martes, 5 de agosto de 2008

El Arco de la Sangre

Si hay un lugar por el que todo toledano o visitante habitual ha de pasar en su visita al centro histórico este es el Arco de la Sangre. Situado en plena Plaza de Zocodover es la vía histórica de comunicación de la Plaza principal con los caminos que procedían del sur y este y que confluían en el Puente de Alcántara.
El Arco de la Sangre, construído en el siglo X en la dominación árabe, era probablemente el único espacio abierto que existía en la muralla interior en esta época islámica, la cual se extendía desde el Alcázar en bajada hacia la plaza de Zocodover, rodeando la ciudad hasta terminar otra vez en el Alcázar. El nombre primitivo en árabe era "Bab-al-Yay" ("Puerta de los Caballos"), y permitía el acceso al Alficén, que era la ciudadela fortificada que alojaba el alcázar y el palacio real. Su inquietante nombre se debe a que la capilla que había sobre él era sede de la cofradía de la Preciosa Sangre de Cristo que atendía a los que iban a ser ajusticiados, bien en la propia plaza, bien en el Brasero de la Vega junto a Bisagra. Por orden de Enrique IV de Castilla, desde el siglo XV en esta capilla se celebraba misa para que pudiesen oírla los vendedores de productos en el "Martes", mercado que instauró el mismo monarca. La puerta está formada por un arco de herradura, único vestigio de época árabe que se conserva en la plaza después de 1936. Las fotografías más antiguas corresponden a finales del XIX y principios del XX, pudiéndose ver a su lado la célebre Posada de la Sangre, de la que otro día os hablaré:
Arco de la Sangre hacia 1900
Arco de la Sangre a principios del siglo XX. Foto Castañeira y Álvarez
Arco de la Sangre, Toledo
Arco de la Sangre (Toledo) a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón
Arco de la Sangre a finales del siglo XIX, Toledo (España)
Arco de la Sangre en el Siglo XIX. Foto Casiano Alguacil
Arco de la Sangre a principios del Siglo XX. Foto Aldus.
Posada de la Sangre desde el arco de la Sangre a inicios del siglo XX. Foto Hauser y Menet
Arco de la Sangre, Toledo
Posada de la Sangre (Toledo). Cortesía de María Isabel Pérez del Pino
Arco de la Sangre, Toledo
Arco de la Sangre, Toledo
Arco de la Sangre hacia 1911 (Foto Linares)
Arco de la Sangre (Toledo)
Arco de la Sangre desde la Posada de la Sangre. Foto Rodríguez
Arco de la Sangre (Toledo)
Arco de la Sangre (Toledo)
Arco de la Sangre (Toledo)
Arco de la Sangre (Toledo)

La fotografía del siglo XIX de Rafael Garzón ampliada presenta una curiosidad: un urinario público disimulado con una tabla. Sin duda en la actualidad este rincón debe oler mejor:
Urinario junto al Arco de la Sangre (Toledo) a finales del siglo XIX. Fotografía de Rafael Garzón (detalle)

En época de la II República se tomaron estas fotografías en las que se puede ver sobre el arco la inscripción "Plaza de la Constitución" que durante unos años sustituyó al nombre oficial de Plaza de Zocodover:
Arco de la Sangre, Toledo
Arco de la Sangre, Toledo

En 1936 el Arco de la Sangre se convirtió en uno de los héroes arquitectónicos de la Guerra Civil española al resistir en pie milagrosamente rodeado de un mar de destrucción:
Septiembre de 1936. Revista Crónica. Arco de la Sangre semidestruido. Foto Videa
Zocodover destruído en la Guerra Civil
Zocodover destruído tras la Guerra Civil
Zocodover destruído tras la Guerra Civil
Zocodover destruído tras la Guerra Civil
Arco de la Sangre, Toledo
Arco de la Sangre, Toledo
Arco de la Sangre, Toledo
Arco de la Sangre de Toledo entre las ruinas en 1936
Arco de la Sangre, Toledo

Durante unos años los toledanos hubieron de resignarse a verlo en ruinas cada mañana:
Leyendo el períódico ante las ruinas de Zocodover tras la Guerra Civil. Al fondo el Arco de la Sangre milagrosamente en pie
Arco de la Sangre, Toledo
Arco de la Sangre, Toledo
Plaza de Zocodover, Toledo en los años 40. Fotografía Rodríguez

Finalmente en 1945 fue restaurado como reza la inscripción actual. En estas imágenes se puede ver parte del proceso de reconstrucción:
Arco de la Sangre, Toledo
Restauración de Zocodover tras la Guerra Civil

Así quedó tras la restauración:
Arco de la Sangre a mediados del siglo XX

Este es el aspecto del Arco de la Sangre en 2008:
Arco de la Sangre, Toledo (España) en 2008
Arco de la Sangre, Toledo (España) en 2008
Arco de la Sangre, Toledo (España) en 2008
Arco de la Sangre, Toledo (España) en 2008

P.S. : Una última reseña reivindicativa para solicitar una mayor atención a su cuidado cotidiano, ya que a menudo presenta pintadas, pegatinas y demasiada suciedad.
Arco de la Sangre, Toledo. Pintadas.
Arco de la Sangre, Toledo. Pegatinas que impiden ver la cerámica informativa.

9 comentarios

Carlos dijo...

Muy interesante y con muy buenas fotos, como siempre. Quizás se eche de menos alguna foto de cómo se ve el arco en la actualidad.

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

Sugerencia aceptada y efectuada. Ya puedes ver las fotos de 2008.
Gracias.

Alatriste dijo...

Sin duda el arco de la sangre es de lo más emblemático en la ciudad.

Muy interesante la explicación sobre su nombre muchas veces se ha confundido éste relacionándolo más con los ajusticiados.

Castilla La Mancha Cultural dijo...

El arco de la sangre. Es increíble que la gente niñata no sepa considerar el valor de ese arco inundándolo de pintadas. Creo que éste es un documento que deberíamos ver todos para saber que lo tenemos que cuidar, por su historia y por lo que representa.
Si me disculpas, te enlazo en mi blog. Espero no te importe.

Isthar Art dijo...

Primero de todo decir que las fotografías son impresionantes. Sobre todo en las que se ve la puerta sola entre tanta ruina, pone los pelos de punta. Enhorabuena!
Respecto el "bandalismo callejero", es cierto, estoy con eduardo y con "castilla la mancha cultural". Es una pena la falta de respesto por todo. Ya no solo por monumentos históricos sino por todo los que nos rodea en general. Recuerdo cuando pusieron la estatua de Cervantes de Oscar Alvariño (creo recordar), que a los dos días ya había botellas alrededor y sobre la escultura. Yo no digo que la gente no la toque, se haga fotos, "disfrute" de ella, porque con ese fin se hizo, para que el turista y el toledano se recreen, pero colocar botellines sobre ella, cristales rotos alrededor...no lo veo nada bien (como cuando quitaban en Navidad el niño Jesús del Belén y ponían una litrona, que ya no lo hacen porque está acristalado que si no...) Y si las personas que acostumbran a hacer estas barbaries se conformaran con hacer la gracia, una foto para el recuerdo y fardar con sus coleguillas y volvieran a dejar las cosas como se las encontraron, bueno, mal estaría pero no privarían a los demás de verlo como está dispuesto para que el resto del mundo lo vea.
Es una vergüenza! Ójala algún día esos individuos tomen conciencia de que el mundo es del mundo y no son quienes para destruirlo, ensuciarlo o estropearlo. Ni mucho menos para "mancillar" el recuerdo, la historia y el esfuerzo de tantas personas a través de los años.

Anónimo dijo...

Gracias, simplemente gracias

Laura dijo...

Hola he estado mirando las fotos acompaña de mi tia que es de Toledo de toda la vida,mi tia dice que la foto en la qie aparece una niña y que no sabeis cual es,es la baja a la iglesia de San Andres.
Aparte de esto queria hcerte una petición si es posible, aparte de bar el español creo que tambien fue muy importatnte en la vida de muchos toledanos la cafeteria la Suiza que estaba situada en la calle las armas, a ver si pudes poner alguna fotos, gracias atentamente Laura

Anónimo dijo...

Precisamente lo que queria decirle era que investigara sobre el detalle de la niña de la foto. Al leer a Laura veo que se aclara esta foto y solo queda saber si concuerda con algo existente de la calle que baja a la Iglesia de San Andres.
Desde Orihuela, Saludos de Jose Antonio Campos

Maravillas.esp dijo...

Me ha parecido extraordinario,te seguia hace algún tiempo,pero he descubierto esta entrada y la he vinculado a una entrada de mi blog,supongo que no te importa.
gracias por explicar tanta belleza,que los hombre sno ocupamos en hacer y deshacer,es nuesro sino y nuestra incultura.
Un saludo

© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall