viernes, 10 de mayo de 2013

Las evidencias fotográficas del transporte de madera hasta Toledo a través del Tajo

La ciudad de Toledo requirió durante siglos del suministro de importantes cantidades de madera para la construcción de sus grandes edificios civiles y religiosos. Era una demanda superior a lo que podía ofrecer su entorno más cercano, especialmente los Montes de Toledo, cuyo fuerte forestal se centraba más en otros productos como el carbón y la leña al no poseer en cantidad suficiente las especies más usadas en construcción como podían ser el pino o la sabina.
Había por tanto que importar esa madera constructiva de las zonas madereras de Castilla, y para ello Toledo contaba con un maravilloso cordón umbilical que le unía a ellas: el río Tajo.
Las célebres maderadas consistían en la preciosa pero durísima tarea de transportar los grandes troncos desde las zonas forestales cercanas al Tajo en las provincias de Cuenca y Guadalajara hasta las ciudades de destino, como en este caso era Toledo. En ellas, los hábiles y rudos gancheros eran capaces de sortear las mil y una dificultades que el río ofrecía -rápidos, meandros, azudes y obstáculos- hasta conseguir llevar esta enorme y preciada carga al destino final.
De este modo la ciudad de Toledo está plagada de edificios -especialmente desde la época mudéjar- cuya estructura o/y decoración está constituida por madera de la Serranía de Cuenca y en menor medida de las sierras de las provincias de Guadalajara, Teruel o Soria.
Con el declive económico de España en general y de Toledo en particular, que se acentuó especialmente en los siglos XVIII y XIX, la demanda de madera fue disminuyendo al ser pocos los edificios de nueva planta que requerían este material.
Del mismo modo, este método de transporte -si bien sobrevivió hasta bien entrado el siglo XX- fue cayendo en desuso en especial con la llegada del transporte por ferrocarril.
En el caso de Toledo, el tren llegó en el año 1858. Pues bien, observando detenidamente copias en alta resolución de una serie de fotografías tomadas justo un año antes, en 1857, descubrí con asombro lo que puede ser la única evidencia fotográfica conocida del transporte de grandes troncos de madera a través del Tajo hasta Toledo.
Estas fotografías -cuya autoría se disputan Charles Clifford y Jean Laurent y que fueron editadas por Ferrier&Soulier- muestran grandes maderos en la zona de la Cornisa entre la Iglesia de San Sebastián y el Convento de San Gil, colocados bien en el suelo o apoyados sobre la pared de una casa. Desde los troncos más cercanos al rodadero se observa que surge una huella de arrastre de los mismos que llega hasta la propia orilla del río. Como quiera que parecería absurdo llevar a la orilla esa veintena de grandes troncos, se infiere que la huella es ascendente, es decir, que correspondería al izado con sogas de los mismos desde la Cornisa para llevarlos allí desde la orilla.
Se deduce pues que esos troncos habían llegado allí a través del río, en lo que podría ser una de las últimas maderadas que llegó a Toledo antes de la puesta en funcionamiento del ferrocarril.
A continuación os ofrezco la serie de imágenes ampliadas para que veáis con vuestros propios ojos lo que acabo de exponer:
Posible evidencia fotográfica de una maderada en Toledo usando el Tajo. Fotografía de Charles Clifford o Jean Laurent en 1857 (detalle)
Posible evidencia fotográfica de una maderada en Toledo usando el Tajo. Fotografía de Charles Clifford o Jean Laurent en 1857 (detalle)
Posible evidencia fotográfica de una maderada en Toledo usando el Tajo. Fotografía de Charles Clifford o Jean Laurent en 1857 (detalle)
Posible evidencia fotográfica de una maderada en Toledo usando el Tajo. Fotografía de Charles Clifford o Jean Laurent en 1857 (detalle)
Posible evidencia fotográfica de una maderada en Toledo usando el Tajo. Fotografía de Charles Clifford o Jean Laurent en 1857 (detalle)

Evidentemente no tengo mayor prueba que pueda demostrar que esos troncos habían sido trasladados a Toledo en una maderada, pero creo que las fotografías son lo suficientemente elocuentes como para deducir que usando la lógica casi no cabe otra explicación.
Sea como fuere, lo que sí está demostrado es que esta fue la manera en que llegaron a Toledo históricamente los enormes troncos que hoy podemos admirar en nuestros monumentos. Una prueba más de lo que el Tajo era para Toledo: fuente de vida, pero también fuente de riqueza y canal de comunicación.
Para saber más:
- El Transporte Fluvial de Madera en España, por Juan Piqueras Haba y Carme Sanchís Deusa.

No quiero terminar sin antes agradeceros la impresionante respuesta para la financiación mediante micromecenazgo de Toledo Olvidado 2. Es muy emocionante saber que después del primer libro os sigue apeteciendo ver más increíbles fotos de Toledo en un segundo volumen. Aún queda un mes para poder ser mecenas: ya sabéis que cuanto más se recaude mejor será el libro.

lunes, 29 de abril de 2013

Descubierta la panorámica completa más antigua de Toledo: la excusa perfecta para el segundo libro

Hace más o menos un año me lancé a la aventura de conseguir financiación mediante el micromecenazgo para que lo mejor de lo publicado en este blog desde 2008 pudiera convertirse en un libro de cuidada edición sin ninguna otra ayuda.
Gracias a los casi 650 mecenas que decidieron confiar en mí 7 meses antes de ver el libro en sus manos pude hacer aquel sueño realidad y demostrar que Toledo es una ciudad mucho más interesada por la cultura, el patrimonio y las iniciativas novedosas de lo que a menudo se piensa. Una ciudad increíblemente viva.
Han sido muchos los que desde entonces me han animado a continuar divulgando con esa calidad editorial el resto de preciosas imágenes que no tuvieron cabida en el primer volumen y lo cierto es que se podrían hacer cientos de libros sobre la fotografía de Toledo de un nivel altísimo. Pero lo más alucinante, y lo que me ha animado finalmente a volver a intentar conseguir financiación para un segundo tomo, es que el inmenso iceberg que es la fotografía histórica de Toledo sigue emergiendo dejando ver increíbles hallazgos hasta ahora inéditos o desconocidos. Y sería absurdo no intentar que esas imágenes -junto con el resto de preciosas fotos ya conocidas que no tuvieron cabida en el primer volumen- pudieran ser admiradas en papel en un libro al nivel de los mejores. Como mejor ejemplo que justifica este segundo volumen tengo inmenso placer de mostraros la -hasta la fecha- panorámica completa de Toledo más antigua que se conoce. Fue tomada por el francés afincado en Sevilla Louis Léon Masson en 1858 y podemos verla gracias a la generosidad de Carlos Sánchez, coleccionista granadino:
Panorámica completa de Toledo en 1858 por Louis Léon Masson. Cortesía de Carlos Sánchez
Existían fotos anteriores tomadas desde ese lugar: De Launay en 1854, Sevaistre en 1857, Clifford en 1857...pero ninguna de ellas componía una panorámica completa, desde la Ermita de la Cabeza hasta el Castillo de San Servando. Se cree que Edward King Tenison tomó una completa en 1852, pero de momento se resiste a aparecer.
En definitiva: el legado fotográfico toledano debe seguir siendo divulgado y disfrutado con la mejor calidad. Toledo Olvidado 2 será realidad si de nuevo así lo queréis. Al igual que el año pasado, serán 40 días para conseguir la financiación necesaria con un mínimo de 12.000 euros pero sin límite superior, pues la calidad del libro será mayor cuanto más alta sea la cifra recaudada. El cargo en las tarjetas solo se realizará una vez finalizado el periodo de 40 días y solo en el caso de que el proyecto alcance el umbral mínimo. Como en la anterior ocasión, tanto el libro como el resto de las recompensas serán entregadas en Navidad.
En esta ocasión podréis conseguir además del libro a un precio sensacional un Kit estereoscópico consistente en 30 fotos estereoscópicas del siglo XIX y comienzos del XX con un visor especial para verlas en 3D. Poder ver la ciudad hace 150 años en tres dimensiones supone una experiencia sorprendente por su realismo.
Además, para los mecenas de honor habrá una recompensa muy especial: el libro en edición de lujo con tapa dura (del que solo se editarán 100 ejemplares) y una fotografía tamaño A4 firmada y dedicada especialmente por el mítico John Fyfe además del Kit estereoscópico.
Para ayudar a volver a hacer este sueño realidad solo tenéis que hacer la aportación que deseéis aquí:

Muchas gracias a todos por adelantado. Sé que no son momentos económicamente fáciles para nadie, por lo que cada aportación tendrá un valor mayor si cabe que espero poder corresponder con un trabajo a la altura de lo que Toledo y los que la aman merecen. Y por supuesto, no habrá ninguna otra fuente de financiación. El sello de Toledo Olvidado es la independencia.

viernes, 12 de abril de 2013

Ventura Reyes Prósper: un genio en el olvido

Es larga la lista de deudas históricas que nuestra ciudad acumula con la memoria de cientos de personas que desarrollaron aquí su vida de modo sobresaliente y que a día de hoy carecen de más mínimo recuerdo en forma de monumento, placa, calle, cita o premio que lleve su nombre.
Por suerte los tiempos cambian y ya no es necesario que todo pase obligatoriamente por las instituciones -allá ellas si quieren seguir manteniendo esa deuda de reconocimientos- ya que la ciudad puede ir recuperando la memoria de esas personas utilizando otras vías por medio de la sociedad civil y de Internet. Hoy quiero que este blog sirva para rendir un humilde homenaje a alguien cuya valía está tan a años luz de la media de los que suelen tomar decisiones en este país -tanto en lo intelectual como en lo humano- que hace que esta deuda sea especialmente sangrante. Me estoy refiriendo a Don Ventura Reyes Prósper.
La primera vez que oí hablar de él yo tenía 21 años: fue mi padre Ricardo Sánchez Candelas quien me hizo descubrir a este matemático, botánico, ornitólogo, naturalista, políglota, historiador y escritor. Nacido en Castuera (Badajoz) el 31 de mayo de 1863, estudió el Bachillerato en Murcia y posteriormente la carrera de Ciencias Naturales en la Universidad de Madrid. Con tan solo 22 años se doctoró en 1885. Su tesis llevó el título de “Catálogo de las aves de España, Portugal e Islas Baleares”. Don Ventura era un genio polifacético -todo un hombre típico renacentista- cuya principal pasión eran las matemáticas. Junto a su hermano Eduardo -otro sabio botánico- viajó a Alemania donde conoció a los eminentes matemáticos Félix Klein y Ferdinand Lindemann.
Ventura de los Reyes y Prósper
Ventura Reyes Prósper era un superdotado por su facilidad para dominar multitud de idiomas: se expresaba con fluidez en francés, inglés, alemán e italiano, y tenía amplios conocimientos de latín, griego, ruso, hebreo, serbio, sueco, danés y noruego lo cual le permitió leer de primera mano los trabajos publicados por los investigadores punteros de su época en multitud de materias.
Fue catedrático de Historia Natural en el Instituto Provincial de Teruel, de Matemáticas en el Instituto de Segunda Enseñanza de Albacete, de Física en los Institutos de Jaén y Cuenca, y finalmente de Física y Química y de Matemáticas en el Instituto de Toledo, ciudad a la que llegó en 1898.
Noticia del traslado de Ventura Reyes Prósper a Toledo publicada en El Día el 13 - 06 -1898
En nuestra ciudad desarrolló no solo buena parte de su obra matemática sino que se ganó la simpatía de las clases más desfavorecidas de la sociedad como persona en extremo caritativa y bondadosa, llegando a impartir gratis clases diariamente a los reclusos en el penal de la ciudad.
Ventura Reyes, director del instituto general y técnico, 1915, foto Villalba
Su actividad científica fue destacadísima en diferentes parcelas. En las Matemáticas se ocupó de dos ramas relativamente nuevas en la España de entonces: la Lógica Matemática y la Geometría no Euclidiana. Reyes Prósper escribió notas sobre problemas concretos o artículos sobre nuevas teorías totalmente desconocidas por sus compatriotas hasta el punto de ser el primer matemático español que publicó en revistas extranjeras, como por ejemplo la prestigiosa revista alemana Matematische Annalen. Mantuvo correspondencia con toda la élite matemática mundial entre los que podemos citar a Giuseppe Peano, John Venn, Moritz Pasch, C. H. Peirce, Ernst Schröder y Christine Ladd-Franklin.
Profundamente innovador en lo pedagógico, Don Ventura fue partidario de introducir la ciencia moderna desde la enseñanza secundaria, como expresó en el programa de Matemáticas para las oposiciones a Instituto presentado el 27 de agosto de 1888:

“En el presente programa procuro introducir aquellas modificaciones que en el extranjero, en Francia, Italia, Inglaterra, Rusia y Alemania especialmente, son ya vulgares. No en balde los sabios trabajan en el acrecentamiento de la Ciencia. Es menester enseñar los nuevos descubrimientos. He procurado ser extremadamente conciso en las cuestiones sencillas, pues es probado que en poquísimo tiempo pueden aprenderse”.

Hasta tal punto fue genial y visionario Don Ventura que escribió una rima muy utilizada hoy día en los círculos relacionados con la enseñanza y que se ha puesto de moda en los últimos lustros a raíz de los nefastos efectos de la LOGSE. Esta rima, que a buen seguro muchos ya conocerán sin saber que es de Reyes Prósper dice así:

Enseñar al que no sabe,
es obra de caridad.
Enseñar al que no quiere,
es una barbaridad.


Su aspecto físico era muy peculiar: orondo, barbudo y habitualmente desaliñado, en ocasiones llevaba los pantalones con los bajos casi a la altura de la pantorrilla. Las malas lenguas dicen que su higiene era algo descuidada y era tenido por un empedernido solterón. En lo que existe total acuerdo en todas las crónicas y citas es en resaltar su extrema bondad, generosidad, amabilidad y humildad.
Sufrió sin embargo algún patético ataque probablemente motivado por los celos, como por ejemplo este de un profesor excedente de religión, que envió la siguiente carta al subsecretario de instrucción pública:

«llmo. Sr:
Tengo el honor de comunicar a V. Ilt. como profesor de Religión excedente de Instituto, que el Director de éste don Ventura Reyes Prósper cuyo descuido personal es legendario y a quien en esta población se cantan por el vulgo canciones picarescas del tenor de la siguiente, «Si quieres que te caiga la lotería/Duerme con don Ventura siquiera un día»; y otras más intencionadas, se ha casado civilmente con una sobrina carnal, al objeto, según es público y notorio, de que en su día pueda recaer en ella la viudedad consiguiente, y tal así que, en efecto ni un sólo día ha vivido con ella, siendo además el supuesto matrimonio por poderes.
Y como esto burla los fines del matrimonio, constituiría en su caso una estafa al Estado y finalmente, se requiere para ser válido la apostasía de la religión católica que hasta ahora don Ventura ha profesado; pero apostasía que le inhabilitaría por lo menos, para ser Director de este Instituto General y Técnico; lo pongo en su conocimiento a V. lIt. a los efectos del oportuno expediente en que todos estos cargos han de probarse.
Dios guarde a V. lIt. muchos años. Toledo 20 agosto 1921»


Se conservan bastantes fotografías suyas en Toledo, algunas realmente curiosas, en las que aparece posando en diferentes plazas y rincones. Probablemente fueron imágenes tomadas para ilustrar algún artículo o reportaje, pues en los 24 años que vivió en la ciudad llegó a amarla y conocerla como muchos locales ya hubiesen querido. En ellas se puede comprobar que su aspecto no pasaba desapercibido.
La primera que os ofrezco, tomada hacia 1915 es esta tomada junto al Palacio de los Toledo, enfrente del Pasadizo de Balaguer. Aparece en la zona superior una ventana con arquillos hoy desaparecida:
Ventura Reyes Prósper junto al Palacio de los Toledo  © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. JCCM. Signatura CGD2-008-1

Aquí le tenemos en el Callejón de Bodegones:
Ventura Reyes Prósper en el callejón de Bodegones hacia 1915 © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. JCCM. Signatura CGD2-019-4

Don Ventura aparece aquí junto al Convento de Santa Isabel al lado del que fuera ábside de la Iglesia de San Antolín:
Ventura Reyes Prósper junto al ábside de Santa Isabel  © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. JCCM. Signatura Album4-1264

En esta se le ve junto a la Casa de los Condes de Arcos y Añover al lado de la Iglesia de San Lorenzo:
Ventura Reyes Prósper en una casa de la Calle de San Lorenzo. © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. JCCM. Signatura CGD2-007-1

El erudito aparece aquí en el Callejón del Salvador. El precioso esgrafiado de la fachada aún se conserva.
Ventura Reyes Prósper en el Callejón del Salvador hacia 1915 © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. JCCM. Signatura CGD2-106

Aquí aparece en la Iglesia del Salvador. Aún faltaba mucho para descubrir que la escasa altura de esos capiteles se debía a que eran restos de una preciosa mezquita cuyo suelo había sido sobreelevado:
Iglesia del Salvador con Ventura Reyes © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. JCCM. Signatura CGD2-006-1

Aquí le vemos en una casa de la Calle de la Lechuga, hoy dedicada a los hermanos Bécquer gracias a su empeño.
Ventura Reyes Prósper en un patio de la Calle de la Lechuga (Toledo)
Patio de la casa supuestamente habitada por los hermanos Becquer en la Calle de la Lechuga. Fotografía tomada en 1913 por Lucas. En el centro del patio posa D. Ventura Reyes Prósper

En esta imagen aparece bajo las grandes columnas del Instituto del que era director:
Ventura Reyes Prósper en el Patio del Instituto Universitario Lorenzana. Postal de la Edición Menor

Era un gran amante de la obra de Bécquer. Le debemos el descubrimiento del laurel de la Calle de San Ildefonso que supuestamente plantara el poeta sevillano, así como el impulso de la colocación en 1915 de la placa en su memoria en la Plaza de Santo Domingo el Real. Estas fotos son del día de aquel evento en el que pronunció un discurso.
Foto de grupo con motivo del descubrimiento de una placa en honor de Gustavo Adolfo Bécquer en la Plaza de Santo Domingo el Real en Toledo en 1915
Placa en honor de Gustavo Adolfo Bécquer en la Plaza de Santo Domingo el Real en Toledo en 1915
Descubrimiento de una placa en honor de Gustavo Adolfo Bécquer en la Plaza de Santo Domingo el Real en Toledo en 1915

Don Ventura tuvo una implicación muy importante en la celebración del III Centenario de la muerte del Greco impartiendo varias charlas con tal motivo como director del Instituto:
Ventura Reyes Prósper con representantes de la Junta Organizadora del III Centenario del Greco
Ventura Reyes Prósper con representantes de la Junta Organizadora del III Centenario del Greco
Ventura Reyes Prósper con representantes de la Junta Organizadora del III Centenario del Greco
Ventura Reyes Prósper con representantes de la Junta Organizadora del III Centenario del Greco

Tal era el carisma de este adelantado a su tiempo que el gran Félix Urabayen le dedicó un personaje en su preciosa novela Toledo: Piedad, en la que aparece descrito en el personaje llamado Agustín Montesclaros de Navalcán y del cual dice:

"Bajo la máscara externa, que el vulgo comenta siempre con regocijo, encierra este santo laico un hermoso templo de amplia cultura, donde desparrama el ingenio de su conversación, fina y ática. Su palabra suave —con este mismo sosiego debió hablar Jesús de Nazaret—, perdona siempre. Para todos los vicios tiene pronta la benevolencia de una disculpa.
Respeta todos los errores. Y todas las caídas, todos los tropezones del animal humano, encuentran piadosamente un Cirineo en su corazón..."


Ventura Reyes Prósper falleció el 27 de noviembre de 1922 -a la temprana edad de 59 años- en Madrid, a donde había acudido a recibir tratamiento por su delicado estado de salud, al parecer derivado de su elevado peso fruto de su extraordinario apetito.
Noticia de la muerte de Ventura Reyes. El Castellano, 29 de noviembre de 1922
Obituario de Ventura Reyes Prósper en El Sol el 29 - 11 -1922

De entre los muchos y preciosos textos que elogiaron al extremeño destacaré éste escrito por Alberto de Segovia por constituir no solo un texto emocionante, sino por añadir datos muy curiosos de su vida que explican muy bien la personalidad de Reyes Prósper:
Elegía a Ventura Reyes Prósper por Alberto de Segovia titulada "Elegía en mala prosa" publicada en La Acción el 20 de diciembre de 1922 (I)
Elegía a Ventura Reyes Prósper por Alberto de Segovia titulada "Elegía en mala prosa" publicada en La Acción el 20 de diciembre de 1922 (II)
Elegía a Ventura Reyes Prósper por Alberto de Segovia titulada "Elegía en mala prosa" publicada en La Acción el 20 de diciembre de 1922 (III)
Elegía a Ventura Reyes Prósper por Alberto de Segovia titulada "Elegía en mala prosa" publicada en La Acción el 20 de diciembre de 1922 (IV)
Elegía a Ventura Reyes Prósper por Alberto de Segovia titulada "Elegía en mala prosa" publicada en La Acción el 20 de diciembre de 1922 (V)

Como toledano, como ingeniero y como amante de la naturaleza, la historia y la poesía llevaba mucho tiempo recopilando datos para desde este humilde blog rendir un pequeño homenaje a este genio y me he apresurado para tenerlo justo ahora que llega el 150 aniversario de su nacimiento. Espero que gracias a esta entrada en la medida de lo posible deje de ser un perfecto desconocido. No albergo sin embargo demasiadas esperanzas de que alguna vez a nivel institucional se reconozca en Toledo su figura con algún tipo de recuerdo. Al fin y al cabo, los que toman estas decisiones suelen quedar demasiado lejos de su nivel intelectual y humano como para siquiera llegar a interesarse por su figura. Y ya sabemos que enseñar al que no quiere es una barbaridad.

Para saber más:
- Ventura Reyes Prósper, matemático extremeño, por José M. Cobos Bueno
- Ventura Reyes Prósper, Pionero de la Lógica Formal, artículo de Fernando Tomás Pérez
- Ventura Reyes Prósper (1863-1922) y la Introducción de la Nueva Lógica en España, por Luis Vega Reñón.

Relación completa de obras y artículos de Ventura Reyes Prósper:

Geometría.
- “Sur la géometrie non-Euclidienne”, Mathematische Annalen, 29 (1887), 154-156.
- “Sur les propiétés graphiques des figures centriques (Extrait d’une lettre adressé a Mr. Pash)”, Mathematische Annalen, 32 (1888), 157-158.
- “Nota acerca de la geometría proyectiva sobre la superficie esférica”, El Progreso Matemático, 13 (1892), 7-10.
- “Resolución de un problema propuesto por Jacobo Steiner”, El Progreso Matemático, 17 (1892), 147-148.
- “Recensión de Dodgson [Lewis CarolÌ] Curiosa mathematica, A new Theory of Parallels, London, 1890, 3rd edición”, El Progreso Matemático, 21(1892), 265-266.
- “Breve reseña histórica de la Geometría no-Euclídea, especialmente de dos y tres dimensiones”, El Progreso Matemático, 37 (1894), 13-16.
- “Algunas propiedades referentes a los sistemas de círculos, demostradas sin el auxilio de relaciones métricas ni del postulado euclídeo”, El Progreso Matemático, 39 (1895), 205-208.
- “Nueva demostración de las fórmulas trigonométricas de un ángulo igual a la suma o diferencia de dos dados”, Archivo de Matemáticas Puras y Aplicadas, 5 (1896), 89-91.
- “Nota sobre un punto de geometría no euclídea”, Archivo de Matemáticas Puras y Aplicadas, 3 (1897), 44-47.
- “Note sur le théoréme de Pythagore et la géométrie non-Euclidienne”, Bulletin de la Societé physico-mathematique de Kasan, Deuxiéme Série, 1 (1897), 67-68.
- “Nota de dos demostraciones nuevas de proposiciones trigonométricas”, The Educational Times, 1 (1910).
- “Restitución de una de las obras perdidas de Euclides”, Revista Matemática Hispano–Americana, 10 (1919), 323-325.

Lógica.
- “El raciocinio a máquina”, El Progreso Matemático, 9 (1891), 217-220.
- “Cristina Ladd-Franklin, matemática americana y su influencia en la lógica simbólica”, El Progreso Matemático, 12 (1891), 297-300.
- “Ernesto Schröeder. Sus merecimientos ante la lógica, su propaganda lógico-matemática, sus obras”, El Progreso Matemático, 14 (1892), 33-36.
- “Charles Santiago Peirce y Oscar Howar Mitehell”, El Progreso Matemático, 18 (1892), 170-173.
- “Proyecto de clasificación de los escritos lógico-simbólicos, especialmente de los post-booleanos”, El Progreso Matemático, 20 (1892), 229-232.
- “Nuevo modo de considerar la aritmética”, El Progreso Matemático, 25 (1893), 23-26.
- “La lógica simbólica en Italia”, El Progreso Matemático, 26 (1893), 41-43.

Biográficas.
- “Wolfgang y Juan Bolyai. Reseña bio-bibliográfica”, El Progreso Matemático, 38 (1894), 37-40.
- “Nicolás Ivanovich Lobacheski. Reseña bio-bibliográfica”, El Progreso Matemático, 36 (1893), 321-324.
- “La obra científica de Seki y sus discípulos”, Revista de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, 1 (1904), 251-254.
- “Juan Martínez Silíceo”, Revista de la Sociedad Matemática Española, 5 (1911), 153-156.

Otros trabajos.
- “Catálogo de las aves de España, Portugal e Islas Baleares”, Anales de la Sociedad Española de Historia natural, tomo XV, Madrid 1886, Pp. 5-109. También publicado por Fortanet, Madrid, 1886 y en edición facsímil por el Ayuntamiento de Badajoz en 1986.
- “Lista de los moluscos recogidos por el doctor Osorio en Fernando Poo y en el Golfo de Guinea”, Anales de la Sociedad Española de Historia Natural, 15 (1886), 340.
- “Dos toledanos ilustres en la luna”, Boletín de la Sociedad Arqueológica de Toledo, 1 (1900), 4-5.
- “Nuevas noticias acerca del astrónomo toledano Arzaquiel”, BoletÌn de la Sociedad Arqueológica de Toledo, 6 (1900), 124.
- “El pavo real en la ornamentación mudéjar”, Revista semanal de arte de Toledo, 32 (1916), 213.
- “Los viejos árboles de la vetusta Toledo”, Revista semanal de arte de Toledo, 32 (1916), 253.
- “El laurel de la casa de Becquer en Toledo”, Revista semanal de arte de Toledo, 182 (1922), 329.

miércoles, 27 de marzo de 2013

El Hospital de Santiago

"Osciló breves instantes, como protestando [la torre] contra su caída, y al fin se derrumbó con gran estruendo y polvareda deshecha en escombros."
Derrumbe de la torre de la iglesia del Hospital de Santiago en la voladura del edificio en 1884. Detalle de una xilografía de Masí.

Así narraba en 1923 D. Manuel Castaños y Montijano en la revista Toledo la voladura con dinamita del célebre Hospital de Santiago con la finalidad de edificar en su solar el futuro picadero y otras dependencias militares. El edificio derribado, de grandes dimensiones, poseía una gran historia: establecido por la Orden de Santiago en el año 1175 -en concreto por el Maestre D. Pedro Fernández de Fuente Almejar sobre su propia casa y un solar cedido por el rey Alfonso VIII-, le fue concedido por orden real la mitad de lo recaudado en el portazgo de la Puerta de Bisagra, además de ingresos procedentes de la orden santiaguista. Más tarde, el rey Fernando III confirmó estos ingresos y a su vez donó al hospital en 1219 la famosa dehesa de Yegros, cerca de Mora, con sus 6.500 fanegas de tierra de labor y otras posesiones que conservó hasta la desamortización de 1855. El hospital se destinó desde un principio a la curación de caballeros y sirvientes heridos en la lucha contra las tropas islámicas. Además de estos fines hospitalarios de carácter militar, tenía también la misión de redimir y canjear cautivos -musulmanes apresados que eran intercambiados por cristianos en poder del enemigo- así como albergar a los caballeros de la Orden que llegaban a Toledo. En 1492, con la toma de Granada, desaparecieron las necesidades estrictamente militares por lo que se le destinó desde 1500 a la curación de enfermedades venéreas como la sífilis o mal gálico. Un siglo después encargó el rey Felipe III al Comendador de la Orden D. Gómez Velázquez y a los freires Alonso De Cerceda y Juan Blanco, la formación de unas constituciones o reglamentos para el régimen del Hospital, las cuales fueron aprobadas el 30 de marzo de 1604 y rigieron hasta 1835. En ellas se estipulaba que hubiera 120 camas por temporada para enfermos venéreos y que se diese hospedaje por un día completo a todos los Caballeros Santiaguistas que vinieran a Toledo, con el número de empleados necesario para el cumplimiento de sus funciones y bajo el alto patronato del Consejo de las Órdenes Militares. Más tarde fue asilo de pobres con la advocación de San Sebastián, trasladándose los enfermos del mal gálico a la cercana Casa de Caridad.
En 1847 el hospital fue cedido al Colegio General Militar hasta que en 1884, después de muchos años de casi total ruina, fue demolido en la citada voladura controlada.
A lo largo de su larga vida el hospital poseyó numerosos bienes además de Dehesa de Yegros, como por ejemplo tierras en Bargas, Maqueda, Nambroca y en el término municipal de Toledo. (Fuente: El Hospital de la Misericordia de Toledo en el siglo XIX por Soledad Gómez Rodríguez)
La voladura fue dibujada en una excelsa xilografía por José Masí del Castillo -artista nacido en 1840 y que fue alumno de la Escuela Superior dependiente de la Academia de San Fernando- y publicada aquel año de 1884 en La Ilustración Nacional. En ella se aprecian los detalles de la colocación de los barrenos y del momento narrado por Castaños del derrumbe de la torre principal:
Xilografía de la voladura del Hospital de Santiago en 1884 por José Masí del Castillo publicada en La Ilustración Nacional

El edificio, situado justo encima del talud que asciende por la Puerta de Doce Cantos fue fotografiado en bastantes imágenes desde 1852.
Hospital de Santiago y Restos del Artificio de Juanelo (Toledo), antes de 1868

Esta es una de las que nos permite ver mejor su fachada principal presidida por una imagen de Santiago Matamoros -trasladada tras el derribo a la Calle Armas donde permanece hoy día-, tomada por Jean Laurent hacia 1870:
Hospital de Santiago hacia 1870. Foto Jean Laurent (detalle)

En esta vista en detalle de una fotografía de Jean Laurent podemos ver bien su parte trasera con la torre de su iglesia:
Parte trasera del Hospital de Santiago hacia 1870. Detalle de una fotografía de Jean Laurent

Pocos años antes de su derribo ya aparecía bastante deteriorado y con elementos sustraídos de sus muros como podemos ver en estas imágenes:
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Parte delantera del Hospital de Santiago hacia 1870. Detalle de una fotografía de Jean Laurent
Turbinas de Vargas, Hospital de Santiago y Alcázar de Toledo hacia 1884. Fotografía de Jean Laurent
Hospital de Santiago antes de su demolición total. Fotografía tomada hacia 1882

El edificio había sufrido muchas reformas y al parecer no albergaba obras de gran interés artístico -al menos para la opinión de aquella época- salvo ciertos elementos que fueron trasladados en el derribo, como por ejemplo la famosa escultura yacente de María de Orozco La Malograda:
Revista Siglo Futuro. Sepulcro de "la Malograda" en 1935

Este es el interesantísimo artículo completo publicado por Manuel Castaños Montijano en 1923:
Artículo sobre el Hospital de Santiago por Manuel Castaños Montijano publicado en 1923 en la Revista Toledo
Artículo sobre el Hospital de Santiago por Manuel Castaños Montijano publicado en 1923 en la Revista Toledo
hospital de santiago3

En 1887 fueron finalizadas las obras del fabuloso picadero militar que se construyó en parte del solar dejado por el hospital:
Construcción del picadero militar en los terrenos donde se levantara el Hospital de Santiago. Imagen tomada hacia 1880
Picadero militar sobre la Puerta de Doce Cantos hacia 1895
Picadero Militar en Toledo. Abril de 1889. Fotografía de James Jackson (detalle)
Antiguo picadero militar fotografiado en el siglo XIX por Casiano Alguacil desde Doce Cantos. Ayuntamiento de Toledo. Archivo Municipal
Noticia sobre el picadero militar en la ilustración española y americana
Dibujo del picadero militar de Toledo por Nemesio Lagarde
Alcázar, edificio de Capuchinos y picadero en 1915. Detalle de una vista aérea del Ejército de España

El picadero fue destruido durante el asedio republicano de 1936, sirviendo como improvisado cementerio a los sitiados:
Picadero del Alcázar convertido en cementerio
Cementerio improvisado por los sitiados en el antiguo picadero del Alcázar
Cementerio improvisado por los sitiados para enterrar sus bajas en el picadero del Alcázar
Picadero militar destruido en 1936. © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. JCCM. Signatura CA-374
Portada del Hospital de Santiago que fue reaprovechada en edificios militares en 1887 pero destruida en la guerra en 1936. © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. JCCM. Signatura CMD2-167
Guerra Civil en Toledo. Dependencias militares de Capuchinos y picadero

Para finalizar, recordar que con este derribo del Hospital de Santiago en 1884 finalizaba un lamentable proceso de destrucción de patrimonio de antiquísima historia en el flanco este de la ciudad. Este penoso efecto dominó comenzó en 1864 con la demolición de la primitiva Puerta de Alcántara, prosiguió en 1868 con la nefasta voladura del Artificio de Juanelo, continuó en 1871 con el derribo de la Puerta de San Ildefonso y estuvo acompañado en todos aquellos años con el paulatino desmantelamiento y destrucción del célebre Convento del Carmen Calzado. Fueron sin duda 20 años muy desgraciados para el patrimonio de Toledo en este lado de la ciudad.