sábado, 26 de enero de 2013

Toledo en el verano de 1935 fotografiado por una pionera: Dorothy E. Johnston

Eran muy escasas hasta la fecha fotografías tomadas en Toledo por mujeres antes de la Guerra Civil. La sociedad europea de entonces era muy diferente a la actual, y la presencia de la mujer en los círculos culturales o elitistas en los que la fotografía solía desarrollarse era escasa, limitándose en la mayoría de los casos al acompañamiento de sus respectivos maridos.
Es por ello para mí especialmente significativo este hallazgo que hoy os traigo, guardado celosamente durante décadas en los archivos de The Royal Geographical Society en Londres, y consistente en un puñado de excelentes imágenes tomadas por dos mujeres de apellido Johnston en los años 20 y 30 en Toledo.
En los archivos de esta prestigiosa institución británica consta que ambas compartían dirección en Londres y que ingresaron en la sociedad en febrero de 1913. Sus nombres, Dorothy E. Johnston y Mary S. Johnston, parecen indicar que podrían ser hermanas.
De Dorothy sabemos que era estudiante de geografía en aquel año de 1913 gracias a su ficha de ingreso como miembro -no miembra- en la que figura la siguiente recomendación para que fuera aceptada:

“Miss Dorothy Johnston is a student of geography and is greatly interested in the subject. She has travelled in nine countries of Europe, in Syria, Egypt, South Africa – including Rhodesia – as far north as [David] Livingstone, and in parts of Canada and the United States. I strongly support her candidature [signed] A.E. Kitson”

Se conservan fotografías del año 1926 en Toledo firmadas por Mary que espero alguna vez poder ofreceros, si bien a día de hoy creo que no merece la pena el desembolso económico que se requiere para el tipo de fotografías de las que se trata, bastante comunes y poco originales según he podido comprobar.
Son sin embargo las tomadas nueve años después, en 1935, las que hoy os ofrezco en altísima resolución. Se trata de cuatro fotografías -aunque tomó más- firmadas en este caso por Dorothy. Son joyas de gran belleza que nos dejan bastantes curiosidades, además de suponer documentos históricos, no solo por ser de las primeras imágenes tomadas por mujeres en Toledo, sino por mostrar escenarios de la ciudad un año antes de quedar desfigurados por la Guerra Civil.
Debieron tomarse hacia el mes de junio o julio de 1935 y es casi seguro que forman parte de un viaje que estas dos mujeres hicieron juntas, probablemente rememorando el que en 1926 ya hiciera Mary, y tal vez también Dorothy.
La fotografía más bella es esta tomada en la Plaza de Zocodover al atardecer -ya las sombras se alargaban- en la que una de las dos hermanas (?), probablemente Mary, figura posando bajo el Arco de la Sangre. La autora de la fotografía -Dorothy- aparece en un original autorretrato en forma de sombra proyectada sobre el suelo de la mítica plaza castellana, con un ancho sombrero ladeado coronando su cabeza:
Plaza de Zocodover y Arco de la Sangre en 1935. Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London
Mary Johnston (?) en 1935. Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London

La fotografía deja curiosidades relevantes. Por ejemplo, se trata de una de las imágenes en las que se ve con más claridad la denominación que durante décadas tuvo oficialmente Zocodover: "Plaza de la Constitución".
Letrero de Plaza de la Constitución en Zocodover en 1935. Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London

Otra curiosidad es el cartel que aparece pegado en el Arco de la Sangre, que anunciaba el estreno en la Plaza de Toros de Toledo de la obra ¡Hip! ¡Hip! ¡Hurra!, de Jacinto Guerrero, el Genio de Ajofrín:
Cartel de ¡Hip! ¡Hip! ¡Hurra! en 1935 .Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London
Cartel de ¡Hip! ¡Hip! ¡Hurra! (1935)
Cartel de ¡Hip! ¡Hip! ¡Hurra! (1935)

Otro detalle relevante es la presencia de una de las primeras agencias de publicidad que se instaló en Toledo y que, para mi sorpresa, usaba la misma tipografía que casi 80 años después eligió mi hermano para su agencia:
Agencia de Publicidad en Zocodover en 1935. Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London

Probablemente las Johnston descendieron el Arco de la Sangre en dirección al Hospital de Santa Cruz, que desde abril de ese año de 1935 albergaba ya el museo arqueológico. A la vista de esta fotografía, parece que la costumbre de inaugurar las obras antes de que su terminación total sea una realidad no es exclusiva de nuestros días. Multitud de restos y sillares se agolpaban en la explanada del edificio.
Hospital de Santa Cruz en 1935. Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London

Dorothy Johnston tomó también esta soberbia fotografía de la vida en torno a la fuente de la Plaza del Padre Juan de Mariana, abastecida con el agua procedente de los cercanos depósitos de San Román, a donde llegaba proveniente de La Pozuela. Una sensacional imagen en la que podemos ver los cántaros en fila esperando turno junto a sonrientes y curiosos niños que aguardan en compañía de sus madres -enzarzadas en contarse a buen seguro el último cotilleo del barrio- a que el operario municipal de la derecha les diga que ya pueden colocar su cántaro:
Fuente en la Plaza del Padre Juan de Mariana en 1935. Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London

Para finalizar, una fotografía similar tomada en la Fuente Nueva, creada en época de Carlos III al inicio del Paseo de la Rosa casi junto al Puente de Alcántara. De nuevo, azacanes y preciosos niños, en este caso acompañados por las carretillas de madera que servían para transportar varios cántaros a la vez:
Azacanes en la Fuente Nueva del Paseo de la Rosa en 1935. Fotografía de Dorothy E. Johnston © The Royal Geographical Society, London

De ambas sabemos que continuaron viajando, incluso hasta la India, retratando un mundo en absoluto acostumbrado a ver a mujeres tras la cámara. Antes de las míticas Gerda Taro, Sabine Weiss o Inge Morath, estas dos pioneras abrieron el camino, y por supuesto Toledo no podía faltar en estas importantes páginas de la historia fotográfica.
Mary falleció el 23 de enero de 1955 y Dorothy el 3 de marzo de 1962. Vaya desde aquí mi pequeño homenaje en su recuerdo.

3 comentarios

C.Willard dijo...

Hola Eduardo:
Pasa como casi siempre que uno cree que no le va a sorprender ninguna foto más de lo que ya ha visto por aquí, y entonces abre la página y se encuentra con esa hilera de cántaros, los niños mirando, las mujeres hablando, el operario dando voces, y parece que más que una foto es un vídeo congelado, y que le vas a dar al play y se van a poner en movimiento como en una película.
Éstas, las costumbristas, son de mis fotos favoritas, donde nadie posa y todas las personas hacen su vida en la foto, nos llega una verdad en ese gesto de la mano de la mujer cercana a la fuente explicando quién sabe qué a su vecina de Toledo, la mirada del niño que no es a la cámara, ¿dónde mira?...
Muchas gracias Eduardo por esta nueva entrada, con la que nos has vuelto a sorprender.

Jota dijo...

Gracias Eduardo, a mi lo cierto es que siempre me sorprendes, y no me canso, ni de leerte, ni de visitarte, ni de recomendar tu blog, un abrazo.

fer.elena@telefonica.net dijo...

Yo también sigo tus fotos con mucho interés. Mas aun en este caso porque yo había nacido en la Cuesta de San Justo en el año 31. Teniendo en cuenta que en una buena medida el turismo de Toledo es de carácter cultural, soy partidario de que se pueda acceder a un museo en cuanto su contenido esté completo y visitable, y si lo estaba el paso a la entrada.
Sigue buscando fotos. Muchas grcias

© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall