sábado, 26 de mayo de 2018

Toledo en la fotografía del genial Juan Pando Barrero

Hablar de Juan Pando Barrero es hacerlo sobre uno de los más grandes fotógrafos que dio nuestro país en el siglo XX.
Nacido el 13 de abril de 1915 y fallecido a la edad de 78 años el 10 de agosto de 1992, Juan Miguel Pando Barrero pertenecía a una familia de artesanos y tipógrafos.
Pando retratado por su hijo Juan. Alrededores de Gulimin (Sidi Ifni), enero 1970. Colección Pando.
En su juventud trabajó como ayudante de botica y electricista antes de ingresar, a la tempranísima edad de 16 años, en el estudio del célebre fotógrafo Mariano Moreno, probablemente en aquel entonces el más reconocido fotógrafo de arte de Madrid, del que llegó a convertirse en primer ayudante. En 1935 logró algo realmente notable: ser contratado por la prestigiosa agencia Associated Press, gracias a sus fotografías sobre maniobras militares en Hoyo de Manzanares y otras tomadas en las capeas en Illana (Guadalajara).
Juan Miguel Pando Barrero (1915-1992), fotógrafo español Al estallar la Guerra Civil, Pando empezó a documentar el conflicto desde el lado republicano, siendo testigo directo, entre otros, de episodios como el de la defensa de Madrid. Probablemente, estas palabras escritas por su propio hijo sean las que mejor describen la excepcional labor fotográfica que Pando Barrero desarrolló en aquella maldita guerra:
"Sus originales sobre la retirada de las familias campesinas desde Talavera de la Reina; la lucha en la sierra de Guadarrama -donde desapareciera, en acción de guerra, su hermano José Luis, suboficial de la Brigada Topográfica-, así como el seguimiento que hizo, siempre ecuánime, nunca dogmático o morboso, del asedio de Madrid, son de lo mejor del género fotoperiodístico de entonces. Su imagen de una veintena de niños, a los que arenga un joven líder de 12-13 años, para que todos perseverasen en la construcción de fortificaciones en un solar colindante con el cine Colisevm, en vísperas de la capitulación de la capital (febrero de 1939) es pasmoso cuadro de espontaneidad y grandeza yuxtapuestas. Aquellas “Últimas tropas de la República” no jugaban a la guerra ni pretendían ser militares. Pero se consideraban “hombres” y por eso cavaron trincheras, como refuerzo de la idea de resistencia, que veían en sus padres y vecinos, reiterada en carteles y emisiones radiofónicas."
Lo cierto, es que existe un claro consenso entre los especialistas a la hora de considerar a Pando como uno de los mejores fotógrafos españoles durante la Guerra Civil, al tratarse en buena medida de un adelantado a su tiempo al retratar el conflicto desde un punto de vista casi más humanista que el simplemente periodístico, con imágenes llenas de sensibilidad sin perder la necesaria capacidad narrativa que exigía su puesto como corresponsal gráfico. Todo ello cobra especial valor al tratarse de imágenes tomadas por alguien que contaba solo con 21 años en 1936. Sus trabajos aparecieron publicados en el ABC de Madrid (en su periodo pro-republicano) y los diarios Ahora y La Voz.
El Museo Reina Sofía contiene una excelente muestra de sus fotografías tomadas durante la guerra. Cerca de Toledo tomó esta imagen, incluida en la citada serie:
Frente de Toledo en 1936. Foto de Miguel Pando Barrero (Museo Reina Sofía)

En la propia ciudad, tomó estas imágenes en la plaza de Zocodover conservadas por su familia:
Plaza de Zocodover en el verano de 1936 durante la guerra civil. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero. Plaza de Zocodover en el verano de 1936 durante la guerra civil. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero. Plaza de Zocodover en el verano de 1936 durante la guerra civil. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero. Tras la guerra, Pando crea una agencia fotográfica con su propio nombre ("Agencia Pando"), ofreciendo no solo trabajo sino también refugio a algunos fotógrafos y periodistas que corrían el riesgo de ser perseguidos o de tener serios problemas políticos con las nuevas autoridades del régimen franquista.
Finalizada II Guerra Mundial, retomó la fotografía artística, ampliando su trabajo a campos industriales y publicitarios. Consiguió hacerse un nombre muy reconocido como fotógrafo de arquitectura, arte e industria lo cual no debe ocultar su extraordinaria labor como fotógrafo humanista, maestro del reporterismo etnográfico y paisajístico, sin olvidar sus fotografías en ciudades monumentales como Toledo.
Mención especial merecen sus fotografías obtenidas en Marruecos, especialmente a partir de su visita a Tetuán en 1949, donde probablemente su faceta artística alcanzó las mayores cotas.
Juan Pando Barrero: Notable de los Beni Arós (Yebala). Xauen 1949. Colección Pando.
Pese a la tremenda calidad de su trabajo, Pando no publicó libro alguno con sus obras, limitándose a montar una gran exposición titulada “Fotografía, Luz y Vida”, a través del diario Pueblo el 19 de abril de 1968.
Su obra se encuentra actualmente dividida en varios fondos, destacando los 132.000 negativos de temas arquitectónicos e industriales; más otros 10.700 negativos de sus viajes por España y Marruecos- conservados en el Instituto del Patrimonio Cultural de España en Madrid, incluidos en el denominado "Archivo Pando", además del anteriormente mencionado legado que custodia el Museo Reina Sofía.
En Toledo trabajó en numerosas ocasiones tras la guerra civil, abordando temáticas muy diferentes que intentaré resumiros en esta selección de imágenes.
Comenzaré por las más monumentales y paisajísiticas que retratan la ciudad y sus edificios más notables:
Santiago del Arrabal a mediados del siglo XX. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-014049_P
Colegio de Infantes. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-061028-a_P
Convento de la Concepción Francisca. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-061030_P
Puerta de Valmardón. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-061032_P
Iglesia del Salvador. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-061029_P
Puente de Alcántara. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-014029_P
Mezquita del Cristo de la Luz. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-014045_P
Sinagoga de Santa María la Blanca. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-014042_P
Plaza de Santo Domingo el Real. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-014048_P
Puerta de Bisagra. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-014030_P
Puerta de Bisagra. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-014032_P
Puerta del Sol. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-014033_P
Hospital de Santa Cruz. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-014034_P
Sinagoga del Tránsito. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-014046_P
Vista general panorámica de Toledo hacia 1950. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-sn0002_P
Torres de la Reina, muralla y Puerta de Bisagra. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-061025_P
Portada en la Plaza de San Vicente de la casa de Diego de la Palma. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-061031_P
Plaza del Ayuntamiento. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-061027_P
Torres de la Reina y murallas cercanas a Bisagra. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-061026_P
Museo del Greco. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-061024-a_P
Museo de Santa Cruz. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-076296-bis_P
Museo de Santa Cruz. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-076292_P
Museo de Santa Cruz. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-076294_P
Museo de Santa Cruz. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-076289_P

Pando realizó un extenso reportaje de la Universidad Laboral "Blas Tello" muy cerca de su inauguración en 1972:
Univeridad Laboral. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-B-027081_P
Univeridad Laboral. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-B-027083_P
Univeridad Laboral. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-B-027082_PUniveridad Laboral. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-B-027080_PUniveridad Laboral. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-B-027085_P
Univeridad Laboral. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-B-027087_P
Univeridad Laboral. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-B-027088_PUniveridad Laboral. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-B-027095_P
Univeridad Laboral. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-B-027094_P
Univeridad Laboral. Fotografía de Juan Miguel Pando Barrero © Fototeca del IPCE signatura PAN-B-027091_P

Finalizaré con una serie espectacular de fotografías de moda, probablemente de la firma Cortefiel, donde modelos masculinos y femeninos posaron en los años 60 en algunos de los lugares y monumentos de la ciudad que todos reconoceréis. Son fotos impagables de una calidad técnica que roza la perfección:
Una modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Una modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Una modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Una modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Una modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Una modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Una modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Una modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Una modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Una modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Una modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Una modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Una modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Una modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Un modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Un modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Un modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Un modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Un modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Un modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Un modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE
Un modelo en Toledo. Foto de Juan Miguel Pando Barrero (c) Fototeca del IPCE

Como creo que habréis podido comprobar, estamos ante un verdadero genio de la fotografía que nos dejó uno de los más extensos registros que se conocen. Pocos fotógrafos fueron tan polifacéticos como Pando Barrero, capaz de dejar para la historia desde imágenes magistrales de la guerra civil, hasta elegantes posados de moda con la ciudad como testigo, pasando por excelentes fotografías de nuestros monumentos.

sábado, 12 de mayo de 2018

James Abbé: un mito de la fotografía que también visitó Toledo

Son numerosas las entradas del blog en las que he intentado hacer comprender la importancia de Toledo en el mundo de la fotografía como destino visitado por algunos de los fotógrafos más afamados de la historia, desde Henri Cartier-Bresson a Robert Capa pasando por Inge Morath, Marc Riboud, Francesc Català-Roca o Josef Koudelka, por citar solo algunos ejemplos.
En ese elenco de ases me quedaba al menos uno por abordar, y si no lo he hecho antes es por disponer tan solo de dos fotografías suyas y de baja resolución, pero en vista de que no soy capaz de logar más ni mejores fotos suyas en Toledo, creo que ha llegado el momento de incorporar al genial James Abbé a los fotógrafos con una entrada en Toledo Olvidado.
Actualización: gracias a la generosidad de Carlos Vega, autor del maravilloso blog Toledo GCE,incorporo 3 imágenes más que complementan excepcionalmente la entrada.
James Edward Abbé nació en Alfred (EE.UU.) el 17 de julio de 1883 y falleció en San Francisco el 11 de noviembre de 1973.
Forma parte del selecto grupo de fotógrafos estadounidenses que a día de hoy goza de un reconocimiento unánime como uno de los más grandes de la historia. Ello se debe al amplio espectro de su obra, así como a la calidad de sus fotografías.
Comenzó a fotografiar de forma autodidacta cuando contaba con solo doce años. Entre 1898 y 1910 trabajó en la librería que poseía su padre, que tras haber viajado por numerosas ciudades se había establecido en Newport News (Virginia).
El año 1910 supuso un punto de inflexión en su vida: viajó a Europa como reportero del prestigioso diario The Washington Post. Más adelante se estableció como fotógrafo independiente en Virginia entre 1913 y 1917.
En el año 1917 decidió montar su propio estudio en Nueva York. Trabajó haciendo coberturas fotográficas para el diario Saturday Evening Post y el Ladies Home Journal, el New York Times y otras publicaciones de gran nivel.​
Entre 1922 y 1923 compaginó su trabajo como fotógrafo con el de actor y escritor de estudios de cine, alcanzando cierta notoriedad gracias al retrato que hizo a la actriz Jeanne Eagels, por entonces muy famosa.
En Hollywood consiguió hacerse un hueco gracias a su talento, trabajando principalmemte para Mack Sennett o D.W. Griffith.
En 1924 se trasladó a Francia donde fundó su propio estudio en París, publicando sus fotografías en periódicos y revistas como Harper's Bazaar, L'Ilustration, el New York Herald Tribune, Tatler, Vanity Fair, Vogue y Vu.
James Edward Abbé
En su estancia en París entre 1924 y 1932 Abbé retrató a celebridades de cine, bailarinas del Moulin Rouge y modelos de moda como Natasha Rambova vistiendo ropa diseñada por Mariano Fortuny y Madrazo o Jean Patou.
Abbé fotografíó a la gran mayoría de las estrellas del cine, la música y el teatro norteamericano y europeo en los años 20, obteniendo celebérrimas instantáneas entre las que destacan las de Charlie Chaplin, Mary Pickford, Douglas Fairbanks o Marguerite Clark.
Hizo un paréntesis en 1928 para viajar a México a cubrir como reportero la conocida como Guerra Cristera.
Abbé siempre mostró predilección por fotografiar a los protagonistas de las dictaduras, como por ejemplo entre 1929 y 1932 cuando colaboró con la revista alemana Berliner Zeitung Ilustrierte, revista afín al partido de Hitler. En 1934 regresó fugazmente a Estados Unidos, pero al año siguiente estaba de regreso en Europa.
Debido a su enorme reputación como fotoreportero, James Abbé logró ser el primer fotógrafo occidental en realizar un retrato fotográfico a Stalin en el mismísimo Kremlin, escribiendo un completo libro sobre Rusia.
Stalin fotografiado por James Abbé
En 1936 cubrió la Guerra Civil Española en el ejército del general Franco, visitando Toledo a finales de septiembre y comienzos de octubre, obteniendo las fotografías que os mostraré.
Después de la Segunda Guerra Mundial, Abbé se dedicó a la radio y a la televisión, retirándose como articulista especializado en televisión en un diario de San Francisco en los años 60.
James Edward Abbe
Sus dos imágenes toledanas poseen por tanto el inmenso valor de haber sido tomadas por un verdadero mito de la fotografía. La primera que os mostraré es esta estupenda fotografía que retrata en un Zocodover devastado al dirigente falangista José Sáinz Nothnagel, jefe provincial del partido en Toledo. Sáinz posa sonriente y tranquilo el 28 de septiembre de 1936 junto a una mesa (probablemente de las saqueadas durante el asedio en algún bar de la plaza como el Café Español o el Suizo) tras la toma de Toledo por las tropas de Varela. Se observa al fondo la barandilla de forja de los urinarios subterráneos de la plaza, obra del genial Julio Pascual:
El falangista José Sainz en Zocodover tras la liberación del Alcázar el 28 de septiembre de 1936. Fotografía de Edward James Abbé

Otra fotografía que puedo mostraros tomada por Abbé en Toledo retrata a tres mujeres, al parecer resistentes del asedio, entre las ruinas del Alcázar:
Mujeres al ser liberadas tras el asedio del alcázar el 28 de septiembre de 1936. Fotos de Edward James Abbé (C) Artvalue

Aquí aparecen militares en el Alcázar en un entorno de ruina total, tanto en el patio como en alguna habitación interior:
Militares nacionales en el Alcázar tras la toma del Alcázar. Foto de James Abbé.
Militares nacionales en el Alcázar tras la toma del Alcázar. Foto de James Abbé.

Esta foto nos muestra al propio Abbé en el patio del Alcázar junto a los reporteros Richard Massock y Reynolds Packard:
Richard Massock; James Abbe; Reynolds Packard. Fotografiados en el Alcázar (National Gallery, Washington)

Como veis, se trata de fotografías bastante poco conocidas pese a haber sido tomadas por un verdadero genio. Por ello, pese a la baja calidad de reproducción que he podido conseguir, creo que bien merecían esta entrada que me ha permitido acercaros aunque sea brevemente a la vida y obra de James Edward Abbé, toda una referencia en la historia de la fotografía.

Para saber más:
- Web oficial de James Abbé
© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall