viernes, 9 de junio de 2023

Toledo hacia 1925 fotografiado por Christian de Caters

Christian de Caters nació en París el 3 de mayo de 1900 y falleció en Lisboa el 16 de octubre de 1979. Fue un polifacético e inquieto escritor especializado en novelas de aventuras y detectives, además de un viajero empedernido. Publicó sus numerosas obras utilizando tanto su nombre verdadero como los seudónimos Henri Darblin, Louis Morvers, André Falcoz y Elie Montfort.
Artículo de Christian de Caters publicado en la revista Jeunesse Magazine en marzo de 1938 bajo el seudónimo de Henri Darblin Su nombre completo era Christian Auguste Élie Ernest Marie de Caters y fue hijo del barón Louis de Caters y la egipcia Louise Seif Daham. Ingresó en la prestigiosa École Centrale Paris, licenciándose con el título de ingeniero en 1922. Durante el período de entreguerras, escribió varias de sus primeras novelas de aventuras y también algunas novelas de detectives.
También colaboró con las revistas L'Intrépide, Sciences et Voyage, L'Écho de Paris, L'Illustration, Le Miroir du Monde, La journée industrielle, Le Monde colonial illustré o La Dépêche coloniale. Algunas de sus novelas más famosas son Le Maléfice de Java o La Sauterelle en améthyste.
Portada del libro Les Rescapés de l´Ile Verte escrito por Christian de Caters bajo el seudónimo de André Falcoz Además de numerosas impresiones acerca de sus de viajes a lugares tan dispares como Suecia, Polonia, Japón, India, Angola, Zimbabue o Mozambique, también publicó traducciones de obras escritas originalmente en inglés o en portugués. Asimismo, hizo incursiones cinematrográficas rodando documentales en Portugal para la cadena Fox en 1936, siendo un país que llegó a conocer profundamente publicando también obras como Portrait du Portugal en 1940.
Portada del libro sobre Japón escrito por Christian de Caters Portada del libro Portrait du Portugal escrito por Christian de Caters Pese a no conocerse hasta la fecha publicaciones suyas relativas a España, sí sabemos que recorrió en su juventud nuestro país hacia 1925. Hace un par de años, tuve acceso a la serie de fotografías que Christian de Caters tomó en Toledo y que estaban en poder de un conocido de un amigo italiano residente en Verona. Se trata de una docena de fotografías de nuestra ciudad que cuentan con casi un siglo de antigüedad y que paso a enseñaros. Comenzaremos por una vista del precioso callejón de Bodegones junto a Santo Tomé en el que Christian de Caters inmortalizó a un niño con las piernas abiertas probablemente jugando con el fotógrafo en el momento en que el francés apretó el disparador de su cámara:
Callejón de Bodegones en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. Estas son dos vistas de la preciosa Puerta del Sol separadas por solo unos instantes:
Puerta del Sol en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. Puerta del Sol en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. No me negaréis que esta vista de la Iglesia del Salvador es una verdadera delicia, ¿verdad?
Iglesia del Salvador en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. Aquí vemos una vista muy bella de la Posada de la Hermandad:
Posada de la Hermandad en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. La torre de la Catedral aparece en dos fotografías, una de ellas tomada desde la calle de Santa Isabel y la otra desde la confluencia de la plaza del Ayuntamiento con la calle de la Ciudad:
Catedral vista desde la calle de Santa Isabel en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. Catedral de Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. El interior del templo primado también fue fotografiado por el autor galo:
Interior de la Catedral de Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. Desde las inmediaciones del Paseo del Tránsito, Christian de Caters obtuvo esta preciosa toma del río Tajo con el puente de San Martín al fondo:
Cerro de la Cabeza y Puente de San Martín en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. El río Tajo, por entonces limpio y caudaloso, también llamó la atención del autor francés en la zona del legendario Baño de la Cava:
Baño de la Cava en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. Aquí vemos el Castillo de San Servando y el Puente de Alcántara vistos desde las escalerillas del Miradero:
Castillo de San Servando y Puente de Alcántara en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. En la otra orilla del río, vemos el mismo puente pero en esta ocasión con el Alcázar al fondo:
Puente de Alcántara y Alcázar de Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. En el barrio de la judería, Christian de Caters se adentró en el interior de la Sinagoga de Santa María la Blanca:
Interior de la Sinagoga de Santa María la Blanca en Toledo en los años 20. Fotografía de Christian de Caters. Como habéis podido comprobar, estamos ante una interesante recopilación de imágenes de nuestra ciudad hace casi cien años de la mano de un autor poco conocido actualmente pero que, en su día, fue un prolífico y solicitado escritor de textos de muy diversa índole y que demostró, una vez más, que una formación técnica como ingeniero no está en absoluto reñida con el desarrollo de una brillante carrera como escritor y traductor. Espero que os haya gustado.
Caja con negativos de Toledo en los años 20 conteniendo fotografías de Christian de Caters.

sábado, 20 de mayo de 2023

Toledo en 1884 fotografiado por Miquel Matorrodona Maza

En muchas ocasiones he utilizado el símil o analogía que compara la investigación de la historia de la fotografía en Toledo con un gran puzzle que, poco a poco, podemos ir completando.
Las piezas de ese rompecabezas son tanto más complicadas de encontrar o identificar cuanto más antiguo es el periodo a completar. En el caso de la fotografía histórica, ese periodo complejo pero apasionante es el siglo XIX. Hoy tengo el placer de explicaros en esta entrada la consecución de un pequeño logro en el avance de ese gran rompecabezas, en el que he logrado unir varios cabos sueltos gracias al trabajo de varias instituciones por separado para llegar a una conclusión que deja poco resquicio a la duda. Me refiero a la autoría de una excelente serie de fotos toledanas de 1884 que hoy puedo prácticamente asegurar que tuvieron como autor al fotógrafo catalán Miquel Matorrodona Maza.
Investigando en el fenomenal fondo fotográfico de la Universidad de Navarra descubrí cinco imágenes de Toledo que esta prestigiosa institución cultural tiene inequívocamente clasificadas como tomadas por Miquel Matorrodona. Al verlas, identifiqué un estilo y una edición que me resultaban familiares. En efecto, varias de esas fotografías ya las había visto con anterioridad en varias colecciones. La principal de ellas era la serie de 39 imágenes que publicó hace unos años el Archivo Municipal de Toledo, incluida dentro de la colección de la casa Thomas. Estas fotos conservadas en dicho archivo, datadas con casi total probabilidad en 1884 y procedentes de la colección de Luis Alba, son albúminas sobre cartulina de 190 x 270 mm.
Sabemos, gracias a la catalogación realizada por el archivero municipal Mariano García Ruipérez, que fueron publicadas por la recién creada empresa Fototipia Thomas, fundada en Barcelona en 1884 por Josep Thomas i Bigas (Barcelona 1853 – Berna, Suiza, 1910).
Fue así como constaté que ambas instituciones, tanto la Universidad de Navarra como el Archivo Municipal de Toledo, contaban por separado con fotografías de esta serie (algunas repetidas presentes en ambas colecciones), numerada entre el 400 y el 483, con la particularidad de que la catalogación realizada por sendos archivos resultaba maravillosamente complementaria. Así, mientras el Archivo Municipal tiene la certeza de que esas fotos fueron editadas y publicadas por la casa Fototipia Thomas, la Universidad de Navarra asegura que sin duda esas fotos son obra del fotógrafo Miquel Matorrodona.
Lo cierto es que todo tiene sentido, pues tanto la empresa Fototipia Thomas como Miquel Matorrodona son barceloneses y son coetáneos, por lo que parece más que probable que Matorrodona fuera enviado a Toledo por dicha empresa recién creada en su ciudad, con el encargo de tomar esta serie de fotografías. Ello también encaja con la semblanza biográfica de este autor, realizada con maestría por Miquel Playà Ventura, que nos habla de un autor inquieto y polifacético pero un tanto esquivo a la hora de ser investigado, lo que ha hecho que haya permanecido muchos años en el olvido. Gracias a él, sabemos que Miquel Matorrodona Maza nació en el barrio del Pi de Barcelona en 1854, en el seno de una familia acomodada procedente de Reus. En su juventud estudió el bachillerato y después cursó medicina entre los años 1871 y 1875 en la Universidad de Barcelona. Tras licenciarse en 1875, se casó con Rosa Santonja Bassols, hija de una familia de larga tradición en la fabricación de sedas y pasamanería.
Miquel Matorrodona entre 1872 y 1874. Colección de Artur Canyigueral. Su actividad fotográfica comienza poco después, constando que en 1877 realizaba retratos en un estudio fotográfico de la Rambla del Centro que acababa de dejar el fotógrafo francés Gustave Larauza. En esta época, Matorrodona firma con una doble M y la frase "Sucesor de Larauza". En 1880 abrió junto a C. Klary un estudio fotográfico en la calle Ferran, pero parece que la unión duró pocos meses.
Su nombre aparece en el jurado de un concurso de fotografía organizado por el Ayuntamiento de Barcelona en 1892 y también publicó sus trabajos en diferentes revistas como La ilustración Catalana, Veu de Catalunya, La esquella de la Torratxa y La Tomasa.
Autorretrato de Miquel Matorrodona. Portada de La Tomasa del 15 de diciembre de 1889 Una curiosa anécdota sucedió al publicar unas imágenes en el almanaque del año 1894 de La Tomasa que levantaron gran polémica, siendo denunciado por atentar contra la honradez y buena conducta al aparecer en sus páginas varias mujeres en poses atrevidas para la época. Tras estos sucesos, las colaboraciones de Miquel fueron reduciéndose hasta que en 1895 dejó de aparecer. Esta polémica debió hacer daño al entorno más cercano de Matorrodona, probablemente incidiendo en la relación con su madre y con la familia de su esposa. A partir del año 1901 y hasta 1907, según la invesigación de Miquel Playà, encontramos documentos en los que Miquel Matorrodona Maza no está presente “por hallarse ausente de España sin que por el momento pueda precisarse su actual paradero”.
Ahí se pierde el rastro de Matorrodona, si bien sabemos que el estudio de la calle Ferran no cerró, siguiendo trabajando en él su mujer y su hijo, Miquel Matorrodona Santonja, que tenía 15 años cuando se pierde la pista de su padre.
Pero vayamos ya a lo que más os interesa, que es la parte toledana de la obra de Matorrodona. Se trataría originalmente de una amplia serie de más de 80 fotografías si nos atenemos a su numeración, como comentaba al principio, y fueron tomadas en 1884 con casi total probabilidad. En este momento puedo ofreceros un total de 45 de ellas, sumando las presentes tanto en el Archivo Municipal de Toledo como en el Fondo Fotográfico de la Universidad de Navarra y algunas en colecciones privadas.
Comenzaré por ofreceros mi preferida, que es esta vista de la catedral en la que vemos a la perfección la Torre del Reloj, que como recordaréis fue demolida en 1888 (pongo las dos copias que al menos existen, una de cada archivo):
Torre del Reloj de la Catedral de Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Catedral con la torre del reloj aún en pie. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Fondo Fotográfico de la Universidad de Navarra signatura MUN-008315 Hay algunas estupendas fotos de varias estancias y detalles de la Catedral:
Catedral de Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Catedral de Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Sala Capitular de la Catedral de Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Claustro de la Catedral de Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Puerta de la Presentación de la Catedral de Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Capilla Mayor de la Catedral de Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Puerta de Santa Catalina de la Catedral de Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Esta es la Puerta del Sol:
Puerta del Sol en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. El Alcázar aparece en varias fotografías:
Portada de Covarrubias del Alcázar de Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Patio del Alcázar de Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Estatua del furor de Carlos V en el patio del Alcázar de Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Mirad qué bella estampa de la Puerta del Cambrón:
Puerta del Cambrón en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. El Monasterio de San Juan de los Reyes (hay algunas repetidas, pongo las copias tanto de la Universidad de Navarra como del Archivo Municipal de Toledo):
Detalle del Claustro de San Juan de los Reyes en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Claustro de San Juan de los Reyes en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Claustro de San Juan de los Reyes en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Claustro de San Juan de los Reyes. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Fondo Fotográfico de la Universidad de Navarra signatura MUN-008314 Interior de San Juan de los Reyes en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Claustro de san Juan de los Reyes en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Ábside de San Juan de los Reyes. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Fondo Fotográfico de la Universidad de Navarra signatura MUN-008311 Ábside de San Juan de los Reyes en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Claustro de San Juan de los Reyes. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Fondo Fotográfico de la Universidad de Navarra signatura MUN-008312 Portada de San Juan de los Reyes. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Fondo Fotográfico de la Universidad de Navarra signatura MUN-008313 Claustro de San Juan de los Reyes en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Puerta en San Juan de los Reyes en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Interior de San Juan de los Reyes en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. La Iglesia de Santiago del Arrabal:
Santiago del Arrabal y Puerta de Bisagra en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. El río Tajo es protagonista de varias preciosas vistas:
Vista general de Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Río Tajo y molinos de Santa Ana en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Turbinas de Vargas en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Río Tajo y Fábrica de Armas de Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. El Hospital de Santa Cruz aparece en varias tomas:
Hospital de Santa Cruz en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Ventanas del Hospital de Santa Cruz en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Escalera del Hospital de Santa Cruz en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. El Puente de Alcántara:
Puente de Alcántara de Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. El Puente de San Martín:
Puente de San Martín de Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. El patio del Convento de San Pedro Mártir, por entonces usado como hospicio:
Patio de San Pedro Mártir en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. La Sinagoga de Santa María la Blanca:
Sinagoga de Santa María la Blanca en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Capitel de la Sinagoga de Santa María la Blanca en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Capitel en la Sinagoga de Santa María la Blanca de Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Detalles de la Sinagoga de Santa María la Blanca en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. La portada del Convento de San Clemente:
Portada del Convento de San Clemente en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Me encanta esta vista interior del desaparecido convento de San Juan de la Penitencia:
Reja del Convento de San Juan de la Penitencia en Toledo en 1884. Fotografía de Miquel Matorrodona Maza. Archivo Municipal de Toledo. Hasta aquí este repaso a la obra de un autor hasta la fecha desconocido en Toledo y que me ha encantado traeros al blog. Espero en el futuro poder ir completando esta entrada con nuevas fotografías que sigan rellenando el rompecabezas de su serie toledana. Para terminar, y solo a modo de curiosidad, contaros que la última noticia de la actividad fotográfica del estudio "Miquel Matorrodona" ya regentado por su hijo y su mujer, apareció en La Vanguardia el 24 de septiembre de 1919 con un anuncio en busca de un aprendiz para el taller. Ese mismo año, Rosa Santonja muere a los 66 años de edad. Pocos años después, en 1928, se produce el fallecimiento de Miquel Matorrodona Santonja, lo que supone el cierre definitivo del establecimiento.
Agradeciendo a Miquel Playà su trabajo de investigación sobre la vida de Matorrodona, con la colaboración de Jep Martí, me despido por hoy.
© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall