viernes, 28 de octubre de 2016

Un viaje al Toledo de hace 160 años de la mano de Joseph Carpentier

Este año se cumple el 160 aniversario de la visita a Toledo de uno de los primeros fotógrafos de la historia de la ciudad: Joseph Carpentier. Corría el año de 1856 cuando este galo recaló en Toledo, donde se encontró una ciudad muy diferente de la actual. Aquel Toledo de mediados del XIX se enconbtraba, como toda España, sumido en una profundísima y larguísima crisis. Aún estaba muy presente en el recuerdo de los toledanos la guerra contra los compatriotas de Carpentier, que dejó nuestra nación muy maltrecha y en la que se perdió una ingente cantidad de patrimonio. 1856 fue un año convulso en Castilla, con numerosos motines por la carestía del pan, derivada de la epidemia de cólera que comenzó en 1854 y que diezmó muchas poblaciones cerealistas, quedando sin poder ser cultivadas muchas tierras por ausencia de labradores, y ocasionando que la de 1856 fuese una cosecha escasísima, hecho aprovechado por algunos comerciantes y especuladores. Aumentó sobremanera el número de mendigos en Castilla y se reprodujo la epidemia de cólera.
El país era reinado por Isabel II dentro de una gran inestabilidad política y económica que había comenzado con la muerte de Fernando VII en 1833, pues su hermano Carlos María Isidro, apoyado en los partidarios absolutistas, se rebeló contra la designación de Isabel II, hija de Fernando VII, y contra la derogación del Reglamento de sucesión de 1713, que impedía la sucesión de mujeres en la Corona. En 1856, cuando Carpentier visitó Toledo, España había sufrido ya dos guerras carlistas por este asunto, y aún quedaban más.
En el gobierno se alternaban continuamente progresistas y moderados, más debido a pronunciamientos militares de ambos signos que a pacíficas cesiones del poder en función de los resultados electorales.
Así, coincidiendo con la visita de Carpentier a Toledo, finalizaba el denominado Bienio Progresista que intentó reformar el sistema político del reinado de Isabel II, dominado por el Partido Moderado desde 1843, para acercarse a un régimen liberal, tras el fracaso de los gobiernos moderados en la década anterior. El bienio comenzó con la revolución de 1854 encabezada por el general Leopoldo O'Donnell y se cerró con el abandono del gobierno del general progresista Baldomero Espartero en julio de 1856 tras el "golpe contrarrevolucionario" del propio O'Donnell que puso fin al bienio dejando sin efecto la Constitución de 1856, conocida también como la "non nata" porque nunca llegó a ser promulgada.
Retratos de O´Donnell y Espartero
Pues bien, en aquella convulsa España se presentó nuestro protagonista de hoy con sus aparejos fotográficos dispuesto a inmortalizar la realidad en imágenes estereoscópicas. No son muchos los datos biográficos que han llegado a nuestros días sobre este fotógrafo francés nacido en París en 1829. Gracias a la investigación de Carlos Sánchez, sabemos que Joseph Carpentier tuvo un estudio fotográfico en la parisina rue Babille en la década de 1860, publicitado como especialista en vistas estereoscópicas. Fue uno de los primeros fotógrafos en retratar nuestro país, en una fecha tan temprana como aquel año de 1856. Se sabe con certeza que visitó Madrid, Toledo, Granada y Sevilla durante el verano de aquel año, firmando en el libro de visitas de la Alhambra el día 5 de septiembre de 1856 como “Carpentier photographiste de París”. Hasta el momento se han identificado seis fotografías tomadas por Carpentier en Toledo, muy características todas ellas al poseer una atmósfera y una luminosidad muy especial, que las hace bastante reconocibles. Registró sus obras en el Depósito Legal francés los días 25 y 26 de junio de 1857: un total de 40 fotografías denominadas Vues d´Espagne pour le stéréoscope, que constituyen la primera serie más o menos extensa de fotografías estereoscópicas de nuestro país. En 1864 vendió los negativos de estas fotografías a Charles Ségoffin, que las comercializó sobre cartulinas amarillas en una serie titulada Voyage en Espagne. Prácticamente arruinado, Joseph Carpentier falleció en París el día 3 de abril de 1871 cuando contaba con cuarenta años de edad.
He sido capaz de recopilar las seis fotografías que Carpentier tomó en Toledo en alta resolución (salvo una en baja resolución), lo que supone una verdadera gozada para la vista y para los que amamos esta mágica ciudad. Paso a ofrecéroslas una a una, comenzando por mi preferida: una maravillosa vista de los Restos del Artificio de Juanelo, con su sombra proyectada sobre el suelo. Aún quedaban doce años para que fueran abominablemente dinamitados los últimos restos de la que fue una de las más grandes maravillas de la ingeniería renacentista en Europa:
Alcázar y Artificio de Juanelo en 1856. Fotografía estereoscópica de Joseph Carpentier © Bibliothèque Nationale de France
Artificio de Juanelo y Alcázar en 1856. Fotografía de Joseph Carpentier

La gran curiosidad que nos deja esta imagen es poder ver aún en pie buena parte del Convento del Carmen Calzado, donde estuviera preso el místico San Juan de la Cruz. En la fecha de la imagen, el convento estaba en pleno proceso de desmantelamiento piedra a piedra tras sufrir la desamortización (otra de las grandes causas de pérdida de patrimonio en España durante el XIX) y pasar a ser propiedad del especulador José Safont (sí, el que da nombre al paraje junto al Puente de Alcántara):
Convento del Carmen Calzado en 1856. Detalle de una fotografía de Joseph Carpentier.

Muy cerca, casi componiendo una panorámica con la anterior, Carpentier tomó esta otra vista del Puente de Alcántara. En una atmósfera muy especial, que solo Carpentier consiguió, aparece la que probablemente es la mejor fotografía de la desaparecida Plaza de Armas del Puente de Alcántara, flanqueada a la izquierda por la Puerta de San Ildefonso (que estuvo en pie hasta 1871) y a la derecha por la verdadera Puerta de Alcántara (demolida en 1864). Una fotografía sensacional por su belleza y valor documental:
Puente de Alcántara (Toledo) en 1856. Fotografía estereoscópica de Joseph Carpentier
Puente de Alcántara (Toledo) en 1856. Fotografía de Joseph Carpentier
Puente de Alcántara en 1856. Fotografía estereoscópica (detalle) de Joseph Carpentier

La tercera imagen toledana de Carpentier es esta vista del Castillo de San Servando, tomada desde la parte de atrás de la fortaleza. Se ve en primer término el camino que lo rodeaba, la antigua Vía Flaminia romana, que llegaba a Toledo desde Andalucía y La Mancha y que, tras atravesar la Meseta Cristalina y La Sisla, entraba en Toledo por el Puente de Alcántara. Es una de las fotografías más antiguas del castillo, solo superadas por las de Felix Alexander Oppenheim y las de Alphonse De Launay.
Castillo de San Sevando en 1856. Fotografía estereoscópica de Joseph Carpentier (c) Bibliothèque Nationale de France
Castillo de San Sevando en 1856. Fotografía estereoscópica de Joseph Carpentier (c) Bibliothèque Nationale de France

La cuarta vista se corresponde con una soberbia panorámica del barrio del Arrabal, una de las primeras imágenes de este entrañable barrio dominado por la presencia de la iglesia de Santiago del Arrabal y la Puerta de Bisagra:
Barrio del Arrabal en 1856 por Joseph Carpentier. Colección Luis Alba
Barrio del Arrabal en 1856 por Joseph Carpentier. Colección Luis Alba

La quinta fotografía nos muestra la Puerta del Sol. Una imagen muy bella de este monumento unos diez años antes de ser restaurado debido al deterioro que sufría cuando Carpentier lo inmortalizó:
Puerta del Sol en 1856. Fotografía estereoscópica de Joseph Carpentier © Bibliothèque Nationale de France
Puerta del Sol en 1856. Fotografía estereoscópica de Joseph Carpentier © Bibliothèque Nationale de France

La sexta y última fotografía tomada por Joseph Carpentier en Toledo es esta curiosa vista de la Catedral, a la que pareciera que le han cortado la mitad de la torre principal y la cúpula de la capilla mozárabe. Ello se debe a que el fotógrafo decidió realizar una reserva de cielo sobre el negativo, resultando como consecuencia la no aparición de estas partes del templo en la imagen impresa.
Catedral de Toledo en 1856. Fotografía estereoscópica de Joseph Carpentier. Colección de Francisco de la Torre y Laura Valeriano
Catedral de Toledo en 1856. Fotografía estereoscópica de Joseph Carpentier. Colección de Francisco de la Torre y Laura Valeriano

Como habéis comprobado, se trata de todo un viaje fotográfico al Toledo de hace nada menos que 160 años, inmerso como todo el país en una situación sociopolítica de lo más convulsa a la par que apasionante para los que nos gusta la historia.

sábado, 15 de octubre de 2016

Toledo hacia 1910 fotografiado por Charles Upson Clark

Charles Upson Clark fue un destacadísimo investigador y profesor universitario estadounidense nacido el 14 de enero de 1875 en Springfield, Massachusets y fallecido el 9 de septiembre de 1960 en Nueva York. Sus padres fueron Edward Perkins Clark y Catharine Pickens Upson, y desde pequeño le inculcaron el amor por el conocimiento, tanto a él como a sus hermanos. Fue mundialmente reconocido por descubrir el Barberini Codex, o Libellus de Medicinalibus Indorum Herbis, el más antiguo texto azteca sobre plantas medicinales. Escribió multitud de libros sobre temáticas muy diversas, fue destacado miembro de la Academia Americana en Roma y trabajó para instituciones tan importantes como la Universidad de Yale, la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich, la Sapienza de Roma, la Universidad de Grenoble, la Universidad de Paris, el City College de Nueva York o la Universidad de Columbia. Recibió premios de gran relevancia como el "Premio Roma" y fue condecorado como Caballero de la Orden de la Corona de Italia. Escribió y tradujo al inglés libros muy destacados sobre la historia de la Indias o sobre Rumanía, donde llegó a ser una eminencia.
Muy aficionado a la fotografía, visitó Toledo hacia 1910, conservándose al menos cuatro imágenes suyas de la ciudad. La más bella y curiosa es esta en la que aparece un niño cargando un canasto de mimbre en un lugar de la ciudad sin identificar. Se trata de unas de las estampas más bonitas jamás tomadas a un niño en Toledo. Como siempre, agradeceré infinitamente cualquier pista o sugerencia para lograr determinar la ubicación de la imagen:
Un niño en Toledo hacia 1910 por Charles Upson Clark

Charles Upson Clark fotografió también el Castillo de San Servando:
Castillo de San Servando en Toledo hacia 1910 por Charles Upson Clark

Aquí aparece la Puerta del Sol:
Puerta del Sol en Toledo hacia 1910 por Charles Upson Clark

Para finalizar, esta bella vista del Alcázar y las Turbinas de Vargas, donde se levantara en su día el célebre Artificio de Juanelo:
Alcázar de Toledo y Turbinas de Vargas hacia 1910 por Charles Upson Clark

Como habréis podido comprobar, se trata de una nueva muestra del magnetismo que la ciudad siempre ejerció hacia las personalidades más grandes de la historia, en este caso a un erudito multidisciplinar mundialmente reconocido en su tiempo como fue el estadounidense Charles Upson Clark.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Toledo en 1886 en un rarísimo álbum francés conservado en Carcasona

Como si de un inmenso puzle se tratara, poco a poco se van incorporando las piezas que completan el aspecto que la ciudad de Toledo tenía en el siglo XIX, cuando la fotografía daba sus primeros pasos.
Valiosísimos pedazos de historia celosamente guardados en archivos, bibliotecas y colecciones particulares que algunos chalados nos dedicamos a escudriñar y que en el caso de Toledo no paran de depararnos enormes sorpresas y alegrías.
Hace unos meses tuve acceso a un rarísimo álbum francés conservado en esa maravillosa ciudad que es Carcasona, capital del departamento del Aude. En él se incluyen, entre otras, alrededor de veinte inéditas y preciosas fotografías de Toledo tomadas en torno al año 1886 que estoy seguro de que os van a hacer disfrutar mucho.
La autoría de las fotografías es desconocida, aunque por la tipología, estilo y encuadre guardan gran similitud con las imágenes conservadas en el fondo parisino de Roger Viollet, que fueron comercializadas en el siglo XIX por Levy, aunque hace tiempo que sospecho que tras ellas estaba la figura del gran Casiano Alguacil.
Esta veintena de imágenes destaca por la rareza de alguno de los motivos fotografiados, poco frecuentes en reportajes tan antiguos. Sirva de ejemplo esta primera fotografía: la vaguada de Valdecolomba con el arroyo de la Cabeza que, proveniente de Pozuela, desemboca en el Tajo bajo el cerro de la Ermita de la Cabeza. Para que os situéis, la imagen está tomada más o menos donde hoy se levanta el restaurante Hierbabuena. Al fondo, aparece el Valle, carente casi por completo de vegetación en aquel desierto que era la España del siglo XIX, especialmente alrededor de las ciudades castellanas:
Vaguada de Valdecolomba y Arroyo de la Cabeza en el Valle en 1886 © Archives départementales de l’Aude

Aquí la misma foto, editada con más contraste:
Vaguada de Valdecolomba y Arroyo de la Cabeza en el Valle en 1886 © Archives départementales de l’Aude

Una de las imágenes más bellas del álbum es esta rarísima vista de la muralla en la zona de la torre de la Almofala, en el barrio de la Antequeruela, antiguo Arrabal de San Isidoro. Al fondo se ve la subida al Miradero, el convento de Santa Fe o el Castillo de San Servando. En primer término, en la traza de la actual calle Carrera, se ve un círculo en el suelo que bien podría tratarse de un antiguo nevero. Hace unos años, en unas obras en este barrio, una máquina se topó con uno de estos antiguos almacenes de nieve al excavar el terreno:
Torre de la Almofala y muralla del Arrabal de San Isidoro en 1886 © Archives départementales de l’Aude

Muy cerca de allí, fueron inmortalizadas las Torres de la Reina:
Torres de la Reina en 1886 © Archives départementales de l’Aude

Son formidables las fotografías del álbum que retratan el monasterio de San Juan de los Reyes, que acababa de ver cómo comenzaban las obras de restauración dirigidas por Arturo Mélida, iniciadas el 2 de mayo de 1883:
Monasterio de San Juan de los Reyes en 1886 © Archives départementales de l’Aude
Claustro en restauración de San Juan de los Reyes en 1886 © Archives départementales de l’Aude
San Juan de los Reyes en 1886 © Archives départementales de l’Aude
San Juan de los Reyes en 1886 © Archives départementales de l’Aude

El Puente de San Martín era una cita obligada en el recorrido de cualquier fotógrafo pionero que retratase Toledo en el siglo XIX:
Puente de San Martín en 1886 © Archives départementales de l’Aude
Puente de San Martín en 1886 © Archives départementales de l’Aude

Y el otro puente medieval, el de Alcántara, no podía ser menos:
Puente de Alcántara en 1886 © Archives départementales de l’Aude

Desde este puente fue tomada esta imagen del Torno del Tajo, con las Turbinas de Vargas en el lugar en que estuvo el Artificio de Juanelo y sus ruinas hasta 1868. Arriba a la derecha, se ve en obras el Picadero Militar, finalizado poco después (en 1887) y que se levantó donde se situara el Hospital de Santiago:
Río Tajo y Turbinas de Vargas en 1886 © Archives départementales de l’Aude

La arquitectura renacentista está bien representada en el álbum, con estas dos fotos del Hospital de Santa Cruz y el Hospital Tavera, respectivamente:
Hospital de Santa Cruz en 1886 © Archives départementales de l’Aude
Hospital Tavera en 1886 © Archives départementales de l’Aude

La Catedral está también muy bien retratada en el reportaje, tanto sus exteriores como sus interiores:
Catedral de Toledo en 1886 © Archives départementales de l’Aude
Catedral de Toledo en 1886 © Archives départementales de l’Aude
Interior de la Catedral de Toledo en 1886 © Archives départementales de l’Aude
Claustro de la Catedral de Toledo en 1886 © Archives départementales de l’Aude

Es una gozada admirar el aspecto de la Puerta del Cambrón en 1886:
Puerta del Cambrón en 1886 © Archives départementales de l’Aude

La Puerta del Sol aparece flamante también en esta imagen:
Puerta del Sol en 1886 © Archives départementales de l’Aude

La Iglesia de Santiago del Arrabal presentaba este imponente aspecto en 1886:
Santiago del Arrabal en 1886 © Archives départementales de l’Aude

El álbum se completa con algunas fotografías más, estas sí conocidas y con autor identificado, tomadas hacia 1870 por Jean Laurent:
Catedral hacia 1870 © Archives départementales de l’Aude (Foto de Jean Laurent)
Sinagoga de Santa María la Blanca hacia 1870 © Archives départementales de l’Aude (Foto Jean Laurent)
Sinagoga de Santa María la Blanca por Jean Laurent hacia 1870 © Archives départementales de l’Aude

Como creo que ha quedado claro, se trata de un álbum de incalculable valor nunca antes visto en Toledo y con fotografías realmente originales, especialmente las que retratan vistas poco fotografiadas de la ciudad. Un pasito más en el conocimiento del Toledo del siglo XIX que me hace muy feliz poder mostraros.

domingo, 11 de septiembre de 2016

La Sinagoga del Tránsito en 1935 fotografiada por el gran Abraham Pisarek

El fotógrafo alemán Abraham Pisarek nació en el seno de una familia judía el 24 de diciembre de 1901 en Przedbórz (Polonia) y falleció el 24 de abril 1983 en Berlín Occidental (República Federal Alemana). Hacia 1918 se trasladó a Alemania y en 1924 se mudó a Palestina.
Abraham Pisarek
En 1928 regresó a tierras germanas instalándose en Berlín y formándose como fotógrafo. Pronto publicó imágenes en Illustrierte Zeitung y en prensa judía. Colaboró con el gran John Heartfield y entabló amistad con Max Liebermann, frecuentando los círculos de artistas y escritores durante la República de Weimar. Con la llegada del partido nazi al poder tras las elecciones de 1933, se le prohibió fotografiar salvo en trabajos difundidos exclusivamente para la comunidad judía. A partir de entonces trabajó como fotógrafo de periódicos judíos, colaborando clandestinamente con medios antifascistas lo que le llevó a repetidos arrestos y citaciones ante la Gestapo. En 1935 visitó Toledo, tomando bellas fotografías de la Sinagoga del Tránsito, a donde acudió a buen seguro por motivos religiosos. En 1936 es expulsado de su vivienda junto con su mujer y sus dos hijos. En los años 40 fue confinado en un campo de trabajo, realizando tanto tareas de intérprete para presos polacos y soviéticos como trabajos forzados. Tras fracasar en un intento de fuga a EE.UU., fue liberado en 1943 gracias a las célebres Protestas de Rosenstrasse en las que mujeres arias reclamaban la libertad de sus maridos judíos, encontrándose entre ellas su mujer Gerda. Después de la guerra trabajó como intérprete para la administración militar soviética en Berlín y retomó su actividad como reportero, documentado de esta manera el establecimiento de la República Democrática Alemana en la zona ocupada por los soviéticos. Sus fotos más famosas fueron la serie de imágenes del apretón de manos de Otto Grotewohl y Wilhelm Pieck en el Congreso de la Unidad del Partido Socialista Unificado de Alemania del Este en 1946.
Apretón de manos entre Wilhelm Pieck (izquierda) y Otto Grotewohl durante el congreso donde se formó el SED en abril de 1946. Foto de Abraham Pisarek (Bild 183-W0910-305)

Retrató a artistas como Helene Weigel, Thomas Mann y Hanns Eisler. Desde finales de la década de 1950 se dedicó casi exclusivamente a la fotografía de obras de teatro. Murió en 1983 en Berlín Occidental. Como decía anteriormente, en 1935 visitó Toledo a buen seguro atraído por sus raíces judías y tomó dos preciosas fotos de la Sinagoga del Tránsito. A la belleza de las fotografías se añade alguna curiosidad, como por ejemplo la presencia de los enterramientos y la sillería de madera, testigos de su uso como templo cristiano posterior a la expulsión de los judíos. Esos enterramientos y sillería fueron retirados de esta ubicación en reformas posteriores.
Sinagoga del Tránsito en 1935, fotografía de Abraham Pisarek, propiedad de AKG images

La imagen exterior es también muy bella, y podemos decir que es de esos lugares de la ciudad que apenas ha cambiado, por lo que, salvo el coche de época (un ómnibus, parece), podría tratarse de una fotografía tomada en nuestros días:
Sinagoga del Tránsito en 1935, fotografía de Abraham Pisarek, propiedad de AKG images

Como veis, un par de imágenes muy especiales, sobre todo teniendo en cuenta la biografía del autor con sus duros avatares, sufridos tan solo por profesar una religión. Dedico esta entrada como humilde homenaje a todos aquellos judíos que padecieron la barbarie del nazismo, especialmente a aquellos como Abraham Pisarek que de un modo u otro sintieron la llamada de Toledo como cuna de sus ancestros de Sefarad.

sábado, 27 de agosto de 2016

Las joyas anónimas de Toledo hacia 1910 del Centro Excursionista de Cataluña

El Centro Excursionista de Cataluña (Centre Excursionista de Catalunya en catalán) es una admirable institución que lleva desde 1876 fomentando el excursionismo catalán en todas sus facetas, en permanente evolución y con gran atención a los detalles. Entre sus acciones culturales paralelas al excursionismo está la catalogación y divulgación de sus ingentes fondos fotográficos, entre los que se encuentra una gran cantidad de fotografías de Toledo como destino histórico ya frecuentado por aquellos pioneros excursionistas catalanes. Si hace un mes os mostraba la colección de Òscar Torras i Buxeda, hoy me centraré en las decenas de imágenes de autor anónimo que este centro conserva. Parece que fueron tomadas hacia 1910 por el mismo autor, y entre ellas hay algunas realmente bellas y curiosas que paso a ofreceros.
Comenzaremos con estas dos fotografías de la Sinagoga del Tránsito y el Museo del Greco que casi podrían formar una foto panorámica si las uniéramos. Vemos gente tomando el sol, hombres y mujeres apoyados en la tapia del museo, probablemente en los meses de invierno:
Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

Mirad qué buena foto: unas vacas frisonas en plena calle Ancha, algo inimaginable hoy, salvo las que hay de adorno en tiendas de turistas:
Vacas en la calle ancha de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

Aquí podemos admirar la Sinagoga de Santa María la Blanca:
Sinagoga de Santa María la Blanca en Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Sinagoga de Santa María la Blanca en Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

Hay una buena muestra de fotos de la Catedral:
Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Coro de la Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Coro de la Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Claustro de la Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Transparente de la Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Puerta del Reloj de la Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Puerta de los Leones de la Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Puerta de Santa Catalina de la Catedral de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

Fijaos en esta maravilla: la calle Alamillos del Tránsito:
Alamillos del Tránsito en Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

El Ayuntamiento:
Ayuntamiento de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

Aquí tenemos la Escuela de Artes y Oficios:
Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

El Convento de San Gil, o "Gilitos" visto desde el Puente de San Martín:
Río Tajo desde el Puente de San Martín de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

Una mujer con el Castillo de San Servando tras ella:
Castillo de San Servando en Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

Aparece el Puente de San Martín:
Puente de San Martín en Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Puente de San Martín en Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

El Puente de Alcántara:
Puente de Alcántara en Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

Una preciosa vista de la Torre de Santa Leocadia:
Torre de Santa Leocadia en Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

Una buena toma de la fachada del Hospital de Santa Cruz. Increíble ver los odres o pellejos (piel curtida de animales, especialmente cabras) llenos de vino, probablemente para abastecer los típicos mesones castellanos de la zona, como por ejemplo la Posada de la Sangre:
Hospital de Santa Cruz en Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

San Juan de los Reyes y sus inmediaciones están bien representados:
Palacio de los Duques de Maqueda y Monasterio de San Juan de los Reyes en Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
San Juan de los Reyes, claustro. Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Claustro de San Juan de los Reyes en Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Monasterio de San Juan de los Reyes en Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
San Juan de los Reyes en Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya
Claustro de San Juan de los Reyes en Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

Aquí vemos a una mujer con traje de época con la Puerta del Cambrón al fondo:
Puerta del Cambrón en Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

En esta foto aparece el Convento de la Concepción Francisca. Fijaos en la ropa tendida a la derecha de la imagen:
Convento de la Concepción Francisca en Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

El río Tajo, cuando era un río. Y la Vega Baja a la derecha:
Río Tajo y Vega Baja de Toledo a comienzos del siglo XX. Autor Desconocido   © Centre Excursionista de Catalunya

En definitiva, un buen repaso al Toledo de aproximadamente 1910 de la mano de un anónimo catalán que hoy podemos disfrutar gracias a la genial labor divulgativa del Centro Excursionista de Cataluña del que este fotógrafo a buen seguro formaba parte.
© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall