sábado, 9 de abril de 2011

La barbarie anticlerical en la Guerra Civil en Toledo fotografiada por Pelayo Mas

El catalán Pelayo Mas Castañeda (1891-1954) era hijo de Adolfo Mas Ginestá -fundador del prestigioso Archivo Mas- y se había convertido en los años 20 y 30 por méritos propios en uno de los principales fotógrafos de obras de arte de España, trabajando para instituciones de enorme prestigio mundial como The Hispanic Society of America, The Frick Art Library, The Institute of Fine Art of New York y The Fogg Library Harvard University.
En el año 1938, Pelayo Mas donó un tesoro al entonces cardenal de Toledo Isidro Gomá con las imágenes que había tomado para documentar los tremendos destrozos que las facciones más anticlericales del bando republicano habían ocasionado en las obras de arte, monumentos y edificios religiosos de la ciudad de Toledo y su provincia. Se trata de un impresionante álbum hecho a mano de dimensiones 35x33 cm., con esmerada edición cuidando cada detalle y con descripciones manuscritas de cada fotografía. Pelayo Mas lo tituló "Martirio del Arte y destrucción de la Iglesia en la España Roja":
Título del Álbum de Pelayo Mas "Martirio del arte y destrucción de la Iglesia en la España Roja". Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Dedicatoria del Álbum de Pelayo Mas titulado Martirio del arte y destrucción de la Iglesia en la España Roja. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Texto final del Álbum de Pelayo Mas titulado Martirio del arte y destrucción de la Iglesia en la España Roja. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo

Debo agradecer al Arzobispado de Toledo y en especial a Jorge López Teulón la cesión gratuita de las imágenes digitalizadas de este histórico álbum que dan fe de la barbarie de una guerra fratricida y salvaje como aquella, en este caso vista desde el prisma de la destrucción del arte religioso en la ciudad de Toledo.
Comenzaremos por ver los daños ocasionados en el Convento de la Concepción Francisca o de las Concepcionistas, donde Pelayo Mas tomó decenas de imágenes que muestran estancias destrozadas, esculturas rotas a hachazos y otros daños similares:
Entorno del Convento de la Concepción Francisca de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Convento de las Concepcionistas. Sepulcro de la fundadora destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Comulgatorio del Convento de las Concepcionistas destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Coro Mayor del Convento de las Concepcionistas destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Coro Mayor del Convento de las Concepcionistas destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Cristo del Convento de las Concepcionistas destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Escultura del Convento de las Concepcionistas destruida en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Escultura del Convento de las Concepcionistas destruida en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Escultura del Convento de las Concepcionistas destruida en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Esculturas religiosas destruidas en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Iglesia del Convento de las Concepcionistas destruida en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Altar Mayor del Convento de las Concepcionistas destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Altar del Convento de las Concepcionistas destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Cristo del Convento de las Concepcionistas destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Esculturas del Convento de las Concepcionistas destruidas en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Esculturas del Convento de las Concepcionistas destruidas en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Cristo del Convento de las Concepcionistas destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Cristo del Convento de las Concepcionistas destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Cristo yacente del Convento de las Concepcionistas destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Escultura de mármol del siglo XIV del Convento de las Concepcionistas destruida en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Escultura del Convento de las Concepcionistas destruida en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Convento de las Concepcionistas destruida en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Virgen del siglo XIV del Convento de las Concepcionistas destruida en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Escultura del Convento de las Concepcionistas destruida en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Escultura del Convento de las Concepcionistas destruida en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Fragmento del altar profanado con pintadas de las FAI en el Convento de las Concepcionistas destruida en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Escultura del Convento de las Concepcionistas destruida en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo

Hace poco publiqué una entrada dedicada al Hospital Tavera. En ella narraba las peripecias de Juan López Ayllón y de sus compañeros del Comité de Defensa del Patrimonio cuando accedieron al edificio controlado por la CNT, y cómo hallaron "un montoncillo de trocitos de figura rota que había en un rinconcito" que resultaron ser de la escultura de Cristo resucitado de El Greco. Pues bien, Pelayo Mas fotografió los trocitos antes de ser recompuesta la figura:
Cristo de El Greco del Hospital Tavera destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo

También retrató el cuadro del Cardenal Tavera de El Greco roto a cuchilladas por los milicianos y el sepulcro del mismo cardenal que al parecer fue dañado en su nariz ya por tropas franquistas:
Retrato del Cardenal Tavera por el Greco destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Sepulcro del Cardenal Tavera destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo

Tal vez las esculturas más antiguas destrozadas por la ira anticlerical se encontraban en el Convento de Santa Isabel de los Reyes, donde no tuvieron miramiento a la hora de hacer añicos imágenes románicas del siglo XII de valor incalculable:
 Cristo crucificado del siglo XIII destruido en el Convento Santa Isabel de los Reyes en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
 Cristo crucificado del siglo XIII destruido en el refrectorio del Convento Santa Isabel de los Reyes en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo

Pelayo Mas recorrió otros muchos lugares de la ciudad donde hubo destrozos de imágenes cuya localización es hoy dificil pues los restos fueron casi todos ellos quemados por los religiosos al finalizar la contienda dado el estado en que habían quedado y por el comprensible dolor que les producía su contemplación. En esta serie os dejo multitud de fotografías que Mas tomó en muchos lugares de la ciudad:
Esculturas religiosas destruidas en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Esculturas religiosas destruidas en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Esculturas religiosas destruidas en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Esculturas religiosas destruidas en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Esculturas religiosas destruidas en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Esculturas religiosas destruidas en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Esculturas religiosas destruidas en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Esculturas religiosas destruidas en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Esculturas religiosas destruidas en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Esculturas religiosas destruidas en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Esculturas religiosas destruidas en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo

El Convento de San Juan de la Penitencia fue incenciado y destruido por completo, incluyendo el soberbio sepulcro de Fray Francisco Ruiz del que ya os hablé:
Sepulcro de Fray Francisco Ruiz en el Convento de San Juan de la Penitencia destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Convento de San Juan de la Penitencia destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo

El Convento de San Clemente fue otro de los lugares que más daños sufrió:
Coro del Convento de San Clemente destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Coro del Convento de San Clemente destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo

El Hospital de Santa Cruz y los edificios anejos como el convento de Santa Fe también resultaron muy afectados:
Refrectorio del Hospital de Santa Cruz destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Hospital de Santa Cruz destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo

Otro edifició que fue destruido por completo debido a su cercanía al Alcázar fue la Iglesia de la Magdalena:
Iglesia de la Magdalena destruida en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Iglesia de la Magdalena destruida en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Iglesia de la Magdalena destruida en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo

Tal vez la imagen que da muestra de un mayor desprecio por cualquier tipo de sentimiento es esta tomada en la Iglesia de San Miguel el Alto donde podemos ver multitud de tumbas profanadas -incluyendo la de un bebé- con restos humanos esparcidos por doquier y calaveras colocadas en el destrozado altar:
Profanación de tumbas y destrucción de la Iglesia de San Miguel el Alto de Toledo en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo

Pelayo Mas también realizó un amplio reportaje de lo que quedó en pie del Alcázar tras el asedio:
Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Tumbas improvisadas en el Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Edificio de Capuchinos en el Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Escultura del Comandante Villamartín en el Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo

Aquí tenemos una impresionante fotografía del Arco de la Sangre donde podemos ver al fondo los restos de la ya desaparecida Posada de la Sangre:
Arco de la Sangre destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo

Aquí podemos ver mejor en qué estado quedo la mítica posada:
Alcázar de Toledo destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo

Se trata en definitiva de un documento histórico de enorme valor y de una muestra más de los desastres de aquella maldita guerra. Pelayo Mas puso su grano de arena para al menos tener un recuerdo fotográfico de las obras de arte que se perdieron para siempre. El resto de su legado fotográfico -y de su familia- abarca más de 300.000 negativos que constituyeron la base del Instituto Amatller de Artes Hispánicas que se fundó en 1941 en gran medida gracias a sus donaciones.

Enlaces interesantes para saber más:
- Catálogo de la exposición "Toledo Ciudad mártir, 1936"
- Entrevista al Cardenal Gomá en el Heraldo de Aragón el 12 de octubre de 1936

41 comentarios

mimi dijo...

Impresionante entrada, Edu. Qué pena! Qué inconsciencia! Lástima de seres humanos, que no somos capaces de aprender jamás de los errores que cometemos.

Anónimo dijo...

Una "maravilla" como fuente de documentación. Una salvajada desde el punto de vista humano. Una necesidad verlo con nuestros propios ojos. Un gran acierto tratar el tema con tanta coherencia y objetividad. ¡Enhorabuena!.

Antonio Casado dijo...

Felicitaciones por recuperar estas duras imágenes que hoy serían consideradas como "políticamente incorrectas", pero que son testimonio de que en las guerras inciviles, ninguno de los bandos es inocente.
Una curiosidad, en el retablo de San Juan, en la iglesia de las Concepcionistas, aún se ve (o se veía no hace mucho) una escultura del santo con las siglas FAI grabadas en el pecho a bayoneta. Un saludo cordial.

Anónimo dijo...

soy atea, nieta de rojo fusilado en el año 36, detesto las dictadoras militares de cualquier signo, pero su blog es admirable y la verdad documentada es la verdad.
estuve en Toledo en el verano de 1981 y la ciudad me gusto muchisimo.
siga su trabajo que yo amo Toledo!

Anónimo dijo...

A veces no hay que fiarse de lo que se ve. No quiere decir esto que las imágenes no puedan reflejar la realidad, que pueden, sólo que la imágenes no suelen ser "objetivas", se prestan fácilmente a ser "interpretadas", sólo basta poner un pie de foto adecuado, o juntar fotografías de diferente procedencia en un conjunto con una idea propagandística concreta. La historia la cuentan los vencedores, y cuentan "su" historia, muchas veces intentando justificarse y aumentar las maldades del otro. En este caso está claro cuándo se hace el reportaje, quién lo hace, y qué afinidades políticas tenía.
La historia tiene que buscar siempre la verdad, y hay que contar "todo" lo que sucedió, y tener en cuenta en esa búsqueda de la verdad las posibles intenciones de quien la cuenta, para poner a cada cual en su sitio.
Es cierto que durante los primeros años de la guerra civil se produjo un vacío de poder que propició acciones incontroladas de distintos grupos que actuaban sin ningún tipo de control, que seguramente ocasionaron grandes destrozos, pero esa situación no puede justificar la atribución de todo el daño que produjo “la guerra” a un bando, mediante fotografías tomadas por personas afectas a un bando concreto, en una situación controlada por ese bando, y por lo tanto, que se presta fácilmente a la utilización propagandista de la imagen.

Anónimo dijo...

Dicho lo anterior, gracias por éstas imágenes y por el resto de imágenes del blog.
Sólo era una puntualización.
Saludos

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

En relación a las puntualizaciones del anónimo anterior, decir que creo que acude en exceso a lugares comunes. Por ejemplo, cuando dice "la historia la cuentan los vencedores" (algo bastante obvio y manido) olvida que este álbum se entregó al cardenal en 1938 y por tanto aun quedaban largos meses de guerra civil por lo que hablar de vencedores en ese contexto es incorrecto. Si lo que sugiere es que fueron imágenes utilizadas tras la guerra por el bando vencedor para contar "su historia", tampoco sería correcto pues hasta donde yo sé estas fotos no fueron en absoluto divulgadas ni utilizadas, sino que fueron guardadas por ser vergonzantes y dolorosas para la iglesia y no ha sido hasta el siglo XXI que han sido rescatadas 80 años después. Es un tiempo suficiente, creo, para poder ser visionadas sin sesgos ni pasiones, como he intentado exponerlas. De hecho si se lee el texto menciono expresamente alguna foto que se sabe que representa daños ocasionados por tropas franquistas (sepulcro en Tavera), por lo que su mención a que "La historia tiene que buscar siempre la verdad (...)para poner a cada cual en su sitio" no tiene demasiado sentido pues lo aplico a rajatabla. Para finalizar, dice que "esa situación no puede justificar la atribución de todo el daño que produjo “la guerra” a un bando", y yo le pregunto, ¿en qué parte del blog ha leído nada semejante? Creo que ha leído usted entre (sus) líneas y ha confundido sus prejuicios, ideas preconcebidas y demás con mi aséptico relato.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Yo no me refiero a ti cuando hablo de atribución a un bando del daño. Independientemente del uso que se hiciera o no en su momento de esas imágenes, se sabe que durante la guerra civil, y otras guerras, (leer por ejemplo a Susan Sontag en "Ante el dolor de los demas") las imágenes se utilizaron por ambos bandos con fines propagandísticos. En este caso, cuando se hacen estas fotografías Toledo ya ha sido "liberado" y se hacen bajo el control de la situación por parte de las fuerzas de Franco. En esa situación es muy fácil atribuir todo el daño producido al bando "Rojo". Yo no digo que las fotografías no representen el daño producido por los "Rojos", lo que digo es que en dicha situación un fotógrafo afecto al régimen (véase III año triunfal)puede "tender" a, por ejemplo, adular o atribuir todo el daño cultural, que es lo que se deja ver en el reportaje, a los rojos,(claro, hay que reconocer un pequeño daño a los "nacionales" porque sería inverosimil que en tanta destrucción no hubiesen intervenido, por lo menos en algo. Incluso el fotógrafo podría haber estado inocente o no tener intención de presentar una cosa por otra, sino haber fotografíado o contado lo que los responsables de propaganda de Franco quisieran que el fotógrafo creyera (¿quién sabe para qué se van a usar con posterioridad esas imágenes?)(¿Quién puede decir que fue la FAI quién marca a ese cristo o que esas marcas fueron hechas precisamente para incrementar el horror de los "rojos"?). La historia de la fotografía está llena de fotografías con una historia real totalmente distinta a la que se pretendía contar inicialmente. Véase por ejemplo la famosa fotografía de las personas ejecutadas por los "rojos" en Talavera de la Reina, que luego resultaron segadores asesinados por las fuerzas de Franco, cuando entran en el pueblo, o la gran cantidad de imágenes utilizadas en "La causa General" atribuidas a los crímenes de los "Rojos" que en realidad representaban muertes producidas por el bando franquista.
Bueno, no me extiendo mas. La realidad es que se produjo una gran destrucción de obras de arte, y de vidas, pero a mí, la sensación que me ha dado el reportaje es la de que el fotógrafo quería hacer demasiado visibles los daños sufridos por la iglesia, algo que se repite en los enlaces que pones.
No trato de ofenderte, sólo de expresar una opinión pero, si no se puede hacer eso en este blog, tomo nota...
Saludos

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

No tomes nota de nada porque aquí podrás siempre decir lo que quieras en libertad.
La entrada está dedicada a un álbum concreto de una persona concreta. No debes extrapolar su contenido ni a lo que yo pienso ni a lo que pasó, que para eso están los historiadores.
Es obvio que la ideología de Pelayo Mas era una en concreto, pero precisamente por ser obvio creo que sobraba comentarlo. Y por cierto, no es él quien atribuye a los franquistas el deterioro del sepulcro sino que lo aporto yo como dato. Por las razones que fuesen, que sería muy largo, lo cierto es que los daños materiales causados sobre el patrimonio en Toledo por uno y otro bando están muy descompensados le duela a quien le duela. En otras ciudades puede que sea diferente, pero este es un blog dedicado a Toledo.
Un abrazo.

Hermenegildo dijo...

Esta es la huella que dejó en el patrimonio cultural una República que se decía protectora de la cultura.

Jorge López Teulón dijo...

Querido Eduardo:
El historiador se hace precisamente con el trabajo de campo y tú desde el rigor con el que presentas las entradas que haces en este blog te vas a ganar el doctorado. Lo que desestabiliza los comentarios anteriores es precisamente lo que aportabas en tu primer comentario: soy testigo de que este albúm ha permanecido guardando el sueño de los justos en las estanterías del Arzobispado desde 1938 al año 2008 en que preparamos una exposición que se tituló: "Toledo, ciudad mártir". Nunca se ha usado de forma partidista. Mejor nunca se ha usado. El fotógrafo plasmó lo que vieron sus ojos... que precisamente, con la talla del San Juan Evangelista de las MM. Concepcionistas de Toledo (grafitis con las siglas de la Federación Anarquista Internacional), a día de hoy se puede seguir apreciando a golpe de ojo... Claro que si ya entramos en afirmaciones del tipo: "no lo hicieron ellos, lo hizo otro para descalifacarlos..."
En fin, lo dicho, felicitaciones por tu excelente trabajo

Toledano dijo...

El mero hecho de sugerir alguien profane tumbas, esparza los restos humanos, corte a hachazos cristos románicos, arranque ojos a figuras y destroce vírgenes sólo para hacer unas fotos y acusar de ello al enemigo es de estar muy, pero que muy cegado por una ideología. Pero cuando además se sabe que esas fotos jamás se utilizaron ni se enseñaron, y que además hay documentos escritos por historiadores de todo signo que certifican estos hechos (los propios documentos del Comité de Defensa del Patrimonio lo atestiguan) ciertos comentarios (anónimos encima) rozan el ridículo. Me sumo a las felicitaciones por la divulgación del pasado fotográfico de nuestra ciudad

Anónimo dijo...

Vaya, ahora parece que los sublevados tiraban con tirachinas. No bombardearon, no dispararon, no quemaron... Que yo sepa una ciudad no se toma echando flores. En el caso de Toledo, en concreto, y dado el escándalo producido a nivel internacional en la "toma" de Badajoz, por las atrocidades realizadas por los "regulares" y sus mandos, no se dejó acceder a la prensa hasta tres días después de que los rebeldes entraran en Toledo, con lo que no hubo testigos de lo que se hizo. Esas fotografías, independientemente de el uso que se hiciera de ellas engloban daños producidos por ambos bandos. En todo caso, las imágenes que se toman por el bando rebelde siempre atribuyeron todos los daños a los republicanos. Todo y digo "todo" se fotogrfíaba, tanto si los muertos eran de unos como si eran de otros, y todos los daños se atribuyeron, hasta el advenimiento de la democracia, al bando republicano. ¿Que los daños producidos en las iglesias fueron producidos por los republicanos?, probablemente, pero nadie estuvo allí para verlo y, en todo caso, hay suficientes ejemplos de utilización propagandísticas de las imágenes tomadas como mínimo para tener alguna reserva en principio, sobre todo cuando se quiere o intenta, con las fotografías, demostrar que "el otro" es el demonio.
Yo intento ser objetivo, pero para ser objetivo, lo primero que hay que hacer es "dudar". Las verdades no son dogmas. En ciencia, de hecho, no existe la verdad absoluta, sino aproximaciones probables a la verdad. El dogma es sectario y excluyente. El admirar la belleza o el valor histórico de unas imágenes no está reñido con la razón, una cosa es el dato en sí mismo, y otra lo que significa o la intención que hay detrás, y en este caso hay una intención sectaria al señalar como verdadero lo que no pudo ser. Para mí es más ridículo defender dogmas basados en ideologías, en contra de la defensa de la razón.Yo en principio no me creo que los daños que aparecen en estas fotografías puedan ser atribuidos a los republicanos por completo. La duda, la interrogación, está en el camino de la verdad, y se encuentra directamente en el camino de la razón. En principio puedo pensar que, debido a la situación en la que se produce la guerra civil y la pérdida del control del gobierno de la situación, los milicianos pudieron hacer mucho daño, pero hay que demostrar que "todo" el daño lo produjeron ellos.
Las fotografías (los datos) no suelen hablar por ellas mismas, somos nosotros, los seres humanos los que les damos una interpretación, o ¿acaso los escombros de los edificios toledanos gritan el nombre del bando de donde partieron las bombas?.

Jorge López Teulón dijo...

En fin, el lenguaje siempre es complejo para entenderse, yo digo una cosa, tú dices otra... Yo no tengo ningún problema en reconocer las atrocidades que ambos bandos hicieron; o las atrocidades cometidas por la derecha, para que quede más claro... Aquí se habla de como CON SAÑA se persiguió lo religioso hasta la destrucción. Y por eso las fotos no engañan... Antes las teníamos (iglesias, esculturas, pinturas...) y ahora no las tenemos...
Eso es lo malo de esta historia: que, por ejemplo, en Castilla-La Mancha NUNCA se podrá hacer lo que nuestras diócesis hermanas de Castilla y León han hecho con la serie de exposiciones de LAS EDADES DEL HOMBRE...
Sólo hay que darse una vuelta por la diócesis para comprobar que no tenemos "imágenes que admirar" en los retablos que antes si teníamos.

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

Bueno, creo que el último comentario de Anónimo (¿por qué no pones pepe, o paco o fulano para poder llamarte de algún modo?) es más filosófico que otra cosa. En general, además, estoy de acuerdo con su planteamiento de que la duda es la base del conocimiento real. El problema es que creo que en este caso (destrucción de imágenes en Toledo) hay pocas dudas. Por suerte llevo casi 200 entradas en este blog, muchas dedicadas a la guerra civil. He descubierto manipulaciones en fotos por parte de la propaganda franquista, he publicado fotos inéditas de cadáveres de republicanos entre escombros, he hablado de duras historias personales como las de Urabayen o Van den Brule, he hablado de las hipótesis sobre la autoría de la destrucción de la Posada de la Sangre, he hablado de las pérdidas de patrimonio en la ciudad y de los intentos de ambos bandos por proteger el Entierro del Señor de Orgaz...en fin, creo que he demostrado esa independencia y objetividad que reclamas basada en la duda y en la investigación. Pero he de decirte, repito, que creo que en este asunto de la destrucción de imaginería todos los indicios apuntan a que excepto el caso del sepulcro de Tavera, los autores de los daños fueron del bando republicano. En cualquier caso agradecerte tu educación y esfuerzo por hacerte entender en este rico debate que al menos por mi parte deja ya cerrado.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Eduardo, yo no he puesto en duda en ningún momento tu independencia y objetividad. Me parece que tu blog es interesantísimo y una archivo fotográfico de Toledo y su historia fantástico.
Tampoco he dicho que no fueran los milicianos quienes produjeran daños importantes al patrimonio, lo que yo he tratado de decir es que las imágenes, como tu bien has dicho, pueden ser manipuladas por ejemplo, juntando fotografías en un álbum, de muy diversa procedencia, que muestra daños globales de los efectos de la guerra.
Gracias por haberme escuchado.
Ah, se me olvidaba, no creo que me haya ocultado detrás de ningún velo de anonimato para realizar insultos o ataques injustificados a nadie, lo cual sería moralmente criticable. La herramienta de comentarios de Blogger permite la posibilidad de elegir ser anónimo, sin duda no más anónimo que un "Toledano" entre 84.000 habitantes que tiene Toledo.
Nota: A partir del advenimiento de la democracia y de la apertura de los archivos a los investigadores, se está pudiendo reconstruir poco a poco la "historia real" si se puede decir así de la guerra civil que durante muchos años estuvo oculta debido a la imposibilidad de acceder a la información.
Sobre la manipulación de fotografías o informaciones sólo dos enlaces:

http://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/14166/1/PYM_06_09.pdf

http://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/5542/1/PYM_04_02.pdf

Gracias por permitirme expresarme mediante la razón y no imponerme la exclusión por la "ridiculez" de la fuerza. Si me lo permites, creo que la discusión es algo importante y, aunque la adulación siempre se agradece, el exceso de esta última es pasteleo, frente al valor que aporta la crítica y el debate.

Hermenegildo dijo...

Precisamente, lo que hizo el régimen de Franco fue restaurar todo lo que los frentepopulistas habían destruido, y eso que España no estaba entonces para dispendios.
Y, por cierto, una cosa es destruir un monumento colateralmente por una acción de guerra (bombardeo, asalto...) y otra muy distinta es destruir obras de arte en retaguardia, por pura ideología y sin que sea necesario para ganar la guerra.

Anónimo dijo...

Eduardo, cuánto te gusta este tema. !Qué malos eran los rojos y que buenos eran los azules, el bando del cardenal Gomá! ¿Por qué jamás te refieres a los cientos de asesinatos cometidos por los azules entre el 28 de septiembre y el 1 de octubre de 1936? ¿Si Franco y compañía no hubiera dado el golpe de Estado, habrían existido estas fotos que expones?Por lo demás, explico a los no toledanos, una parte de la destrucción del Convento de Concepcionistas, al igual que la iglesia de la Magdalena, lo fue por su situación geográfica, enfrente del Alcázar de Toledo, y por el fuego cruzado procedente del Alcázar, es decir, del entonces coronel Moscardó. Pero esto lo callas. Para terminar, los malísimos rojos crearon, inmediatamente empezada la guerra, una comisión que luchó por salvarguardar el patrimonio artístico, también el religioso, gracias al cual hoy podemos disfrutar de la mayor parte del patrimonio existente en toledo con anterioridad a la Guerra Civil. Cuánta ultraderecha sigue existiendo en Toledo.

Anónimo dijo...

Soy la persona que ha escrito el último comentario, el 22 de abril del 2011, habiéndolo enviado como anónimo porque carezco de cuenta en Yahoo, aunque no tengo intención de ocultarme,

Moti Nelken

Hermenegildo dijo...

Yo no soy de Toledo, sino de Cádiz y en Cádiz, todas las destrucciones de iglesias y edificios históricos tuvieron lugar antes del 18 de julio de 1936. Y, como en Cádiz, en otras muchas poblaciones de España. No tiene sentido, por tanto, culpar al Alzamiento de estas destrucciones, que fueron cometidas desde unas semanas después de proclamarse la República, el 11 de mayo de 1931.

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

Mira Moti, de la manera más amable y educada que puedo te voy a decir dos cosas:
- Primera: no voy a consentir que me acuses de falta de objetividad porque es falso. Te columpias y haces el ridículo al acusarme de omitir datos. Leete estas entradas de mi blog antes de volver a poner comentarios insidiosos hacia mí:
Pérdidas de patrimonio durante la Guerra Civil
La Iglesia de la Magdalena
Toledo en la Pre-Guerra Civil
Segundo: Te rogaría que pensaras dos veces la próxima vez que vayas a hacer un comentario en el blog porque me aburre un poco tener que contestar a personas que lejos de valorar el trabajo desinteresado que lleva construir este blog sólo pretenden emponzoñarlo y contaminarlo sin motivo.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Señor Moti Nelken: Eduardo se lo ha dicho muy claro en el anterior comentario. Los que seguimos asiduamente este blog le rogamos que no le ensucie con sus rencorosos comentarios políticos. Si por prudencia y buena educación no se lo dice Eduardo, se lo podríamos decir cualquiera de los participantes. Por favor, absténgase. Hay cientos de sitios en esta España de lo "políticamente correcto" para expresar sus ideas ultraizquierdistas, pero éste no es el sitio. Usted se ha equivocado de nivel ¿Qué pretende, que le recordemos quiénes y cuando empezaron en España la persecución religiosa, la quema de conventos y, sobre todo, el golpe de estado de las izquierdas de 1934? ¿Pretende también que le recordemos que fueron las izquierdas las que en gran parte propiciaron el fracaso del régimen republicano? ¡Y volver eternamente a la rueda de quién empezó primero, o de quienes eran los buenos y quienes eran los malos, o de quienes tuvieron mayor o menor culpa en aquella tragedia! No, por favor, ya está bien. Sus menciones al autor del blog sobre que "le gusta este tema" y el "esto te lo callas" de puro inadmisible son sencillamente miserables. Si tuviera un mínimo de respeto, debería disculparse. Espero que esto que le digo le entre por un oido y le salga por otro, porque ustedes siempre llevan razón y, por supuesto son los buenos. Faltaría más.Y con ese apellido, mucho menos. Pero vuelvo a lo principal, se ha equivocado usted de sitio, y así tampoco es raro que, al denostar a Eduardo, también se haya equivocado usted de persona.

Mocca dijo...

¡Hola! Estupendo blog, un contenido mágico.
Somos un pequeño grupo de toledanos que hemos creado un blog que espera contar con la participación de todo aquel que quiera construir un espacio en la red dedicado a la actualidad, a la Historia, de la ciudad de Toledo y alrededores. Si deseas participar, visítanos y envía tus sugerencias. Un saludo

kunzuilh dijo...

Estupenda entrada, Eduardo, como de costumbre.
Me da infinita pena pensar en todo el patrimonio artístico que se perdió en tan poco tiempo... ¿Qué gana nadie mutilando una imagen o destrozando un sepulcro? No consigo entenderlo, por mucho odio que tengas hacia una ideología. Por cierto, quizás estaría bien también alguna entrada (no sé si habrá fotos) del patrimonio desaparecido de la Catedral. Tengo entendido que había auténticas maravillas...

Pero más pena aún que la pérdida del patrimonio me da la gente que infecta tu blog con el veneno de la política. Parece que algunas personas son incapaces de ver el mundo sino a través de la política. ¿Tan difícil de entender es que hay personas sin ninguna ideología política o que sus ideologías las expresan con respeto en las urnas? Para los enamorados de Toledo, lo que buscamos en este blog es el poder contemplar con nuestros ojos cosas que existieron y que ya no están (Toledo Olvidado, así de sencillo), antiguas imágenes de nuestra ciudad, imágenes de lo que ocurrió aquí. Me da igual quién derrumbara una antigua casa que ya no existe o quién mutilara una imagen románica desaparecida. Lo que quiero es VER con mis ojos lo que hubo, para conocer más el pasado de mi ciudad.

No me interesa la política, de hecho la política me da verdadero ASCO (pido disculpas si alguien se ofende, pero es lo que siento). Si me interesara "eso" entraría en otro tipo de blogs. Por favor, no mezcléis churras con merinas. Si queréis hacer propaganda política (me da igual el bando) idos a otro sitio. Los que aquí entramos queremos ver fotos antiguas y que no nos calienten la cabeza con mítines políticos. De verdad, que ya aburre el tema de la derecha y la izquierda, los buenos y los malos.

Un saludo y gracias de nuevo, Eduardo, por tu magnífico esfuerzo.

MERCEDES B.S. dijo...

Hola Eduardo. Me encantan los resultados del trabajo que nos ofreces, que aún siendo tan laborioso no deja de ser siempre magnífico, y además totalmente desinteresado. Siempre me ha parecido muy objetivo, y ahora más que nunca. Esto no es adulación, es de justicia reconocerlo.
Aunque sé que no hace falta, te animo a continuar en ello: los seguidores del blog lo agradecemos.
Por último quiero recordar la famosa frase del célebre torero, esa de “hay gente pa tó”…
Saludos a todos.

Anónimo dijo...

Mi madre, nacida en 1920 estaba estudiando en un internado en Toledo durante la II República y me dijo que por dos veces cerraron el colegio por el peligro que corrían las monjas, que tuvieron que ser acogidas en casas de personas caritativas y avisaron a los padres para que recogiesen a las niñas, por el serio peligro que corrían todas.

Anónimo dijo...

tenian que volver y dejar destruir todos los santos otra vez no son mas que madera tallada

Alejandro dijo...

Hola Eduardo. Muchas gracias por estas impresionantes fotos.
Con motivo de algunos comentarios publicados en esta entrada quisiera hacer algunas aclaraciones. Sinceramente me parece bastante banal el entrar en discusiones sobre las atrocidades de ambos bandos en la guerra cuando ese no es el tema que nos ocupa. Creo que hay que dejar bien claro que esto que vemos aquí no es producto de la guerra, sino de una represalia y persecución sistemática por parte del Estado a la Iglesia y a todo lo que tuviese que ver con ella. Hay que recordar que esta destrucción comenzó en 1931 con la primera quema de Iglesias y no en 1936, cuando comenzó la guerra propiamente dicha. También hay que añadir que el saquear tumbas y destrozar imágenes no es ni comparable a los asesinatos de religiosos y religiosas que también se llevaron a cabo. Me parece un poco inmoral y de poco rigor histórico el considerar que esto pueda ser producto de la guerra, pues creo que más bien se trata de lo inverso: Se puede decir que la guerra es un producto de esto.

Anónimo dijo...

Dado que en los años 30 la mayoría de la población era analfabeta de uno y otro bando,resulta un tanto comprensible que no valorarán ni la cultura ni el arte,bastante ocupados estaban con sobrevivir a tanta miseria.Es mi opinión y gracias por sus trabajos Eduardo,interesantes todos.

Anónimo dijo...

Cuando la limosna es muy grande hasta el santo desconfía. Demasiado atribuido a un solo bando para ser cierto

carlota dijo...

Ya hace años de estas entradas que hoy, setiembre de 2015, acabo de ver, buscando más datos, a ser posible, sobre nuestro pasado. Las fotos, en general, son un buen material histórico, sean de lo que sean. Y aquí están recogidas las del arte religioso, perfecto. Pero, al verlas, no he podido preguntarme, con dolor, dónde estaba el fotógrafo el 27 de setiembre de 1936, cuando los sublevados con el golpe de estado que dieron, entraron en Toledo y, entre otras muchas acciones, acribillaron a balazos y a bombazos a todo y todos los que se ponían por delante, incluyendo los enfermos o ingresados o presentes en el Hospital Tabera. Allí quedó, al parecer, mi abuelo, que todavía no hemos podido recuperar y que, como mucho, estará en el patio 42 del cementerio de Toledo. ¿Donde estaba el fotógrafo el día 27´que sólo encontró estatuas y arte religioso machacado, por quien fuera, y no encontró a personas también destrozadas?. Seguimos buscando la verdad y seguimos buscando a mi abuelo en Toledo.
Gracias.

holy dijo...

Cuanto pelotilleo gratuito de los que "alaban sin parar" al bloggero y el bloggero sin rubor alguno se decanta por una ideologia aunque vaya de "imparcial",se te ve el plumero,ademas egocentrico hasta el aburrimiento.

Quini dijo...

Me parecen estupendas las fotos y no creo que sea para decirle al creador de este blog que es de un lado u otro político, me parece que ha publicado unas fotos reales. Parece que solo se puede publicar y decir y hacer cine del otro bando, esto parece que no existió y no creo que la población no entendiera lo que es el arte cuando esas tallas eran de siglos atrás hechas por maestros españoles. La que se ha liado por publicar el destrozo del patrimonio religioso y civil, parece que algunos les molesta.

Anónimo dijo...

El bando nacional salvó a la Iglesia Católica en España de su total aniquilación por parte del bando rojo, que se esforzó con denuedo en intentar destruir el Catolicismo español, como demuestran todas ésas terribles imágenes. Ésa es la realidad.

Sr. Jones dijo...

No se si parafraseando el tango, en este tema "ochenta años no es nada"...
Como dijo el inolvidable Julian Marias, que no tengamos que volver a preguntarnos porqué hemos podido llegar a esto.

Anónimo dijo...

A estas alturas ya nadie puede negar la persecución del bando republicano a todo lo relacionado con las ciencias cristianas. En Cuenca provincia el 90% de los templos fueron arrasados por los rojos al poco tiempo del alzamiento nacional contra una república incapaz de controlar desde su proclamación la quema de iglesias. Eso es un dato objetivo. Tan objetivo como todavía quedan testigos que conocieron como las milicias rojas quemaron todas sus iglesias y obras de arte. Que el Sr. Anónimo se pasee por el cementerio de San Isidro en Cuenca capital y vaya leyendo las lápidas de los múltiples sacerdotes asesinados únicamente por su condición. Y que se pasee por todos los pueblos de la provincia y pregunte sobre quién les destrozó su patrimonio histórico y artístico: los rojos, le duran los más ancianos. Cuando el bando nacional controló la provincia no quedaba una talla, cuadro, archivo, órgano, orfebrería histórica sana al excepción de contados casos en que los vecinos escondieron lo que pudieron. Eso es así y nadie lo cuestiona a estas alturas. Tan evidente como la salida del sol.
J.Angel García

Anónimo dijo...

La de idioteces que hay que leer! En fin! Sus palabras le definen!

Anónimo dijo...

Al anónimo que duda de todo, hay que aclararle que prácticamente en toda la zona republicana, con la excepción del País Vasco, las iglesias fueron atacadas y en algunas provincias no quedo prácticamente nada del patrimonio artístico que guardaban las iglesias de sus pueblos. Dice que no había nadie allí para ver quien lo hizo; cuando estaba toda la gente para verlo. En Madrid hay fotos del incendio de las iglesias de San Andrés y de la de San Isidro. Que el bando franquista destruyó también es obvio, pero querer comparar eso con la política de destrucción sistemática llevada a cabo en la zona republicana es simplemente ridículo. Una destrucción que, por cierto, nos quieren vender, incluso desde el Estado, como responsabilidad de unos "exaltados", cuando eso es imposible, viendo que se realizaba al mismo tiempo en todas partes.

Miguel dijo...

En la zona de Castellon y Teruel, la destrucción de las inglesa y por tanto del arte sacro se debió a patrullas de anárquicas provinientes de Cataluña, llegando en muchos pueblos al enfrentamiento con los gobiernos locales de la Republica. se constituyó un comité provincial para la defensa del arte, miembro importantísimo de este era un catedrático de historia . Tras la guerra represialiado. Y que en diversas ocasiones o se anticipaba o enfrentaba a los anarquistas. Todo ello fue inventariado y recopilado las acciones por este comité.

Alicia Nestares dijo...

Es impresionante el reportaje y el documento.

Curiosos,al menos,y por no poner otra cosa, algunos comentarios.
Verdad no hay más que una y querer dar vueltas a los temas para acabar señalando "las maldades de las guerras" o por el estilo es inútil.No hay más ciego que el que quiere serlo.
El salvajismo y el horror del bando rojo no tienen contrapartida en las tropas nacionales.
Se ponga cómo se quiera el ateismo y la "laicidad" no justifican el odio y el ensañamiento ,aderezados con una enorme dósis de odio extremo.
Sin embargo,la presentación y el fondo del reportaje están totalmente exentos de partidismo y de inclinaciones políticas.
Y el que tenga "ojos para ver qué vea".





Panti dijo...

Mirate Mártires del siglo xx y veras lo que ocurrió el verano del 36 y así entenderás lo que pasó a partir de septiembre de ese año, sobre todo en el Paseo de Salobre pegado a la puerta del Cambrón.

© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall