martes, 26 de febrero de 2008

Los estragos de la Guerra Civil

Siguiendo con la serie de fotos del ayer toledano, cambio de tercio y me centro en episodios bélicos. Estas fotos sí que son difíciles de conseguir por su origen militar, según deduzco por los objetivos y la cantidad de gente (poca) que tenía un avión en 1936 y en los años 40. En ellas se ve el destrozo que la artillería republicana ocasionó al Alcázar y a los barrios aledaños en su intento de que los rebeldes nacionales sitiados en el edificio se rindieran.
El Alcázar, destruído por los bombardeos republicanos de 1936
El Alcázar, destruído por los bombardeos republicanos de 1936
El Alcázar, destruído por los bombardeos republicanos de 1936
El Alcázar, destruído por los bombardeos republicanos de 1936
Alcázar de Toledo


Se puede apreciar cómo, milagrosamente, la Iglesia de San Miguel, la Catedral y el museo de Santa Cruz se libraron de las bombas.
El Alcázar, destruído por los bombardeos republicanos de 1936

No así Zocodover, que quedó destrozado.
Zocodover, destruído por los bombardeos republicanos de 1936
Zocodover destruído en la Guerra Civil
Plaza de Zocodover destruída por los bombardeos republicanos de 1936, Toledo. Foto Vincent  Doherty.

Aún hoy parece increíble que alguien sobreviviera en el Alcázar, y lo único que se le viene a la mente a uno es rogar que jamás se repita nada parecido.

Pongo también alguna foto del Alcázar en época de la República, justo antes de la guerra para poder ver cómo era y cómo quedó.
El Alcázar de Toledo antes de la Guerra Civil
El Alcázar de Toledo antes de la Guerra Civil

En algunas fotos Toledo parece una maqueta, ¿verdad?...si no fuera porque en una maqueta nadie pone nada destrozado.

3 comentarios

Wayfarer dijo...

Sería interesante que además pusieras alguna fotografía actual para comparar.

-- Wayfarer

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

Está previsto, no te preocupes.
Gracias por tu visita.

Ignacio dijo...

Hola Eduardo. Creo que por fin sé cómo funciona esto. Sensacionales tus fotos. Un abrazo.

© TOLEDO OLVIDADO
Maira Gall