sábado, 22 de diciembre de 2012

Las imágenes más nítidas de la torre mudéjar de la Iglesia de Santa Justa y Rufina

En mayo de 2010, rastreando tranquilamente una soberbia fotografía de Charles Clifford de 1857, tuve la suerte de toparme con algo que llamó mi atención: una torre que me resultaba extraña y desconocida.
Se trataba de la torre mudéjar de la Iglesia de las Santas Justa y Rufina, tal vez el más misterioso caso de desaparición patrimonial acaecido en el siglo XIX en Toledo, pues no existen -al menos que yo conozca- menciones a su derribo y sustitución por la actual espadaña, sucedido en fecha posterior a 1883.
Torre olvidada de Santa Justa y Rufina. Detalle de una fotografía de 1857 tomada desde el Valle por Charles Clifford
Torre olvidada de Santa Justa y Rufina. Detalle de una fotografía de 1857 tomada desde el Valle por Charles Clifford

Hoy tengo la alegría de poder mostraros imágenes realmente nítidas de esta torre hacia 1870, en superampliaciones de negativos de Jean Laurent custodiados por el Archivo Ruiz Vernacci de la Fototeca del Patrimonio Cultural de España, a cuyos responsables agradezco la cesión de estas imágenes para disfrute de todos.
La imagen en la que se aprecia mejor es esta panorámica poco conocida del genio galo:
Toledo hacia 1870. Fotografía de Jean Laurent.© Fototeca del IPCE, Negativo 03007

Al ampliarla aparece ante nosotros, majestuosa, la torre mudéjar fantasma, mencionada y dibujada en antiguos grabados pero de la que se pierde el rastro hace siglos pese a haber estado en pie hasta, al menos, 1883 (aparece en fotos de Alfred Dismorr de ese año). ¿Por qué nadie lamentó su derribo?, ¿por qué ni siquiera la prensa de la época lo cita?, ¿por qué se produjo su demolición? Son preguntas hasta ahora sin respuesta que tal vez pronto alguien pueda responder:
Actualización (1 de enero de 2013): gracias a las impagables aportaciones de Francisco García Martín, a quien todos debemos agradecer su generosidad, tenemos esta valiosa información (obtenida investigando archivos de la Junta Diocesana de obras) referida a la Torre de Santa Justa que transcribo a continuación.

Conocemos las intervenciones en este templo gracias a la intervención del Ayuntamiento debido a la situación de su torre, que hacía peligrar vidas y propiedades circundantes[1]. Ante el estado de la torre, Quinto de Resines, párroco de la misma, comunica el 7 de abril de 1866 al presidente de la Junta de Reparación de Templos el oficio del arquitecto municipal, en el que se indica que “...no obstante de hallarse denunciada por su estado de inminente ruina, tengo el honor de molestar de nuevo la atención de V.I. para que si lo estima procedente se sirva ordenar la necesaria, a fin de que por quien corresponda ejecuten en el plazo más breve posible las consiguientes obras de reparación, y en el ínterin que se estimen oportunas de apuntalado y apeos, a fin de evitar desgracias”, decretando que “si en el término de tercero día, no dispone lo concerniente que exige la Policía de seguridad publica, ínterin llevan a efecto las obras de reparación necesarias, esta alcaldía en virtud de sus atribuciones procederá con los operarios del Ayuntamiento al apeo y apuntalado de la referida torre, por cuenta y a cargo de quien corresponda; declinando desde ahora la responsabilidad de los siniestros que puedan ocurrir, dado su mal estado, en los que resultara ser culpable de que no tengan el debido cumplimiento mis repetidas ordenes"[2]

Diecisiete años después, el mismo sacerdote, junto con Fernández de Arrieta, cura ecónomo del templo, de nuevo escribe para decir que ha recibido comunicación del Sr. alcalde, en que hace presente “que por Arquitecto Municipal de la misma se ha denunciado como ruinosa la torre de la Iglesia parroquial de mi cargo. En su vista, habiendo sido reconocida por el Arquitecto Diocesano, parece ser cierto el estado ruinoso de dicha torre, para cuya demolición y reparación, haciéndola sin dar lugar a nuevos desperfectos, podrá vastar la cantidad de 4.940 pesetas, según dictamen del expresado arquitecto diocesano”[3].

Ya en 1888, el arquitecto Juan García Ramírez se vuelve a dirigir a la Junta realizando unas manifestaciones muy interesantes para el balance del momento:

“Por encontrarse en estado de ruina inminente, fue demolida, hace dos o tres años, parte de la torre de la iglesia parroquial de las santas Justa y Rufina de esta ciudad.
Pero con aquellas obras, autorizadas por el ministerio de Gracia y Justicia solo se consiguió prevenir parcialmente los daños que en personas y edificios colindantes, hubiera causado la ruina, si hubiera sobrevenido, pero de ningún modo, conjurar por completo los perjuicios graves que necesariamente han de ocurrir, si las cosas continúan en estado actual.
Digo esto, porque reconocida nuevamente la parte de la torre que aun subsiste, por invitación del Sr. cura propio de aquella parroquial, resulta hallarse en estado tal de ruina, que causa perjuicios gravísimos no solo al indicado templo, si que también a la casa señalada con los nºs 19 y 21 modernos de la calle de las Cordonerías.
Por esta razón, me atrevo a llamar la atención de V. Emcia. en asunto de tanta responsabilidad, para si lo estima oportuno, acuda al Ministerio de Gracia y Justicia, en demanda de que, puesto que se halla terminado el expediente de obras para la completa demolición y nueva construcción de aquella torre, se sirva acordar lo que considere más oportuno la Superioridad, a fin de evitar daños personales y materiales de mucha consideración, si no se acude tan perentoriamente como dejo indicado, a interponer los medios precisos para evitación de aquellos males”[4].

Debemos esperar, nada menos que hasta 1890, 24 años después de iniciado el expediente, para encontrar el desglose de las “cuentas del nuevo campanario de Santas Justa y Rufina"[5].

[1]: Julio Porres nos dice que un vecino, el escribano Pedro de Roa, construyó en 1861 la casa inmediata al ábside de la Iglesia. Historia de las calles de Toledo, op. cit. tm. III, pág. 1136.
[2]: ADTO, Reparación de Templos, Toledo, 33.14. Santas Justa y Rufina.
[3]: ADTO, Reparación de Templos, Toledo, 33.14. Santas Justa y Rufina. Toledo, 2 de mayo de 1883. Contestación a oficio de 26 de abril.
[4]: ADTO, Reparación de templos, Toledo, 39,3. Santas Justa y Rufina.
[5]: ADTO, Reparación de Templos, Toledo, 33.14. Santas Justa y Rufina. Toledo, 25 de junio de 1890.


Torre desaparecida de la Iglesia de las Santas Justa y Rufina hacia 1870. Detalle de una Fotografía de Jean Laurent.© Fototeca del IPCE, Negativo 03007
Torre desaparecida de la Iglesia de las Santas Justa y Rufina hacia 1870. Detalle de una Fotografía de Jean Laurent © Fototeca del IPCE, Negativo 03007

En esta otra toma, de 1872, aparece escondida pero la calidad de la imagen hace que merezca la pena mostrarla:
Torre desaparecida de la Iglesia de las Santas Justa y Rufina en 1872. Detalle de una Fotografía de Jean Laurent.© Fototeca del IPCE, Negativo 03003
Torre desaparecida de la Iglesia de las Santas Justa y Rufina en 1872. Detalle de una Fotografía de Jean Laurent.© Fototeca del IPCE, Negativo 03003

Esperando que disfrutéis de estas joyas de la arqueología fotográfica, sólo me queda desearos a todos de corazón una muy Feliz Navidad y un estupendo año 2013, así como agradeceros todo el cariño que estoy recibiendo estos días, tanto por la publicación del libro de Toledo Olvidado, como por el reciente premio de la Real Fundación de Toledo.

7 comentarios

Víctor Girona Hernández dijo...

Pues ni idea de la existencia de esa Torre. Curiosísima su existencia y su misteriosa desaparición. Desde luego aquí uno no deja de sorprenderse. Muchas gracias, again...

gloritis dijo...

Parece que tuviera una malla

Jota dijo...

Pues yo si que había oído de pequeña a mi madrina hablar de Santa Justa,pero ni idea de que hubiese una torre, si no es por ti, que sacas este tipo de cosas a la luz, muchos estamos en las "batuecas", gracias. y enhorabuena por el premio te mereces este y muchos más de los que sin duda llegarán. FELIZ NAVIDAD!!!!

Sagrario ruiz dijo...

Nunca dejas de sorprendernos!! Eres un historiador que dejarás huella.

Anónimo dijo...

Hola,

Excelente, como todos tus artículos. Enhorabuena por el libro y por el premio.

La última foto conocida en la que aparece la foto de la torre de Santa Justa es de 1883, pero ¿en qué año no aparece ya esta torre en las fotos? Gracias y buen 2013,

Javier de la Puerta
javierpuerta21@gmail.com

Santa Justa y Rufina dijo...

NO creo que venga a cuento, pero me ha provocado curiosidad.

Santa Justa y Rufina son también patronas de los Alfareros de la localidad de Quart, en Girona.

Dulces La Casita de Chocolate dijo...

Hola!! Os invitamos a pasaros por nuestro blog! También somos de Toledo!!

© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall