martes, 29 de abril de 2008

1959: Toledo recibe a Bahamontes tras vencer en el Tour

Siempre he pensado que hay mucho de tópico en eso de la supuesta frialdad de los toledanos derivada de su exacerbada castellanidad. A poco que se estudie la historia, no sólo de Toledo sino de toda Castilla, se descubre que el castellano, y por ende el toledano, es un pueblo al que tal vez le cuesta comenzar a arder, pero que una vez que lo hace es pura yesca (que le pregunten a un tal Carlos V). Un buen ejemplo de ello fue la apoteósica bienvenida a Federico Martín Bahamontes el 20 de septiembre de 1959 tras ganar en el Tour de Francia, que de modo excepcional retrató y conservó el estudio de Fotografía Rodríguez (a los que mando un afectuoso saludo). En las instantáneas podréis comprobar el nivel de abarrotamiento de la Plaza del Ayuntamiento y de las calles por las que discurrió la comitiva, con su confeti y su coche descapotable muy a la americana y con su banda de música, dejándonos para el recuerdo estampas que bien podrían haber salido de una película italiana o de Berlanga. La chiquillería alborotada corriendo detrás del coche, las autoridades con sus mejores galas, las fuerzas vivas, los medios con sus micrófonos y cámaras que parecen sacados de "Vacaciones en Roma"...en fin, toda una parafernalia de objetos y personas en la que, con suerte, incluso alguno reconocéis a alguien entre la multitud.
Recibimiento en 1959 a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
Recibimiento en 1959 a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
1959: Toledo recibe a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
1959: Toledo recibe a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
1959: Toledo recibe a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
1959: Toledo recibe a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
1959: Toledo recibe a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
1959: Toledo recibe a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
1959: Toledo recibe a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
1959: Toledo recibe a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
1959: Toledo recibe a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
1959: Toledo recibe a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
1959: Toledo recibe a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
1959: Toledo recibe a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
1959: Toledo recibe a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
1959: Toledo recibe a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
1959: Toledo recibe a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)
1959: Toledo recibe a Bahamontes (Fotografía Rodríguez)

Y aquí os dejo algunas fotos de Bahamontes en acción:
Federico Martín Bahamontes en una cronoescalada
Federico Martín Bahamontes
Federico Martín Bahamontes en el Tour de 1959

viernes, 25 de abril de 2008

La Catedral

Digamos que para un blog que ofrece una visión de Toledo a través de la fotografía histórica, el momento de hablar de la Catedral es poco menos que un éxtasis, un momento especial y lleno de responsabilidad. De ella se ha dicho todo, pero todo lo que se diga de ella es nada. Nada comparado con su visión en directo, con su contemplación reposada, con los sentidos bien abiertos: la vista para admirar cada detalle, el olfato para dejarse invadir por el olor a boj en el claustro, el tacto para palpar las piedrecillas que según la leyenda Galdós introdujo en las bocas de la reja del altar mayor, el oído para escuchar sus campanas una noche de lluvia y el gusto para saborear el agua del botijo de la Virgen cada mes de agosto...
Poco más os diré de ella -comenzar sería no acabar-, tan sólo invitaros a visitarla tan a menudo como podáis, con o sin fe (eso es algo demasiado íntimo), pero siempre con el ánimo dispuesto a sentir que se está en un lugar especial, testigo de miles de acontecimientos y fuente de inspiración de cientos de genios y soñadores.
Y para los que no podáis ir, lo más parecido a ello es la increíble visita virtual en 3D que este enlace os ofrece (en él podréis moveros por su interior y apreciar cada detalle con solo mover el ratón):
http://www.arsvirtual.com/p_espagnol/visitas_virtuales/templos/toledo/toledo03.jsp
Por mi parte, como siempre, aquí os dejo estampas de ella en el pasado, como la primera en la que aún estaba en pie la demolida "torre del reloj" (se derribó entre 1888 y 1889) y otras de distintas épocas y perspectivas. A disfrutar.
La Catedral de Toledo con la torre del reloj.
Catedral de Toledo, vista aerea
Catedral de Toledo, España
Catedral de Toledo, España desde el Alcázar
Catedral de Toledo, España
Catedral de Toledo, España, en plena Guerra Civil
Catedral de Toledo, España, vista aerea
Catedral de Toledo, España, por Loty
Catedral de Toledo, España, desde el Valle
Catedral de Toledo, España
Catedral de Toledo, España
Catedral de Toledo, España
Catedral de Toledo, España, puerta llana
Catedral de Toledo (Foto Hauser y Menet)
Catedral de Toledo (Foto Hauser y Menet)
Catedral de Toledo (Foto Hauser y Menet)

lunes, 21 de abril de 2008

La Plaza de San Vicente

La sonada rotura de una enorme tubería este pasado sábado en la Plaza de San Vicente que dejó sin agua durante horas al Centro Histórico me sirve de excusa para la entrega de hoy.
Esta tubería puede que fuese la última de las reparaciones que tenía pendiente esta plaza que en los últimos años ha visto cómo los emblemáticos edificios que la dan forma han sufrido restauraciones, arreglos y reparaciones de lo más variopinto. Hace pocos meses empezaron las obras de reparación del Convento de las Gaitanas (en cuya puerta reventó la conducción), hace años se remodeló la actual sede de la Cámara de Comercio, el Palacio Universitario Lorenzana está permanentemente siendo remodelado y la joya de la plaza, la Iglesia de San Vicente hace 3 años que fue restaurada íntegramente. Esta restauración es de las más originales, no ya de Toledo, sino probablemente de Europa pues se hizo para que pudiera albergar el Círculo de Arte donde hoy se celebran estupendos conciertos, exposiciones, presentaciones y noches de fiesta y jolgorio (eso sí que es un "Círculo vicioso"). Es una idea que a mí personalmente me encanta ya que era un edificio que se caía a pedazos (y lo digo literalmente pues recuerdo cómo me caían trozos del techo al papel en mis exámenes de selectividad allí efectuados en Junio de 1995) y la restauración ha sido muy respetuosoa con el edificio original. En cuanto a su uso, pues indudablemente ha mejorado mucho la vida cultural de la ciudad sobre todo en lo musical y es una de las mejores salas de conciertos actualmente en España. Además fue desacralizada hace ya muchos años como para intentar ver ahora en su uso nada ofensivo para la Iglesia por mucho que algún oportunista tipo Leo Bassi sí haya intentado usarla para ofender o sacar tajada mediática.
En fin, que es una plaza que ha visto muchos cambios, no sólo de tuberías, como podréis comprobar en las fotografías que os pongo.
Plaza de San Vicente, Toledo (España)
Plaza de San Vicente, Toledo (España)
Plaza de San Vicente, Toledo (España)
Plaza de San Vicente, Toledo, España
Iglesia de San Vicente (Toledo)
Plaza de San Vicente, Toledo (España)
Plaza de San Vicente

martes, 15 de abril de 2008

A un almez viejo... (Ermita del Valle)

Alguna vez me he preguntado si la reencarnación existe, y si se podrán tener vidas "no humanas". La mayoría de las veces que me lo he preguntado ha sido junto a uno de los seres vivos que más envidio. Os hablo del enorme almez que se yergue junto a la Ermita del Valle y que lleva siglos contemplando una de las mejores vistas de Toledo. El almez (Celtis australis L.) es mi árbol preferido, mi árbol totémico. Encarna todo lo que quisiera ser: es adaptable y rústico (sus exigencias hídricas y edáficas son mínimas), resistente (soporta grandes heladas, veranos calurosos y fuertes sequías), flexible (su madera nunca quiebra) pero fuerte (se usaba para fabricar horcas y aperos, así como instrumentos como el rabel especialmente en Toledo), sin enfermedades ni parásitos de importancia que se le conozcan, de crecimiento más bien lento (sabe disfrutar de la vida sin prisa), longevo (hasta 600 u 800 años), generoso (sus frutos son comestibles y favorecen la presencia abundante de aves en su entorno), de hoja caduca (sabe que al menos una vez al año toca descansar), de porte elegante y sobrio, no requiere podas porque sus ramas no mueren, quiebran ni envejecen y es además fecundo (sus semillas germinan con gran facilidad). Es un árbol que abunda en Toledo y en los cerros que la circundan, siendo fácil verle crecer entre las rocas del Valle en lugares inverosímiles. Uno de ellos, el mejor sin duda y progenitor a buen seguro de muchos de sus congéneres es el almez del que os hablaba antes. Situado en la puerta de lo que hoy es el Restaurante "La Ermita", tiene a Toledo enfrente desde hace varios siglos (yo le calculo no menos de 200 años), y por ello siempre le digo a mi padre que él solo merece una segunda edición de su libro "De árboles en Toledo" ya que en la primera inexplicablemente no fue mencionado. Tampoco aparece en el más reciente libro de Enrique García Gómez "Plantas singulares de la ciudad de Toledo". Supongo que su emplazameinto algo oculto tras la ermita y siempre empequeñecido por la estampa de Toledo le hace pasar desapercibido. No por ello carecemos de imágenes suyas del pasado, sino que hay varias y muy interesantes que a continuación os pongo junto con otras tomadas ayer mismo para que podáis comparar. En las más antiguas de mediados y finales del XIX y principios del siglo XX podéis ver cómo estaba situado junto al camino de acceso a la ermita procedente del río (el único que había ya que no existía la carretera del Valle) y junto a él crecía otro ejemplar hermano suyo que debió fenecer al construir la carretera. Del antiguo camino queda hoy parte de pretil medio oculto entre piedras y maleza bajo el actual trazado de la carretera. En estas fotos podéis ver que ya entonces (hace más de 150 años la más antigua) el árbol tenía un buen tronco lo cual da idea de su edad. Espero que este post sirva para que más toledanos conozcan y valoren esta joya botánica. Yo por mi parte, mientras siga siendo humano, seguiré envidiando su apacible vida en ese maravilloso emplazamiento y me seguiré preguntando si alguna vez podré ser almez.
Gran almez junto a la ermita del Valle en 1863. Fotografía Atribuida a Ernest Lamy. Colección Luis Alba
Grupo bajo el almez centenario de la ermita del Valle de Toledo hacia 1900. Colección Luis Alba, Ayuntamiento de Toledo.
Almez de la ermita del Valle en Toledo en 1864. Detalle de una fotografía de Alfonso Begue.
Grandes almeces (Celtis australis) en la Ermita del Valle (Toledo) a principios del siglo XX
Grandes almeces (Celtis australis) en la Ermita del Valle (Toledo) a principios del siglo XX
Gran Almez (Celtis australis) en la ermita del Valle de Toledo hacia 1910. Colección de D. Santiago Relanzón Almazán,  Ayuntamiento de Toledo
Vista de Toledo desde el enorme almez de la Ermita del Valle hacia 1925. Fotograbado de Friedrich Christiansen
Almez de la ermita del Valle en los años 20 © Archivo Municipal de Toledo
Almez de la ermita del Valle en los años 20. Fotografía de Otto Wünderlich. © Fototeca del Patrimonio Histórico
Almez de la ermita del Valle a comienzos del siglo XX
Almeces de la Ermita del Valle a inicios del siglo XX
Grandes almeces (Celtis australis) en la Ermita del Valle (Toledo)
Jacinto Guerrero, Torcuato Luca de Tena y el Sr. Reoyo junto al gran almez de la ermita del Valle hacia 1927. Fotografía de Rodríguez publicada en enero de ese año en la Revista Toledo
Gran almez (Celtis australis) en la Ermita del Valle (Toledo) hacia 1950
Toledo junto a un gran almez (Celtis australis)
Romería del Valle hacia 1920. Fotografía de D. Pedro Román Martínez
Ermita del Valle a principios del siglo XX (Toledo, España)
Enorme almez de la ermita del Valle a principios del siglo XX
Enromes almeces de la ermita del Valle a principios del siglo XX
Gran almez (Celtis australis) en la ermita del Valle, Toledo (España)
Gran almez (Celtis australis) en la ermita del Valle, Toledo (España)
Gran almez (Celtis australis) en la ermita del Valle, Toledo (España)
Gran almez (Celtis australis) en la ermita del Valle, Toledo (España)
Ermita de El Valle (Toledo)

La Ermita del Valle y su gran almez en Google Maps:

Ver mapa más grande
© TOLEDO OLVIDADO
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