sábado, 29 de noviembre de 2025

Las fuentes de agua potable en Toledo

Pese a estar bañada por el río Tajo —que rodea tres cuartas partes de la ciudad histórica— disponer de agua potable suficiente y de manera permanente en un enclave árido y escarpado como es Toledo, fue siempre una de las grandes preocupaciones de los que habitaban y gestionaban la urbe. Desde los romanos, que trajeron el agua a través de un acueducto procedente de los Montes de Toledo, hasta los tiempos del ingenio o Artificio de Juanelo en el siglo XVI, cada civilización intentó utilizar sus mejores avances tecnológicos y su sabiduría para permitir a los toledanos acceder a diario al suministro de agua apta para el consumo.
Los escasos manantiales existentes en la ciudad y sus contornos no solían ser suficientes para toda la población, y ello hacía que los toledanos de a pie tuvieran que abastecerse de sus aljibes —que dependían del agua de lluvia canalizada hasta ellos a través de los tejados— o del acarreo del agua desde el propio Tajo hasta sus domicilios, del que se encargaban los sufridos azacanes o aguadores. La calidad del agua no era siempre la mejor, y las épocas de sequía agravaban el problema. Una vez más, el afán de supervivencia humano hacía que aquellos sufridos toledanos tuvieran que hacer un uso más que selectivo del agua, destinando la de peor calidad a fines como la elaboración de alimentos hervidos, el riego de huertos —cuyas verduras y frutos contaban con el filtrado natural de las plantas— o a una rudimentaria y mínima higiene personal. Así, la hidratación de sus cuerpos se lograba mediante la ingesta de alimentos jugosos, fueran hervidos o frescos, y de bebidas fermentadas o destiladas. El agua de suficiente calidad como para ser bebida tal cual, era en muchas ocasiones un privilegio en Toledo, especialmente para las clases más humildes en las épocas de escasez o sequía.
Tras el fin del uso del artificio de Juanelo en 1617, están documentados diferentes intentos fallidos para solventar la situación, como el propuesto en 1679 por Pedro Porras para elevar los caudales del río a las principales plazas, el proyecto del inglés Richard Jones en 1714, el del maltés José Griego en 1746, el de Ruiz Amaya en 1748 o el de Francisco Dumei Argayn en 1756, entre otros citados tanto por Antonio Ponz que los calificó como "vanas tentativas" en su obra Viaje de España escrita en 1776, como los recopilados más recientemente por el investigador Gabriel Mora en Los intentos de subida de aguas del Tajo a Toledo en el siglo XVIII. Ya en el siglo XIX, Nicolás Grouselle trajo en 1852 una propuesta valorada en 75.000 duros que no resultó exitosa.
Aguador o azacán de Toledo entre 1864 y 1866. Dibujo de Alexander von Wagner transformado en grabado por Theodor Knesing El que finalmente se llevó el gato al agua —disculpad el juego de palabras— fue el ingeniero Luis de la Escosura. Su proyecto fue aprobado y comenzó a trabajar en 1861, utilizando la denominada fuente del Cardenal, en Pozuela, para derivar su agua de gran calidad hasta un depósito construido en la plaza de San Román en 1863. Para sumar más agua, se aprobó en 1870 la propuesta de López Vargas para impulsar el agua del Tajo (mediante las conocidas como "Turbinas de Vargas" que se construyeron sobre los restos del artificio de Juanelo) hasta un depósito situado en el Alcázar, que pronto fue sustituido por otro de mayor capacidad en la plaza de San Román junto al ya mencionado. De este modo, Toledo tenía al fin agua en el centro urbano: una de gran calidad, pero escasa, procedente de Pozuela y otra del Tajo en peores condiciones. A partir de esta configuración con dos calidades, se generó poco a poco una red de fuentes públicas en calles y plazas de Toledo, siendo las más concurridas las que contaban con el agua cigarralera. A estas aguas, se sumaban otras como la de Magán o la de Cabrahigos, que eran repartidas en Toledo en barriles de madera cargados en carros tirados por caballerías:
Dibujo alusivo a la variedad de aguas que se podían encontrar en Toledo. Lámina con caricaturas de M. González. Madrid. 1887. Colec. Isidro Sánchez Fuente de Cabrahigos con su olmeda aneja. Al fondo la estación de ferrocarril. Fotografía de Narciso Clavería a comienzos de 1919. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Barril de madera llenándose en la Fuente de Cabrahigos. Detalle de una Fotografía de Narciso Clavería a comienzos de 1919. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. En las fuentes que se instalaron en Toledo gracias al agua almacenada en los depósitos de San Román acudía una gran cantidad de personas, especialmente amas de casa, niños y aguadores profesionales. Para evitar conflictos, el ayuntamiento estableció horarios con fontaneros municipales a los que se sumaban guardias para evitar discusiones en las largas colas.
La inauguración oficial de la traída de aguas se produjo 19 de marzo 1863. Una de las primeras en establecerse con agua de Pozuela fue la existente en la plaza del Padre Juan de Mariana, donde se tomaron excelentes fotografías:
Fuente en la Plaza del Padre Juan de Mariana (Toledo) en el siglo XIX. Fotografía de Casiano Alguacil Fuente de la plaza del Padre Juan de Mariana, foto Casiano Alguacil. Colección de Javier Felage Fuente en la Plaza del Padre Juan de Mariana (Toledo), antigua plaza de San Juan Bautista, en el siglo XIX. Fotografía de la casa Laurent Plaza del Padre Juan de Mariana, fuente con aguadores y niños. © The Boswell Collection, Bexley Heritage Trust / Mary Evans Una niña en la fuente de la plaza del Padre Juan de Mariana. Colección personal de Luis Alba Fuente en la Plaza de Juan de Mariana hacia 1925 Fuente en la Plaza del Padre Juan de Mariana hacia 1900. Foto de Joseph Lacoste. Postal circulada en 1902. Colección de Eduardo Sánchez Butragueño. Fuente en la Plaza del Padre Juan de Mariana. Fuente en la Plaza del Padre Juan de Mariana en 1933. Fotografía de Gonzalo de Reparaz Ruiz. © Institut Cartogràfic de Catalunya Fuente en la Plaza del Padre Juan de Mariana en 1935. Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London En 1865 se instaló la fuente de la plaza de San Vicente, que contaba con un bastidor de metal fundido:
Plaza de San Vicente con fuente hacia 1900. Fotografía de la colección personal de Luis Alba. Plaza de San Vicente y Convento de las Gaitanas. Del libro Petits Édifices, publicado en Paris en 1928 por los editores Vincent, Fréal et Cie. Fuente en la plaza de San Vicente durante la guerra civil en febrero de 1937. Fotografía de Hans-Georg von Studnitz © Scherl/Süddeutsche Zeitung Photo Tembién en 1865 se estrenó la de la plaza de Santo Tomé (San Bernardino), del mismo modo con bastidor metálico:
Plaza de Santo Tomé hacia 1890. Fuente y aguadores, cántaros y acacias. Anónimo francés. Calle de Santo Tomé y fuente pública en 1909, fotografía de Manuel Perdigó i Cortés. Arxiu Històric Fotogràfic IEFC Fuente en la Plaza de Santo Tomé hacia 1934. Fotografía de Blanc & Demilly Plaza de Santo Tomé hacia 1900. Se ve la fuente y las acacias. Al fondo la calle del Salvador (portería de la Trinidad). Colección de Eduardo Sánchez Butragueño. Fuente en la plaza de Santo Tomé en los años 50. Fotograma de la película "Song of Toledo" de Ted Leversuch (1953) Fuente en la Plaza de Santo Tomé en 1952. Fotografía de Erika Groth-Schmachtenberger Puesto de melones y  sandías en la calle de Santo Tomé en 1955. Fotografía de Jean Paul Margnac © Jean Paul Margnac También de 1865 data la fuente de la plaza de Amador de los Ríos o de los Postes:
Plaza de Amador de los Ríos o de Los Postes  © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. JCCM. Signatura CT-106 Plaza de los postes en Toledo a finales de los años 80 o comienzos de los 90. Fotografía de Hilario Barrero. En ese mismo año se incorporó también la fuente en la plaza de San Justo.
Fuente en la Plaza de san Justo hacia 1900. Del álbum d'Espagne, du Portugal et du Roussillon, par Marcel et Jane Dieulafoy. Bibliothèque Nationale de France Fuente de la Plaza de San Justo hacia 1915. Foto de Narciso Clavería, colección José Roda-Clavería / Prudencio Mateos En un lateral de la plaza del Ayuntamiento se colocó un vaso de granito en esa misma fecha de 1865:
Fuente de la Plaza del Ayuntamiento. Colección Personal de Luis Alba El periódico El Tajo recoge la noticia de la inauguración de la fuente colocada en la plaza de Zocodover el 31 de mayo de 1865.
Mujeres y niños en la fuente de la Plaza de Zocodover el 10 de agosto de  1906. Fotografía de Constantino Garcés y Vera. Fototeca del diario ABC. Mercado del Martes en Zocodover, se ve la fuente, hacia 1900. Colección de Javier Felage Escena animada en la fuente de la plaza de Zocodover en Toledo hacia 1900, autor francés anónimo. Plaza de Zocodover hacia 1900, fuente pública de agua potable Grupo de personas en la fuente de Zocodover hacia 1904. Al fondo los soportales del Arco de la Sangre. Imagen de un par estereoscópico de la colección de Pedro Pascual Ojesto. Archivo Municipal de Toledo Fuente en la plaza de Zocodover. Colección personal de Luis Alba. Un par de años después, se instaló la de la plaza Mayor (1867):
Fuente en la Plaza Mayor a comienzos del siglo XX. Al fondo a la izquierda la Travesía de Panaderos. Colección Personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Mujeres con cántaros junto a la fuente de la plaza mayor. Colección antonio Torres Ochoa Fuente en la Plaza Mayor de Toledo en 1965 fotografiado por Lala Aufsberg © Bildarchiv Foto Marburg - Foto: Aufsberg, Lala - Rechte vorbehalten La fuente de Santa Leocadia data de 1869:
Cuesta de Santa Leocadia Fuente en la bajada de Santa Leocadia. © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. JCCM. Signatura CT-176 Cuesta de Santa Leocadia hacia 1915. Fotografía de Aurelio de Colmenares y Orgaz, Conde de Polentinos Ⓒ Fototeca del IPCE, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Signatura DCP-A-2270_P Fuente e Iglesia de Santa Leocadia en Toledo hacia 1967 por Marc Flament. La del Paseo de Merchán se instaló en 1870, y convendría recuperarla:
Fuente abandonada en Subida de Alfonso VI junto al Parque de la Vega (Paseo de Merchán) La de la plaza del Seco fue colocada en 1871:
Fuente en la Plaza del Seco, postal de Hauser y Menet. La de San Andrés comenzó a funcionar en 1873:
Catedral de Toledo en febrero de 1963, vista desde la Plaza de San Andrés en dirección a la calle Santa Isabel (perspectiva hoy desaparecida). Fotografía de Eduardo Butragueño Bueno En 1875 le llegó el turno a la de la plaza de Barrio Nuevo:
Fuente en la Plaza de Barrio Nuevo. Toledo, hacia 1909. Casa de los Tiros, Granada. Plaza de Barrio Nuevo a finales del XIX, postal de Hauser y Menet. Se ven acacias y una fuente. Mujeres y una niña en la fuente de la Plaza de Barrio Nuevo  hacia 1930.  Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Antes de 1900 y en los primeros años del siglo XX se incorporaron nuevas fuentes, como por ejemplo las que os pongo a continuación:
- Plaza de de Santa Isabel:
Una mujer en la fuente de la Plaza de Santa Isabel entre el 15 y el 17 de junio de 1914. Autocromo de Auguste Léon (detalle). © Musée Albert-Kahn - Département des Hauts-de-Seine Niños en la fuente de la plaza de Santa Isabel en Toledo en los años 50. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. - Plaza del Colegio de Infantes o de la Bellota:
Cogiendo agua en la fuente de la Plaza de la Bellota de Toledo en la primavera de 1955. Fotografía de Cas Oorthuys © Nederlands Fotomuseum, Rotterdam - Plaza de las Capuchinas:
Fuente en la Plaza de las Capuchinas a comienzos del siglo XX. Foto Goitia - Calle Cervantes:
Fuente en la calle cervantes junto al museo de santa cruz Mujeres llenan de agua sus cántaros en la fuente de enfrente del Hospital de Santa Cruz en la calle Cervantes a comienzos del siglo XX - Plaza de Abdón de Paz:
Fotograma de la película "Song of Toledo", dirigida por Ted Leversuch (1953) Plaza Abdón de Paz.  © Fondo Rodríguez. Archivo Histórico Provincial. JCCM. Signatura CT-044 Fuente de la plaza Abdón de Paz llena de macetas y guirnaldas decorada para el Corpus Plaza de Abdón de Paz - Plaza de San Cipriano:
Niños y mujeres en la fuente de la plaza de San Cipriano en Toledo en septiembre de 1913. Foto estereoscópica en cristal. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño - Corredorcillo de San Bartolomé:
Fuente en el Corredorcillo de San Bartolomé en Toledo en los años 50. Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Junto a San Bartolomé, Fuente de la reina, se ven árboles en el acceso al Corredorcillo. - Cerro de las Melojas:
Fuente en cerro de las Melojas con la torre de San Cipriano al fondo. Libro de Víctor Crastre. Foto de Robert Julia Fuente en el cerro de las Melojas. Archivo Municipal de Toledo. - Barrio de San Martín-Solanilla:
Toledo en 1950. Fuente frente al Puente de San Martín, barrio de Solanilla. Foto de Robert Thuillier Colección Luis Alba. Años 50, carro en puente de San Martín con fuente en solanilla. - Plaza de Valdecaleros:
Fuente en la plaza de Valdecaleros. Colección personal de Luis Alba. Fuente en la plaza de Valdecaleros de Toledo en los años 60. Foto de un turista anónimo francés. Plaza de Valdecaleros. Turistas franceses bebiendo de botijos en Toledo en una fuente hacia 1950 junto a niños gitanos - Bajada de San Martín:
Fuente en Toledo en la posguerra en los años 40. Diapositiva de la colección personal de Felipe Vidales. Para finalizar, indicar que, pese a que desde 1871, los residentes más acomodados podían solicitar en sus casas un enganche de la red que abastecía estas fuentes, el agua corriente no llegó a la ciudad hasta el año 1948 en que se produjo la traída de aguas del Torcón, lo que supuso un enorme avance para el bienestar de los toledanos y el declive del uso de la mayoría de las fuentes públicas de la ciudad. Sin embargo, pese a su menor utilización, siguen siendo más que necesarias para aliviar a los transeúntes en los meses de más calor, por lo que su mantenimiento es esencial.
Unos niños en una fuente en Toledo en los años 50. Fotografía de André Serres.  Colección personal de Eduardo Sánchez Butragueño. Como añadido, una selección de fotos de las escasas fuentes de pequeño caudal de agua natural de la ciudad: Cabrahigos (ya citada), Fuente Nueva, Fuente Salobre, Fuente de Loches o fuente de La Teja:
Fuente Nueva del Paseo de la Rosa. Fotografía de Francisco Rodríguez Avial hacia 1910 © Herederos de Francisco Rodríguez Avial Paseo de Recaredo, fuente Salobre con el antiguo almacén de Galiano antes de su demolición. Año 2000. Fotografía de Rafael Caballero. Fuente de Cabrahigos en Toledo hacia 1880. Fotografía de Casiano Alguacil. Ayuntamiento de Toledo Fuente de Loches (Toledo) en 1929. Fotografía de Pedro Román Martínez Fuente de la Teja. Academia de Infantería de Toledo, 1910 / Gabinete Fotográfico. Autor: Gabinete Fotográfico Hauser y Menet (Madrid)

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