Es por ello de justicia reivindicar la figura de una pieza clave en esta labor, como fue Enrique Serrano Heredia, más conocido como "el Quiqui" o "el Kiki". Él fue el cantaor toledano más reconocido en el siglo XX en Toledo y, además, tuvo una faceta empresarial ligada al flamenco que también conviene recordar.
Las primeras fotografías de el Quiqui en plena acción en Toledo datan de los años 50. En esa década fue fotografiado nada menos que por todo un mito de la fotografía como fue el francés Jean Dieuzaide Yan (al que ya dediqué esta entrada del blog), quien obtuvo una sensacional fotografía que fue publicada en 1958 en el libro del hispanista británico Walter Starkie titulado Spain, A Musicians Journey Through Time and Space. En la imagen he identificado inequívocamente a nuestro Enrique Serrano Heredia y también he logrado descifrar el lugar en que fue tomada, que es nada menos que el patio de la preciosa Casa del Maestro, en la cuesta de Santa Leocadia:
El mismo autor tomó este primer plano a los acompañantes de el Quiqui:
El hecho de que esa imagen fuera tomada en la Casa del Maestro es algo que me maravilla, pues es la prueba de la existencia de un auténtico magnetismo entre el flamenco y esta parte de la ciudad situada junto a Santa Leocadia. En esa misma década de los años 50 fueron inmortalizadas varias niñas bailando en la plaza por el genial Walter Carone:
Y, décadas después, fue nada menos que el mundialmente conocido Paco de Lucía quien cerró el círculo de la relación Santa Leocadia-Flamenco al comprar la que fue su casa toledana y en la que compuso buena parte de su obra maestra Cositas buenas. ¿No es precioso ver a Paco de Lucía paseando ante la puerta de la propia Casa del Maestro donde el Quiqui actuaba en los años 50?
Pero volvamos al protagonista de esta entrada, Enrique Serrano Heredia el Quiqui. Años después de la primera foto, Enrique decidió establecer un negocio ligado al flamenco en Toledo, un tablao o mesón flamenco en el centro histórico de la ciudad. Para ello, escogió un local muy pintoresco en la cuesta del Águila número 13, que anteriormente acogió una carpintería con una curiosa decoración en su puerta:
La fecha en que Enrique Serrano Heredia abrió el tablao debió situarse a finales de los años 60, probablemente con licencia como mesón y no como tablao flamenco, pues he hallado noticias que relatan sus problemas con la licencia y con algunas quejas vecinales:
Lo cierto es que se debieron solucionar los problemas de licencia, pues en 1973 este local protagonizó una buena parte del reportaje incluido en la serie "Rito y Geografïa del cante Flamenco", vol. 9, capítulo 3 titulado "De Despeñaperros Hasta Arriba" emitido en TVE el 17 de septiembre 1973. En él, aparecen impagables imágenes tanto del exterior del mesón como del interior, con el Quiqui y su familia y amigos cantando. Se comprueba que era un local pequeño pero con mucho sabor, con una gran pintura de Toledo en una de las paredes y con diversa decoración típica:
El programa completo está disponible en este enlace.Por cortesía de su nieto Enrique Serrano, a quien agradezco sinceramente su generosidad, os ofrezco algunas fotos más de este entrañable cantaor toledano, algunas de ellas en compañía de sus tres hijos:
El mesón permaneció abierto hasta los años 80 al menos, instalándose en el local más tarde una tienda de Flores Maravilla.
Esperando que os haya gustado este pequeño homenaje al flamenco en Toledo y a la importancia de la población gitana toledana para su preservación a lo largo de los siglos, solo me queda agradecer de nuevo a la familia Serrano tanto las fotos como la información facilitada.
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