jueves, 3 de marzo de 2011

El Hospital del Nuncio

Francisco Ortiz (ca. 1430-1508), acediano de Briviesca, canónigo de Toledo, primer bibliotecario de la Catedral y Nuncio Apostólico del Papa Sixto IV fue una persona de fuerte personalidad y vida azarosa. De familia conversa, nacido en Toledo, participó desde joven en varias revueltas en la ciudad. Huérfano de madre, escapó de casa de su padre en busca de aventuras hasta que resultó herido por un toro en las fiestas de Ocaña y su padre le obligó a regresar. Algo después una lanza atravesó su garganta en una reyerta en Toledo y estuvo a punto de morir. Estudió las artes liberales y como preceptor del niño Vasco Ramírez de Ribera viajó a Roma, ciudad en la que vivió varias veces y donde gozó del favor de personas muy influyentes. En 1574 Sixto IV le nombra Nuncio Apostólico. Se enfrentó a los Reyes Católicos e incluso llegó a estar encarcelado, siendo su casa saqueada y perdiendo todos sus cargos para quedar como simple canónigo.
La víspera de la festividad de Nuestra Señora de la Visitación, Francisco Ortiz estaba en Alcocer, perseguido por los Reyes Católicos mientras intentaba tomar posesión del Obispado de Cuenca en nombre de Francisco Riario -sobrino del Papa- por orden del pontífice y en contra del deseo de los monarcas españoles, que tomaron esta imposición de un obispo extranjero como un agravio y mandaron salir de Roma a todos los naturales de Castilla y Aragón. Allí estaba Francisco Ortiz, atribulado por las persecuciones reales, aquella noche en la que tuvo una crisis de conciencia. Según él mismo cuenta, hasta ese día "todos mis pensamientos eran acrecentar mi estado y honra mundana". En la curia de Roma Ortiz había acumulado grandes ganancias, y arrepentido, en Alcocer decidió que debía hacer algo por los más pobres, que son "los que carecen de seso, aunque adultos, y los niños expósitos que las madres desamparan". Así fue como ideó el Hospital de Nuestra Señora de la Visitación o de Los Inocentes. Marchó a visitar al Papa, que el 23 de marzo de 1483 le otorgó la bula para construir el Hospital, que se abrió ese mismo año acogiendo a 33 locos en memoria de "los treynta y tres años que ntro. Redentor peregrinó en este mísero mundo por nos llevar a su gloria" y 13 niños expósitos "en memoria y reuerencia de su gloriosa compañia con los doze bienaventurados apóstoles".
De este modo nació el que el pueblo comenzó a llamar Hospital del Nuncio, en honor a la figura de Ortiz.
Se ubicó inicialmente en unas casas que eran propiedad de este piadoso mecenas en el adarve de Atocha con salida a la Calle Azacanes, aunque muy pronto -en 1505- fue trasladado a un conjunto de casas medievales junto a la Plaza de los Postes -Amador de los Ríos en su nomenclatura oficial- y se convirtió en una referencia de la beneficencia de toda España, siendo incluso mencionado en un pasaje del Quijote de Avellaneda, donde se dice que Don Álvaro Tarfe traería al hidalgo a Toledo "con orden de que le curen con cuidado en la Casa del Nuncio, hospital consignado para los que enferman del juicio cual él".
Portada del Quijote de Avellaneda, 1614
En este mítico Quijote apócrifo, se relata así la llegada a este manicomio de Toledo del caballero de la triste figura proveniente de La Mancha:

(...)Entraron por la puerta del Cambrón, como digo, y don Quijote iba por las calles mirando a todas partes cuándo y por dónde le saldrían a recebir el rey, infanta y grandes de la corte. Don Álvaro fingió a la entrada del lugar que se quería quedar a aguardar a Sancho, por poderse entrar libremente y sin el acompañamiento de muchachos que don Quijote llevaba, en la posada do había de aposentarse, como en efeto lo hizo, enviando dos o tres criados suyos en compañía del paje del Archipámpano y de don Quijote, con los cuales, y con una multitud increíble de niños que le seguían viéndole armado, llegó el triste, sin pensar, a las puertas de la Casa del Nuncio, y quedándose en ellas para su guarda los criados de don Álvaro, se entró solo con él y un mozo de mulas que le tuvo a Rocinante. El paje del Archipámpano, en apeándose, dijo a don Quijote:
-Vuesa merced, señor caballero, se esté aquí mientras subo arriba a dar cuenta a la señora infanta de su secreta y deseada venida.
Y subiéndose una escalera arriba, se quedó solo en medio del patio don Quijote; y, mirando a una parte y a otra, vio cuatro o seis aposentos con rejas de hierro, y dentro dellos muchos hombres, de los cuales unos tenían cadenas, otros grillos y otros esposas, y dellos cantaban unos, lloraban otros, reían muchos y predicaban no pocos, y estaba, en fin, allí cada loco con su tema.(...)


Debía tener buena fama el Hospital, pues el final de este libro habla de su aparente sanación, que le hizo pensar al propio Sancho -instalado en la Corte de Toledo- que Don Quijote estaba en condiciones de regresar a La Mancha:

(...) Pero barruntos hay y tradiciones de viejísimos manchegos de que sanó y salió de dicha Casa de Nuncio; y, pasando por la corte, vio a Sancho, el cual como estaba en prosperidad, le dio algunos dineros para que se volviese a su tierra, viéndole ya al parecer asentado (...) Pero, como tarde la locura se cura, dicen que, en saliendo de la corte, volvió a su tema, y que, comprando otro mejor caballo, se fue la vuelta de Castilla la Vieja, en la cual le sucedieron estupendas y jamás oídas aventuras, llevando por escudero a una moza de soldada que halló junto a Torre de Lodones, vestida de hombre (...)

Sin embargo, el Hospital del Nuncio estaba en un lugar poco adecuado para cumplir su función, ubicado "en medio de la ciudad, hundido, sin ventilación (...) no puede tener la limpieza que se requiere", según se afirma en la Descripción Sucinta de Toledo en 1767-68.

De este modo llegamos a la otra figura clave de la historia de esta institución benéfica: el Cardenal Francisco de Lorenzana y Butrón. El Cardenal Ilustrado fue quien decidió trasladar el Hospital del Nuncio a su actual ubicación en la calle Real. Tras ser sustituido el anciano arquitecto López Durango -a quien le fue inicialmente encomendado el proyecto- apareció la enorme figura del arquitecto Ignacio Haan, a quien se debe la magnificencia de este edificio. El 12 de junio de 1789 se colocó la primera piedra y en 1793 fue finalizado, siendo trasladados los enfermos en 1794. Se trata de una de las mejores obras de arquitectura hospitalaria de la Europa del XVIII.
Retrato del Cardenal Lorenzana. Catedral de Toledo, Sala Capitular. Obra de Zacarías González Velázquez.

En su bella portada figura una inscripción en latín que reza:

MENTIS. INTEGRAE SANITATI. PROCURANDAE./ AEDES. CONSILIO. SAPIENTI. CONSTITUTAE./ ANN. DOM. MDLLXCIII

La traducción viene a decir:

CASA EDIFICADA CON SABIO CONSEJO PARA PROCURAR LA
SANIDAD COMPLETA DEL ENTENDIMIENTO. AÑO DE 1793.


La obra fue costeada por el Cardenal por un importe de nueve millones de reales. Fue necesario comprar varias casas que se situaban en la zona siendo Durango el encargado de hallar el espacio necesario, y cuando lo encontró le fue comunicado a Lorenzana: "se habia dado aviso a Su Excelencia que el mejor que se ha hallado es el que va del Callejón del Justo a las Casas que llaman de Niño a la colacciòn de Santa Leocadia, en cuio distrito hai varias Casas, que para mayor ensanche se necesitan comprar para introducirlas en dicha Obra, y siendo una de ellas del Convento de Santo Domingo el Real”.
En total fueron once las casas y solares adquiridos, siendo el importe pagado a sus propietarios de 159.857 reales y doce maravedíes. Diez de estas casas se compraron para edificar allí el nuevo edificio y una para ensanchar la calle a la que mira la fachada principal.
Fachada del Hospital del Nuncio. Grabado publicado en 1840 en el Semanario Pintoresco Español
Es un edificio soberbio, con planta de cruz inscrita en un rectángulo situándose la capilla en el encuentro de ambos ejes. El pórtico de entrada es toscano, sobre el que se se sitúa un segundo piso jónico. Corona la portada un ático escalonado con dos putti que sostienen el escudo de Lorenzana. En el interior destaca la imponente escalera y los cuatro patios que se generan al inscribir la cruz en un rectángulo.
Tuvo desde un principio un funcionamiento ejemplar, destacando el trato dispensado a los enfermos así como la limpieza y la higiene.
En 1849 se suprime el Patronato Capitular y pasa a depender de de la Junta Provincial de Beneficencia, y en 1868 se hace cargo la Diputación Provincial hasta el año 1973 cuando se instala allí el Hospital Psiquiátrico.
En 1985 fue restaurado por la Junta de Comunidades y actualmente acoge la sede de la Consejería de Economía y Hacienda.
Su historia fotográfica comienza en la segunda mitad del siglo XIX cuando fue inmortalizado por Casiano Alguacil:
Hospital del Nuncio hacia 1880. Fotografía de Casiano Alguacil

Este era su aspecto en 1909:
Hospital del Nuncio en 1909. Revista Por esos mundos

A comienzos de siglo la Casa Rodríguez realizó un precioso y extenso reportaje, con fotografías que han pasado a la historia y donde pueden verse las atenciones de las religiosas a los enfermos y las extremadamente limpias instalaciones:
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez

Algunas de estas imágenes de Rodríguez incluso formaron parte de una serie de postales:
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio de Toledo a comienzos del siglo XX. Fotografía Rodríguez
Hospital del Nuncio
Hospital del Nuncio
Hospital del Nuncio

En 1914 fueron publicadas cuatro curiosas fotografías en el periódico La Campana Gorda. Es especialmente llamativa la descripción de dos de los enfermos:
Descripción de dos enfermos del Hospital del Nuncio en Toledo.  'La Campana Gorda' - Año XXII Número 1217 (15/01/1914)
Baños en el Hospital del Nuncio en 1914.  'La Campana Gorda' - Año XXII Número 1217 (15/01/1914)
Patio del Hospital del Nuncio en 1914.  'La Campana Gorda' - Año XXII Número 1217 (15/01/1914)
Fernado Sánchez, director del Hospital del Nuncio en 1914.  'La Campana Gorda' - Año XXII Número 1217 (15/01/1914)

En 1955 Gregorio Marañón acudió al Hospital del Nuncio en busca de los modelos que encajaran en el prototipo de místicos, ascetas y santos que tal vez hubiera podido tener El Greco:
Greogorio Marañón dirige la sesión de fotos con dementes en el Hospital del Nuncio en 1955. Fotografía Rodríguez
Greogorio Marañón dirige la sesión de fotos con dementes en el Hospital del Nuncio en 1955. Fotografía Rodríguez
Greogorio Marañón dirige la sesión de fotos con dementes en el Hospital del Nuncio en 1955. Fotografía Rodríguez
Demente del Hospital del Nuncio (Toledo) caracterizado como un personaje de El Greco en 1955. Fotografía Rodríguez
Demente del Hospital del Nuncio (Toledo) caracterizado como un personaje de El Greco en 1955. Fotografía Rodríguez
Demente del Hospital del Nuncio (Toledo) caracterizado como un personaje de El Greco en 1955. Fotografía Rodríguez
Demente del Hospital del Nuncio (Toledo) caracterizado como un personaje de El Greco en 1955. Fotografía Rodríguez
Demente del Hospital del Nuncio (Toledo) caracterizado como un personaje de El Greco en 1955. Fotografía Rodríguez
Demente del Hospital del Nuncio (Toledo) caracterizado como un personaje de El Greco en 1955. Fotografía Rodríguez

En junio de 1976 José María Moreno acudió al Nuncio con su padre Luis Moreno Nieto para documentar la lamentable situación en la que se encontraban los enfermos, muy lejos del estado que muestran las imágenes antiguas. Eran los años en que el palacio acogía el Hospital Psiquiátrico, encontrándose muy masificado y desatendido:
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio el día el 7 de Junio de 1976. Fotografía de José María Moreno

En 1985 los Reyes inauguraron la restauración del edificio:
Inauguración de la restauración del Hospital del Nuncio en 1985
Inauguración de la restauración del Hospital del Nuncio en 1985
Escalera principal del Palacio del Nuncio. Fotografía de José María Moreno
Escudo del Cardenal Lorenzana sujetado por dos putti en el Palacio del Nuncio de Toledo. Fotografía de José María Moreno
Palacio del Nuncio. Fotografía de José María Moreno

Se trata en definitiva de una institución que ha dejado huella en Toledo hasta nuestros días. Desde la piadosa iniciativa del Nuncio Francisco Ortiz en 1483 se le conoció como Hospital del Nuncio en honor a él, y así nos ha llegado el nombre de la Calle de Nuncio Viejo en su primitivo emplazamiento para diferenciarlo del Nuncio Nuevo que levantó Lorenzana y que fue el orgullo de los toledanos durante una época hasta el punto de que se hizo famosa una popular coplilla que decía así:

Tres cosas tiene Toledo que no las tiene Madrid:
La Catedral, Nuncio Nuevo y el Puente de San Martín


Para saber más:
- Autobiografía de Francisco Ortiz y Constituciones del Hospital del Nuncio de Toledo, por Frncisco de B. San Román (1931)
- Estudio y documentación del proceso constructivo del Hospital de Dementes del Nuncio Nuevo de Toledo (1788-1794) por Carlos Sánchez Martín

El Hospital del Nuncio Nuevo en Google Maps:

Ver Toledo Olvidado en un mapa más grande

15 comentarios

Anónimo dijo...

Pobre gente... hasta los más eminentes doctores les trataban como mono de feria... Está genial tu trabajo de documentación, pero lo valoras de forma demasiado positiva. Como edificio puede estar muy bien y seguramente en su época fuera 'lo mejor' de Europa, pero hay que saber que de ahí se entraba y ya no se salía y no creo que se correspondieran mucho las situaciones reales que allí se pudieran producir con las imágenes que nos enseñas. Sé que no es el tema del blog, pero es que de este post, para mi, se desprenden muchas cuestiones. Yo sólo veo un buen lugar para mantener a unas personas apartadas de la sociedad, además durante demasiados siglos(una muestra de caridad, que siempre es más fácil que tomarse interés). Perdón por la parrafada, y gracias por el blog. Salud

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

Creo que olvidas considerar a este hospital en su contexto histórico. Hasta su creación esas personas estaban en el más completo abandono y a buen seguro su vida (o muerte) era mucho más dura.
No creo que vivir allí fuese un cuento de hadas, pero ese hospital junto con otros pocos sentó las bases de la atención psiquiátrica moderna. No puedes mirar las fotos con los ojos del siglo XXI, sino con los de entonces. La caridad fue el comienzo de los servicios sociales del hoy llamado "estado del bienestar".
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Hola! no quiero montar un debate profundísimo sobre este tema, pero realmente sí que estoy teniendo en cuenta el contexto histórico, en los años 50 ya se tenía claro el origen biológico de estas enfermedades y se estudiaban con mayor o menor fortuna los métodos de sanación (ya no era cuestión de brujería o designios de un dios). Y en los años 80 (foto de los reyes) la psicología clínica ya había desechado los manicomios y estas personas podían llevar un tratamiento ambulatorio ¡y salir a la calle!. Realmente en esas imágenes no veo una solución ni una mejora en la calidad de vida de esas personas, sólo veo una forma de tenerlos escondidos y evitar hacer pensar a una sociedad sobre su existencia.Hoy día, que al menos pueden hablar, si indagas un poco, verás que su principal preocupación es deshacerse de ese estigma que han cargado durante tantos años. Saludos.

Anónimo dijo...

Donde dije psicología quería decir psiquiatría. Salud!

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

Gracias a la generosidad de José María Moreno he añadido a la entrada bastantes fotografías del estado del Nuncio en 1976, en su fase más decadente cuando acogía el Hospital Psiquiátrico.
Abrazos.

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

Y gracias a Pedro Liñán también he incorporado cuatro curiosas fotos de 1914.

No creo lo que leo dijo...

Qué traído por los pelos. ¿La Iglesia el origen del Estado de bienestar? Será del suyo propio

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

La palabra Iglesia la cita usted. Es usted quien asocia, aunque tal vez no le guste, caridad con Iglesia.
En 1483 se funda el Hospital. Más de quinientos años después me acusa de que mencionar a la caridad como germen de la atención psiquiátrica es algo "traído por los pelos".
En fin. Prejuicios al margen, gracias por visitar mi blog y dejar su opinión.

Aquilino dijo...

Hay que ver cuánto prejuicio anticlerical barato y ciego sigue habiendo en esta sociedad nuestra.
Bueno, permítaseme una broma: ese edifico alberga hoy la Consejería de Economía, ejem, ¿de verdad que no quedó algún demente por ahí en la reforma del 85? Pareciéralo a la vista de la marcha de la economía regional...

Anónimo dijo...

Qué nivel Aquilino, ¿eso es una broma? ¿hay que reírse? ¿tú hablas de prejuicios?

Anónimo dijo...

Por favor, con respeto a todas las opiniones, rogaría que no se contamine este blog con politiquerías y menos aún con soflamas anticlericales, que para eso hay otros foros. Esto es otra cosa muy distinta. Aquí hay otro nivel muy por encima de esas miserias.

Jota dijo...

Hola Eduardo, como siempre , me quitaría el sombrero si lo usase por tu crónica, tanto visual como escrita, Los amantes de la historia no se deberían perder tu blog, que se merece un oscar, y no es peloteo, es la pura realidad.
El caso es que yo te quería pedir un pequeño favor, hace unos meses, me embarqué en la aventura, de sacar la olvidada historia de mi pueblo, (Illescas), en un humilde blog, que nada tiene que ver con el tuyo, pero que gracias a esto, te encontré y ahora no se si estoy más enganchada al mío que al tuyo. El caso es que hoy es 11 de marzo y es fiesta en Illescas , se celebra el día del milagro, he puesto una crónica en mi blog, y buscando, encontré una fotografía de la Virgen en Toledo, me parece que es en Zocodover a la Altura de los soportales donde ´, si la ves tu , seguro que podrás confirmarme el sitio. Te quería perdir, si por casualidad tu sabes, en qué fecha y por que circustancia, viajó la Virgen a Toledo y la sacaron en Procesión, pues aquí, además de que la historia, les importa un pimiento morrón a nadie, no he podido averiguar nada, Incluso, no se habían dado cuenta de que la fotografía no era del pueblo, imaginaté. En fin, si pudieses echarme una mano, decirme donde puedo buscar o algo, te lo agradecería en el alma.
mi correo es
avergonzaraldiablo@hotmail.com
y mi blogg
http://jota-lahistoriapasporillescas.blogspot.com/

Muchas gracias, por todo.

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

¡Hola Jota!
Gracias por tus palabras.
La verdad es que desconozco la fecha y el motivo de la visita de la virgen sagreña a Toledo.
Lo siento mucho, pero si averiguo algo te lo digo.
Abrazos.

Samir Charif Galan dijo...

Hola.

Para mi es un honor poder leer este articulo sobre el manicomio de Toledo, ya que soy bisnieto de D. Fernando Sanchez del que mi madre me ha hablado muchas veces y contado muchas anecdotas de Cuando era pequeña y vivia en Toledo antes de trasladarse con sus padres a Madrid antes de la guerra civil.

Gracias por recuperar la historia de Toledo a la que hace mucho tiempo que no visito para mi desgracia ya que forma parte muy importante de mi pequeña historia personal.

Clara dijo...

Me ha encantado esta emtrada, muy bien documentada, fascinante.
Estaba leyendo una carta de Pi i Molist y mencionaba Nuncio con lo que he acabado en esta maravillosa entrada.

© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall