viernes, 22 de mayo de 2009

Toledo visto por los fotógrafos míticos de la agencia Magnum y un retoque histórico

La Agencia Magnum fue creada en el año 1947 por varios de los reporteros de guerra más famosos de la historia: Robert Capa, David Seymour (más conocido como Chim), Henri Cartier-Bresson, George Rodger y Bill Vandivert, además de Maria Eisner y Rita Vandivert. La aportación inicial de cada uno de los fundadores fue de 400 dólares, constituyendo una de las primeras cooperativas en el mundo de la fotografía, lo que supuso por primera vez que los propios fotógrafos fueran los propietarios de sus derechos, ya que hasta entonces solía ocurrir que la publicación o empresa que comprase las fotografías se hacía con cualquier derecho de reproducción de las mismas. Este sistema redundó además en una mayor libertad e independencia de los fotógrafos a la hora de elegir los temas o lugares a fotografiar.
Desde entonces, Magnum se convirtió un una referencia en el mundo de la fotografía, con sedes en Londres, París, Nueva York y Tokio.
Cómo no, Toledo fue durante el siglo XX objetivo de los mejores fotógrafos de Magnum, tanto durante la Guerra Civil como en los años del franquismo y la transición.
Comenzando por orden cronológico, os ofrezco en primer lugar la fotografía que el archiconocido Robert Capa hiciera en un ruinoso Zocodover a un jovencísimo miliciano. El húngaro supo captar una instantánea que muestra cómo en la España de esos días los derechos de la infancia no eran demasiado respetados, y menos en tiempos de guerra. El incipiente bigotillo del muchacho, en edad de andar correteando con sus amigos, contrasta con sus atuendos bélicos. El fusil que casi le gana en altura completa la triste imagen, y siempre nos quedará la duda de cual fue el destino final del chaval... ¿qué sabría el pobre de comunismos, fascismos, repúblicas y demás asuntos por lo que le hacían luchar?:
Niño miliciano en Zocodover. Fotografía de Robert Capa. Magnum

Ya en 1961 fue la célebre fotógrafa Inge Morath, austriaca nacionalizada estadounidense, la que tomó una maravillosa fotografía en Toledo. Morath era conocida como La Dama de la Fotografía, y tomó esta imagen tan sólo unos meses antes de casarse con Arthur Miller, que se divorció de Marilyn Monroe precisamente en 1961. Se trata de una imagen llena de detalles: en la confluencia de la Calle Sixto Ramón Parro con el ensanche que todos los toledanos conocemos como "Los Cuatro Tiempos" (en la casa que actualmente alberga un restaurante con ese nombre existía un dibujo que representaba las cuatro estaciones del año: los cuatro tiempos) podemos ver unos operarios regando la calle, mientras una pareja se aleja junto al chorro difuminado de agua. A la derecha, un anciano camina de frente y a la izquierda una mujer lleva un niño en brazos. La imagen está presidida por un primer plano de un mozo que bien pudiera llevar pescado a la pescadería situada donde hoy existe Artesanía Pinilla:
"Los cuatro tiempos", Toledo en 1961. Foto Inge Morath, Magnum Photo.

La fotografía de Morath bien merece ser ampliada para apreciar los detalles:
Calle de Sixto Ramón Parro en Toledo. Foto de Inge Morath en 1961 (detalle). Magnum Photo
Pescadería en los Cuatro Tiempos. Foto de Inge Morath en 1961 (detalle). Magnum Photo

Poco después, otro de los grandes mitos de Magnum, probablemente el mejor fotógrafo francés del siglo XX, considerado el padre del fotoreportaje, Henri Cartier-Bresson visitó Toledo. Fue en 1963, y nos dejó esta preciosa fotografía de un orfanato gestionado por religiosas. No he conseguido ubicar exactamente el lugar, por lo que ruego a quien lo reconozca me lo comunique:
Niños en un Orfanato de Toledo. Fotografía de Henri Cartier-Bresson en 1963.  Magnum Photo

En plena transición, fue el influyente fotógrafo checo nacionalizado francés Josef Koudelka quien retrató el Toledo de esos días. Su fotografía más célebre es la que tomó junto a la Catedral, bajo el Arco de Palacio: unos militares pasan serios por delante de un hombre, mientras un buen elenco de coches de la época contempla la escena.
Militares pasan bajo el Arco de Palacio. Foto de Josef Koudelka en 1976. Magnum Photo

Koudelka también retrató la ciudad desde el Valle:
Toledo en 1974 por Josef Koudelka. Magnum Photo

En los años ochenta, el siciliano Ferdinando Scianna se acercó desde su particular punto de vista al Alcázar de esos días, con su museo del Asedio:
Alcázar de Toledo en 1985. Foto de Ferdinando Scianna para Magnum Photo
Alcázar de Toledo en 1985. Foto de Ferdinando Scianna. Magnum Photo
Alcázar de Toledo en 1985. Foto de Ferdinando Scianna. Magnum Photo
Alcázar de Toledo en 1985. Foto de Ferdinando Scianna. Magnum Photo
Alcázar de Toledo en 1985. Foto de Ferdinando Scianna. Magnum Photo
Alcázar de Toledo en 1985. Foto de Ferdinando Scianna. Magnum Photo
Alcázar de Toledo en 1985. Foto de Ferdinando Scianna. Magnum Photo
Alcázar de Toledo en 1985. Foto de Ferdinando Scianna. Magnum Photo
Alcázar de Toledo en 1985. Foto de Ferdinando Scianna. Magnum Photo
Alcázar de Toledo en 1985. Foto de Ferdinando Scianna. Magnum Photo
Alcázar de Toledo en 1985. Foto de Ferdinando Scianna. Magnum Photo

Como curiosidad final os dejo uno de los primeros retoques fotográficos del siglo XX en España. Tras la toma de Toledo, Franco acudió al Alcázar a felicitar José Moscardó en persona. De esta fotografía, en la que aparece un demacrado Moscardó tras el largo asedio junto a Franco, disponemos de dos versiones. En la que creo que es original, aparece una persona (tal vez un periodista o algún miembro de la comitiva) en medio de los dos, mientras que en la segunda versión (aparecida con mayor profusión en medios y archivos de la época) esa persona había "desaparecido". Y la verdad es que para contar con menos medios que hoy día (en 1936 el Photoshop no estaba inventado) el resultado era creíble. ¿Alguien sabe quien es ese tercero en discordia?
Moscardó y Franco tras la conquista de Toledo
Moscardó y Franco tras la toma del Alcázar

15 comentarios

RSB dijo...

Me ha encantado, entre otras, por tres pequeñas razones:

Primera: preciosa fotografía la de los Cuatro Tiempos. Llena de recuerdos para mí. Prácticamente así, con esa luz, esa cotidianeidad, esa vida tan levemente activa, es como tengo fijado en la memoria lo que para mi era, tan de pequeño, la grandiosa puerta de entrada hacia la calle en la que vivían mis queridos abuelos. Los Cuatro Tiempos era de alguna forma el momento y lugar en el que entraba y salía a Toledo, después de cruzar el patio de la casa de Sixto Ramón Parro.

Segunda: igualmente me ha despertado ese lugar perdido de la memoria la imagen del "cojo" del Alcázar. Durante años allí presente como oficioso guardián del aparcamiento de la zona. Contrasta su pretendida "uniformidad" que le otorgaba categoría de autoridad delegada, con la que podríamos encontrar hoy en día en cualquiera de sus contemporáneos suscesores en el "oficio". O tempora, o mores!

Y, última: juraría que el hombre al que despectivamente mira la comitiva militar bajo el Arco de Palacio, en la fotografía de Josef Koudelka, no es otro sino Eustaquio, el galdosiano personaje que, aún hoy, forma parte ineludible del paisaje humano concentrado en torno al Tránsito.

Deliciosa entrada para la memoria.

DANIEL dijo...

Lamento decirte que el señor que aparece en la foto bajo arco palacios es Andres Gonzalez Perez-Grueso y vivía en la calle de pozo amargo, fue durante muchos años vendedor de la once.

Por cierto era tío de mi padre que se a llevado una grata sorpresa.

Un saludo seguir así con este gran blog.

vermer dijo...

Como siempre, genial. Te felicito por la maravillosa labor que haces. ¿Para cuándo un artículo sobre el antiguo sanatorio SOLISS?

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios, que van completando la entrada con información muy valiosa.
En cuanto a la ubicación del orfanato, tanto mi madre como la del amigo Luis Cardeña coinciden en señalar que pudiera tratarse de la antigua maternidad, al lado del paseo del Tránsito, que estaba regentada por religiosas de la Caridad, de San Vicente de Paúl y llevaban este tipo de hábitos. El edificio se situaba detrás de la Sinagoga, y en la actualidad está cerrado, tras haber sido utilizado como Residencia de Mayores, y se conocía como Casa Madre.También pudiera ser el edificio donde se ubica actualmente la Residencia Universitaria Femenina, también cerca del Tránsito, que también pertenecía a la Diputación, y era donde las religiosas tenían el orfanato, poque en la Casa Madre era donde se atendía a las mujeres que iban a dar a la luz.

Daniel: Gracias por los datos certeros sobre la persona de la foto de Koudelka.

Vermer: es cierto, tengo pendiente una entrada dedicada a la Plaza de San Justo. Tiempo al tiempo...

Ricardo Sánchez Candelas dijo...

Nunca hubiera podido imaginar que un tan insigne maestro del arte fotográfico se hubiera acercado tanto con su cámara hasta lo más íntimo del barrio en que nací. Un poco más y la "manga riega" del operario municipal que baldeaba la Calle de Sixto Ramón Parro me hubiera bañado nada más traspasar la puerta de mi casa.¡Qué hermosa fotografía! ¡Casi se pueden contar los cantos del pavimento empedrado, y casi, casi, las matrículas de las dos "Vespas"! En la misma fachada de la pescadería, en el piso superior, se situaba el mirador de la casa de mi abuelo, lugar privilegiado desde el que toda la familia, aunque algo apretujados, veíamos la procesión del Corpus en su paso por Cuatro Tiempos. Así se llamó de siempre, (bueno, el "siempre" que yo he conocido), y aunque no sé ahora muy bien la razón, a este singular enclave de Toledo en el que la sillería de la Catedral forma su esquina más a poniente con las calles del Cardenal Lorenzana y de la Tripería, que era su denominación hasta que le fué asignado el que honraba la memoria del ilustre autor del "Toledo en la mano". Aunque con toda seguridad nuestro buen amigo don Julio Porres sabe, y lo tendrá escrito en algún sitio, el origen del nombre de Cuatro Tiempos, yo sólo puedo limitarme a anotar el recuerdo de los cuatro medallones que en la fachada del inmueble principal de la pequeña calle/plaza, a modo de pintura mural, representaban las cuatro estaciones del año, los "cuatro tiempos". Lamentablemente desaparecieron en una posterior reforma de la fachada sin que, al menos que yo conozca, haya quedado algún testimonio fotográfico de su presencia. Durante bastante tiempo convivieron todavía con una tasca-taberna, muy castiza, que ostentó el nombre de "Los caracoles". Después de otras varias ocupaciones, hoy ha sido sustituida, bellamente remozada por cierto, por un notable restaurante. Sería de desear que, de alguna forma, los "cuatro tiempos" desaparecidos, con permiso del cambio climático, nos permitieran explicar a cualquier visitante preguntón el motivo de la denominación de la calle.
Otro comentario quiero referirle a la fotografía del orfelinato. Adelanto ya que tomo el encargo de intentar averiguar el lugar fotografiado por Henri Cartier-Bresson, y creo tener alguna pista. Pero reparemos en la actitud e indumentaria de los figurantes: Todo parece indicar que desde algún lugar elevado - ¿un balcón?, ¿una ventana?, ¿un edificio más alto? - alguíen está tirando algunas golosinas, quizá monedas, que alguno de los niños se ocupan en recoger, mientras que otros, al igual que la monja, no pierden vista del lugar de procedencia del envío. Los niños y niñas estan tan aseaditos, tan de limpio, que permite pensar que era día de fiesta grande. ¿El Corpus? ¿Las ferias de la Virgen del Sagrario? Es lo que tiene el arte fotográfico que nos llega desde aquellas lejanas fechas, que nos permite ensoñaciones de todo tipo y nos estimula nuestra imaginación. Finalmente, venir a coincidir con Daniel, que se me ha adelantado con sobrado conocimiento de causa, en la identificación de la persona frente a la que, en la fotografía de Koudelka, pasan unos soldados en la Calle de Arco de Palacio. No es, en efecto, como suponía RSB, el bueno de Eustaquio, sino un invidente al que recuerdo vendiendo "los iguales" en los soportales de Zocodover, cosa que es bastante palpable si reparamos en que su vista, sin fijeza definida, no se centra ni en el grupo de soldados que pasan delante de él ni en ninguno de ellos en particular.
De las dramáticas imágenes del interior del Alcázar derruído, ¡qué decir! Sólo felicitarnos de que fuimos capaces de superar aquella tragedia y rogar a Dios para que, después de tantos años, a nadie se le ocurra revivir en el recuerdo rencoroso aquellos días de odio entre hermanos.

valen 62 dijo...

Como dice Daniel, en su comentario, el señor que esta en la foto, la de los militares, es Andrés, vendedor de la ONCE, y le recuerdo bien pues en muchas ocasiones se ponia en la calle donde yo vivia, Martín Gamero, y los cupones eran aquellos que tenian forma de sello de correos.
Respecto a las monjitas del orfanato, al igual que te han comentado, creo reconcer el paseo del Tránsito, sobre todo por la zona donde esta la barandilla,.
P.D. Me gustaria saber como llevas la recopilación de fotos de la Diputación, te comente hace tiempo que me gustaria verla,. Gracias amigo Eduardo y esperemos que este domingo salgamos de una vez rumbo a la 2ª B

Alatriste dijo...

Para retoques fotográficos, los de Franco con Hitler en Hendaya. La del tren y la de los ojos cerrados son muy buenas.

Un saludo.

Anónimo dijo...

En cuanto a la foto de los niños y monja del orfanato he de decir que si realmente eran niños de la Residencia Provincial, dependiente de la Diputación, la foto puede estar tomada en el Tránsito, Paseo de S.Cristobal o como bien dicen frente al edificio conocido como Maternidad, o la parte lateral de lo que hoy es la Residencia Universitaria, porque eran los únicos sitios donde los sacaban de paseo. Aunque hay cosas que me resultan muy chocantes, las niñas van demasiado cortas, muy bien adornadas con lacitos y sobre todo con unos collares muy coquetos, cosas que me extraña mucho y me hacen dudar si se trata del orfanato que mencionais, porque a en el año en que esta hecha la foto mis hermanos y yo eramos unos de esos niños y de las 3 o 4 fotos que conservamos, en ninguna estamos tan arreglados y nosotras no tenemos los vestidos tan cortos. Tampoco reconozco ni a la monja ni a la cuidadora. Pero ¡en fin! quizás me falle la memoria. Si la Diputación quisiera recuperariamos nuestra infancia y adolescencia. Un saludo

Pedro Liñán de Riaza dijo...

¿Sólo había una residencia de huérfanos en esos años?. Lo comento porque John Fyfe 4 años después (en 1967)tomo una foto de huérfanos jugando en el Miradero y efectivamente los niños no van tan arreglados ni los uniformes parecen iguales:
http://photo.net/photodb/photo?photo_id=5435180&size=lg
Orphans, Toledo, Spain 1967

Guille dijo...

Después de arduas investigaciones creo que hemos conseguido (mi padre y yo) ubicar a Sor Antonia, a su compañera muda y a los muchachos.

Pese a que el lugar ha sufrido no pocos cambios, si nos fijamos en las rubinias, en la mampostería que permanece y en la orientación de las miradas, creo no equivocarme al ubicar la foto en la calle San Juan de Dios esquina travesía del Tránsito.

Os adjunto fotocomposición, a ver que opinais.

http://picasaweb.google.com/lh/photo/0fa54GJ8jTNWF_-3CiLOsQ?authkey=Gv1sRgCMiDopPf3ZeSWg&feat=directlink

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

¡Impresionante trabajo Guille!
Mil gracias.
Podría ser perfectamente, pero habría que comprobar que en esa época esa calle estuviera terriza (como se ve en la foto) y que los machones y las barandillas fuesen más bajos que los actuales, que son el cerramiento trasero de la Sinagoga.
En todo caso: enhorabuena por el trabajo y gracias de nuevo.
PD: el nombre de la monja, ¿era entonces Antonia realmente? ¿y tenía una compañera muda?

Anónimo dijo...

Maria:
¡Genial Guille! Es posible que ese sea el sitio exacto, parece como si miraran alguien que les hablara desde las ventanas del edificio de Maternidad, pero siento decirte que no estoy de acuerdo en que la monja fuera Sor Antonia, dado que ella no estuvo en Maternidad, en todo caso será Sor Consuelo, lo que ocurre es que ambas tenian la misma complexión. No dispongo de ninguna foto de Sor Consuelo -todo se andará- pero si de Sor Antonia, que es a la que más recuerdo. Dejo el enlace de una foto suya y ya me contareis. Un saludo. http://viewmorepics.myspace.com/index.cfm?fuseaction=user.editAlbumPhotos&albumID=755236

Guille dijo...

Seguramente tengas razón Maria...la información me la proporciono un amigo de mi padre que a la sazón vivía por la zona y recordaba a las monjas siempre acompañadas por una señora sordomuda que las ayudaba con la muchachería.

Daniel Romero dijo...

La foto de Franco y Moscardó con alguien entre ellos (de la que reproduces otra versión en la que éste último desaparece) formaba parte, estoy seguro de ello,de la exposición que hace un par de años montó el Instituto Cervantes sobre "Reporteros en la Guerra Civil española". Una posibilidad es que se trate del corresponsal del Pravda Mijail Koltsov, que se distinguió como reportero de los avatares del Alcázar toledano.

Anónimo dijo...

buenos dias me encantaria que alguien me pudiera ayudar en una gran busqueda que estoy enmpezando,no se muy bien si lograre mis propositos pero mi gran admiracion a mi abuelo me dara fuerzas.os cuento mi abuelo era un niño pequeño cuando estallo la guerra en toledo solo tenia 7 añitos y vivió como tantos otros niños una epoca durisima.pero lo mas doloroso es ver pasar los años y no volver a ver a su hermanita la cual se la llevaron aquellas monjas y que nunca jamas supo de ella,el gran sueño de su vida es poder saber lo que fue de su hermana y volver a verla si es posible.por eso os escribo para ver si alguien puede decirme como hacerlo...yo estube intentando haberiguar el nombre de la maternidad,las monjas,las posibilidades de que fuera adoptada por familias del regimen o muchas cosas mas pero no consigo nada.me encantaria escuchar algun consejo vuestro.estare disponible en julixu_20@hotmail.com si os interesa puedo contaros toda la historia de mi abuelo,os aseguro que sera interesante y querreis saber mas.cualquier cosa que me digais os lo agradecere en el alma!!

© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall