sábado, 2 de marzo de 2013

La Ermita de Santa Ana

Pocos edificios han dejado tan poca huella en la memoria de la ciudad -tanto oral como escrita- como la Ermita de Santa Ana, también citada como Venta de Santa Ana. Era un antiquísimo edificio que se situaba en los terrenos que actualmente ocupa la Academia de Infantería en la zona de La Sisla, junto a la calzada romana o Vía Flaminia.
El origen de la edificación debió ser bastante antiguo, datando como tarde de la época de dominación musulmana a tenor de los restos que pudieron ser fotografiados hacia 1900, entre los que destaca un arco de herradura típicamente islámico y un capitel de esta misma época. Tras la Reconquista castellana, se sabe que la ermita fue edificada -o más probablemente, reformada- por un deán de la Catedral Primada llamado D. Diego Fernández Machuca, quien encomendó su dirección al Cabildo catedralicio, según consta en la escritura de fundación.
En 1612 Francisco de Pisa citó esta ermita señalando que se encontraba “no muy reparada” lo cual seguramente se debería a que su culto era solo ocasional dado lo despoblado del paraje, donde solo había una venta. En esta venta se resguardaban los arrieros y carreteros mientras esperaban a que abrieran las puertas de la ciudad en el Puente de Alcántara. En esta época este camino era el que comunicaba Toledo con el sur, siendo citado como Camino Real de Sevilla o como Camino Viejo de Toledo a La Mancha (en aquella época todo el mundo tenía claro que Toledo no era ciudad manchega, en contraste con la incultura hoy reinante en muchos medios de desinformación, equivocados a buen seguro por el confuso término de nuevo cuño que es Castilla-La Mancha). El edificio seguía siendo ermita en 1625. El propio Pisa ya la cita como abandonada en la segunda parte de su "Descripción de Toledo". Más adelante el Cabildo catedralicio entregó la posesión de la ermita a la Compañía de Jesús, el 1 de junio de 1708, ya transformada en una simple casa de campo con la denominación de "Cigarral de Santa Ana, en el camino de Sevilla". Se incluyó en la entrega el olivar contiguo. El edificio cristiano debía tener una estructura gótica a juzgar por los escasos restos que llegaron al siglo XX. Cuando los jesuitas fueron expulsados en 1767 se puso en venta la ermita y el olivar, siendo ambos adquiridos por D. Luis Quero.
Se sabe que en 1857 estaba ya totalmente desmantelado su interior, conservando sin embargo los muros exteriores y la venta unida a la ermita. También la venta desapareció cuando la nueva carretera fue trazada por la cuesta de Las Nieves. En 1946 visitó el paraje el profesor Guillermo Téllez, el cual destacó que la puerta de la ermita, emplazada en codo tras un saliente protector, era “una de las puertas árabes mejores, con restos de un gran tejaroz”. Quedaban por entonces también restos de un ventanal gótico, con una celosía de piedra, y un escudo real de Castilla inserto en la fachada, datable en el siglo XIV.
Hacia 1900 fue fotografiado el edificio, pudiendo observarse estos detalles: el arco de herradura con restos de tejaroz, el ventanal gótico, el escudo y el capitel islámico. Fueron publicadas al menos en dos libros, uno escrito por Albert Frederick Calvert, titulado "Toledo, an historical and descriptive account of the "City of generations;"", y que fue el causante de mi adicción a la fotografía histórica, pues existía en mi casa un ejemplar comprado por mi abuelo en Londres en 1956. Las fotos también fueron publicadas en la segunda edición de "Monumentos Arquitectónicos de España" de Amador de los Ríos. A día de hoy se desconoce el autor de estas dos joyas fotográficas:
Muro oeste de la Ermita o Venta de Santa Ana en Toledo hacia 1900
Capitel islámico de la Venta de Santa Ana en Toledo hacia 1900

A mediados del siglo XX se encontraba en ruinas y fueron realizados estos croquis de su emplazamiento y estado general:
Croquis de la Ermita o Venta de Santa Ana a mediados del siglo XX
Croquis de la Ermita o Venta de Santa Ana a mediados del siglo XX

Poco después debió demolerse en su totalidad pues desde entonces se pierde su rastro. A día de hoy se desconoce -o al menos yo desconozco- el paradero de sus restos más notables: arco de herradura, capitel y escudo.
Curiosamente en Google Maps figura en su emplazamiento el nombre de Ermita de Santa Ana, si bien en la imagen aérea parece hoy dia solo existir una edificación moderna:

Ver Toledo Olvidado en un mapa más grande

Espero que esta entrada sirva al menos para sacar del olvido a esta legendaria Ermita de Santa Ana, casi por completo desconocida hoy en día para todos los toledanos. Ojala algún día pueda averiguarse qué destino tuvieron sus restos.

4 comentarios

Un manchego dijo...

"en aquella época todo el mundo tenía claro que Toledo no era ciudad manchega, en contraste con la incultura hoy reinante en muchos medios de desinformación, equivocados a buen seguro por el confuso término de nuevo cuño que es Castilla-La Mancha"

+1

Francisco Javier Martín Fernández dijo...

En este plano de 1900 tienes marcada la situación exacta de la ermita:
http://www.ayto-toledo.org/archivo/imagenes/planosToledo/g/PI-1900.jpg

Si lo comparas con mapas actuales (te recomiento Bing Maps en vez de Google Maps, ya que las fotos son mucho más claras y precisas y con más detalle) observarás que los caminos han variado. Concretamente, la finca que Google identifica con la ermita y que está justo antes de una bifurcación, en 1900 estaría justo después, entre los dos caminos resultantes. Aún se ven los restos de la bifurcación antigua.

La escala del plano también nos da datos precisos. Tras estudiar con detenimiento el plano y la vista de satélite, el punto exacto de la ermita parece ser uno en el que se ven un grupo de piedras, muy cerca de la casa que Google marca como ermita y a unos 450 metros de la ermita de la Guía. Las coordenadas son:

Latitud: 39.84733306764015 (39º 50' 50.4" N)
Longitud: -4.008635168157525 (4º 0' 31.09" W)

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

¡Gracias Francisco Javier! En efecto, todos los planos y dibujos la sitúan en el lado este de la calzada romana. Pero como bien dices, las trazas de los caminos están muy modificadas. Yo creo que el emplazamiento exacto se corresponde con la actual edificación (se conservan indicios de un antiguo camino que conservaría la traza del plano de 1900 con una curva muy similar).
Apasionante, en cualquier caso, esta "arqueología fotográfica" (y topográfica).
Abrazos.

Pelirrojos por la ciudad dijo...

No se si en´orígen se fundó para tal o como tal, pero a bote pronto presenta más las pautas de una "quintería o Cigarral", que los restos de una ermita. Tal vez podría haber sido como los Palacios de GAliana en la Vega Alta, y en este caso, otro palacio veraniego de tradición islámica, aunque el muro no parece que lo sean.

© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall