sábado, 27 de febrero de 2010

La Iglesia de San Torcuato

Cuando, con cierta frecuencia, tengo el placer de enseñar Toledo a amigos o conocidos desde alguno de los lugares donde se puede ver una vista panorámica, una de las expresiones que más me repiten es algo así como: "¡qué maravilla pensar que esta vista es idéntica a la que veían nuestros antepasados!".
Y es entonces cuando tengo que explicarles que eso no es del todo cierto. Si bien hay puntos de Toledo que apenas han cambiado, las diferentes vistas panorámicas de la ciudad han ido perdiendo contenido monumental con el paso de los años. Esas numerosas pérdidas documentadas visualmente desde los comienzos de la fotografía van desde la desaparición en el siglo XIX de monumentos como El Artificio de Juanelo, La Puerta de San Ildefonso, El Hospital de Santiago, la Ermita del Calvario o la Torre del Reloj de la Catedral, hasta las pérdidas de patrimonio acaecidas en el siglo XX como El Convento de San Juan de la Penitencia, el Cimborrio de la Catedral, La Iglesia de San Lorenzo, La Iglesia de San Cristóbal , la Posada de la Sangre, o La Puerta de San Martín. Algunos monumentos pasaron por periodos de práctica desaparición como la Torre del Hierro, la Casa del Diamantista o La Iglesia de la Magdalena y otros han sufrido tantos avatares que parece que su destino es cambiar constantemente de aspecto, como es el caso del Alcázar.
Uno más en la lista de monumentos desaparecidos en el siglo XIX es el caso de la Iglesia de San Torcuato. Era la más moderna de las parroquias mozárabes, y paradójicamente fue la primera en quedarse sin feligreses. Por ello, en 1592 se trasladaron allí -concretamente a las contiguas casas de las Melgarejas- las monjas del beaterio de Santa Mónica que se situaba junto a la Puerta del Cambrón. Así nació el Convento de Agustinas de San Torcuato, que tomó la antigua iglesia mozárabe como iglesia conventual. A inicios del siglo XVII, hacia 1612, el hijo de El Greco, Jorge Manuel Theotocópuli reforma tanto la antigua iglesia -respetando sus muros- como el convento, ejecutando en 1618 la preciosa portada que hoy es lo único que se conserva de todo el conjunto.
Por desgracia, los partidarios en Toledo de la Revolución de 1868, conocida como La Gloriosa o La Septembrina que acabó con el reinado de Isabel II, decidieron suprimir el Convento de San Torcuato y derribarlo. La demolición fue llevada a cabo entre 1869 y 1870, por lo que las escasas fotografías que nos han llegado de la Iglesia de San Torcuato son realmente antiguas y, por ello, valiosas. En ellas podemos ver que se trataba de un edificio de bastante envergadura, con una nave central cuadrada de gran altura, con tejado a cuatro aguas y que tenía en sus flancos cuerpos adosados de menor altura. La imagen de más calidad que nos ha llegado es esta del galés R. P. Napper (tomada por encargo de Francis Frith) donde puede verse con bastante nitidez la Iglesia de San Torcuato hacia 1860:
Iglesia de San Torcuato hacia 1860. Fotografía de E. P. Napper para Francis Frith

Son también de gran valor estas fotografías atribuídas al francés J. Levy -pero al parecer tomadas por su compatriota Charles Soulier-, donde se ve la iglesia en unas vistas generales tomadas también hacia 1857:
Toledo hacia 1857. Fotografía de Ferrier & Soulier
Toledo hacia 1857. Fotografía de Ferrier & Soulier
Iglesia de San Torcuato hacia 1857. Detalle de una fotografía de Ferrier & Soulier
Iglesia de San Torcuato hacia 1857. Detalle de una fotografía de Ferrier & Soulier

Esta otra es también un magnífico documento de la Iglesia de San Torcuato. Miradla bien porque está tomada en el mismo lugar que la foto que os mostraré más tarde.
Iglesia de San Torcuato hacia 1860

La otra foto a la que me refería es este detalle de una mayor -obra de Jean Laurent- tomada en 1872, es decir, justo después de la demolición de la iglesia. Podréis ver comparando con la anterior que la perspectiva es idéntica, solo que ahora se ve el solar lleno de escombros y montones de tierra en el lugar donde se levantaba la iglesia.
Solar de la Iglesia de San Torcuato al poco de ser demolida. Fotografía de Jean Laurent en 1872 (detalle)

Aparece detrás del solar el Convento de la Reina o de las jerónimas de la Visitación, también desaparecido posteriormente y cuya comunidad hubo de marcharse a Córdoba por la penuria económica en que se encontraba.

Para finalizar, una fotografía de gran valor histórico tomada por Rodríguez, que muestra las tareas de excavación efectuadas en junio de 1912 en el solar de la Iglesia de San Torcuato destinadas a localizar los restos humanos de El Greco. Con motivo de la celebración del III Centenario de su muerte y a instancias de una investigación de F. San Román que aseguraba que los restos del cretense habían sido trasladados del Convento de Santo Domingo el Antiguo al de San Torcuato antes de 1619, se procedió a excavar el solar, descubriéndose en palabras del propio San Román "la cripta a donde debieron ser trasladadas las cenizas del gran pintor desde Santo Domingo por su hijo Jorge Manuel, sin que haya podido hacerse otra cosa más que limpiarla y extraer de ellas numerosas cargas de tierra y no pocos escombros procedentes del derribo del edificio entre los que se veían algunas partículas óseas de imposible identificación. (...) Pero sería preciso remover todo el solar del convento demolido para dar por fracasado el intento":
Excavaciones en el solar de la Iglesia de san Torcuato en busca de los restos de El Greco. Junio de 1912. Foto Rodríguez

No se pudo finalmente concluir la excavación, de lo que se lamentaba quince años después Santiago Camarasa:
Santiago Camarasa se lamenta en 1927 de la paralización de la búsqueda de los restos del Greco en la revista Alrededor del Mundo

Estudios posteriores, como el de Cecilio Guerrero Malagón, mostraron su desacuerdo con la teoría del traslado de los restos a San Torcuato. Incluso, en 1982, Guerrero Malagón excavó en Santo Domingo otra cripta, no pudiendo tampoco demostrar que allí estuvieran los restos del pintor.

La Calle de San Torcuato donde se situaba la iglesia fue fotografiada hacia 1910 por el gran Pedro Román Martínez:
Calle de San Torcuato a inicios del siglo XX, hacia 1910. Fotografía de Pedro Román Martínez

La Portada de Jorge Manuel es, como os decía, lo único que pervive de San Torcuato. Ha sido recientemente restaurada por el Consorcio. Aquí tenéis el antes, el durante y el después de la actuación:
Portada de la Iglesia de San Torcuato en los años 90
Obras de restauración de la Portada de San Torcuato. Cortesía de José María Moreno
Portada de San Torcuato tras ser restaurada. Cortesía de José María Moreno
Portada de San Torcuato en 2009. Fotografía de Francisco Javier Martín

Sirva esta entrada para recordar la gran cantidad de patrimonio que Toledo perdió en los siglos XIX y XX. Esperemos que nuestra generación y las venideras consigan preservar el enorme legado cultural del que aún disponemos y no repitan errores del pasado.

La Portada de San Torcuato en Google Maps:

Ver Toledo Olvidado en un mapa más grande

5 comentarios

José María Moreno dijo...

Genial Eduardo, el par de fotografías de Levy y Laurent no puede ser mejor, no dejas de sorprendernos, ¡me quito el sombrero!

Anónimo dijo...

Eduardo, tu blog le ha encantado a mis alumnos. Están empezando con internet y tu página me ha parecido de lo más interesante para que lo vieran.

Un saludo.
Gregorio.

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

¡Gracias José María y Gregorio!

julio Briones dijo...

es interesante ver cosas de las que solo escuchamos
lamentable el que se continúen haciendo cosas similares
ejemplos no faltan,
colegio de arquitectos,casa del cobertizo del pozo amargo (prácticamente solo queda la fachada y poco mas) y muchas mas casas que se están perdiendo.
los casos mas recientes de alcázar con su nuevo museo y miradero con unas construcciones de estilo moderno que son auténticos crímenes.
Con unas administraciones que vapulean a los pequeños propietarios no permitiendoles reparar de un modo aceptable sus casas y exigiéndoles un supremo desembolso en aras de conservar un patrimonio menor, pero en cambio permitiendo y realizando crímenes infinitamente mayores

Anónimo dijo...

Esa es mi calle. Allí he vivido toda mi vida y he crecido viendo esa puerta y esas piedras. Gracias por dejarme conocer un poco más de mi historia, y quizá, a través de esas fotos, alguno de mis vecinos del Siglo pasado. Fantástico.

Gracias.

© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall