sábado, 23 de julio de 2022

El mercadillo del Martes en el Paseo del Carmen

Hace ya más de 10 años que publiqué una entrada del blog dedicada al mercadillo del Martes, una preciosa tradición en Toledo desde nada menos que 1465. En aquel entonces apenas pude aportar una fotografía de la etapa en la que el mercado se celebró en el Paseo del Carmen, entre 1972 aproximadamente y 1999.
Fueron, por tanto, más de 25 años en los que este paseo acogió la pintoresca reunión semanal de vendedores, marchantes y toledanos (sobre todo, toledanas) de toda edad y condición que constituye el Martes.
Hay que recordar, además, que aquellas décadas de los años 70, 80 y 90 contemplaron multitud de cambios sociales como el fin de la dictadura y la llegada de la democracia, y también comerciales, como la irrupción masiva de nuevos productos que anteriormente no se encontraban en el mercadillo como por ejemplo las cintas magnetofónicas, las camisetas con contenido o mensaje, la irrupción de las imitaciones de marcas famosas y un largo etcétera de objetos que convivía con la parte más tradicional que aún subsistía como los puestos de cerámica para el menaje diario del hogar, algo cada vez más escaso en los mercadillos de hoy.
Tenía, por tanto, pendiente publicar una entrada dedicada en exclusiva al Paseo del Carmen con tal motivo, y hoy por fin puedo ofrecérosla. En primer lugar, es necesario introducir brevemente la historia fotográfica del emplazamiento, denominado como Paseo del Carmen por ser el lugar en el que se levantó en siglos pasados el célebre convento del Carmen Calzado.
Su origen se remontaba al siglo XIV, cuando entre 1332 y 1338 se ceden a los monjes del Carmelo tanto el templo mozárabe de Santa María de Alficén como otros terrenos y edificios próximos, donde se construyó el convento que hoy nos ocupa. Fue el más importante de la orden en toda Castilla y fue célebre entre otras cosas por ser el lugar en el que estuvo preso San Juan de la Cruz desde diciembre de 1577 y hasta agosto de 1578 por ayudar a Santa Teresa de Jesús en la reforma de la orden entre los miembros masculinos. Tras ocho meses de encierro, logró fugarse descolgándose por un balcón de la zona norte del edificio, saltando al huerto que lindaba con el convento de la Concepción, donde se refugió. Durante su cautiverio escribió las treinta y una primeras estrofas del famoso Cántico espiritual, así como varios romances y el precioso poema de la fonte, textos que recitaba y cantaba para consolarse.
En 1595, el IV Conde de Fuensalida contribuyó a la importante reforma, ejecutada bajo las trazas de Juan Bautista Monegro, que supuso la reconstrucción de parte de la iglesia, así como la construcción de una cripta bajo el altar mayor que le sirviera tanto a él como a su familia de lugar de enterramiento.
Por desgracia, y como le sucediera a tantos y tantos edificios toledanos, entre 1809 y 1812, durante la invasión francesa las tropas de Napoleón saquearon e incendiaron la iglesia y el convento, destruyéndolo casi totalmente. La ruina del convento trajo también la de otro de los elementos que daban fama al edificio, como era la capilla de Nuestra Señora de Soterraño, donde estaba enterrado el ingeniero y relojero cremonés Juanelo Turriano, a escasos metros de donde se levantara su mundialmente conocido Artificio, que elevaba las aguas del Tajo hasta el Alcázar y otras zonas de la ciudad.
Grabado en el que se ve el Convento del Carmen Calzado y el Artificio de Juanelo El final del edificio vino marcado por las desamortizaciones, pasando entre 1836 y 1849 por diferentes vicisitudes hasta que finalmente el convento pasó a manos del especulador José Safont (el que da nombre al paraje junto al río), quien fue derribando lo que quedaba del edificio para aprovechar o revender los materiales.
Es precisamente en esta época cuando el edificio, aunque ya ruinoso por efecto de desamortizaciones y abandono, llegó a ser fotografiado en pleno proceso del progresivo derribo efectuado por Safont, lo que nos permite ver al menos parcialmente el convento en algunas de las primeras fotografías tomadas en la ciudad a mediados del siglo XIX. En ellas es visible un chapitel y parte de sus muros, que se asoman al cortado del Tajo en esta zona este de la ciudad en lo que fuera parte del recinto del Alficén en época islámica.
Las más antiguas son las tomadas en 1852 tanto por Felix Alexander Oppenheim como por Edward King Tenison:
Toledo en 1852 por Felix Alexander Oppenheim © Museum für Islamische Kunst,  Staatliche Museen zu Berlin Convento del Carmen Calzado en 1852. Detalle de la foto de Tenison en 1852 Con más nitidez se observan los restos aún en pie en estas ampliaciones de fotos de Joseph Carpentier en 1856 y las editadas por Soulier en 1857:
Convento del Carmen Calzado en 1856. Detalle de una fotografía de Joseph Carpentier. Convento del Carmen Calzado en 1857, detalle de una foto de Clifford o Laurent editada por Soulier En los años posteriores, entre finales del XIX y comienzos del XX, una vez derribado el edificio, se generó una explanada que es la que actualmente conocemos como Paseo del Carmen, que ocupa no solo el solar de lo que fuera el convento sino también el conocido como cementerio del Pradito de la Caridad, junto al postigo de Doce Cantos, que era el lugar donde la cofradía de la Caridad daba sepultura a las personas con menos recursos. En la explanada se iniciaron efímeros proyectos como unos depósitos municipales de agua ejecutados en 1911.
Turbinas de Vargas y Alcázar de Toledo hacia 1895 Vista del Alcázar y el Paseo del Carmen hacia 1906. Fotografía de Charles Fournier © Fototeca del IPCE, MECD. Signatura MOR-006_P Puente de Alcántara y Castillo de San Servando hacia 1910 desde el Paseo del Carmen Joaquín Sorolla hijo en el Paseo del Carmen con el Castillo de San Servando al fondo, en Toledo en el otoño de 1906. Álbum familiar © Museo Sorolla, MECD Paseo del Carmen (?). Revista Por esos mundos (1909) Puerta de Doce Cantos. Revista Por esos mundos (1909) Puente de Alcántara y Alcázar de Toledo  hacia 1911. Publicada en "Portfolio Fotográfico de España (cuaderno nº 3)" por Alberto Martín a iniciativa de Ceferino Rocafort Construcción de los depósitos del Paseo del Carmen hacia 1911. Detalle de una foto publicada en "Portfolio Fotográfico de España (cuaderno nº 3)" por Alberto Martín a iniciativa de Ceferino Rocafort Puente de Alcántara, turbinas de Vargas, Paseo del Carmen. Foto aérea años 20 o 30. Durante la guerra civil, al encontrase en plena zona de bombardeos al Alcázar, el entorno quedó muy desfigurado.
Milicianos en un asalto al Alcázar junto al Paseo del Carmen y la Fonda de la Caridad de Lorenzana. Publicada en "El Alcázar de Toledo: una gesta heroica de carácter universal" de La Actualidad Española (número 13 de la serie "Guerra de España") Vista aérea del Alcázar tras el asedio en 1936. Publicada en "El Alcázar de Toledo: una gesta heroica de carácter universal" de La Actualidad Española (número 13 de la serie "Guerra de España") El Alcázar, destruído por los bombardeos republicanos de 1936. Foto tomada hacia 1945. Coche de época desciende hacia al Puente de Alcántara. Al fondo, el Alcázar destrozado en la guerra civil. Años 40. Los años 60 marcan su época de mayor verdor y frondosidad, constituyendo todo un pulmón para el centro histórico:
Puente de Alcántara y Alcázar, se ve La Cubana, hacia 1965 En 1962 aproximadamente se ejecutan las obras de restauración de la Puerta de Alcántara y su conexión con el Paseo del Carmen a través de unas escaleras. Tanto Julián C.T. como mi abuelo fotografiaron el lugar con las obras recién terminadas:
Subida al paseo del Carmen en 1962. Foto de Julián C. T. Zona del Paseo del Carmen en 1962. Fotografía de Julián C.T. Paseo del Carmen y Castillo de San Servando en 1962. Fotografía de Julián C.T. Escaleras de acceso al Paseo del Carmen desde la Puerta de Alcántara el 27 de septiembre de 1967. Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno De este modo, con el Paseo frondosamente arbolado y bien comunicado tanto por la zona inferor (Puerta de Alcántara) como con la zona superior (Plaza de la Concepción y calle Cervantes), es cuando se decide que el lugar acoja el mercadillo del Martes dado el comienzo de las obras del Miradero, lugar donde se venía celebrando el mismo. Dieron comienzo así unos 25 años, entre 1972 y 1999 en los que el Paseo del Carmen fue el lugar de encuentro semanal de miles de personas. Os dejo las fotos de esta época, con protagonismo destacado de las tomadas por Tomás García del Cerro y Luciano Ruiz de los Paños:
Mercado del Martes en el Paseo del Carmen. Colección de Tomás García del Cerro Mercado del Martes en el Paseo del Carmen. Colección de Tomás García del Cerro Mercado del Martes en el Paseo del Carmen. Colección de Tomás García del Cerro El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El Martes en el Paseo del Carmen en los años 80. Fotografía de Luciano Ruiz de los Paños. El martes de 1982. Paseo del Carmen. Fotografía de Enrique Sánchez Lubián. Archivo Municipal de Toledo. Toledo a finales de los años 80 o comienzos de los 90. Fotografía de Hilario Barrero. Mercado del Martes en el Paseo del Carmen hacia 1995. Foto Diputación de Toledo Como os decía, en 1999 las obras de remodelación de la subida a Zocodover hicieron que el Paseo del Carmen dejase de ser el lugar del mercadillo. Vinieron tristes años para el paseo, relegado a aparcamiento descontrolado que compactó sobremanera la tierra provocando que muchos de los árboles murieran.
Afortunadamente, hace pocos años decidió prohibirse el aparcamiento en el paseo, recuperando su carácter de parque. Sin embargo, nunca se ha efectuado la necesaria replantación arbórea que el lugar necesita. Esperemos que pronto se acometa esta plantación porque el centro histórico necesita árboles y verdor con carácter urgente.

miércoles, 15 de junio de 2022

El Corpus de 1956 a todo color fotografiado por Verdugo

Tres años de espera bien merecen que la ciudad de Toledo se vuelque con su fiesta grande del Corpus Christi, desafiando al calor que en este 2022 protagonizará la semana más colorida de nuestra ciudad.
Desde junio de 2019 en que desfiló por última vez todo el cortejo por nuestras calles, con la Custodia de Arfe como gran protagonista, los toledanos hemos sufrido tres duros años sin esta manifestación colectiva de orgullo cívico que trasciende de lo meramente religioso para convertirse en una masiva demostración de amor por nuestra ciudad. Hemos superado la durísima pandemia que se llevó a cientos de toledanos, algunos de ellos profundos conocedores y amantes del Corpus, y hemos dejado atrás un trienio sin el colorido que transforma nuestra ciudad por unos días. Por ello, este Corpus de 2022 va a ser muy especial.
Esa es la razón por la que me quiero unir a la celebración del regreso de nuestra gran fiesta con la que es una de las primeras muestras a color del Corpus de Toledo en forma de reportaje publicado en 1957. Se conservan imágenes anteriores a color, como por ejemplo alguna bellísima tomada por José Ortiz Echagüe, pero en formato reportaje con varias fotografias la verdad es que a mi no me consta que existan precedentes anteriores al que realizó el genial Antonio Verdugo (o tal vez su hijo Enrique) para la revista Blanco y Negro.
Por ello, con la alegría que el color siempre transmite, especialmente importante al retratar fiestas tan espectaculermente vistosas como es el Corpus toledano, hoy quiero celebrar el regreso de la gran procesión con este grupo de fotografías.
Es necesario, antes de nada, introducir la biografía del autor de las imágenes, que no es otro que el madrileño Antonio Verdugo o bien su hijo Enrique. Y qué mejor manera de hacerlo que transcribir íntegramente la reseña que mi buen amigo y colaborador abulense José Luis Pajares le dedicó a Antonio hace unos años en su imprescindible proyecto avilas.es:
Antonio Verdugo Sánchez (1908-1986) era uno de los reporteros españoles más conocidos de su época, entre los años treinta y sesenta del pasado siglo. Fundador del diario Pueblo, miembro fundador de la agencia gráfica Cifra, fue uno de los jefes del Departamento de Fotografía del Ministerio de Información y Turismo. Esa estrecha relación con el gobierno del Régimen hizo que recibiese numerosos encargos para documentar reportajes periodísticos sobre Franco, siendo también uno de los encargados de cubrir oficialmente sus audiencias.
Aunque nacido en Madrid, pasó su infancia y adolescencia en Navalperal de Pinares, localidad de donde procedía toda su familia. Años después volvería a fijar su residencia en Madrid, en la Calle Lagasca nº 32, donde tenía también su estudio. El mayor de sus hijos, Enrique, siguió regentando ese mismo gabinete durante los años 70 y 80, continuando el trabajó del padre en la Dirección General de Turismo y el Diario Pueblo, realizando además algunas series de tarjetas postales. El menor de los hermanos, Juan, trabajó como cámara de Televisión Española, colaborando en muchas ocasiones con Miguel de la Cuadra Salcedo.
Dado su cargo, Verdugo participó en la elaboración de publicaciones para la Dirección General de Turismo.
También cabe la posibilidad de que fuese su hijo Enrique el autor de las imágenes. Enrique trabajó principalmente en diario Pueblo fundado por su padre.
Las imágenes que hoy os traigo fueron publicadas, como os decía, en 1957 en la revista Blanco y Negro para promocionar la fiesta, por lo que las mismas debieron tomarse antes de ese año. Concretamente, entre 1953 y 1956, pues la aparece la fachada de la catedral sin la verja principal (desmontada en 1953 y repuesta en 1985). Lo más probable es que las fotos fueran tomadas en el año 1956 con la intención de ser publicadas en la citada revista al año siguiente.
Esta es la imagen con la que se da comienzo al reportaje, en la que vemos la colorida multitud que rodeaba a la custodia el la plaza del Ayuntamiento junto a la catedral:
Procesión del Corpus Christi de Toledo en los años 50. Reportaje publicado en 1957 en Blanco y Negro con fotos de Verdugo. Los maravillosos colores de los mantones de Manila que colgaban de los balcones situados enfrente de la Puerta Llana, así como el fulgor dorado de la Custodia de Arfe, aparecen así de nítidos en esta imagen de Verdugo:
Procesión del Corpus Christi de Toledo en los años 50. Reportaje publicado en 1957 en Blanco y Negro con fotos de Verdugo. En esta otra vista es inevitable rendirse ante la maestría del fotógrafo a la hora de inmortalizar a todo color el ambiente y la decoración de las calles, con las guirnaldas de boj, los toldos, las flores con el nombre "Corpus Christi" formado por apretados claveles y los toledanos en ventanas y miradores:
Procesión del Corpus Christi de Toledo en los años 50. Reportaje publicado en 1957 en Blanco y Negro con fotos de Verdugo. Los danzantes provenientes de Méntrida eran todo un clásico en aquellos años. Aquí los vemos en la plaza del Ayuntamiento:
Procesión del Corpus Christi de Toledo en los años 50. Reportaje publicado en 1957 en Blanco y Negro con fotos de Verdugo. Los tapices flamencos que cuelgan de los muros de la catedral ese día, aparecen aquí en una de sus primeras fotografías a color:
Procesión del Corpus Christi de Toledo en los años 50. Reportaje publicado en 1957 en Blanco y Negro con fotos de Verdugo. Esperando que os haya gustado este pionero reportaje a color del Corpus, os dejo con la mencionada imagen suelta de Ortiz Echagüe que, hasta la fecha, es la imagen a color más antigua que se conserva (que yo conozca) de nuestra fiesta grande. Sabemos que es anterior a 1953 porque aún aparece la verja de la catedral. ¡Feliz Corpus 2022 a todos!
Procesión del Corpus por Ortiz Echagüe.

domingo, 22 de mayo de 2022

Toledo en 1907 fotografiado por F. Bardon

Corría el mes de septiembre del año 1907 cuando el francés F. Bardon visitó Toledo dentro un periplo que le había de llevar a varias ciudades españolas más como San Sebastián, Fuenterrabía, Pamplona, Segovia, Burgos y Valladolid. Sabemos poco sobre este autor, más allá de su nacionalidad y de la suposición (que queda en evidencia a través de las fotografías) de que se trataba de una persona de posición acomodada y que viajaba en grupo con amigos, todos ellos aficionados a la fotografía.
Las imágenes que Bardon obtuvo en Toledo en 1907 las he adquirido recientemente en una subasta complicadilla, pero el esfuerzo ha merecido la pena, como vais a poder comprobar.
La principal aportación de esta nueva serie de fotografías de un autor hasta ahora inexplorado, más allá de la antigüedad de las imágenes, es la constatación gráfica de la celebración de una de las primeras "excursiones fotográficas" que se conocen en Toledo, pues hasta la fecha no teníamos demasiados registros tan tempranos de personas tomando imágenes en grupo. Estamos, por tanto, ante unos auténticos adelantados a su tiempo. Pioneros de este tipo de excursionismo, inicialmente solo al alcance de unos pocos privilegiados, a los que podemos admirar en poses que, si no fuera por sus ropajes y aparatos, podrían ser las de cualquier fotógrafo de los que hoy visita nuestra ciudad con sus colegas o amigos.
Además, F. Bardon debía ser un fotógrafo con inquietudes innovadoras, como demuestra el hecho de atreverse a tomar fotos panorámicas divididas en varias tomas que artesanalmente él mismo componía en Francia una vez reveladas, demostrando también en este aspecto ser alguien que intentaba ir más allá, pese a que probablemente no fuera un profesional de la fotografía sino un acaudalado burgués que fotografiaba por placer en sus viajes por el mundo.
Vamos a comenzar por ver una de una estas panorámicas, en la que se aprecia a la perfección lo que os comentaba y además nos permite ver a algunos de sus colegas en plena acción retratando desde los peñascos del Valle la silueta de la vieja ciudad castellana:
Vista panorámica de Toledo en 1907 fotografiado por F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Un personaje con perilla y sombrero usa una cámara en Toledo en 1907. Fotografía de F. Bardon (detalle) La panorámica en la que mejor se aprecia lo expuesto es una en la que la unión no la hizo Bardon sino mi buen amigo Antonio Torres Ochoa más de un siglo después. El resultado es sencillamente espectacular y permite apreciar a la perfección el aspecto de Toledo en 1907 además de ver a estos fotógrafos en acción petrechados con sombrillas y sus aparejos fotográficos con Toledo al fondo. Las imágenes se tomaron entre el 14 y el 21 de septiembre de aquel año de 1907:
Vista panorámica de Toledo - Año 1907 (Autor F. Bardon) Personajes con sombrilla y sombrero usan una cámara en las inmediaciones de la piedra del Rey Moro en Toledo en 1907. Fotografía de F. Bardon (detalle) El resto de las imágenes tomadas por este grupo de pioneros turistas fotográficos encabezado por F. Bardon presenta también bastante interés. Mirad por ejemplo qué bonita toma logró en Zocodover:
Plaza de Zocodover en Toledo en 1907 fotografiada por F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Aquí tenemos la fachada de la Catedral:
Fachada de la Catedral de Toledo en 1907 fotografiada por F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. La Puerta de los Leones del templo primado:
Puerta de los Leones de la Catedral de Toledo en 1907 fotografiada por F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. En el puente de Alcántara el grupo también se detuvo y volvemos a poder verles con sus cámaras en la mano:
Puente de Alcántara en Toledo en 1907 fotografiado por F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Puente de Alcántara en Toledo en 1907 fotografiado por F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Molinos de San Servando y Torno del Tajo en Toledo en 1907 fotografiado por F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Alcázar de Toledo en 1907 fotografiado por F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. En el otro puente medieval de Toledo, el de San Martín, también se detuvieron para inmortalizar varias escenas:
Puente de San Martín en Toledo en 1907 fotografiado por F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Puente de San Martín en Toledo en 1907 fotografiado por F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Puente de San Martín en Toledo en 1907 fotografiado por F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Visitaron también el claustro de San Juan de los Reyes:
Claustro de san Juan de los Reyes en Toledo en 1907 fotografiado por F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Son muy curiosas también estas vistas del Hospital de Santa Cruz tomadas desde la zona del Alcázar, que permiten ver curiosidades como por ejemplo un gran reloj de sol en una de sus paredes interiores. El edificio presentaba un gran deterioro en aquellos años:
Hospital de Santa Cruz en Toledo en 1907 fotografiado por F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Hospital de Santa Cruz en Toledo en 1907 fotografiado por F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Reloj de Sol en un muro del Hospital de Santa Cruz en 1907. Detalle de una foto de F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Por supuesto, la Puerta del Sol, no podía faltar en el elenco de lugares visitados por el grupo:
Puerta del Sol en Toledo en 1907 fotografiada por F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Puerta del Sol en Toledo en 1907 fotografiada por F. Bardon. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Hasta aquí este repaso al Toledo de 1907 de la mano de este grupo de adelantados a su tiempo, precursores de ese inmenso grupo de personas que, desde el comienzo de la era fotográfica, han caído rendidos a la belleza de Toledo y han pasado grandes momentos en grupo con familiares y amigos retratando los rincones de este lugar mágico al que llamamos Toledo. Espero que os haya gustado.
© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall