urinarios de Zocodover. ABC Segunda actualización: gracias a la colaboración de Septimio Andrés, podemos certificar que en la azulejería también participó el alfar talaverano de Henche-Montemayor.
Referencia a la participación del alfar Henche-Montemayor en la azulejería del evacuatorio o urinarios de Zocodover. El Castellano, 28 de abril de 1926 Referencia a la participación del alfar Henche-Montemayor en la azulejería del evacuatorio o urinarios de Zocodover. El Castellano, 28 de abril de 1926.

sábado, 5 de febrero de 2011

John Fyfe descubre un pequeño tesoro en casa

Hace unos meses publiqué una de las entradas que para mí han sido más especiales en estos tres años de andadura de Toledo Olvidado. Me refiero a la que estuvo dedicada a John Fyfe, que como sabéis es un fotógrafo aficionado norteamericano que vivió en Toledo en los años 60 y que supo capturar lo que denominé el alma de Toledo con más sensibilidad que muchos fotógrafos profesionales.
Por eso, cuando esta semana al revisar mi correo electrónico ví que John me había escrito de nuevo, sentí ese indescriptible gusanillo en el estómago que te anuncia que vas a ver algo emocionante. En efecto, John ha estado revisando viejas cajas llenas de fotografías en su casa y, afortunadamente para nosotros, ha hallado 35 pequeños tesoros en forma de fotografías de Toledo, la mayoría de ellas tomadas en 1967. Dice John que a su juicio no poseen la misma calidad que las que ya pudimos ver en la anterior entrega, pero sin embargo a mí me parecen de un nivel excepcional.

Comenzaremos por ver las fotografías tomadas en la Plaza de Zocodover. Las tomas correspondientes a 1967 nos ofrecen una estampa que duró hasta los años 80: el guardia urbano con su pequeño pedestal que servía de minirotonda. A la izquierda podemos ver la ubicación del entonces Gobierno Militar:
Guardia Urbano en Zocodover en 1967. Fotografía de John Fyfe

Una fotografía muy especial es la que nos muestra a un humilde vendedor de tabaco al por menor -cigarrillos sueltos, vamos- situado en lo que era el Café Español:
Vendedor de tabaco en Zocodover en 1967. Fotografía de John Fyfe

Merece la pena ampliar la imagen para ver todo un muestrario de las marcas de tabaco que triunfaban por aquellos días:
Vendedor de tabaco en Zocodover en 1967. Fotografía de John Fyfe

En estas imágenes podemos ver la terraza del Café Español:
Terraza del Café Español de Zocodover en 1967. Fotografía de John Fyfe

Aquí tenemos una maravillosa fotografía de un carro tirado por un burro frente al Hotel Suizo:
Carro tirado por un burro frente al Hotel Suizo en Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

Esta es una fotografía muy curiosa. Creo que está tomada en 1976 y nos muestra la Plaza de Zocodover convertida en un improvisado circuito de karts con semáforos y todo:
Circuito de karts en la Plaza de Zocodover en 1976. Fotografía de John Fyfe

Otra serie de fotografías muy especiales es esta que viene a continuación. Podemos ver imágenes del mercadillo del Martes que por entonces se celebraba en el Paseo del Miradero después de haberse trasladado allí desde Zocodover y antes de que se mudara al Paseo del Carmen. Las imágenes nos muestran un mercadillo muy animado, donde convivían los puestos de productos tradicionales como la cerámica, con el incipiente mercado de las baratijas de plástico o los puestos de ropa:
Mercadillo de El Martes en el Paseo del Miradero en 1967. Fotografía de John Fyfe
Mercadillo de El Martes en el Paseo del Miradero en 1967. Fotografía de John Fyfe
Mercadillo de El Martes en el Paseo del Miradero en 1967. Fotografía de John Fyfe
Paseo del Miradero en 1967. Fotografía de John Fyfe

John Fyfe tomó también una bonita muestra de fotografías del Paseo de la Vega (o de Merchán), lleno de vida y donde podemos ver desde la clásica Casita de Corcho a los puestecillos de encurtidos y variantes o los quioscos de horchatas y limonadas:
Paseo de la Vega o de Merchán en 1967. Fotografía de John Fyfe
Paseo de la Vega o de Merchán en 1967. Fotografía de John Fyfe
Paseo de la Vega o de Merchán en 1967. Fotografía de John Fyfe
Paseo de la Vega o de Merchán en 1967. Fotografía de John Fyfe
Paseo de la Vega o de Merchán en 1967. Fotografía de John Fyfe
Quiosco de horchatas y refrescos en el Paseo de la Vega o de Merchán en 1967. Fotografía de John Fyfe
Casita de corcho en el Paseo de la Vega o de Merchán en 1967. Fotografía de John Fyfe

John vuelve a demostrar su talento fotográfico en algunas de las fotografías, vuelve a captar ese alma de la ciudad en imágenes como estas donde podemos ver desde una preciosa estampa de un gatito tras los cristales, a un balcón con ropa tendida o un precioso juego de luces y texturas en una típica calle de Toledo:
Gato tras una ventana en Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Ropa tendida en Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe
Una calle de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

Los niños siempre fueron uno de los principales objetivos de la cámara de John Fyfe. Aquí podemos ver una bonita escena en un taller:
Niños juegan en un taller de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

Esta fotografía corresponde a la Plaza del Padre Juan de Mariana:
Plaza del Padre Juan de Mariana en 1967. Fotografía de John Fyfe

Aquí podemos ver una bonita fotografía tomada en la primera corrida de toros que John Fyfe presenció en directo:
Corrida de Toros en la Plaza de Toledo en 1967. Fotografía de John Fyfe

Hay rincones de la ciudad espléndidamente retratados por el norteamericano. Por ejemplo, la cuesta del Cristo de la Luz en ambos sentidos:
Subida del Cristo de la Luz en 1967. Fotografía de John Fyfe
Subida del Cristo de la Luz en 1967. Fotografía de John Fyfe

Este corral creo que es el que se sitúa en la calle que une Alfileritos con la Plaza de Los Carmelitas:
Un corral en Toledo cerca de la Calle Alfileritos en 1967. Fotografía de John Fyfe

Aquí podemos ver la parte histórica del Paseo de la Rosa fotografiada desde las inmediaciones del Miradero junto a la Alhóndiga:
Paseo de la Rosa visto desde la bajada de los Desamaparados o la Alhóndiga en 1967. Fotografía de John Fyfe

Esta imagen corresponde a la Calle de Santa Leocadia:
Calle de Santa Leocadia en 1967. Fotografía de John Fyfe

En 1967 aún era posible ver los efectos de la devastación de la Guerra Civil en las inmediaciones del Convento de la Concepción Francisca:
Convento de la Concepción Francisca en 1967. Fotografía de John Fyfe

Muy cerca de allí fue tomada esta estampa de la calle Cervantes y el Arco de la Sangre. En esos años, como veis, la calle era de subida para los coches:
Calle Cervantes y Arco de la Sangre en 1967. Fotografía de John Fyfe

Por aquellos años, una de las calles con más vida comercial de Toledo era Martín Gamero. Podemos hacernos una idea de un día en la vida cotidiana de la calle en esos días a través de esta sensacional fotografía:
Calle de Martín Gamero en en 1967. Fotografía de John Fyfe

No podían faltar fotografías de la Calle Ancha:
Calle Ancha o del Comercio en 1967. Fotografía de John Fyfe
Obras en una casa en la Calle Ancha en 1967. Fotografía de John Fyfe

Aquí tenemos la intersección de Navarro Ledesma con Alfonso X:
Calle de Navarro Ledesma en 1967. Fotografía de John Fyfe

De 1976 es esta fotografía tomada cerca de la Puerta del Sol. Al fondo, un katanga de la época:
Inmediaciones de la Puerta del Sol en 1976. Fotografía de John Fyfe

Ya a finales de los 80 o comienzos de los 90 John tomó esta foto de una tienda que me trae algunos de mis mejores recuerdos de la aún no tan lejana adolescencia y juventud, la tienda del Tío Peo enfrente de Santiago del Arrabal:
Tienda del Tío Peo a finales de los años 80 en Toledo. Fotografía de John Fyfe

¡Ojala John Fyfe siga de cuando en cuando encontrando más cajas en su casa llenas de antiguas fotografías de Toledo! Cada una de estas imágenes es un tesoro en sí misma. Gracias de nuevo John.
© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall