sábado, 6 de noviembre de 2010

La Puerta de Doce Cantos

Tras el reciente derrumbe de parte del muro que se sitúa frente a ella, esta antiquísima puerta parece haber salido temporalmente del olvido al que suele estar condenada por la abundancia de monumentos que atesora Toledo.
Su curioso nombre parece deberse a la poca cantidad de sillares -de enorme tamaño- con que está construida, si bien otros autores han apuntado a que se derive de "doce caños" en referencia a la posibilidad de que en este lugar existiera una fuente con ese número de embocaduras.
Se sitúa en la zona este del recinto amurallado, en un conjunto defensivo que se correspondería con las Corachas del Alficén (en este sentido recomiendo la lectura del libro de reciente publicación de Jesús Carrobles titulado "Fortificaciones de Toledo. Las Corachas del Alficén"), que protegían la primitiva ciudadela en torno al Alcázar de época musulmana. Según el autor del libro mencionado, esta puerta sería la denominada en época califal como de Azinach.
Con el tiempo fue perdiendo su utilidad, lo que sumado a sus pequeñas dimensiones, hizo que la muralla adyacente fuese demolida en el siglo XVIII para abrir la actual subida a la Calle Cervantes, quedando la Puerta de Doce Cantos relegada al ostracismo, lodada de escombros y tapiada.
En este lamentable estado llega a la era fotográfica. La que es probablemente su más antigua fotografía nos la muestra, tal como os decía, tapiada. Puede verse a su lado la actual subida, producto de la demolición de ese lienzo de muralla:
Cuesta de Doce Cantos, Toledo.

Se sitúa justo debajo de donde se levantara el Hospital de Santiago (demolido en 1884). Sobre sus escombros se levantó el picadero y otras dependencias militares. Es probable que esta demolición del Hospital y las obras del picadero contribyeran mucho a colmatar de escombros la ya maltrecha puerta de Doce Cantos. Aquí podéis ver dos estampas similares, una con el hospital en pie y otra con el picadero construido:
Hospital de Santiago antes de su demolición total. Fotografía tomada hacia 1882
Picadero militar sobre la Puerta de Doce Cantos hacia 1895

Las fotografías de finales del XIX y principios del XX muestran a la Puerta en un estado lamentable, si bien aparece ya sin tapiar. Como curiosidad pueden verse dos grandes bolas de piedra que flanquaban el acceso a la subida situada junto a ella en la zona de muralla demolida:
Murallas junto a la Puerta de Doce Cantos en el Paseo de Cabestreros a comienzos del siglo XX
Puerta de Doce Cantos y Castillo de San Servando a principios del siglo XX. Fotografía de Pedro Román Martínez. Diputación de Toledo
Puerta de Doce Cantos a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Estribos alineados del acueducto romano de Toledo. Principios del Siglo XX
Puerta de Doce Cantos hacia 1910. Fotografía de Pedro Román Martínez (detalle)
Puerta de Doce Cantos hacia 1895
Puerta de Doce Cantos en Toledo hacia 1915. Fotografía de D. Pedro Román Martínez
Puerta de Doce Cantos. Revista Por esos mundos (1909)

En 1929 fue excavada y estudiada por Manuel González Simancas, y fotografiados los trabajos por Pedro Román Martínez:
Puerta de Doce Cantos al ser restaurada en 1929. Fotografía de Pedro Román Martínez © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. Signatura R-143-1-02
Puerta de Doce Cantos al ser restaurada en 1929. Fotografía de Pedro Román Martínez © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. Signatura R-143-1-03
Puerta de Doce Cantos al ser restaurada en 1929. Fotografía de Pedro Román Martínez © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. Signatura R-143-1-04
Puerta de Doce Cantos al ser restaurada en 1929. Fotografía de Pedro Román Martínez © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. Signatura R-143-1-05
Puerta de Doce Cantos al ser restaurada en 1929. Fotografía de Pedro Román Martínez © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. Signatura R-143-1-07
Puerta de Doce Cantos al ser restaurada en 1929. Fotografía de Pedro Román Martínez © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. Signatura R-143-1-08
Puerta de Doce Cantos al ser restaurada en 1929. Fotografía de Pedro Román Martínez © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. Signatura R-143-1-01
Excavaciones en la Puerta de Doce Cantos en 1929. Fotografía de Manuel González Simancas

Su entorno estaba también bastante descuidado. Era una subida utilizada sobre todo por vehículos tirados por animales (de ahí el nombre de Paseo de Cabestreros), que se encaminaba al Puente de Alcántara hacia el norte y hacia un matadero situado en las inmediaciones de la Iglesia de San Miguel hacia el sur:
Cuesta de Doce Cantos, Toledo a finales del siglo XIX
Cuesta de Doce Cantos. Toledo

En febrero de 1959 la puerta fue fotografiada por mi madre:
Puerta de Doce Cantos el 19 de febrero de 1959.  Fotografía de Mary Carmen Butragueño Cerviño

Este era el aspecto de la zona hacia 1970:
Cuesta de Doce Cantos hacia 1970. Colección Luis Alba. Ayuntamiento de Toledo
Cuesta de Doce Cantos hacia 1970. Colección Luis Alba. Ayuntamiento de Toledo

En 1924, financiado por el Marqués de la Vega Inclán y durante la alcaldía de Gregorio Ledesma, se ejecutó a partir de este punto de la Puerta de Doce Cantos el Nuevo Camino de Ronda, que circundaba la ciudad desde allí hasta el Convento de Gilitos (entonces cárcel), lo que constituyó un hito para las comunicaciones de la ciudad y que fue el antecedente de la actual Ronda Cornisa, ejecutada hacia 1983. En esas fechas de 1924, la Revista Toledo publicó este interesantísimo artículo de Manuel Castaños y Montijano:
Artículo de Manuel Castaños y Montijano sobre la el nuevo Camino de Ronda de Toledo publicado en la Revista Toledo en julio de 1924. Pág. 1
Artículo de Manuel Castaños y Montijano sobre la el nuevo Camino de Ronda de Toledo publicado en la Revista Toledo en julio de 1924. Pág. 2
Artículo de Manuel Castaños y Montijano sobre la el nuevo Camino de Ronda de Toledo publicado en la Revista Toledo en julio de 1924. Pág. 3
Artículo de Manuel Castaños y Montijano sobre la el nuevo Camino de Ronda de Toledo publicado en la Revista Toledo en julio de 1924. Pág. 4
Artículo de Manuel Castaños y Montijano sobre la el nuevo Camino de Ronda de Toledo publicado en la Revista Toledo en julio de 1924. Pág. 5

Con el deseo de que las obras de urgencia para reparar este paso vital en la ciudad se finalicen del mejor modo y con la mayor rapidez posible, sirvan estas líneas para conocer un poco más esta puerta tan desconocida para muchos toledanos pese a pasar delante de ella a diario.

La Puerta de Doce Cantos en Google Maps:

Ver Toledo Olvidado en un mapa más grande

sábado, 30 de octubre de 2010

Harry Weber: un mito que fotografió Toledo en 1962

Harry Weber es considerado uno de los cuatro mejores fotógrafos austriacos del siglo XX junto con Inge Morath, Erich Lessing y Hubmann Franz Weber. Nacido el 13 de agosto de 1921 en la pequeña localidad de Klosterneuburg, a escasos kilómetros de Viena en una familia judía, se vio obligado a emigrar a Palestina en 1938. Allí se enroló en la Brigada Judía del ejército británico, combatiendo en la Segunda Guerra Mundial. Sus padres, que se habían quedado en Austria, sufrieron la persecución nazi: el padre fue internado en un campo de concentración -del que logró escapar- y su madre fue asesinada.
Harry Weber
Al finalizar la guerra Weber volvió a Austria en 1946, siendo uno de los primeros judíos en regresar a su país natal. En 1947 conoció a Marianne, la que sería de por vida su mujer, que trabajaba en un laboratorio fotográfico. Se casaron en 1952, mudándose a vivir a Viena. Desde ese mismo año comenzó a trabajar para la prestigiosa revista Stern, de la que fue jefe de la sección de fotografía durante décadas.
Su reconocimiento a nivel internacional llegó gracias a las excepcionales fotografías que tomó en 1956 durante la Revolución anticomunista de Hungría que fue brutalmente aplastada por la Unión Soviética. Sus imágenes dieron la vuelta al mundo.
Durante décadas maravilló con su capacidad de contar historias a través de la fotografía, si bien siempre se consideró un simple fotógrafo y no un artista. Según sus propias palabras era "un fotógrafo apasionado, que siempre fotografía la vida, ya sea en la calle o en un ensayo teatral. Nunca he manipulado una sola foto".
Fue fotógrafo también para el Festival Internacional de Salzburgo y son incontables sus excelentes exposiciones y publicaciones. Fue uno de los grandes impulsores del Museo Judío de Viena.
Weber falleció el 10 de abril de 2007 en Viena a la edad de 85 años.
Harry Weber y su mujer Marianne. Foto braquarius

En septiembre de 1962 Harry y Marianne Weber visitaron Toledo junto con unos amigos. El genial fotógrafo no desaprovechó las oportunidades que Toledo brinda y obtuvo instantáneas deliciosas, auténticos retratos de una época. Las fotografías toledanas de Weber demuestran el porqué de su fama de "contador de historias" a través de la fotografía.
Comenzaré por mostraros las instantáneas tomadas en la Plaza de Zocodover. En ellas podemos ver estampas de algo ya desaparecido: los limpiabotas. Weber captó magistrales fotografías de estos profesionales de un oficio que por entonces aún contaba al menos con tres representantes en Toledo a tenor de las imágenes:
Limpiabotas junto a la terraza del Café Español de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Limpiabotas junto a la terraza del Café Español de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Limpiabotas junto a la terraza del Café Español de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Limpiabotas junto a la terraza del Café Español de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Limpiabotas junto a la terraza del Café Español de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Limpiabotas junto a la terraza del Café Español de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

En esta imagen en concreto podéis ver a la derecha un camión de la empresa "La Intimidad", dedicada a la venta de enormes barras de hielo. Me ha hecho mucha ilusión poder ver en esta fotografía plasmado algo que siempre me contaban los más mayores en casa y que yo, que crecí en la era del frigorífico, encontraba muy curioso:
Limpiabotas junto a la terraza del Café Español de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

Sin salir de Zocodover, tenemos más preciosas fotografías de Weber en Toledo. Corresponden a la terraza del Café Español y en ellas podemos ver a Marianne tomando un café al sol y a los amigos de Harry haciéndose un lío con las monedas para pagar:
Marianne Weber en la terraza del Café Español de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Marianne Weber en la terraza del Café Español de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Amigos de Harry Weber en la terraza del Café Español de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Amigos de Harry Weber en la terraza del Café Español de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Amigos de Harry Weber en la terraza del Café Español de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

Muy cerca de allí, el austriaco retrató a esta vendedora ambulante de dulces:
Vendedora de dulces junto al Café Español de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Vendedora de dulces junto al Café Español de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

En 1962 aún era posible ver pasar burros por la Calle Ancha y gracias a Weber podemos recordarlo en esta secuencia de imágenes:
Burro en la Calle Ancha de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Burro en la Calle Ancha de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Burro en la Calle Ancha de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Burro en la Calle Ancha de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

Aquí tenemos otros burros que a Weber le llamaron la atención en las callejas toledanas:
Burro en una calle de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Burro en una calle de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Burro en una calle de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

Los que no disponian de burro ni coche debían acarrear los sacos al hombro...
Mujeres acarreando sacos en una calle de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

El interior de la Catedral fue retratado de modo original por Weber en estos claroscuros:
Puerta de los Leones vista desde el interior de la Catedral de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Puerta de los Leones vista desde el interior de la Catedral de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Puerta de los Leones vista desde el interior de la Catedral de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Interior de la Catedral de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Interior de la Catedral de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

Weber debió congeniar bien con esta pareja de chavales que portaban las típicas espadas toledanas seguramente destinadas a la venta para turistas:
Niños con espadas típicas de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Niños con espadas típicas de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Niños con espadas típicas de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Niños con espadas típicas de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

Hay rincones de Toledo que han cambiado mucho en estos casi 50 años. Resulta casi irreconocible la esquina del bar "El Delfín" junto a la Iglesia de El Salvador, donde por entonces existía un corral en lugar de viviendas:
Actual esquina de "El Delfín" junto a la Iglesia del Salvador de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

Es preciosa esta vista de la Cuesta de Agustín Moreto:
Cuesta de Agustín Moreto de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

Aquí tenemos el Convento de Santa Úrsula visto desde la muy cambiada Plaza del Salvador:
Un convento de Toledo visto tras unas ruinas en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

Es también una maravilla para la vista esta imagen del Arco de Palacio:
Arco de Palacio de Toledo Toledo visto desde los Cigarrales en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

Muy curiosa resulta esta instanténea que recoge a tres seminaristas leyendo un folleto:
Seminaristas en Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

En 1962 los curas aún portaban sombrero de ala ancha. Weber captó a este tras las rejas de la Mezquita del Cristo de la Luz:
Vista desde la Mezquita del Cristo de la Luz de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Vista desde la Mezquita del Cristo de la Luz de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

El grupo de amigos visitó la Casa Museo de El Greco:
Museo del Greco de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Museo del Greco de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Museo del Greco de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Museo del Greco de Toledo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

Aquí tenemos la Catedral vista desde el Ayuntamiento:
Catedral y Plaza del Ayuntamiento Toledo visto desde los Cigarrales en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

Harry Weber retrató también la ciudad desde los Cigarrales:
Toledo visto desde los Cigarrales en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek
Toledo visto desde los Cigarrales en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

A Weber le debió resultar curiosa la forma de beber desde un botijo y decidió inmortalizarla:
Bebiendo del botijo en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

Como no podía ser menos, se adentraron en la Iglesia de Santo Tomé a ver el cuadro del Entierro del Señor de Orgaz:
Entierro del Señor de Orgaz en septiembre de 1962. Fotografía de Harry Weber. Österreichische Nationalbibliothek

Sirva esta entrada de humilde homenaje al alguien como Harry Weber que vivió en primera persona y luchó contra las atrocidades de los totalitarismos que asolaron Europa durante el siglo XX.
© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall