domingo, 14 de junio de 2009

El Sepulcro de Fray Francisco Ruiz en el Convento de San Juan de la Penitencia

En anteriores entradas ya abordé las lamentables pérdidas de Patrimonio Histórico en Toledo durante la Guerra Civil. Sin embargo creo necesario dedicar una entrada específica a una pieza singular trístemente desaparecida aquellos días. Se trata del impresionante sepulcro de Fray Francisco Ruiz, Obispo de Ávila entre 1514 y 1528.
Destacado colaborador del Cardenal Cisneros, Fray Francisco nació en Toledo en 1476. Cuentan las crónicas que cuando fue elegido Cisneros provincial de los franciscanos, solicitó algún religioso joven que le acompañara en sus habituales desplazamientos en burro y a pie y que se defendiera bien al escribir para despachar los negocios de la orden. Así, estando Cisneros en el monasterio de San Francisco en Alcalá de Henares encomendó al guardián esta búsqueda. El padre guardián le respondió:

Padre, hace ocho días que hizo aquí en
esta casa profesión un mancebito, de edad de XVII o
XVIII años que es de Toledo, y estuvo en aquella
santa iglesia en el choro por uno de los seyses, muy
bonito de muy linda voz y cantor y de muy gentil
pluma, un Sanctico que creo le contentará a vuestra
reverencia.


Así comenzó una vida plagada de viajes con Cisneros, que solía ir en un burro al que llamaban Benitillo, mientras Fray Francisco Ruiz iba a pie. Él se encargaba de solicitar las limosnas para la alimentación de ambos, y no permitía a Cisneros hacerlo. Al parecer Fray Francisco lo hacía cantando porque tenía muy buena voz.
Fue enviado como evangelizador a América y Las Antillas, pero su salud se resintió y volvió acompañado de algunos indios.
Retrato de Fray Francisco Ruiz. Retrato atribuido a Fernando del Rincón. Instituto de Valencia de Don Juan

Volvió a ser secretario del entonces ya Cardenal Cisneros, al que acompañó en su entrada en Orán en la célebre batalla, hasta que en 1509 fue designado obispo de Ciudad Rodrigo. Posteriormente accedió al obispado de Ávila, llegando incluso a Roma, donde acompañó al Papa Adriano VI hasta su muerte en 1523. Adriano había sido previamente regente de Castilla durante la Guerra de las Comunidades, designado por Carlos V.
En Italia, concretamente en Génova, fue donde Fray Francisco encargó su majestuoso sepulcro al afamado taller de los Aprile de Carona. El 5 de Junio de 1524 se firmó el contrato entre Fray Francisco, Juan Antonio Aprile y Pedro Ángel de la Scala. En la primavera de 1526 estaba terminado por obra de Antonio Maria Aprile de Carona y su precio fue de 825 ducados. Finalmente fue trasladado a Toledo y se compuso con añadidos de estilo de Alonso de Covarrubias. El magnífico sepulcro tenía la figura del yacente bajo cortinajes sostenidos por ángeles y tres figuras femeninas representando las virtudes.
Fue fotografiado a finales del siglo XIX por Casiano Alguacil principalmente:
Sepulcro de Fray Francisco Ruiz (Obispo de Ávila) en el desaparecido Convento de San Juan de la Penitencia (Toledo) a finales del siglo XIX. Foto de Casiano Alguacil
Sepulcro de Fray Francisco Ruiz (Obispo de Ávila) en el desaparecido Convento de San Juan de la Penitencia (Toledo) a finales del siglo XIX. Foto de Casiano Alguacil
Sepulcro de Fray Francisco Ruiz en el Convento de San Juan de la Penitencia hacia 1880. Fotografía de Levy
Sepulcro de Fray Francisco Ruiz en el Convento de San Juan de la Penitencia hacia 1880. Fotografía de Levy
Sepulcro de Fray Francisco Ruiz (Obispo de Ávila) en el desaparecido Convento de San Juan de la Penitencia (Toledo) hacia 1900
Sepulcro de Fray Francisco Ruiz (Obispo de Ávila) en el desaparecido Convento de San Juan de la Penitencia (Toledo) a principios del siglo XX
Sepulcro de Fray Francisco Ruiz (Obispo de Ávila) en el desaparecido Convento de San Juan de la Penitencia (Toledo) a finales del siglo XIX. Foto de Casiano Alguacil
Revista Siglo Futuro. Sepulcro de Fray Francisco Ruiz en el Convento de San Juan de la Penitencia en 1935

Sin embargo, llegó 1936 y en las fatídicas fechas de la contienda civil (concretamente el 24 de julio de 1936) el valiosísimo convento de San Juan de la Penitencia fue incendiado por los izquierdistas más anticlericales y el sepulcro fue presa de las llamas:
Convento de San Juan de la Penitencia (Toledo) destruido en la Guerra Civil. Archivo Rodríguez
Sepulcro de Fray Francisco Ruiz (Obispo de Ávila) en el desaparecido Convento de San Juan de la Penitencia (Toledo) a finales del siglo XIX. Fotografía tomada el 8 de mayo de 1938 por José María González-Nandín y Paúl . Fototeca de la Universidad de Sevil
Sepulcro de Fray Francisco Ruiz en el Convento de San Juan de la Penitencia destruido en la Guerra Civil. Fotografía de Pelayo Mas Castañeda. Causa de los mártires de la persecución religiosa en Toledo
Daños por el incendio provocado en la Guerra Civil en el convento de San Juan de la Penitencia (Toledo)
Daños por el incendio provocado en la Guerra Civil en el convento de San Juan de la Penitencia (Toledo)

La figura yacente de mármol fue expoliada junto con otras piezas y en la actualidad se desconoce su paradero.

Sirva esta entrada al menos de recordatorio de esta maravilla del arte escultórico del siglo XVI en España, que gracias a la fotografía no ha desaparecido del todo.

Entradas relacionadas:
- Perdidas de Patrimionio durante la Guerra Civil

Para saber más:
- Descripción del cuadro de Fray Francisco y notas biográficas por Cristina Partearroyo Lacaba

5 comentarios

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

Sólo agregar la curiosidad, como bien me indica Maribel, de que este sepulcro llegó a ser denominado "el doncel de Toledo", comparándolo con la maravilla presente en la Catedral de otra ciudad castellana como es Sigüenza.

Daniel Romero dijo...

Te sigo desde hace unos meses, cuando conocí el enlace del blog por un hijo mío. Quiero felicitarte, y aprovechar este post para mandarte el párrafo que dedica el gran historiógrafo del arte August Liebmann Mayer (cuya obra TOLEDO, aparecida a comienzos del siglo XX, estoy a punto de publicar en español) al sepulcro de este obispo toledano:
"Aparte de esta obra del quattrocento hay que mencionar un trabajo del alto Renacimiento muy notorio: el sepulcro, ricamente ornamentado, del obispo Francisco Ruiz de Ávila, el fiel compañero del cardenal Jiménez, en San Juan de la Penitencia (fig. 78). Fue realizado entre 1526 y 1527 por los maestros genoveses Giovanni Antonio Aprile y Pier Angelo della Scala. Excelente es, sobre todo, la noble estatua del difunto, y resulta muy bien tratado el motivo de la cortina de tan raro uso en el alto Renacimiento. Más tardía y no muy acertada es toda la obra del marco, con Juan Evangelista y Andrés así como las estatuas de María y Juan arriba, a los lados del Crucifijo."
Ánimo

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

¡Mil gracias Daniel!
Ya estoy deseando ver ese libro de Liebmann...
Un fuerte abrazo.

carceles del alma dijo...

Gracias por la observación, recuerdo haber leído la denominación del sepulcro como "doncel de Toledo " en una exposición de recortes de Toledo, semejantes a los que te envíe cuando se hizo la exposición del I.E.S. Alfonso X es sabio, pero desgraciadamente no tuve opción a copiar ni documentar nada. Eran recortes olvidados en algún armario que un niño seguro rescato de algún abuelo.

Anónimo dijo...

¿Qué fue de los restos de esta tumba? Hay tumbas que fueron más dañadas que ésta y cuyos restos fueron posteriormente protegidos y, en la medida de lo posible, recuperados. ¿Por qué nadie pregunta en voz alta qué hicieron con los restos de esta tumba y adónde fueron a parar?

© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall