domingo, 1 de marzo de 2015

Toledo en 1889 fotografiado por Hubert Vaffier

Marie Hubert Vaffier fue un industrial francés nacido el 15 de agosto de 1835, en el seno de una familia acomodada, hijo de Pierre Claude Vaffier (1797-1861) y Françoise Alexandrine Petit Joan (1814-1878). Cuando contaba con veintidós años se casó con Denise Josephine Amandine Ponsard (1839-1912), en el año 1857. Al año siguiente, en 1858, nacía su única hija Jeanne Claudine Marguerite Vaffier (1858-1918).
De espíritu inquieto y aventurero, fue un amante empedernido de los viajes y del alpinismo. De este modo, fue destacado miembro del Club Alpino Francés y de la prestigiosa Sociedad Geográfica de París.
Retrato de Marie Hubert Vaffier
En una época en la que viajar era una verdadera muestra de valentía, Hubert Vaffier realizó multitud de viajes de carácter tanto científico como artístico, que le llevaron a conocer destinos como Argelia y Túnez -entre 1886 y 1888- así como España y Portugal, en 1889. Durante este viaje por nuestro país, y como no podía ser menos, visitó la ciudad de Toledo obteniendo catorce soberbias fotografías que nos hablan de una persona iniciada en el arte fotográfico. Vaffier, por suerte para nosotros, donó estas fotografías a la ya mencionada Sociedad Geográfica de París, cuyos fondos son hoy gestionados y están siendo digitalizados por la Biblioteca Nacional de Francia. Es a esta formidable institución pública francesa a quien debemos agradecer poder contemplar hoy estas fotografías, que retratan nuestra ciudad hace la friolera de 126 años. Hubert Vaffier falleció en Volgnat (Francia) el 20 de febrero de 1897 a la edad de 62 años.

La serie de fotografías tomadas por Vaffier en 1889 en Toledo y conservadas en la Biblioteca Nacional de Francia tiene ese encantador aire propio de la fotografía del siglo XIX. Poseen además de una calidad notable desde el punto de vista fotográfico, el valor de haber sido muy bien conservadas en estos casi 130 años. Comenzaremos por ver la que probablemente es la más bella de todas, que retrata la Iglesia de Santiago del Arrabal y que nos ofrece en primer plano a dos personas mirando a la cámara (un niño y una persona de uniforme) y que presenta la curiosidad de mostrar una curiosa estructura de madera con tejado a dos aguas casi en la puerta de la Ermita de la Estrella. Destacan también otros detalles que hoy han desaparecido de la calle: los árboles de las aceras, el piso superior del ábside de la iglesia (suprimido mediado el siglo XX), las humildes tiendecitas asosadas al ábside y a la torre así como el pórtico de acceso a la iglesia por la plaza de la Estrella:
Santiago del arrabal en 1889. Fotografía de Marie Hubert Vaffier © Bibliothèque Nationale de France

Otra fotografía sensacional es esta vista de la Puerta del Sol en su parte posterior. De nuevo, árboles en ambas aceras a diferencia de lo que -por desgracia- hoy podemos contemplar en este acceso principal al centro histórico. Se aprecia un aguador con su carretilla subiendo por la calle:
Puerta del Sol en 1889. Fotografía de Marie Hubert Vaffier © Bibliothèque Nationale de France

Si eran bellísimas las tomas anteriores, ¿qué decir de esta vista de la calle Santo Tomé? Su contemplación nos traslada sin problemas a la segunda mitad del siglo XIX en Toledo:
Calle de Santo Tomé en 1889. Fotografía de Marie Hubert Vaffier © Bibliothèque Nationale de France

Otra fotografía preciosa tomada por Hubert Vaffier es esta vista de la calle de Santa Isabel. Es imprescindible destacar el año en que fue tomada -1889- pues en esta calle vivió largas temporadas Benito Pérez Galdós en el tiempo en que escribió su genial novela Ángel Guerra, que al parecer comenzó a redactar en febrero de 1890. Es decir, estamos contemplando una visión real de un momento real de la calle en que Galdós vivió, en los meses previos al comienzo de la creación de esta obra maestra. De hecho, justo en la pared de la izquierda existe desde 1923 una placa en recuerdo al escritor canario:
Calle Santa Isabel en 1889. Fotografía de Marie Hubert Vaffier © Bibliothèque Nationale de France

Mirad ahora qué dos magníficas tomas del Puente de San Martín tomó Hubert Vaffier. En una de ellas se ve perfectamente la desaparecida Puerta de San Martín:
Puente de San Martín en 1889. Fotografía de Marie Hubert Vaffier © Bibliothèque Nationale de France
Puente y Puerta de San Martín en 1889. Fotografía de Marie Hubert Vaffier © Bibliothèque Nationale de France

Aquí vemos una imagen preciosa del Monasterio de San Juan de los Reyes, con las supuestas cadenas de los presos de Granada en su fachada:
San Juan de los Reyes en 1889. Fotografía de Marie Hubert Vaffier © Bibliothèque Nationale de France

Esta es una gran toma interior de la Sinagoga de Santa María la Blanca:
Sinagoga de Santa María la Blanca en 1889. Fotografía de Marie Hubert Vaffier © Bibliothèque Nationale de France

El otro puente medieval de la ciudad -el de Alcántara- fue también inmortalizado por Vaffier. En este caso además con una lavandera en plena faena en la orilla del río Tajo, cuya agua por entonces era capaz de limpiar ropa (hoy saldría probablemente más sucia de lo que entró):
Playa de Safont y Puente de Alcántara en 1889. Fotografía de Marie Hubert Vaffier © Bibliothèque Nationale de France

En esta fotografía podemos ver una vista general desde el actual Paseo de Sisebuto. Se observa claramente la muralla del arrabal de San Isidoro con las Torres de la Reina. Como se ve, su estado era muy deficiente en algunos tramos:
Murallas y Torres de la Reina en 1889. Fotografía de Marie Hubert Vaffier © Bibliothèque Nationale de France

Aquí tenemos una vista de la fachada de la Catedral desde la Plaza de Ayuntamiento, por entonces arbolada:
Catedral de Toledo en 1889. Fotografía de Marie Hubert Vaffier © Bibliothèque Nationale de France

Esta vista nos enseña el aspecto del patio del Hospital Tavera en 1889:
Hospital Tavera en 1889. Fotografía de Marie Hubert Vaffier © Bibliothèque Nationale de France

Esta formidable vista nos deja ver la Puerta del Cambrón, por entonces flanqueada por una estatua del rey Sisenando, de las muchas procedentes de los macizos de la Coronación del Palacio Real de Madrid, que fueron traídas a Toledo en el siglo XVIII por iniciativa del Cardenal Lorenzana:
Puerta del Cambrón en 1889. Fotografía de Marie Hubert Vaffier © Bibliothèque Nationale de France

Y por último os ofrezco esta vista de la portada del Hospital de Santa Cruz. El motivo de ponerla en último lugar no es casual como a continuación explicaré:
Hospital de Santa Cruz en 1889. Fotografía de Marie Hubert Vaffier © Bibliothèque Nationale de France

Si la observáis con detenimiento notaréis probablemente la portada más bella que en la actualidad. No os extrañéis. Ello se debe a que la estáis viendo con la parte más bella de la decoración en filigrana de piedra del arco de medio punto... que hoy tristemente ya no adorna esta portada. Esta delicada parte de la decoración debió caerse a pedazos en 1936 durante el asedio republicano al Alcázar, cuando el Hospital fue ocupado por las milicias que colocaron sus cañones en la misma portada plateresca. En esta ampliación de una imagen de Clifford en 1858 se aprecia con total claridad el semicírculo de filigranas de piedra en el arco sobre la cruz que hoy ya es imposible admirar:
Portada del Hospital de Santa Cruz en 1858. Detalle de una fotografía de Charles Clifford

Aquí podéis ver un cañón disparando casi desde la portada así como el estado en que quedó la misma en 1936:
Combates desde el Museo de Santa Cruz de Toledo en 1936. Fondo del Estudio Fotográfico Alfonso. Archivo General de la Administración. Ministerio de Cultura
Hospital de Santa Cruz durante la Guerra Civil, Toledo, España

Esperando que os hayan gustado las fotografías de Hubert Vaffier tomadas en 1889 y conservadas en París, solo me queda agradecer a Julio Briones haberme puesto sobre la pista de su digitalización.


sábado, 14 de febrero de 2015

El genial artista Yves Klein en Toledo en 1951

Hoy espero dar una alegría a los muchos amantes del arte que tienen alguna vinculación con Toledo. No todos los días puedo ofreceros fotografías tomadas en la ciudad por un mito de las vanguardias artísticas, abanderado del Nuevo Realismo o el Neodadaísmo y precursor del Arte Minimalista, el Arte Pop y el Performance art. Como ya muchos habréis adivinado, estoy hablando del mítico y genial artista francés Yves Klein, para muchos el pintor francés más destacado, controvertido, influyente e innovador de la segunda mitad del siglo XX.
Yves Klein in Düsseldorf, Germany, 1961 © Photo Charles Wilp
Yves Klein in Düsseldorf, Germany, 1961 © Photo Charles Wilp

Nacido en Niza el 28 de abril de 1928, era hijo de padres pintores ambos, lo cual marcó su vida de forma determinante. A los 18 años inició estudios en la Escuela Nacional de la Marina Mercante y posteriormente en la Escuela Nacional de Lenguas Orientales. Practicó el judo con gran destreza, alcanzando el 4º dan, utilizando las técnicas aprendidas en este arte marcial para pintar. Es en esos años cuando entabla amistad con Arman Fernández y Claude Pascal y comienza a pintar e incluso a componer, creando su primera Sinfonía Monótona en el año 1947. Entre 1948 y 1952 viajó a Italia, Gran Bretaña, España y Japón. En 1955 fijó su residencia de modo permanente en París, donde le dedicaron aquel año una exposición individual en el "Club des Solitaires". Sus célebres pinturas monocromáticas fueron expuestas en la Galería Cloette Allendy y la Galería Iris Clert, en París, en 1956.
Existe una gran cantidad de bibliografía e información para quien quiera profundizar en el conocimiento de la obra de este genio visionario, pero de modo resumido se puede decir que desde sus inicios innovó con sus pinturas monocromáticas en una amplia variedad de colores. Es a finales de los años 50 cuando sus monocromos se centran en un color azul intenso, que patentó como el International Klein Blue, (IKB) o Azul Klein.
Yves Klein, Monochrome bleu sans titre, (IKB 191), 1962 © Yves Klein ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein, Monochrome bleu sans titre, (IKB 191), 1962 © Yves Klein ADAGP, Paris, 2015

En la aplicación del color Klein experimentó con diferentes rodillos y esponjas, para más adelante utilizar cuerpos de mujer cubiertos de pintura, a las que hacía pasar por un lienzo o echarse sobre él, utilizando a veces movimientos de judo. A este tipo de trabajo, lo llamó "antropometría".
Yves Klein realizing Anthropométries, in his studio 14, rue Campagne-Première, Paris © Harry Shunk-John Kender / J.Paul Getty Trust. The Getty Research Institute, Los Angeles. (2014.R.20) Gift of the Roy Lichtenstein Foundation in memory of Harr
Yves Klein realizing Anthropométries, in his studio 14, rue Campagne-Première, Paris © Harry Shunk-John Kender / J.Paul Getty Trust. The Getty Research Institute, Los Angeles. (2014.R.20) Gift of the Roy Lichtenstein Foundation in memory of Harry Shunk and Janos Kender
Yves Klein realizing Anthropométries, in his studio 14, rue Campagne-Première, Paris © Harry Shunk-John Kender / J.Paul Getty Trust. The Getty Research Institute, Los Angeles. (2014.R.20) Gift of the Roy Lichtenstein Foundation in memory of Harr
Yves Klein realizing Anthropométries, in his studio 14, rue Campagne-Première, Paris © Harry Shunk-John Kender / J.Paul Getty Trust. The Getty Research Institute, Los Angeles. (2014.R.20) Gift of the Roy Lichtenstein Foundation in memory of Harry Shunk and Janos Kender
Yves Klein, Anthropométrie de l’époque bleue, (ANT 82), 1960 © Yves Klein ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein, Anthropométrie de l’époque bleue, (ANT 82), 1960 © Yves Klein ADAGP, Paris, 2015

Fue también rompedor con sus "grabaciones de lluvia" en las que Klein conducía bajo la lluvia a 110 kilómetros por hora con un lienzo. La creación de estas pinturas era concebida a menudo como una performance a la que el autor invitaba a un público reducido y -vestido él con traje- empezaba a crear, como sucedió en la demostración técnica en la Galerie Internacionale d'Art Contemporain de París el 9 de marzo de 1960, a la que asistieron unas cien personas.
Anthropométries de l'époque bleue, Galerie internationale d'art contemporain, Paris, France, 9 March 1960  Artistic action of Yves Klein © Yves Klein, ADAGP, Paris, 2015 Collaboration Harry Shunk and Janos Kender © J.Paul Getty Trust.
Anthropométries de l'époque bleue, Galerie internationale d'art contemporain, Paris, France, 9 March 1960 Artistic action of Yves Klein © Yves Klein, ADAGP, Paris, 2015 Collaboration Harry Shunk and Janos Kender © J.Paul Getty Trust.

Klein innovó también en otras disciplinas como el fotomontaje (es célebre su "Saut dans le vide", obra en la que aparece saltando desde una pared con las manos al aire, directo al duro pavimento, en la que denuncia las expediciones lunares de la NASA como algo lleno de presunción y sin sentido) e introdujo en sus creaciones el controvertido y rompedor arte inmaterial en torno a conceptos influenciados por la filosofía zen.
Yves Klein, Leap into the Void, 5, rue Gentil-Bernard, Fontenay-aux-Roses, octobre 1960.  Artistic action of Yves Klein. © Yves Klein, ADAGP, Paris, 2015 Collaboration Harry Shunk and Janos Kender © J.Paul Getty Trust. The Getty R. I.
Yves Klein, Leap into the Void, 5, rue Gentil-Bernard, Fontenay-aux-Roses, octobre 1960. Artistic action of Yves Klein. © Yves Klein, ADAGP, Paris, 2015
Collaboration Harry Shunk and Janos Kender © J.Paul Getty Trust. The Getty Research Institute, Los Angeles. (2014.R.20) Gift of the Roy Lichtenstein Foundation in memory of Harry Shunk and Janos Kender


Se encargó de ofrecer e intercambiar espacios vacíos en la ciudad de París a cambio de oro. No se trataba de una venta, sino de un intercambio simbólico entre el máximo valor material y el mínimo, con la intención de que sus compradores sintieran la experiencia "muda" de adquirir un espacio vacío, para hacerles comprender que la pureza del vacío sólo se puede intercambiar por igual con el más puro de los materiales -el oro-, restableciendo el "orden natural".
Describió su filosofía como "le Vide" -"the Void" en inglés-, es decir: el vacío, una especie de nirvana que es "mudo" o posee pocas influencias de las palabras. Algo así como una zona neutral donde uno presta atención sólo a sus propias sensibilidades, y queda expuesto a la "realidad" como oposición de la "representación".
Klein ideó de este modo cuadros sin pintura, libros sin palabras, composiciones musicales sin música, permaneciendo tan sólo la cáscara, tal y como si estuviera allí el arte, deseando que sus obras se representaran por la huella que habían dejado: la imagen de su ausencia.
Como se puede comprobar, el trabajo de Klein conjugó conceptos teóricos, arte-históricos y filosófico-metafísicos, empujando al público a experimentar un estado donde una idea pudiera simultáneamente ser "sentida" así como "comprendida".
Klein murió en París de un ataque al corazón el 6 de junio de 1962, poco antes del nacimiento de su hijo.
El legado de Klein es gestionado por Yves Klein Archives, una potente institución cultural liderada por su viuda, que de manera admirable difunde la vida y obra de este genio. Puesto en contacto con ellos con la intención de obtener permiso para publicar las imágenes de la visita que efectuó a Toledo en junio de 1951, he llegado a un acuerdo para poder divulgar dichas fotografías en Toledo Olvidado. Yves Klein Archives ha hecho hincapié en que recuerde que el permiso para publicar estas imágenes ha sido concedido únicamente a Toledo Olvidado para su difusión en el blog, por lo que me piden que os recuerde que está prohibida su difusión por cualquier otro medio. Todas las imágenes de esta visita tienen el correspondiente copyright: Yves Klein's travel in Tolède, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015

Aquella visita de junio de 1951, coincidente con las fechas en que la ciudad celebraba las fiestas del Corpus Christi, muestran a un joven Klein con 23 años y en plena efervescencia creativa. En las imágenes aparece rodeado de amigos y familiares, como su tía materna Rose Raymond -a la que adoraba-. Es preciosa esta estampa en la que Yves aparece con Rose y otra mujer no identificada, con la ciudad al fondo. Obsérvese el enorme grado de destrucción que aún presentaba la ciudad tras la guerra, con el Alcázar aún en ruinas:
Yves Klein y sus acompañantes en Toledo en junio de 1951 Yves Klein's travel in Tolede, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein's travel in Tolède, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015

Esta fotografía está tomada prácticamente donde hoy se levanta el hotel AC Ciudad de Toledo, en el Valle:
Yves Klein y sus acompañantes en Toledo en junio de 1951 Yves Klein's travel in Tolede, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein's travel in Tolède, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015

El grupo tomó varias fotos más en el Valle. Es interesante que os fijéis en la casi total ausencia de vegetación, sin siquiera retamas. Era debido a la enorme presión ganadera por aquel entonces, con rebaños de ovejas y cabras que mantenían a raya cualquier posible rebrote:
Yves Klein y sus acompañantes en Toledo en junio de 1951 Yves Klein's travel in Tolede, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein's travel in Tolède, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein y sus acompañantes en Toledo en junio de 1951 Yves Klein's travel in Tolede, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein's travel in Tolède, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein y sus acompañantes en Toledo en junio de 1951 Yves Klein's travel in Tolede, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein's travel in Tolède, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein y sus acompañantes en Toledo en junio de 1951 Yves Klein's travel in Tolede, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein's travel in Tolède, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015

Ya en el centro de la ciudad tomaron interesantísimas fotografías. Es especialmente entrañable esta en la que aparecen en la puerta del recordado Mesón del Toledano, en pleno Zocodover, uno de esos establecimientos con sabor netamente castellano que hoy escasean en la ciudad:
Yves Klein y sus acompañantes en Toledo en junio de 1951 Yves Klein's travel in Tolede, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein's travel in Tolède, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015

Es preciosa esta vista de la Calle Ancha adornada con los toldos del Corpus:
Calle ancha de Toledo en junio de 1951. Yves Klein's travel in Tolede, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein's travel in Tolède, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015

Ataviados con sombreros de paja, los componentes del grupo posan aquí en una tienda de souvenirs con patio, adornada con tinajas y macetas con la que es probablemente la planta por excelencia de los patios de Toledo: la aspidistra -a menudo denominada "pilistra"-:
Yves Klein y sus acompañantes en Toledo en junio de 1951 Yves Klein's travel in Tolede, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein's travel in Tolède, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015

Aquí les vemos en una calle, en animada conversación con un grupo de niñas:
Yves Klein y sus acompañantes en Toledo en junio de 1951 Yves Klein's travel in Tolede, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein's travel in Tolède, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015

Yves Klein y sus acompañantes visitaron el Monasterio de San Juan de los Reyes. Aquí les vemos en el claustro:
Yves Klein y sus acompañantes en Toledo en junio de 1951 Yves Klein's travel in Tolede, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein's travel in Tolède, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein y sus acompañantes en Toledo en junio de 1951 Yves Klein's travel in Tolede, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein's travel in Tolède, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein y sus acompañantes en Toledo en junio de 1951 Yves Klein's travel in Tolede, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein's travel in Tolède, Spain, 1951 © Yves Klein / ADAGP, Paris, 2015

Se trata por tanto de un reportaje no demasiado extenso pero de enorme valor documental, por mostrar en Toledo a uno de los artistas más innovadores y controvertidos del siglo XX. La ciudad le atrajo mucho como demuestra por ejemplo esta obra, pintada por él mismo, y en la que retrata Toledo:
Yves Klein, Paysage (Tolède, Espagne), (D 31), 1951 © Yves Klein ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein, Paysage (Tolède, Espagne), (D 31), 1951 © Yves Klein ADAGP, Paris, 2015

Del mismo modo, Yves Klein en su diario de viaje -realizado a modo de collage- escribió de su puño y letra que en su paso por Toledo las cosas que más habían llamado su atención eran, la vista general desde el Valle, el Entierro del Señor de Orgaz del Greco y especialmente los apóstoles del Museo del Greco: "...Pero me gustan más los apóstoles en el Museo del Greco". Sin duda, los vivos colores de los cuadros del Greco influyeron en su obra, y quién sabe si su pasión por el azul nació al admirar alguno de los lienzos del cretense.
Yves Klein, pages from the Diary of Spain, 1951 ca. © Yves Klein ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein, pages from the Diary of Spain, 1951 ca. © Yves Klein ADAGP, Paris, 2015
Yves Klein in front of a painting by El Greco (San Juan Evangelista), Prado museum, Madrid, February-June 1951. © Yves Klein Archives
Yves Klein in front of a painting by El Greco (San Juan Evangelista), Prado museum, Madrid, February-June 1951. © Yves Klein Archives

Espero que os haya gustado esta entrada un tanto especial dedicada al "hombre que inventó un color". Al menos yo he disfrutado y aprendido mucho en los meses que llevo preparándola. No quiero finalizar sin agradecer a Yves Klein Archives, su amabilidad al ceder estas imágenes del archivo personal del artista nunca antes vistas en la ciudad.
Me despido con un vídeo que da fe de lo rupturista, original e innovador que Yves Klein fue durante su desgraciadamente corta vida:

sábado, 31 de enero de 2015

Toledo en 1863 fotografiado por Ernest Lamy

Pierre Eleonor Ernest Lamy fue uno de los pioneros franceses que fotografiaron España en formato estereoscópico a mediados del siglo XIX y cuyo legado constituye una joya documental de valor incalculable que permite ver con nitidez y en tres dimensiones nuestro país hace más de siglo y medio.
Lamy, que había nacido en 1828, visitó España a la edad 35 años en 1863, tal como atestigua su firma en en libro de visitas de la Alhambra de Granada, que recoge su entrada a las 9 de la mañana del 23 de mayo de aquel año.
Ernest Lamy en el patio de los Leones de la Alhambra en 1863. Detalle de una fotografía de la colección de Carlos Sánchez
Por entonces es ya un experimentado fotógrafo que ha dado el salto a la comercialización de cartulinas estereoscópicas, regentando al menos desde 1860 un negocio en la rue Meslay de París con su socio Elie Lacroix. Pronto se instaló de forma independiente en otras dependencias parisinas en el 24 de rue d'Enghien, y luego en el 44 de rue de Clichy, donde estuvo hasta 1875, y por último en el 38 rue de Turbigo, según las sensacionales investigaciones de Juan Antonio Fernández Rivero recogidas en el imprescindible libro "Una imagen de España: fotógrafos estereoscopistas franceses (1856-1867)". Afamado retratista, también publicó una serie de imágenes con mujeres semidesnudas:
Mujer Desnuda por E. Lamy

En aquel viaje de 1863 a España, realizado para obtener vistas para comercializar en su colección, recaló en varias ciudades: Madrid, Aranjuez, Córdoba, Sevilla, Granada, Málaga, Alicante, Valencia, Barcelona y -como no podía ser de otra forma- Toledo. Lamy publicó su catálogo español en 1864, siendo las correspondientes a Toledo dieciséis, numeradas entre la 19 y la 34.
Catálogo de vistas de España de Ernest Lamy. Colección de Carlos Sánchez

Las tomas realizadas en Toledo son de extraordinaria belleza, jugando muy bien con el efecto estereoscópico -que por desgracia solo puede ser disfrutado en toda su grandeza con un visor- al colocar elementos en planos sucesivos generando una admirable sensación de profundidad y realismo cuando son contempladas en tres dimensiones. Lamy contaba con el muy reciente avance técnico de las cámaras de doble objetivo, que permitían obtener el par estereoscópico de modo simultáneo. Del mismo modo se había mejorado la sensibilidad de las placas, con una fijación de la imagen algo más rápida disminuyendo el tiempo de exposición, lo que permitía poder situar a personas en las escenas sin que salieran muy movidas. Hoy estoy en condiciones de poder ofreceros la totalidad de ellas, nada más y nada menos que 152 años después de ser tomadas.
¿Preparados para un viaje de un siglo y medio hacia atrás en el tiempo? Vamos allá. Veremos lugares perfectamenete reconocibles, con algunos personajes reales ataviados con el sombrero castellano tan usual en Toledo por entonces, admiraremos un río aún vivo pero con riberas casi desérticas, entraremos de lleno en la vida de la Calle Ancha con personas mirándonos desde los balcones (recomiendo ver las ampliaciones con paciencia) y contemplaremos nuestra ciudad antes incluso de que llegara a ella el ferrocarril.
Siguiendo el orden del catálogo del propio Lamy, la serie comienza con la número 19 con título Le Tage pres du Pont d´Alcantara:(Nota: veréis que presento varios formatos. Ello se debe a que existían otras ediciones, incluso algunas piratas, con presentaciones y numeraciones diferentes. En ocasiones también hay tomas muy similares con diferencias muy pequeñas: ello se debe a que Lamy tomaba por precaución tomas casi consecutivas para tener repuesto en caso de daño en la placa original):
Torno del Tajo en 1863. Fotografía de Ernest Lamy. Colección Luis Alba
Torno del Tajo en 1863. Fotografía de Ernest Lamy. Colección Luis Alba

La número 20: Entrée a Tolède par le pont d´Alcantara
Puente de Alcántara en 1863. Fotografía de Ernest Lamy
Vista estereoscópica del Puente de Alcántara hacia 1860 por E. Làmy
Fotografía Estereoscópica de Lamy. Puente de Alcántara

Nº 21: Moulins Mauresques sur le Tage:
Artificio de Juanelo en 1863. Fotografía de Ernest Lamy. Colección Luis Alba, Archivo Municipal de Toledo
Artificio de Juanelo en 1863. Fotografía de Ernest Lamy. Colección Luis Alba, Archivo Municipal de Toledo
Fotografía estereoscópica de Toledo. Artificio de Juanelo por Ernest Lamy en 1863

Nº 22: Puerta del Sol
Puerta del Sol en 1863. Fotografía de Ernest Lamy. Colección Luis Alba
Vista estereoscópica de la Puerta del Sol hacia 1860 por E. Làmy
Puerta del Sol en 1863. Fotografía de Ernest Lamy. Colección Luis Alba

Nº 23: Porte de Visagra
Puerta de Bisagra en 1863. Fotografía de Ernest Lamy
Vista estereoscópica de la Puerta de Bisagra hacia 1860 por E. Làmy
Fotografía Estereoscópica de Lamy. Puerta de Bisagra

Nº 24: Une rue à Tolède
Calle ancha hacia 1860 por E. Làmy
Calle ancha en 1863 fotografiada por Ernest Lamy
Vista estereoscópica de la Calle ancha hacia 1860 por E. Làmy
Calle Ancha o del Comercio hacia 1863. Fotografía estereoscópica de Ernest Lamy
Calle Ancha hacia 1860. Fotografía estereoscópica de E. Làmy

Nº 25: Façade de la Cathédrale
Catedral en 1863. Fotografía de Ernest Lamy
Catedral  en 1863. Fotografía de Ernest Lamy
Fotografía estereoscópica de Toledo. Catedral hacia 1860 por Ernest Lamy
Fotografía estereoscópica de la Catedral de Toledo hacia 1860 por Lamy ?

Nº 26: Entrée à l´Alcazar
Puerta del Alcázar en 1863. Fotografía de Ernest Lamy
Fotografía Estereoscópica de Lamy. Alcázar
Fotografía Estereoscópica hacia 1868 por E. Lamy. Alcázar

Nº 27: Collége Militaire
Hospital de Santa Cruz en 1863. Fotografía de Ernest Lamy
Fotografía estereoscópica de Toledo. Museo de Santa Cruz. Foto E. Làmy

Nº 28: Le Tage et la maison du passeur
El Tajo frente a la Casa del Diamantista hacia 1860. Fotografía de Ernest Lamy
Casa del Diamantista (Toledo) hacia 1860. Fotografía de Ernest Lamy

Nº 29, 30 y 31: Vue de Tolède prise de l´Ermitage de Santiago
Vista de Toledo hacia 1860 por Ernest Làmy
Vista de Toledo hacia 1870. Detalle de una imagen estereoscópica tipo tisú (sin luz posterior) de Ernest Lamy
Lamy. Vista tomada desde las ermitas de Santiago bis
Vista de Toledo hacia 1870. Detalle de una imagen estereoscópica tipo tisú (con luz posterior) de Ernest Lamy
Fotografía estereoscópica de Toledo. Vista general hacia 1860 por Ernest Lamy
Vista estereoscópica de Toledo hacia 1860 por Lamy ?
Lamy. Vista tomada desde las ermitas de Santiago
Fotografía Estereoscópica de Lamy. Vista General
Vista General de Toledo en 1863 por Ernest Lamy
Vista estereoscópica de Toledo hacia 1860 por E. Làmy
Fotografía Estereoscópica de Toledo por E. Lamy. Vista General
Toledo,vista general en 1863. Fotografía de Ernest Lamy
Torno del Tajo desde el Valle en 1863. Fotografía de Ernest Lamy. Colección Luis Alba
Torno del Tajo desde el Valle en 1863. Fotografía de Ernest Lamy. Colección Luis Alba
Gran almez junto a la ermita del Valle en 1863. Fotografía Atribuida a Ernest Lamy. Colección Luis Alba
Gran almez junto a la ermita del Valle en 1863. Fotografía Atribuida a Ernest Lamy. Colección Luis Alba

Nº 32: Vue de Tolède et du pont Saint-Martin
Puente de San Martín hacia 1860 por Ernest Làmy
Vista estereoscópica del Puente de San Martín hacia 1860 por E. Làmy
Fotografía Estereoscópica de Lamy. Puente de San Martín

Nº 33: Vue du pont Saint-Martin
Puente de San Martín hacia 1860. Detalle de una fotografía de Ernest Lamy
Fotografía estereoscópica de Ernest Lamy hacia 1860. Puente de San Martín
Puente de San Martín hacia 1863 por Ernerst Lamy
Vista estereoscópica del Puente de San Martín hacia 1860 por E. Làmy
Fotografía Estereoscópica de Lamy. Puente de San Martín
Puente de San Martín en 1863 por Ernest Lamy
Puente de San Martín en 1863. Fotografía de Ernest Lamy

Nº 34: Le Tage près du pont Saint-Martin
Roca Tarpeya y Tajo en 1863. Fotografía de Ernest Lamy
Fotografía Estereoscópica de Lamy. Molinos y Roca Tarpeya
Río Tajo y Roca Tarpeya en 1863. Fotografía de Ernest Lamy. Colección Luis Alba, Archivo Municipal de Toledo

El trabajo de Ernest Lamy abarcó, según figura en el Depósito Legal francés, nueve series registradas entre los años 1861 y 1878, con colecciones de vistas de París, residencias imperiales, Pirineos, España, Italia, Suiza, Saboya, Auvergne o Tirol. En 1878 vendió sus fondos al fotógrafo Ernest Lize, su socio en aquellos momentos.
Ernest Lamy falleció en el año 1891, dejando para la historia una herencia fotográfica sensacional que más de un siglo y medio después sigue sorprendiendo y haciendo disfrutar a quienes hoy tenemos la suerte de admirarla.
No quiero terminar esta entrada sin agradecer a Paco de la Torre y Laura Valeriano la cesión de alguna de estas fotografías así como sus aportaciones técnicas. Espero que os haya gustado esta inmersión en el siglo XIX toledano.